Karl Malden

DESPECHO (Pasión bajo la niebla)

Resentimiento o disgusto que siente una persona debido a un desengaño o a una ofensa y que la impulsa a obrar vengativamente. (google.es)

“El despecho es una cólera que tiene miedo de mostrarse; es un furor impotente que se da cuenta de su impotencia”
Henri-Frédéric Amiel (1821-1881) Filósofo, moralista y escritor suizo

PASIÓN BAJO LA NIEBLA (Ruby Gentry) – 1952

Director King Vidor
Guión Silvia Richards
Fotografía Russell Harlan
Música Heinz Roemheld
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 82m. B/N
Reparto Charlton Heston, Jennifer Jones, Karl Malden, Bernard Phillips, James Anderson, Tom Tully, Josephine Hutchinson, Herbert Heyes.

“Estás labrando iniquidad, y estás sembrando malicia… Habrá un ajuste de cuentas. Todo lo que siembres, eso también cosecharás”

Un melodrama absolutamente interesante y personal, basado en un argumento original de Arthur Fitz-Richard, que vino a ser algo así como una respuesta liberalizadora y desafiante de King Vidor ante el irrespetuoso entremetimiento del productor David O. Selznick en el montaje de otra película dirigida por él e igualmente centrada en el tema del paroxismo amatorio: DUELO AL SOL. A través de una atmósfera irrespirable, rabiosa e intemperantemente sensual, la cinta relataba con muy poco dinero pero una desmedida dosis de talento, solvencia e inspiración la frustrada y represiva historia de una muchacha californiana de condición humilde, muy temperamental, individualista y concupiscente, cuya insatisfactoria existencia transcurre apresada entre el fanatismo religioso y puritano que promulga su hermano, sus antagónicas ambiciones y la incontenible pasión que alimenta por un joven emprendedor de buena familia. Largometraje enormemente apegado a la tierra, de una fisicidad asombrosa, constituye una penetrante reflexión sobre el egoismo, la codicia y la impotente sensación de despecho, y, en el apartado interpretativo, ofrece una de las composiciones más recordadas y auténticas de Jennifer Jones.

Otras películas cuyo personaje protagonista acaba obrando por DESPECHO

Jezabel – William Wyler (1938)
Las damas del bosque de Bolonia – Robert Bresson (1945)
Abismos de pasión – Luis Buñuel (1953)

ESTIBADOR (La ley del silencio)

Persona que tiene por oficio cargar y descargar las mercancías de las embarcaciones y se ocupa de la adecuada distribución de los pesos. (google.es)

“Los estibadores, con sus reclamaciones, uso del derecho de huelga y unidad sindical, se han convertido en un incómodo recuerdo del pasado, un pésimo ejemplo, una mala influencia” (artículo “Los privilegios de Marlon, el estibador“)
Pilar Ruiz (1969-) Periodista y directora de cine española

LA LEY DEL SILENCIO (On the waterfront) – 1954

Director Elia Kazan
Guión Budd Schulberg
Fotografía Boris Kaufman
Música Leonard Bernstein
Producción Columbia/Horizon
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. B/N
Reparto Marlon Brando, Eva Marie Saint, Lee J. Cobb, Karl Malden, James Westerfield, Rod Steiger, Pat Henning, Leif Erikson, Tony Galento.

“Tú no lo entiendes. Podría haber tenido clase. Pude haber sido un campeón. Pude haber sido alguien, en lugar de un vago, que es lo que soy, seamos sinceros”

Impetuoso melodrama gangsteril, basado en investigaciones sobre el sindicato portuario neoyorquino que el propio guionista Budd Schulberg acometió a partir del reportaje periodístico Crimen on the waterfront (premio Pulitzer) de Malcolm Johnson, principalmente evocado por representar una de las obras más polémicas de su realizador, tanto por su apelación reaccionaria como por el dudoso planteamiento que proponía de una problemática social y moral. Intentando justificar su postura en la “caza de brujas”, donde luchó contra su propia conciencia antes de convertirse en confidente para el Comité de Actividades Antiamericanas, Kazan rubricó esta apología de la delación en torno a la historia de un exboxeador empleado en los muelles que se rebela contra la poderosa organización criminal que controla, explota y atemoriza al colectivo de estibadores. La película, uno de los títulos más rentables de la historia de la Columbia, destaca por su conmovedora intensidad dramática, intimista y psicológica, una excelente fotografía de Boris Kaufman y un impecable reparto encabezado por Marlon Brando, en una de sus composiciones más recordadas.

