Mes: junio 2015

FIESTA (El guateque)

Reunión de personas para celebrar un acontecimiento o divertirse. Por lo general, una fiesta suele acompañarse de comida y bebida, y a menudo también de música y baile. Algunas fiestas se llevan a cabo en honor de una persona, día o evento concreto (…) pueden ser privadas o públicas. En las fiestas privadas, el anfitrión se encarga de su organización y de seleccionar a los invitados. Las fiestas públicas, en cambio, se suelen celebrar en los pubes y bares de una localidad (zona de copas) o en lugares acotados habilitados para tal fin. (Wikipedia)

«Apurad que allí os espero si queréis venir, pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir. Vamos subiendo la cuesta que arriba mi calle se vistió de fiesta»
Joan Manuel Serrat (1943-) Cantautor, actor, escritor, poeta y músico español

EL GUATEQUE (The party) – 1968

party

Director Blake Edwards
Guion Blake Edwards, Tom Waldman y Frank Waldman
Fotografía Lucien Ballard
Música Henry Mancini
Producción The Mirisch Company/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m Color
Reparto Peter Sellers, Claudine Longet, Merge Champion, Sharron Kimberly, Denny Miller, Gavin McLeod, Fay McKenzie, Steve Franken.
* Claudine Longet – Nothing to lose

«La risa es lo que precisamente distingue a los hombres de los animales. A mí me gusta la risa, hace que el mundo gire»

La comedia norteamericana parecía abocada a un peligroso atolladero creativo cuando afortunadamente apareció esta nueva e infundida colaboración entre los ilustres progenitores de LA PANTERA ROSA (1963), donde, a través de un delirante encadenamiento de «gags» visuales, representaron los disparatados acontecimientos que originaba la fortuita asistencia de un calamitoso figurante de origen hindú a la fiesta anual de un magnate hollywoodiense en su mansión de Beverly Hills. A medio camino entre el «slapstick» y la comedia sofisticada, con claras connotaciones a la paradójica abstracción de Jerry Lewis e inspirándose en la clarividencia crítica exhibida por el Jacques Tati de MI TÍO (1958) en su particular contienda contra los elementos, el film manejaba con gran dominio del ritmo y un prodigioso sentido de la observación un cúmulo de situaciones tan absurdas como estrambóticas, cuyo peso recaía por completo en la personalidad de un Sellers superlativo. Aunque la acción se desarrollaba en un contorno circunscrito e invariable, Edwards le confirió una osada validez estética y el maestro Ballard se encargó de colorearla con refulgente luminosidad.

Otras películas ambientadas en una FIESTA

Fiesta salvaje – James Ivory (1975)
Despedida de soltero – Neal Israel (1985)
Los amigos de Peter – Kenneth Branagh (1992)

TRISTEZA (Lirios rotos)

La tristeza es una de las emociones básicas (no natales) del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa. Estado afectivo provocado por un decaimiento de la moral. Es la expresión del dolor afectivo mediante el llanto, el rostro abatido, la falta de apetito, etc. A menudo nos sentimos tristes cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas o cuando las circunstancias de la vida son más dolorosas que alegres. (Wikipedia)

“Cuánto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza”
Alejandro Dolina (1944-) Escritor, músico, actor y presentador de radio/televisión argentino

LIRIOS ROTOS (Broken blossoms) – 1919

lirios

Director D.W. Griffith
Guion D.W. Griffith y Thomas Burke
Fotografía G.W. Bitzer
Producción D.W. Griffith Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Lillian Gish, Richard Barthelmess, Donald Crisp, Arthur Howard, Edward Peil, George Béranger, Norman Selby, Wilbur Higby.

«Es un cuento de campanas de templo, que suena al atardecer ante la imagen de Buda. Es un cuento de amor y amantes, un cuento de lágrimas»

El cuento de Thomas Burke The chink ant the child, incluido en su colección de novela corta Limehouse nights, en torno a la sencilla pero conmovedora historia de amor prohibido entre un joven inmigrante chino de noble linaje y la maltratada hija de un boxeador fracasado, serviría a D.W. Griffith para rubricar no sólo su película más hermosa (conocida también como LA CULPA AJENA) sino, además, para engendrar el primer poema romántico de la historia del cine. Extrayendo una armonía inusitada entre el apasionado ternurismo inherente al relato y la tenebrosa mezquindad de un contexto cotidiano radicado en nebulosos tugurios suburbiales de Londres, ambientados de forma enigmática por una extraordinaria dirección artística, el aventajado realizador norteamericano insistía en subrayar la intolerancia y crueldad inmanentes a la condición humana, enfatizando la belleza y persuasión dramática de su musa Lillian Gish (probablemente en la mejor interpretación de su carrera) mientras embaucaba al espectador con su refinado talento narrativo hasta convertirlo en juez y parte del catártico desenlace.

