Gene Hackman

CINCUENTENA (Otra mujer)

Edad comprendida entre los 50 y 59 años. (RAE)

“Tuve que hacer una profunda inmersión en la informática, ya que no era cosa de mi época. Sentirse analfabeto es una sensación extraña cuando se roza la cincuentena. Me espantaba el potencial de las nuevas herramientas, que para un economista iban a ser como un Ferrari para otros” (libro El mosaico partido: la economía más allá de las ecuaciones)
Ladislau Dowbor (1941-) Economista brasileño, de origen polaco

OTRA MUJER (Another woman) – 1988

Director Woody Allen
Guión Woody Allen
Fotografía Sven Nykvist
Música Varios
Producción Rank/Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 84m. Color
Reparto Gena Rowlands, Mia Farrow, Ian Holm, Blythe Danner, John Houseman, Gene Hackman, Martha Plimpton, Betty Buckley.
* Erik Satie – Gymnopédie No. 1

“¿Cincuenta? A mí no me molestó cumplir los treinta. Me dijeron que me afectaría y que luego me deprimiría al cumplir los cuarenta. Pero se equivocaron, yo ni siquiera me enteré. Después dijeron que tendría un trauma cuando cumpliera los cincuenta. Y ahí acertaron. Te diré la verdad. No creo que haya recuperado mi equilibrio desde que cumplí los cincuenta”

En una de las caracterizaciones más conmovedoras de su carrera, Gena Rowlands encarnaba a una profesora de filosofía entrada en la cincuentena, que, tras escuchar casualmente las conversaciones de su vecino psicoanalista con una de sus pacientes, decide hacer balance de su vida, desenmascarar su otro yo y replantearse la situación de bloqueo afectivo y retraimiento social que domina su existencia. Penetrando nuevamente en la gravedad y aspereza del contorno bergmaniano, incluso reafirmando su afección por el mismo con la participación del operador predilecto del maestro escandinavo, Sven Nykvist, Allen revolvía en el pasado de la protagonista con adecuados flashbacks para adecuar un melancólico repertorio de sentimientos y emociones, atenuado con muy pocos incisos de su particular humor y dirigido a componer otro de sus consistentes retratos de la clase burguesa e intelectual neoyorquina. Uno de los trabajos más redondos, valientes e ignorados en la vasta filmografía de su realizador, dirigido con una loable sencillez narrativa y representado por un valioso conjunto de interpretaciones.

Otras películas donde el personaje protagonista se replantea su vida al llegar a la CINCUENTENA

Las invasiones bárbaras – Denys Arcand (2003)
On a clear day – Gaby Dellal (2005)
50 primaveras – Blandine Lenoir (2017)

CONEXIÓN (French Connection, contra el imperio de la droga)

Unión que se establece entre dos o más cosas (aparatos, sistemas, lugares, etc.) o personas para que entre ellas haya una relación o una comunicación. (google.es)
La Conexión francesa fue una trama de narcotráfico destinada a introducir heroína en los Estados Unidos, desde su lugar de origen, Turquía, y pasando por Francia. Este entramado tuvo su momento de mayor éxito en los años 60 y 70, en los que fue responsable de la mayor parte de la heroína consumida en Estados Unidos. (Wikipedia)

“Estaba conduciendo a través de una brumosa lluvia, buscando un tren misterioso. Bailando a través del azul salvaje, intentando crear una conexión contigo”
Bruce Springsteen (1949-) Cantante, músico y compositor estadounidense

FRENCH CONNECTION, CONTRA EL IMPERIO DE LA DROGA (The French Connection) – 1971

Director William Friedkin
Guión Ernest Tidyman
Fotografía Owen Roizman
Música Don Ellis
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto Gene Hackman, Roy Scheider, Fernando Rey, Tony LoBianco, Marcel Bozzuffi, Frédéric De Pasquale, Bill Hickman, Ann Rebot.