Otras películas cuyo protagonista trabaja como ESTIBADOR

Ciudad portuaria – Ingmar Bergman (1948)
Donde la ciudad termina – Martin Ritt (1957)
Panorama desde el puente – Sidney Lumet (1962)

RISA (El beso de la muerte)

Respuesta biológica producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos. La sonrisa se considera una forma suave y silenciosa de risa. Actualmente existen diversas interpretaciones acerca de su naturaleza (…) Algunas teorías médicas atribuyen efectos beneficiosos para la salud y el bienestar a la risa, dado que libera endorfinas. (Wikipedia)

“La risa es es satánica, por lo tanto, es profundamente humana. Es primitiva, como recién salida de la naturaleza”
Charles Baudelaire (1821-1867) Poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés

EL BESO DE LA MUERTE (Kiss of death) – 1947

Director Henry Hathaway
Guión Ben Hecht y Charles Lederer
Fotografía Norbert Brodine
Música David Buttolph
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Victor Mature, Richard Widmark, Coleen Gray, Brian Donlevy, Mildred Dunnock, Karl Malden, Taylor Holmes, Millard Mitchell.

“Me conocen demasiados maleantes. Están por todas partes. Todos los tipos que conocí en la cárcel, todos los ladrones que conozco desde niño. No se quedan en un solo lugar. Están en todas las ciudades que te imaginas, van y vienen. Ahora yo soy su enemigo”

Pocas veces la eficacia artesanal de Hathaway alcanzó cotas de inspiración semejantes a este ineludible clásico del cine negro, basado en un relato homónimo de Eleazar Lipsky, que describía la historia de un delincuente coaccionado a delatar a sus compinches para proteger a su familia aun a riesgo de sufrir un más que probable ajuste de cuentas. Temas tan enraizados al género como la traición, la venganza, el fatalismo o la imposibilidad de reinserción en una sociedad tan feroz como injusta ejercían como elementos motrices de una dinámica y rigurosa concepción descriptiva de propósito verista y evidente parvedad dialéctica, que permutaba instantes delicadamente melodramáticos con escenas de un inusitado sadismo, protagonizadas por el despreciable e histriónico psicópata con odiosa risa de hiena encarnado por Richard Widmark, en su brillante debut cinematográfico. Íntegramente rodada en exteriores e interiores naturales neoyorquinos, obtendría un digerible remake de la mano de Barbet Schroeder, EL SABOR DE LA MUERTE (1995), con Nicolas Cage en el papel protagonista.

Otras películas recordadas, entre otras muchas cosas, por la peculiar RISA de uno de sus protagonistas

Ninotchka – Ernst Lubitsch (1939)
El hombre invisible – James Whale (1933)
Batman – Tim Burton (1989)

CHEYENNE (El gran combate)

Individuo perteneciente a uno de los grupos de la familia algonquina que hasta fines del s. XVII habitó el actual estado de Minnesota, de donde fue desplazado por los europeos hacia el alto Missouri. Allí ejercieron la agricultura, la caza y otras actividades. (Larousse Editorial)

“Fotografía, s. Cuadro pintado por el sol sin previo aprendizaje del arte. Es algo mejor que el trabajo de un apache, pero no tan bueno como el de un indio cheyenne” (libro Diccionario del diablo)
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor, periodista y editorialista estadounidense

EL GRAN COMBATE (Cheyenne autumn) – 1964

cheyenne

Director John Ford
Guión James R. Webb
Fotografía William Clothier
Música Alex North
Producción Warner Bros./Ford-Smith Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 155m. Color
Reparto Richard Widmark, Carroll Baker, Edward G. Robinson, Karl Malden, Sal Mineo, Dolores del Rio, Gilbert Roland, Ricardo Montalbán, George O’Brien, John Carradine, Ben Johnson.