Otras películas con protagonistas sumidos en la TRISTEZA

Una playa tan bonita – Yves Allégret (1949)
Europa 51 – Roberto Rossellini (1952)
La buena estrella – Ricardo Franco (1997)

RECOMPENSA (Quiero la cabeza de Alfredo García)

Una recompensa es ofrecida a menudo por un grupo como incentivo para la realización de una tarea a alguien no asociado generalmente al mencionado grupo. Las recompensas se anuncian comúnmente para la captura o la recuperación de una persona o de una cosa. Están típicamente representadas en forma de dinero. (Wikipedia)

«Vuelvo y pido perdón por la tardanza, se debe a que hice muchos borradores; me quedan dos o tres viejos rencores y sólo una confianza. Reparto mi experiencia a domicilio y cada abrazo es una recompensa; pero me queda, y no siento vergüenza, nostalgia del exilio» (poema Quiero creer que estoy volviendo)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

QUIERO LA CABEZA DE ALFREDO GARCÍA (Bring me the head of Alfredo García) – 1974

quiero

Director Sam Peckinpah
Guion Sam Peckinpah y Gordon Dawson
Fotografía Alex Phillips Jr.
Música Jerry Fielding
Producción Optimus Films/Estudios Churubuscu Azteca
Nacionalidad Estados Unidos/ México
Duración 112m. Color
Reparto Warren Oates, Isela Vega, Gig Young, Emilio Fernández, Kris Kristofferson, Chano Urueta, Donnie Fritts, Chalo González.

«No hay nada sagrado en un agujero en el suelo con un muerto dentro»

La última gran película de Sam Peckinpah, además de una de las más amargas, espontáneas e inclasificables de su carrera, la localizaríamos en esta sofocante ‘road movie’ que hurgaba en la mítica figura del perdedor para describir la búsqueda enloquecida y profanadora de un preciado miembro craneal al que un terrateniente mexicano ha puesto precio (un millón de dólares) con el propósito de vengar el veleidoso embarazo de su hija. Este exasperado ejercicio de vehemencia pasional, matizado por el malévolo afecto de la codicia, constituye una espléndida condensación de los rasgos estilísticos de su autor, substancialmente ostensibles en su poético y crispado sentido de la violencia, su delirante romanticismo o esa satírica agudeza con la que solía teñir su anómalo énfasis crepuscular. Una obra tan fulgurante y estrafalaria como imperfecta, rematada con un desenlace de lo más nihilista y descontrolado, que acrecentaría su inobjetable estimación ante la escasez creativa que imperaba en el cine americano de la época y en la que el propio cineasta se prestaría a interpretar una de sus adecuadas canciones, Bad blood baby.

Otras películas sobre RECOMPENSAS

El delator – John Ford (1935)
Yo creo en ti – Henry Hathaway (1947)
Colorado Jim – Anthony Mann (1953)

CASTICISMO (El crimen de la calle de Bordadores)

Postura literaria, cultural e ideológica, manifestada en España desde el siglo XVIII en oposición a la afrancesada o ilustrada, y que desde entonces se relaciona con el pensamiento reaccionario. Es una reivindicación defensiva de lo castizo, o sea, de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, vitales, moda, actitudes, habla, o incluso de la organización política y social), que se perciban por el casticista como propias de su casta, entendida esta no tanto como la raza o etnia propia (véase Racismo en España), sino más bien como el carácter nacional español, la buena casta, incluso en términos reproductivos vagamente machistas, que formaron parte del nacionalismo español, sobre todo en sus expresiones más populares y en las expresiones de orgullo patriótico habituales durante el franquismo. (Wikipedia)

«Casticismo, según se sabe, consiste en escribir como si viviéramos en Talavera de la Reina cuatrocientos años atrás. Hay muchas maneras de impedir la comunicación, pero ésta es la más apreciada por los profesores de gramática»
Ernesto Sábato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

EL CRIMEN DE LA CALLE DE BORDADORES (El crimen de la calle Bordadores) – 1946

crimen

Director Edgar Neville
Guion Edgar Neville
Fotografía Henri Barreyre
Música José Muñoz Molleda
Producción Manuel del Castillo
Nacionalidad España
Duración 92m. B/N
Reparto Manuel Luna, Mary Delgado, Antonia Plana, Julia Lajos, Rafael Calvo, José Prado, Monique Thibaut, Julia Caba Alba, José Franco.