“Brooklyn está inundado de tipos que tienen confiterías, dos coches y les gusta ir a locales nocturnos”

Las innovadoras posturas reveladas en BULLIT (1968), de Peter Yates, para un género policíaco en claro decaimiento, incluso la referente a su aparatosa e impactante persecución automovilística, fueron fortalecidas por un film de escasas pretensiones pero cuyo sorprendente y desmesurado éxito (que motivó además una secuela en 1975, no exenta de interés) acabaría por convertirlo en el axiomático referente impulsor de un forzoso cambio de tendencia. La obsesión de dos intemperantes policías antinarcóticos de Nueva York por desactivar una importante red de tráfico de drogas, según un caso real acaecido en 1961 y novelado por Robin Moore, fue expuesta desde la más rigurosa verosimilitud gracias a persuasivas e ingeniosas astucias narrativas y a un tratamiento fotográfico de una evidente afinidad documentalista. Cabe subrayar el extraordinario montaje de Jerry Greenberg, especialmente visible en las poderosas escenas de acción, así como el siempre insuperable trabajo interpretativo tanto de Gene Hackman en el papel del fogoso y xenófobo agente Popeye Doyle como de Fernando Rey dando vida al distinguido capo marsellés de la heroína.

Otras películas sobre la CONEXIÓN FRANCESA

La venganza de la pantera rosa – Blake Edwards (1978)
American gangster – Ridley Scott (2007)
Conexión Marsella – Cédric Jiménez (2014)

PACIENTE (Lilith)

Sujeto que recibe los servicios de un médico u otro profesional de la salud y se somete a un examen, a un tratamiento o a una intervención. Antes de llegar a ser formalmente paciente, las individuo pasa por varias etapas: la identificación de los síntomas, el diagnóstico, el tratamiento y el resultado. En el entorno hospitalario, el paciente comienza a comportarse de forma diferente de como lo haría en otra situación. (Wikipedia)

“El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

LILITH (Lilith) – 1964

Director Robert Rossen
Guión Robert Rossen
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Kenyon Hopkins
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. B/N
Reparto Warren Beatty, Jean Seberg, Peter Fonda, Kim Hunter, Jessica Walter, Gene Hackman, Anne Meacham, James Patterson, Robert Reilly, Walter Arnold.

“Ella quiere dejar la marca de su deseo en todas las criaturas del mundo. Si fuera César, lo haría con una espada. Si fuera poetisa, lo haría con palabras. Pero es Lilith. Tiene que hacerlo con su cuerpo”

Magnético e impenetrable tratado sobre la enajenación mental que puso el punto final a la carrera de un soberbio cineasta, que, de no haber sido por los fastidiosos tejemanejes del maccarthysmo, hubiera inscrito su nombre con letras de oro en la historia del cine norteamericano. La vampirizadora fascinación que una atractiva adolescente esquizofrénica, dotada de singulares dotes artísticas y concupiscentes, ejerce sobre su vulnerable cuidador terapeuta, hasta el punto de arrastrarlo hasta los mismísimos recovecos de su propio proceso de alienación, avanza con portentosa sensibilidad y un excitado romanticismo hasta converger en un drama psicológico tan visionario como indescifrable, encauzado a constatar la delgada línea divisoria que separa la pasión de la locura. Ni Warren Beatty ni Jean Seberg volvieron a brillar con tanto fulgor como en este poema de ambiente onírico, injustamente maltratado en el momento de su estreno pero convertido hoy en día en una auténtica película de culto. A destacar su extraordinaria fortaleza visual, con una entonadísima fotografía en blanco y negro de Eugen Schüfftan.

Otras películas en las que uno de sus principales protagonistas actúa como PACIENTE

Despertares – Penny Marshall (1990)
El paciente inglés – Anthony Minghella (1996)
En la ciudad sin límites – Antonio Hernández (2002)

SONIDO (La conversación)

El sonido, en física, es cualquier fenómeno que involucre la propagación en forma de ondas elásticas (sean audibles o no), generalmente a través de un fluido (u otro medio elástico) que esté generando el movimiento vibratorio de un cuerpo. El sonido humanamente audible consiste en ondas sonoras y ondas acústicas que se producen cuando las oscilaciones de la presión del aire, son convertidas en ondas mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. https://es.wikipedia.org/wiki/Sonido

“Si es una película buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa”
Alfred Hitchcock (1899-1980) Director de cine británico

LA CONVERSACIÓN (The conversation) – 1974

conversation

Director Francis Ford Coppola
Guión Francis Ford Coppola
Fotografía Bill Butler
Música David Shire
Producción Paramount/The Directors Company/American Zoetrope/The Coppola Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. Color
Reparto Gene Hackman, Allen Garfield, John Cazale, Cindy Williams, Elizabeth McRae, Michael Higgins, Frederic Forrest, Harrison Ford.