“No olvide teniente que la gracia de ser valiente es no serlo demasiado”

Impresionante fresco basado en la novela Cheyenne Autumn de Mari Sandoz y, sin acreditar, en parajes de The last frontier de Howard Fast, con el que John Ford saldó su cuenta pendiente con el pueblo indio rindiéndole un humilde y respetuoso homenaje, que, a la postre, ha quedado como su verdadero testamento cinematográfico. Para ello, el mejor realizador de westerns de la historia, reivindicó la heroica y trágica epopeya de la tribu Cheyenne en 1878, cuyo intento de recuperar sus asentamientos tras abandonar la árida reserva de Oklahoma donde habían sido confinados por el gobierno estadounidense se saldó con una gran cantidad de muertos. Una película soberbia, narrada en clave realista y dotada por su autor de un espíritu tan bucólico como moralista, que ponderaba las creencias, la fortaleza y el amor a la tierra de los ‘pieles rojas’ con absoluto convencimiento. El reparto lo completan entre otros, James Stewart y Arthur Kennedy, quienes en sus respectivos papeles de Wyatt Earp y Doc Holliday, protagonizaron un curioso intermedio satírico en el que jugaban tranquilamente al póker mientras el paso de la columna india generaba el pánico en Dodge City.

Otras películas donde aparecen indios CHEYENNE

Pequeño gran hombre – Arthur Penn (1970)
Soldado azul – Ralph Nelson (1970)
Los últimos guerreros – Tab Murphy (1995)

SACRISTÁN (Yo confieso)

Persona (laica o religiosa) que asiste al sacerdote en las labores de cuidado y limpieza de la iglesia, la sacristía y de los objetos sagrados que contienen. Es además el encargado de preparar todo lo necesario para la celebración de la misa. https://es.wikipedia.org/wiki/Sacrist%C3%A1n

“La beata que no ha tenido amores con sacristán no sabe lo que es canela, anís, chocolate con flan” (canción El sacristán)
Violeta Parra (1967-) Cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena

YO CONFIESO (I confess) – 1953

confess

Director Alfred Hitchcock
Guión George Tabori y William Archibald
Fotografía Robert Burks
Música Dimitri Tiomkin
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Montgomery Clift, Anne Baxter, Karl Malden, Brian Aherne, O.E. Hasse, Roger Dann, Dolly Haas, Charles André, Judson Pratt.

“No se piensa en las otras personas. Sólo se piensa en uno mismo… y en quien amamos”

Una modesta pieza teatral de Paul Anthelme titulada Nous deux consciences inspiró este fascinante ejercicio de suspense, incluido habitualmente entre las obras menos reconocidas de su realizador, quien, por cierto, nunca se sintió demasiado satisfecho con ella, entre otras razones por carecer del sentido de la ironía con el que habitualmente acostumbraba a aderezar sus películas. De todos modos, Hitchcock enriqueció por medio de connotaciones morales y religiosas su obsesión por el tema de la transferencia de culpabilidad al tratar con tremendo dramatismo el dilema interior que fustiga a un sacerdote de Québec, cuyo deber profesional le impide delatar al sacristán de su parroquia como asesino de un crimen admitido en secreto de confesión a pesar de que las sospechas sobre el mismo empiezan a recaer sobre su propia persona. Si bien el maestro del suspense no estuvo en principio de acuerdo con la designación de la pareja protagonista, éstos ofrecieron una labor inestimable; sobre todo Monty Clift, quien supo plasmar con absoluto empaque el sentido de la dignidad y rectitud de su personaje.

Otras películas donde entre sus protagonistas aparece un SACRISTÁN

El milagro del sacristán – José María Elorrieta (1954)
Los comulgantes – Ingmar Bergman (1963)
El crimen del padre Amaro – Carlos Carrera (2002)