Trevor Howard

PUREZA (Hijos y amantes)

Estado de la persona que no ha consumado la unión sexual. (Larousse Editorial)

“Tenía miedo de ella. Había reprimido hasta convertir en mera vergüenza el hecho de que pudiera quererla como quiere un hombre a una mujer. Cuando ella se retraía en su tortura convulsa y espiral, alejándose de la idea de que pudiera existir cosa semejante, él se estremecía de dolor en lo más hondo del alma. Ahora esa ‘pureza’ les impedía incluso darse un primer beso de amor. Era como si ella prácticamente no pudiera soportar el sobresalto del amor físico, ni mucho menos pensar siquiera en un beso apasionado” (novela Hijos y amantes)
D.H. Lawrence (1885-1930) Escritor inglés

HIJOS Y AMANTES (Sons and lovers) – 1960

Director Jack Cardiff
Guión T.E.B. Clarke y Gavin Lambert
Fotografía Freddie Francis
Música Mario Nascimbene
Producción 20th. Century Fox/The Company of Artists
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Trevor Howard, Wendy Hiller, Heather Sears, Conrad Phillips, Mary Ure, Donald Pleasence, Ernest Thesiger.

“¿No crees que hemos sido demasiado severos en lo que llaman pureza? Tener miedo no es puro, es otro tipo de suciedad”

Emotivo acercamiento a la incuestionable cumbre literaria de D.H. Lawrence, que detallaba con abundantes elementos autobiográficos los problemas de un joven para librarse del edípico yugo materno y encauzar su prometedora carrera como pintor lejos de la pequeña localidad minera de Notthinghamshire donde reside. La idealización de las relaciones sexuales en contraposición al puritanismo ambiental de la época, tan habitual en la obra del dramaturgo inglés, así como la gradual y calibrada incursión en el estado anímico de los personajes, sus pasiones, miedos y angustias, fueron los principales rasgos esgrimidos por Jack Cardiff para moldear con alta densidad dramática y primorosa delicadeza estilística esta polisémica confirmación del ineludible deber del artista en proseguir su camino vocacional. Ensalzable fotografía de Freddie Francis y meritoria labor interpretativa, de la que sobresale la extraordinaria caracterización de Trevor Howard como huraño y alcohólico padre del protagonista, para el mejor largometraje como realizador del acreditadísimo operador británico.

Otras películas sobre el deseo de preservar la PUREZA

Esplendor en la hierba – Elia Kazan (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)
Seducida y abandonada – Pietro Germi (1964)

ACANTILADO (La hija de Ryan)

Accidente geográfico que consiste en una pendiente o vertical abrupta. Normalmente se alude a acantilado cuando está sobre la costa, pero también pueden ser considerados como tales los que existen en montañas, fallas y orillas de los ríos. Los acantilados suelen estar compuestos por rocas resistentes a la erosión y al desgaste por la acción atmosférica, generalmente rocas sedimentarias como la limonita, arenisca, caliza, dolomita, aunque también pueden apreciarse rocas ígneas como el basalto o el granito en estas formaciones. (Wikipedia)

“Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de la caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror”
Paul Auster (1947-) Escritor estadounidense

LA HIJA DE RYAN (Ryan’s daughter) – 1970

ryan

Director David Lean
Guión Robert Bolt
Fotografía Freddie Young
Música Maurice Jarre
Producción Faraway Productions/Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 187m. Color
Reparto Sarah Miles, Robert Mitchum, Trevord Howard, Christopher Young, Leo McKern, John Mills, Barry Foster, Arthur O’Sullivan.

“No hacer nada es una ocupación muy peligrosa”

Vilipendiado en su momento por la crítica con una desmesura tal que provocó el aislamiento profesional de Lean durante más de una década, este regio y exuberante melodrama intimista emerge en la actualidad como un generoso compendio de su insólita facultad a la hora de aunar el preciosismo formalista con una esencia dramática basada en el análisis de los personajes y en la captación de emociones encontradas, latentes y contenidas. Un pueblo de la costa oeste irlandesa cercano a los acantilados de Kerry, azorado por las luchas mantenidas con el ejército británico de ocupación a principios del s. XX, sirve como escenario para enmarcar la insatisfacción amorosa, el fatalismo y la incomprensión social que circundan la doble relación sentimental que una romántica joven sostiene con su esposo, un tolerante y lánguido profesor veinte años mayor que ella, y un oficial inglés mutilado. Magistral música de Jarre, bellísima fotografía en SuperPanavision y espléndidas interpretaciones para un film que merece mucha mayor consideración de la que hasta ahora ha recibido.

Otras películas sobre ACANTILADOS

La mujer del teniente francés – Karel Reisz (1981)
El ojo de la aguja – Richard Marquand (1981)
Retrato de una mujer en llamas – Céline Sciamma (2019)