Francia

SURREALISMO (La edad de oro)

Movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del dadaísmo, en la década de los años 1920, en torno a la personalidad del poeta André Breton (…) En la vertiente cinematográfica, el surrealismo dio lugar a varios intentos enmarcados en el cine de las vanguardias históricas, como «La concha y el clérigo» (1926), de Germaine Dulac o «La estrella de mar», de Man Ray y Robert Desnos, un cortometraje dadaísta. Luis Buñuel, en colaboración con Dalí, realizó las obras más revolucionarias: Un perro andaluz (1928) y La edad de oro (1930). (Wikipedia)

«No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero de lo que sí estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser»
Frida Kahlo (1907-1954) Pintora mexicana

LA EDAD DE ORO (L’âge d’or) – 1930

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Salvador Dalí
Fotografía Albert Duverger
Música Georges Van Parys
Producción Charles y Marie-Laure de Noailles
Nacionalidad Francia
Duración 60m. B/N
Reparto Gaston Modot, Lya Lys, Max Ernst, Caridad de Laberdesque, Lionel Salem, Pierre Prévert, Josep Llorens Artigas, Germaine Noizet.

«¿Dónde está tu mano? Quédate así. No te muevas»

Obra cumbre del surrealismo cinematográfico y una de las películas más legendarias, subversivas e intemporales de la historia del Séptimo Arte, donde el mítico Buñuel plasmaba en corrosivas imágenes y una serie de significados dirigidos a los sentimientos inconscientes, en su mayoría vinculados a ‘l’amour fou’ y a los diferentes prejuicios sociales y religiosos que obstaculizaban su consumación. La episódica progresión narrativa de la cinta, financiada por los Vizcondes de Noailles tras el bullicioso entusiasmo provocado un año antes por el corto EL PERRO ANDALUZ, deparaba un continuo alud de cuadros provocadores y exentos de caducidad como los de los arzobispos reducidos a esqueletos, la frustrada escena de amor del banquete aristocrático o su blasfemo epílogo, en el que un libertino personaje creado por el Marqués de Sade (Duque de Blangis) aparece con los rasgos de Jesucristo. Como era de suponer, el film fue prohibido tras su escandaloso estreno en París y no paró de estimular feroces polémicas y emociones contrapuestas, alimentadas especialmente por colectivos ultraderechistas.

Otras películas adscritas al movimiento artístico del SURREALISMO

Le ballet mécanique – Fernand Leger (1924)
Entreacto – René Clair (1924)
La sangre de un poeta – Jean Cocteau (1930)

DENUNCIA (Yo acuso)

Acción y efecto de denunciar (avisar, noticiar, declarar la irregularidad o ilegalidad de algo, delatar). La denuncia puede realizarse ante las autoridades correspondientes (lo que implica la puesta en marcha de un mecanismo judicial) o de forma pública (sólo con valor testimonial). (definicion.de)

«La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros»
Michel de Montaigne (1533-1592) Filósofo, humanista y político francés

YO ACUSO (J’acusse!) – 1919

accuse2

Director Abel Gance
Guion Abel Gance
Fotografía Marc Bujard y Léonce-Henri Burel
Música Maurice Forster
Producción Pathé
Nacionalidad Francia
Duración 100m. B/N
Reparto Séverin-Mars, Romuald Joubé, Maryse Dauvray, Maxime Desjardins, Mancini, Angéle Guys, Camille Decori, Elizabeth Nizan.

