Michael Rooker

INTERPRETACIÓN (La caja de música)

La interpretación es el hecho de que un contenido material, ya dado e independiente del intérprete, sea ‘comprendido’ o ‘traducido’ a una nueva forma de expresión. (Wikipedia)
El arte de la interpretación En este ámbito, se trata de la forma artística en la que un actor o actriz se mete en un personaje, aplicando la psicología y todas las herramientas que han adquirido para caracterizar un personaje a través de su forma de hablar, accionar, pensar y razonar, dentro de un contexto y situación específica que se desarrolla en la trama de la historia. (conceptodefinicion.de)

«Un actor debe interpretar la vida, y para ello deben estar dispuestos a aceptar todas las experiencias de la vida tiene que ofrecer. De hecho, debe buscar más de la vida que lo que la vida pone a sus pies»
James Dean (1931-1955) Actor estadounidense

LA CAJA DE MÚSICA (Music box) – 1989

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Director Constantin Costa-Gavras
Guion Joe Eszterhas
Fotografía Patrick Blossier
Música Philippe Sarde y Joele Van Effenterre
Producción Carolco Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 123m. Color
Reparto Jessica Lange, Armin Mueller-Stahl, Frederic Forrest, Lukas Haas, Michael Rooker, Donald Moffat, Cheryl Lynn Bruce.

«Me importa recordar. Ya es tarde para cambiar lo que pasó, pero nunca es tarde para recordar lo que pasó»

Costa-Gavras aprovechó una doble colaboración con el guionista Joe Eszterhas para proseguir su recalcitrante condena al fascismo cotidiano, primero, denunciando la faceta más sobrecogedora del racismo en la América profunda con EL SENDERO DE LA TRAICIÓN (1988) y, al año siguiente, subrayando el deber de investigar y enjuiciar los crímenes de guerra a través de este drama judicial de acentuado dramatismo y encomiable profundidad psicológica. Sin incurrir en estratagemas efectistas ni empalagosos sentimentalismos, narraba con un gradual incremento de la tensión el hiriente caso de una destacada jurista liberal de Chicago, apremiada a remover el oscuro pasado familiar para defender en los tribunales a su progenitor, un inmigrante húngaro afincado en Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial que ha sido acusado de participar directamente en el genocidio nazi. Magnífica aportación musical de Philippe Sarde para un largometraje íntegro y audaz, favorecido por las inmensas interpretaciones de Jessica Lange y Armin Mueller-Stahl.

Otras películas beneficiadas por la formidable INTERPRETACIÓN de su pareja protagonista

La costilla de Adán – George Cukor (1949)
La gata sobre el tejado de zinc – Richard Brooks (1958)
Green Book – Peter Farrelly (2018)

MAGNICIDIO (J.F.K.: caso abierto)

Asesinato de una persona importante, usualmente una figura política. El magnicida suele tener una motivación ideológica o política, y la intención de provocar una crisis política o eliminar un adversario que considera un obstáculo para llevar a cabo sus planes. (Wikipedia)

“El magnicidio debe ser intentado a toda costa. Incluso si no debiese triunfar, un intento de tomar el poder en Berlín debe llevarse a cabo. Lo que importa ahora no es el objetivo del golpe, sino probar al mundo y registrar en la historia que los hombres de la resistencia se atrevieron a dar el paso. Comparado con este objetivo, nada es más importante”
Henning von Tresckow (1901-1944) General del Ejército alemán

J.F.K.: CASO ABIERTO (JFK) – 1991

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Director Oliver Stone
Guión Oliver Stone y Zachary Sklar
Fotografia Robert Richardson
Música John Williams
Producción Warner Bros./Regency Ent./Camelot/Alcor Films/Ixtlan Corporation/Canal+
Nacionalidad Estados Unidos/ Francia
Duración 189m. Color
Reparto Kevin Costner, Gary Oldman, Tommy Lee Jones, Sissy Spacek, Michael Rooker, Kevin Bacon, Joe Pesci, Jay O. Sanders, Ed Asner, Laurie Metcalf.

