Alan Hale

TORTITA (Imitación a la vida)

La tortita es un pan plano, redondo y salado o dulce, cuya masa base contiene usualmente leche, mantequilla, huevos, harina, levadura, azúcar, sal y opcionalmente, una especia, esencia o extracto (canela, por ejemplo). Se diferencia del crepe en que es de menor diámetro (10 cm frente a 16), cuenta con levadura y se hace a fuego medio, en vez de a fuego lento, hasta que se dore. (Wikipedia)

“¿No ves que solo está lloviendo? No es necesario salir a la calle… Pero cariño, apenas te das cuenta cuando trato de mostrarte esto. La canción está destinada a alejarte de lo que se supone que debes hacer, como despertar muy temprano. Tal vez podamos dormir, te haré tortitas de plátano. Finge que ahora es fin de semana”
Jack Johnson (1975-) Cantautor de folk rock, surfista, poeta y cineasta hawaiano

IMITACIÓN A LA VIDA (Imitation of life) – 1934

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Director John M. Stahl
Guion William Hurlbut
Fotografía Merrit B. Gerstad
Música Heinz Roemheld
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. B/N
Reparto Claudette Colbert, Warren William, Rochelle Hudson, Ned Sparks, Henry Armetta, Louise Beavers, Alan Hale, Franklin Pangborn.
* William Warfield – Noboby knows the trouble I’ve seen

“He estado comiendo tortitas durante treinta y cinco años, pero nunca probé ninguna tan buena como estas. ¿Qué les pones?”

Primera adaptación del folletín homónimo de Fannie Hurst en torno a la trayectoria empresarial y sentimental de una emprendedora viuda de Atlantic City que logra enriquecerse gracias a la receta secreta de tortitas de su sirvienta negra, cuya hija mestiza reniega ingratamente de su descendencia étnica. El afán de superación personal, el verdadero concepto de la amistad o el inabordable sentimiento del amor materno, cuya grandeza emerge aquí por encima de cualquier impulso pasional, consiguen atenuar la problemática del trasfondo social de extremado racismo en el que se circunscribe este soberano drama familiar, producido y realizado con suma exquisitez narrativa y cierto encanto visual por uno de los grandes especialistas que ha dado el género en toda su historia. Aunque quizás el conjunto haya deslucido un tanto con el paso del tiempo por su plétora de sentimentalismo y la inevitable comparación con el excelso remake que Douglas Sirk dirigió en 1959, perdura como un espléndido melodrama, realzado por unas interpretaciones más que meritorias.

Otras películas donde se consumen TORTITAS

El chico – Charles Chaplin (1921)
Sin reservas – Scott Hicks (2007)
Una pastelería en Tokio – Naomi Kawase (2015)

RENUNCIA (Stella Dallas)

Abandono voluntario de algo que se posee o a lo que se tiene derecho. (Espasa-Calpe)

“El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

STELLA DALLAS (Stella Dallas) – 1937

stella

Director King Vidor
Guión Victor Heerman y Sarah Y. Mason
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, John Boles, Anne Shirley, Alan Hale, Tim Holt, Barbara O’Neil, Marjorie Main, George Walcott, Ann Shoemaker.

“¿Adaptarme? ¿Renunciar a algunas cosas? ¿Qué he estado haciendo desde que te conocí? Eso también me está cansando. ¿Qué tal si tú te adaptaras un poco también? No te veo renunciando a nada”

El espléndido melodramón homónimo de Oliver Higgins Prouty en torno a una mujer de humilde condición que sacrifica la relación con su hija para que ésta pueda ser aceptada en un grado social superior ha redundado en lo cinematográfico en dos óptimas versiones producidas por Samuel Goldwyn. Si la versión silente Y SUPO SER MADRE (1925), dirigida por Henry King e interpretada por Belle Bennett y Ronald Colman, supo plasmar la enjundia del desmesurado material literario cosechando un gran éxito de taquilla, esta sublime adaptación de King Vidor se me antoja incluso superior, pese a ser esbozada descaradamente como vehículo para el lucimiento interpretativo de una soberbia Barbara Stanwyck, debido a la capacidad del realizador para dominar por medio de un tono contenidamente emotivo el poderoso matiz folletinesco del relato, tal y como puede observarse en la desoladora intensidad dramática de su epílogo (donde las gotas de lluvia se entremezclan con las lágrimas de la protagonista) o una exquisita factura visual condicionada por la sublime fotografía de Rudolph Maté.

Otras películas sobre una situación de RENUNCIA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
La vida íntima de Julia Norris – Mitchell Leisen (1946)

COJERA (Cautivo del deseo)

Impedimento físico que no permite andar de modo normal. (Larousse Editorial)

“Con tu sonrisa de medio lao cuántos te quiero te habrás callao, cuántas cosas de chiquillo aún conservas en los bolsillos. Con tu eterno cigarrillo, con tu ojera y tu descuido, La más bella de las danzas es tu cojera al caminar” (canción Ese que me dio la vida)
Alejandro Sanz (1968-) Cantautor y músico español

CAUTIVO DEL DESEO (Of human bondage) – 1934

cautivo

Director John Cromwell
Guion Lester Cohen
Fotografía Henry W. Gerrard
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Leslie Howard, Bette Davis, Kay Johnson, Frances Dee, Reginald Denny, Alan Hale, Reginald Owen, Desmond Roberts, Reginald Sheffield

“Siempre la misma historia… Si quieres que un hombre sea bueno contigo, tienes que ser dura con él”

Uno de los productos más destacados de John Cromwell, competente artesano especializado en melodramas de agitada pulsión romántica, lo encontraríamos en esta eminente adaptación de la novela más autobiográfica de William Somerset Maugham, donde abordaba con gran sensibilidad la historia de un estudiante de medicina enamoradizo y acomplejado por una cojera congénita, de cuya frágil personalidad se aprovecha una vulgar e insolente camarera para arrastrarlo por la senda de la humillación y el menosprecio. Fundamentada en una compacta construcción narrativa y un impecable sentido de la atmósfera romántica, ofrecía dos de las más brillantes caracterizaciones de sus respectivos protagonistas, especialmente una Bette Davis de deslumbradora lindura y fiereza que aprovecharía este generoso papel para afianzarse como una de las estrellas más fulgurantes de la época. Posteriormente se han llevado a la gran pantalla dos nuevas versiones del magistral texto, realizadas por Edmund Goulding (1946) y Ken Hughes (1964), pero con resultados infinitamente inferiores a esta obra maestra del género.