«Esto es periodístico. Vamos a despertarnos todos. A armar revuelo. A hacer que la gente sospeche que es el asesino el que no lo sea. Y nosotros a tomar la defensa del más popular. Desde hoy, para vosotros, la criada es inocente»

Una de las obras más acertadas y representativas de Edgar Neville, en la que proponía uno de sus particulares revoltijos fílmicos a base de sainete, casticismo puro y mordaz raigambre costumbrista, sazonado todo con unas pertinentes gotas de flamenco, para guarnecer una intriga criminal inspirada en un caso real (ocurrido en la calle Fuencarral, en 1888) cuyo pretexto no era otro que desvelar la incógnita de quien cometió el asesinato de una pudiente solterona de origen criollo, si su fiel criada o el «bala perdida» que la cortejaba. Sustentándose en una reconstrucción ambiental del Madrid de comienzos del siglo XX tan precisa y eficiente como cáustica y subversiva, el polifacético y epicúreo cineasta desplegaba el relato por medio de hábiles pinceladas humorísticas, sorprendía después con una hábil utilización de flashbacks contradictorios y finalizaba el mismo a modo de melodrama con obvia embocadura folletinesca. Entre sus distintos alicientes cabe resaltar el esmero por aplicar con exactitud el refinado lenguaje de la época y la estimable labor interpretativa de un reparto formado eminentemente por actores poco conocidos

Otras películas impregnadas de aires CASTIZOS

La verbena de la paloma – Benito Perojo (1935)
Doña Francisquita – Ladislao Vajda (1952)
Los peores años de nuestra vida – Emilio Martínez-Lázaro (1994)

FORASTERO (El jinete pálido)

Término que se usa para designar a aquella persona que no pertenecen a una comunidad y que usualmente pueden ser visto como un peligro por poseer diferente estilo de vida, diferentes formas de comunicarse, de actuar, etc. El término se utiliza mucho más en la ficción de tipo estadounidense para hablar de aquellas personas que llegan a una comunidad perdida en el oeste y que pueden ser peligrosas por ser delincuentes, asesinos o prófugos de algún delito. (definicionabc.com)

«Porque no soy de estos pagos me acusan de forastero, como si fuera un pecado vivir como vive el viento» (canción El forastero)
Atahualpa Yupanqui (1908-1992) Cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino

EL JINETE PÁLIDO (Pale rider) – 1985

jinete

Director Clint Eastwood
Guion Michael Butler y Dennis Shryack
Fotografía Bruce Surtees
Música Lennie Niehaus
Producción Malpaso/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. Color
Reparto Clint Eastwood, Michael Moriarty, Carrie Snodgress, Richard Kiel, Richard Dysart, Christopher Penn, Douglas McGrath, John Russell.

«Los deseos del Señor a veces son muy misteriosos»

Con la anhelada pretensión de paliar la animosidad y marginación de Hollywood hacia el género que lo impulsó al estrellato, Clint Eastwood perpetró una peculiar e interesante variación inconfesa de RAÍCES PROFUNDAS (1953), clásico que ya había explorado anteriormente con un registro cercano al ‘spaghetti’ en INFIERNO DE COBARDES (1973), y que serviría para que la crítica empezara a valorar su trabajo como realizador sin abandonar por ello el respaldo del público mayoritario. La película narraba la historia de un forastero enigmático, errante y taciturno, apodado ‘El Predicador’ e infundido por una aureola mística y sobrenatural, que aparecía en un pueblo minero de California para proteger a una familia, oprimida y amenazada por la tiranía del poderoso cacique. Iluminada por la sombría y magistral fotografía de Bruce Surtees, y, dirigida con tanta solidez y vigor descriptivo como sensibilidad y pulcritud atmosférica, evidenciaba la ascendente madurez como cineasta de su director e intérprete y, al mismo tiempo, profetizaba otro western existencialista que años más tarde se convertiría en una de sus principales obras maestras, SIN PERDÓN (1992).

Otras películas determinadas por la llegada de un FORASTERO

El forastero – William Wyler (1940)
Conspiración de silencio – John Sturges (1955)
Django – Sergio Corbucci (1966)