«Cuanto mayores son las mentiras, si bien están disfrazadas, más las cree el pueblo»

Resulta obvio aceptar que no había nadie más predispuesto que Oliver Stone, puntilloso y resentido analista de la América de los sesenta, para recrear los enigmas que envolvieron el magnicidio del carismático presidente John F. Kennedy. Ayudado por una documentación impresionante, extraída de diversas obras de investigación del escéptico fiscal Jim Garrison (sobre todo de On the trail of the assasins) y cuantiosas fuentes de información complementaria (entre ellas el libro Crossfire: the plot that killed Kennedy), el polémico realizador perfiló de forma ejemplar el contexto en el ocurrieron los incidentes pero defendió con tanto ahínco la más que sospechosa hipótesis de una omnipotente confabulación de los estamentos del poder que su discurso acabó desvaneciéndose en un manifiesto e inmoderado maniqueísmo, que, no obstante, lograría facilitar la desclasificación del solapado informe «Warren». De todos modos, se trata de un largometraje estupendo, narrado con encomiable dinamismo, fortalecido por una ingeniosa labor de montaje y nutrido de un lujosísimo reparto, que incluía además de los arriba citados a Jack Lemmon, Donald Sutherland o Walter Matthau, entre otros.

Otras películas cuyo argumento gira en torno al MAGNICIDIO de una figura política

Prisionero del odio – John Ford (1936)
Operación Ogro – Gillo Pontecorvo (1979)
El atentado – Jorge Fons (2010)

CRUDEZA (Henry, retrato de un asesino)

1. Forma realista, desagradable y cruel con que se muestra un hecho o situación.
2. Falta de delicadeza o de amabilidad en el trato.
http://es.thefreedictionary.com/crudeza

«Sin el arte, la crudeza de la realidad haría que el mundo fuera insoportable»
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés

HENRY: RETRATO DE UN ASESINO (Henry: portrait of a serial killer) – 1986

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Director John McNaughton
Guión John McNaughton y Richard Fire
Fotografía Charles Lieberman
Música Ken Hale y Steven A. Jones
Producción Maljack Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. Color
Reparto Michael Rooker, Tracy Arnold, Tom Towles, Anne Bartoletti, Mary Demas, Kurt Naebig.

«Si disparas a la cabeza con un 45 cada vez que matas a alguien, eso se convierte en tu marca ¿comprendes? Pero si una vez estrangulas y la otra apuñalas, si otra vez degollas y la próxima no, la policía no sabe qué hacer. Piensan que hay cuatro asesinos. Lo que les gusta, lo que les facilita su trabajo, sus esquemas, es lo que llaman ‘modus operandi'»

John McNaughton suscribió el más convincente trabajo en su trayectoria como realizador y uno de los más interesantes productos del cine fantástico de terror ochentero al reconstruir con malsana e impactante crudeza las espeluznantes tropelías del prolífico asesino en serie estadounidense Henry Lee Lucas, partiendo de la compleja relación/convivencia que mantuvo con el igualmente desequilibrado criminal Ottis Toole y, circunstancialmente, con la hermana de este último. Convertida hoy en día en una obra de culto, diseccionaba la personalidad del misógino psicópata con rotundidad dramática, cierta contundencia desmitificadora y un apabullante realismo de corte documental, consiguiendo escenas de una sordidez y una violencia tan extremas que depararon el bloqueo de la cinta por parte de la censura durante casi cuatro años pero, que, una vez ya exhibida, pasaron inmediatamente a engrosar la mitología del género. Cabe destacar la gélida pero aterradora inexpresividad de su protagonista, Michael Rooker, posiblemente, en la mejor y más celebrada caracterización de toda su carrera como actor.

Otras películas caracterizadas por la CRUDEZA con la que se exponen los hechos

Los olvidados – Luis Buñuel (1950)
Nobi (Fuego en la llanura) – Kon Ichikawa (1959)
Ladybird, ladybird – Ken Loach (1994)