Otras películas con protagonistas que padecen de COJERA

La marcha nupcial – Erich Von Stroheim (1928)
Tristana – Luis Buñuel (1970)
Largo domingo de noviazgo – Jean-Pierre Jeunet (2004)

PATRULLA (La patrulla perdida)

Grupo pequeño de soldados o personas armadas que vigilan una zona o están encargadas de realizar una misión militar. (Larosse Editorial)

“Es cierto que la cuestión política no penetra profundamente en los detalles de la guerra; no se colocan los centinelas, no se conducen las patrullas según las consideraciones políticas. Pero la influencia del elemento político es tanto mayor, cuando se hace el plan de toda la guerra, de la campaña y a menudo también de una batalla”
Carl Von Clausewitz (1780-1831) Militar prusiano

LA PATRULLA PERDIDA (The lost patrol) – 1934

perdida

Director John Ford
Guión Dudley Nichols y Garret Ford
Fotografía Harold Westrom
Música Max Steiner
Duración 74m. B/N
Reparto Victor McLaglen, Boris Karloff, Wallace Ford, Reginald Denny, Brandon Hurst, Billy Bevan, J.M. Kerrigan, Alan Hale, Douglas Walton.

“Creo en muchas cosas: en un buen caballo, en el pastel de riñones y en un tipo llamado George Brown. En la estupidez de esta guerra, en el miedo, en emborracharme para ser valiente y ser valiente para emborracharme. En el frescor del mar cuando nadas y en la fortaleza del vino”

En su primer largometraje sonoro, inspirado en la narración Patrol de Philip McDonald, Ford trazó con frugalidad y concisión uno de aquellos retratos del grupo humano unido ante las adversidades de un conflicto común, que, con tanta enjundia y asiduidad, elaboró a lo largo de su dilatada filmografía. En esta ocasión, las contradicciones vitales y la permutación de conductas del colectivo se ubicaban en el inclemente desierto de Mesopotamia (falseado gracias a los estériles parajes de Yuma, Arizona), en el transcurso de la Primera Guerra Mundial, donde una reducida patrulla de soldados británicos sufría el implacable asedio de los árabes, cuya oculta omnipresencia acrecentaba el hermetismo de una atmósfera angustiosa, enrarecida y fantasmagórica. El film deparaba un riguroso ahondamiento en los distintos caracteres de sus personajes, posteriormente imitado hasta la saciedad, en el que no faltaba el particular sentido épico de su autor o sus conocidas referencias bíblicas, aquí de la mano de un Boris Karloff cuyos asermonados excesos interpretativos rozaban la ridiculez.

Otras películas sobre PATRULLAS

Un paseo bajo el sol – Lewis Milestone (1945)
Los desnudos y los muertos – Raoul Walsh (1958)
La patrulla de la montaña – Lu Chuan (2004)

PIONERO (La caravana de Oregón)

El término pionero se utiliza en referencia a personas que han migrado y establecido residencia en áreas aún no colonizadas, o cuando una persona ha actuado por primera vez en una tendencia, profesión o teoría innovadora aún no explorada. http://es.wikipedia.org/wiki/Pionero

“Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerras que todas las demás clases de la humanidad”
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista estadounidense

LA CARAVANA DE OREGÓN (The covered wagon) – 1923

caravana

Director James Cruze
Guión Jack Cunningham
Fotografía Paul Guichard
Música Manny Baer, Hugo Riesenfeld y J.S. Zamecnik
Productora Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 58m. B/N
Reparto J. Warrenb Kerrigan, Lois Wilson, Alan Hale, Ernest Torrence, Tully Marshall, Ethel Wales, Charles Ogle, James Cruze.

Poderosa epopeya visual, inspirada en la novela homónima de Emerson Hough, que despojó decididamente al western de sus originarios maniqueísmos para revitalizarlo y otorgarle una magnitud excepcional, digna de un género cinematográfico de identidad puramente norteamericana. Por primera vez en su historia, se aprovecharon los escenarios naturales al aire libre para retratar, por medio de una singular dosificación de la acción y un admirable tratamiento visual, la durísima y dilatada marcha de una caravana de pioneros desde Iowa y Missouri hasta Oregón. Rodada íntegramente en Snake Valley (Nevada) con un desmesurado presupuesto conseguido gracias al entusiasmo del productor Jesse L. Lasky, contenía escenas colectivas realmente mitificadas, impregnadas de un conciso esplendor épico y un realismo casi documental, como el abrupto paso de las carretas a través del río. Correctas interpretaciones, entre las que sobresale el bellaco compuesto por el eterno secundario Alan Hale, que contribuyeron a obtener un importante éxito de crítica y público.

Otras películas sobre PIONEROS

Cimarrón – Wesley Ruggles (1931)
Corazones indomables – John Ford (1939)
Si mis campos hablaran – José Bohr (1947)