“Siempre que veo a uno de esos viejos, siempre pienso lo mismo (…) Pienso que un día fue un bebé y tenía una madre y un padre que le querían. Y ahora ahí está, medio muerto en un banco del parque. ¿Y dónde están su madre o su padre y sus tíos ahora? Bueno, eso es lo que siempre pienso”

Una de los largometrajes más meritorios y desatendidas de la renombrada filmografía coppoliana (no en vano su propio autor sigue considerándola como su obra predilecta) la encontramos en este inclemente vistazo al mundo del espionaje, que alertaba sobre el desamparo de nuestra intimidad de forma harto premonitoria, pues en breve estallaría el escandaloso incidente político relacionado con el fisgoneo electrónico en el hotel Watergate de Washington. Probablemente el aspecto más destacado de esta poderosa y apasionante intriga de resonancias kafkianas resida en el magistral retrato de su personaje protagonista (insuperable Gene Hackman): un meticuloso, obsesivo y solitario especialista en “escuchas” ilegales, católico ferviente y aficionado al jazz, que se ve abocado a un irreversible proceso de enajenación tras involucrarse a ultranza en el asesinato que presagia su último trabajo. Brillante banda sonora y meritoria labor de sonido a cargo de Walter Murch para esta profunda introspección en estigmas tan humanos como la misoginia o el sentimiento de culpabilidad.

Otras películas donde el SONIDO adquiere una importancia capital

La noche del demonio – Jacques Tourneur (1957)
Cabeza borradora – David Lynch (1977)
Buried (Enterrado) – Rodrigo Cortés (2010)

WÉSTERN (Sin perdón)

Género cinematográfico típico del cine estadounidense que se ambienta en el Viejo Oeste estadounidense. La palabra western, originariamente un adjetivo derivado de west («oeste», en inglés), se sustantivó para hacer referencia fundamentalmente a obras cinematográficas, aunque también existe en la literatura (novela del Oeste). En castellano, wéstern es un extranjerismo adaptado, e incorporado en el Diccionario de la Real Academia Española. Las obras de este género son llamadas habitualmente películas del Oeste o películas de vaqueros (…) El western ha sido usado a menudo por el cine estadounidense para escribir la épica de su propio país, una narración legendaria del proceso de fundación de los Estados Unidos protagonizada por héroes que encarnan algunos de los valores más arraigados de su cultura, siempre bajo la inspiración del destino manifiesto y con una iconografía característica (sombrero tejano, pistolas, chalecos, caballos, desierto, ciudades-calle, saloon, ranchos, diligencias, indios…) (…) El padre del western cinematográfico fue Edwin S. Porter, quien, en 1903 realizó Asalto y robo de un tren. https://es.wikipedia.org/wiki/W%C3%A9stern

“Mi nombre es John Ford y hago westerns”
John Ford (1894-1973) Actor, director y productor cinematográfico estadounidense

SIN PERDÓN (Unforgiven) – 1992

perdón

Director Clint Eastwood
Guión David Webb Peoples
Fotografía Jack N. Green
Música Lennie Niehaus
Producción Malpaso/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 131m. Color
Reparto Clint Easwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, Jaimz Woolvett, Saul Rubinek, Frances Fisher, Anna Levine.

“Matar a un hombre es algo muy duro. Le quitas todo lo que tiene y todo lo que podría tener”

Eastwood adquirió en 1983 los derechos de un guión arrinconado en los despachos hollywoodienses desde hacía ocho años y esperó otros nueve para dar mayor verosimilitud a su protagonista: un asesino a sueldo retirado, viudo y con problemas económicos que decidía volver a su pretérita actividad para vengar a una prostituta marcada a navaja por dos clientes del prostíbulo de Big Whiskey (Wyoming) en el que alterna. El resultado fue un pluvioso y absorbente western crepuscular que confirmaba su candidatura a convertirse en el cineasta de raigambre clásica más sustancioso y eficaz del cine americano por la naturalidad expositiva con la que resolvía un recorrido dramático de melancólica persuasión, cuyo designio revisionista desacreditaba el mítico heroísmo del viejo Oeste y, al mismo tiempo, reflexionaba sobre algunos de los temas básicos de un género resurgido gracias a él del olvido, como las dolorosas derivaciones de la violencia o el amargo sedimento que nos inocula el paso del tiempo. Dedicada a sus dos grandes mentores, Sergio Leone y Don Siegel, posee un estimable reparto y una virtuosa labor lumínica a cargo de Jack Green.

Otras obras maestras del WÉSTERN

Rio rojo – Howard Hawks (1948)
Raíces profundas – George Stevens (1953)
El hombre que mató a Liberty Valance – John Ford (1962)