“Ha llegado el momento de saber si el sacrificio de nuestros muertos, no ha sido inútil”

Primer título significativo de Abel Gance y uno de los clásicos por excelencia del antibelicismo fílmico, en el que el enfático e iluminado cineasta proponía una metafórica equivalencia entre las disputas en materia amorosa y la descabellada hostilidad entre los pueblos al conjuntar una tragedia de corte pasional, enmarcada en una aldea provenzana, con una palpitante y visceral repulsa al sinsentido de la guerra, cuyo antológico clímax residía en una elocuente escena en la que las víctimas de la barbarie resucitaban para responsabilizar al militarismo alemán de la espantosa sinrazón que les llevó a la muerte. Estrenado poco después del armisticio, obtuvo una gran repercusión popular y crítica, debido quizás a que su marcado sentimiento de aflicción y cólera era orquestado a través de una fuerza visual y expresiva apabullante, quizás algo desmedida, plena de soberbios primeros planos y suntuosos movimientos de cámara. En 1937, el propio autor filmó una renovada versión de irrecusable valor, pero carente del nervio, la audacia y la honestidad de esta turbadora epopeya neorromántica.

Otras películas cuyo argumento comporta una rotunda DENUNCIA

Z – Constantin Costa-Gavras (1969)
El dilema – Michael Mann (1999)
Bowling for Columbine – Michael Moore (2002)

CARRUSEL (La ronda)

1. Atracción de feria que consiste en unos aparatos fijados alrededor de un eje y movidos por un motor, tiovivo.
2. Concurso de varias manifestaciones de una misma actividad.
(Espasa-Calpe)

«En realidad no comprendes la naturaleza humana a menos que sepas por qué un niño en un carrusel saluda a sus padres en cada vuelta y por qué sus padres le devuelven el saludo»
William D. Tammeus – Periodista y columnista estadounidense

LA RONDA (Le ronde) – 1950

Director Max Ophüls
Guion Max Ophüls y Jacques Natanson
Fotografía Christian Matras
Música Oscar Strauss
Producción Sacha Gordine Films
Nacionalidad Francia
Duración 95m. Color
Reparto Anton Walbrook, Simone Signoret, Danielle Darrieux, Serge Reggiani, Simone Simon, Jean-Louis Barrault, Gérard Philippe, Isa Miranda.
* Anton Walbrook – Der reigen

«Me encanta el pasado, es mucho más tranquilo que el presente y más certero que el futuro»

Ensalzada adaptación de la pieza teatral Der reigen de Arthur Schnitzler, que marcó el retorno de Max Ophüls a Europa tras su efímera aventura hollywoodiense e inauguró el ciclo de obras maestras de linaje francés que coronó su admirada filmografía. A través de una especie de afable e irónico maestro de ceremonias, figura alegórica a la que el cineasta recurría con frecuencia, el film invitaba al espectador a presenciar un indiscreto carrusel de encadenadas situaciones libidinosas, cuya envoltura de simulada ligereza y romanticismo encerraba un panorama verdaderamente amargo y lacerante sobre la realidad amorosa. La premura por mitigar con libertinaje la frustrante insatisfacción afectiva se erigía en el «leit-motiv» de una puesta en escena absolutamente brillante, consagrada a enaltecer la Viena de principios del siglo XX a través de una inusual exquisitez plástica y narrativa, donde el elegante uso de la elipsis y la suntuosidad de sus planos-secuencia adquieren una importancia capital, que difiere años luz de la superflua versión del texto perpetrada por Roger Vadim en 1964.

Otras películas donde aparece algún CARRUSEL

Persecución en la noche – Robert Montgomery (1947)
Amélie – Jean-Pierre Jeunet (2001)
Quiéreme si te atreves – Yann Samuell (2003)

VACACIONES (Las vacaciones del señor Hulot)

Días dentro de un año en que personas que trabajan o estudian toman un descanso total de su actividad en un período determinado, exceptuando feriados denominado por fiestas nacionales, tales como Navidad o días representativos de una nación como la celebración de su independencia. Existe principalmente para prevenir estrés u otras patologías, además de según el criterio del estado o gobierno local, para incrementar la productividad en el resto del año. (Wikipedia)

«Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas»
Elbert Hubbard (1856-1915) Escritor, artista y filósofo estadounidense

LAS VACACIONES DEL SEÑOR HULOT (Les vacances de Monsieur Hulot) – 1953

vacances

Director Jacques Tati
Guion Jacques Tati y Henri Marquet
Fotografía Jacques Mercanton y Jean Mouselle
Música Alain Romans
Producción Cady Films/Specta Films
Nacionalidad Francia
Duración 114m. B/N
Reparto Jacques Tati, Nathalie Pascaud, Louis Perrault, Michèlle Rolla, Valentine Camax, André Dubois, Lucien Frégis, Marguerite Gérard.

