Día: julio 15, 2016

RETINA (Bailar en la oscuridad)

Membrana ubicada dentro del ojo que se encarga de recibir las imágenes y, mediante el nervio óptico, de enviarlas al cerebro. Compuesta por diferentes capas celulares, la retina supone una especie de tejido que es sensible a la luminosidad y que genera diversos procesos hasta llegar a la transmisión de un impulso nervioso hacia el cerebro. http://definicion.de/retina/
La retinosis pigmentaria no es una enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades oculares crónicas de origen genético y carácter degenerativo que se agrupan bajo este nombre. Se caracteriza por una degeneración progresiva de la estructura del ojo sensible a la luz, la retina, que poco a poco va perdiendo las principales células que la forman, los conos y los bastones. Produce como síntomas principales una disminución lenta pero progresiva de la agudeza visual que en las primeras etapas afecta predominantemente a la visión nocturna y al campo periférico, manteniéndose sin embargo la visión central. https://es.wikipedia.org/wiki/Retinosis_pigmentaria

“Y como arena corre el día, día que sigue a noche, día que sigue a noche púrpura. Y en mi retina yo separo el agua del cielo tenue”
Luis Alberto Spinetta (1950-2012) Cantante, guitarrista, poeta, escritor y compositor argentino de rock

BAILAR EN LA OSCURIDAD (Dancer in the dark) – 2000

dancer

Director Lars Von Trier
Guión Lars Von Trier
Fotografía Robby Müller
Música Björk
Producción Zentropa/Trust Film/SVT Drama/Film i Vást/Liberator Prod./Pain Unlimited/What Else?/Cinematograph AS/Icelandic Film/Blind Spot Pictures/France 3 Cinéma/Danmarks Radio
Nacionalidad Dinamarca/ Alemania/ Holanda/ Francia/ Estados Unidos/ Gran Bretaña/ Suecia/ Finlandia/ Islandia/ Noruega
Duración 140m. Color
Reparto Björk, Catherine Deneuve, David Morse, Peter Stormare, Joel Grey, Zeljko Ivanek, Cara Seymour, Vladica Kostic, Jean-Marc Barr.

“Ya lo he visto todo. He visto los árboles. He visto las hojas del sauce bailando en el viento. He visto a un hombre ser asesinado por su mejor amigo y vidas que han terminado antes de ser vividas. He visto lo que era y sé lo que seré. Lo he visto todo. No hay nada más que ver”

Tras conmocionar el panorama cinematográfico con su descabellado DOGMA 95, Lars Von Trier decidió renovar las pautas del melodrama y revitalizar el decaído genero musical con una fascinante tragedia posmoderna de conmovedora inverosimilitud, ambientada en una comunidad proletaria norteamericana (recreada en estudios de Copenhage y exteriores suecos), que hurgaba en el dolor ajeno a través del fatalismo que hostiga a una joven y soltera madre inmigrante de origen checo, casi invidente a causa de una retinosis pigmentaria y enamorada de los viejos musicales, cuyo único deseo es evitar la futura ceguera hereditaria de su hijo. El indómito cineasta recurrió a una sugestionadora puesta en escena de raíz dogmática, similar a la de ROMPIENDO LAS OLAS (1996), con compulsivos movimientos de cámara que se suavizaban progresivamente hasta converger en una meritoria exposición de sentimientos puros, lacerantes y contagiosos, surtida de encuadres virtuosos e inauditas coreografías que brotaban de ruidos. Una obra maestra imposible de acoger con indiferencia, fruto del colérico choque entre el vanidoso paroxismo de su autor y el rebelde divismo de Björk, sublime como actriz protagonista, compositora y cantante de temas de una belleza tan contundente como I’ve seen it all.

Otras películas sobre la RETINOSIS PIGMENTARIA

Athlete – David Lam (2009)
Los ojos de Julia – Guillem Morales (2009)
Carte blanche – Jacek Lusinski (2015)