«La imprudencia de la burguesía se manifiesta de manera categórica. ¿Progresismo? Sí, pero con prudencia, ésta es nuestra consigna»

Prodigiosa mezcla de humor, nostalgia costumbrista y fantasía poética que significó la consagración de Jacques Tati como uno de los actores-creadores más importantes del cine cómico europeo y supuso, además, la introducción del singular y entrañable monsieur Hulot, un personaje desgarbado, educado, curioso, maniático e indeciso, que, a partir de entonces, se convertiría en el incomparable álter ego del cineasta francés. Los calamitosos incidentes causados por el inquieto protagonista en un hotel y alrededores de la costa bretona sirvieron para crear una aguda crítica sobre la vulgaridad y el conformismo de determinados veraneantes franceses, así como para ridiculizar ciertos aspectos de la vida moderna, tema recurrente a lo largo de sus posteriores obras. Por medio de una narración muy poco académica, sin trama manifiesta y escasez de diálogos, el film encadenaba una excelente serie de gags visuales (a menudo con sonidos postsincronizados) entre los que destacan el preámbulo en la estación de trenes, la secuencia del entierro, la del partido de tenis o su pirotécnica conclusión.

Otras películas que describen unas VACACIONES

Atrapa a un ladrón – Alfred Hitchcock (1955)
Muerte en Venecia – Luchino Visconti (1971)
Bajo la arena – François Ozon (2000)

SOLIDARIDAD (La gran ilusión)

Aquel sentimiento o también considerado por muchos un valor, a través del cual las personas se sienten y reconocen unidas y compartiendo las mismas obligaciones, intereses e ideales y conformando además uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la ética moderna. (definicionabc.com)

«La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos»
Juan Pablo II (1920-2005) Papa de la Iglesia Católica

LA GRAN ILUSIÓN (La grande illusion) – 1937

grande

Director Jean Renoir
Guion Jean Renoir y Charles Spaak
Fotografía Christian Matras y Claude Renoir
Música Joseph Kosma
Producción Les Réalisations d’Art Cinématographique
Nacionalidad Francia
Duración 114m. B/N
Reparto Jean Gabin, Pierre Fresnay, Marcel Dalio, Gaston Modot, Jean Dasté, Dita Parlo, Erich Von Stroheim, Jacques Becker, Julien Carrette.

«Las fronteras las pone el hombre, pero a la naturaleza le da igual»

Una de las indiscutibles obras maestras del cine francés de todos los tiempos la hallamos en este apasionado alegato pacifista, prohibido durante la ocupación alemana en Francia por sus eficaces virtudes humanistas, que desde una supuesta ligereza abría un abanico de instintos y comportamientos vinculados a la superfluidad del conflicto bélico, como el sentimiento de solidaridad y tolerancia que aflora más allá de cualquier distinción de clase, raza, creencia o nación. La odisea que dos oficiales franceses viven en el ocaso de la Gran Guerra entre el campo de prisioneros de Hallback, la fortaleza de Winstersborn morada por un melancólico y distinguido comandante germano (mítica creación del desterrado Erich Von Stroheim) y el paisaje montañoso níveo, desgarrado y afectivo que circunscribe su huida deviene un verdadero canto a la libertad, cuya profunda intensidad emocional toleraba con holgura su marcado idealismo y sus precisos matices poéticos. La película contiene escenas absolutamente memorables, entre las que destacan el motín musical organizado por los reclusos con fines evasivos o la conmovedora despedida de la cabaña.

Otras películas sobre la SOLIDARIDAD

Las uvas de la ira – John Ford (1940)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
Un lugar en el mundo – Adolfo Aristarain (1992)