GÉNEROS

ORGÍA (Eyes wide shut)

Actividad sexual en la que están presentes cuatro o más participantes. En algunas culturas se han practicado orgías como parte de un grito comunal o una práctica religiosa. La participación en una orgía es una fantasía sexual común. (Wikipedia)

«Las orgías son demasiado solidarias. Buscan más el placer del colectivo que el de las individualidades que lo componen y eso le resta eficacia. Son más interesantes de contar que de vivir»
Valérie Tasso (1969-) Escritora, sexóloga e investigadora francesa

EYES WIDE SHUT (Eyes wide shut) – 1999

eyes

Director Stanley Kubrick
Guion Stanley Kubrick y Frederic Raphael
Fotografía Larry Smith
Música Jocelyn Pook
Producción Warner Bros./Hobby Films/Pole Star
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 159 m. Color
Reparto Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack, Marie Richardson, Todd Field, Leelee Sobieski, Alan Cumming, Rade Serbedzija.
* Chris Isaak – Baby did a bad bad thing

«Yo te quiero. Y ya sabes, hay algo muy importante que tenemos que hacer lo antes posible (…) Follar»

Si su turbulento rodaje ya vino precedido por una morbosa, enigmática y especulativa expectación, el fallecimiento de Kubrick después de finalizar el montaje acrecentó, aún más, esa aureola de controversia que arrastraba el film y que siempre ha determinado la obra del último coloso del celuloide. La adecuación a Nueva York en las postrimerías del segundo milenio de una novela de Arthur Schnitzler ambientada en la Viena de principios del siglo XX (Traumnovelle), proyecto que rondaba la mente del iracundo cineasta desde hacía más de veinte años, deparó un apólogo moral en torno al permanente riesgo de infidelidad que amenaza la intimidad de una pareja y el posterior sentimiento de culpa que brota tras su quebrantamiento, cuya disposición circular adquiría matices melodramáticos, eróticos, psicológicos e, incluso, fantásticos. Una cinta tan absolutamente sugestiva en su arranque como inabarcable en su sinuoso desarrollo, de la que emergen instantes tan regios como la dilatada escena del ritual preorgiástico, que paralizó durante casi dos años la carrera del ya de por sí polémico e insatisfactorio matrimonio Cruise/Kidman.

Otras películas aderezadas con alguna que otra ORGÍA

Vicios privados, públicas virtudes – Miklós Jancsó (1976)
Calígula – Tinto Brass (1979)
Los idiotas – Lars Von Trier (1998)

ALOJAMIENTO (El amor llamó dos veces)

Lugar donde una o varias personas ocupan para vivir temporalmente. Generalmente compuesto de habitaciones, baño y cocina, donde es posible descansar, higienizarse, alimentarse y guardar las pertenencias. (sobreconceptos.com)

“La arquitectura es una de las profesiones más nobles, porque contribuye a satisfacer una necesidad humana básica, la del alojamiento.”
Mario Bunge (1919-) Físico, filósofo y humanista argentino

EL AMOR LLAMÓ DOS VECES (The more the merrier) – 1943

more

Director George Stevens
Guion Richard Flournoy, Lewis R. Foster, Frank Ross y Robert Russell
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Leigh Harline
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Arthur, Joel McCrea, Charles Coburn, Richard Gaines, Bruce Bennett, Frank Sully, Clyde Fillmore, Stanley Clements.

«Hay dos tipos de personas: las que no hacen lo que quieren hacer, por lo que escriben en un diario sobre lo que no han hecho, y las que están demasiado ocupadas para escribir sobre ello porque están fuera haciéndolo»

Al igual que en la inmediatamente anterior película de George Stevens, la también notable EL ASUNTO DEL DÍA (1942), Jean Arthur volvía a interpretar a una ciudadana de Washington enredada a compartir su vivienda con dos hombres, en esta ocasión, un retirado industrial con aptitudes de cupido y un apuesto técnico aeronáutico predispuesto al enamoramiento. Con estas bienintencionadas premisas y la probada categoría de sus intérpretes -mención especial para un entrañable Charles Coburn- no era difícil presagiar la gestación de una comedia romántica tan sugestiva y placentera como predecible, colmada de elaborados diálogos y originales situaciones cómicas, que conjeturaba más en torno al substancial cometido del azar en cuestiones amorosas que en un trasfondo social marcado por la alarmante dificultad para encontrar un alojamiento urbano digno durante la Segunda Guerra Mundial. En su último filme, Charles Walters dirigió un interesante ‘remake’ ubicado en los Juegos Olímpicos de Tokyo, APARTAMENTO PARA TRES (1966), que supuso además la despedida cinematográfica de Cary Grant.

Otras películas sobre los problemas de ALOJAMIENTO

Cama y sofá – Abram Room (1927)
La maestra rebelde – Jack Hively (1940)
Los bajos fondos – Akira Kurosawa (1957)

MONZÓN (Vinieron las lluvias)

Viento estacional que se produce por el desplazamiento del cinturón ecuatorial. En verano los vientos soplan de sur a norte, cargados de lluvias. En invierno, son vientos del interior que vienen secos y fríos. Especialmente en el océano Índico y el sur de Asia. El monzón del suroeste que arranca de la costa de Kerala, en la India, comienza generalmente en la primera quincena de junio. (Wikipedia)

«Un Neruda aburrido, sofocado por el tedio de un Oriente que lo ataca con el bramido del viento monzón, el clima enervante, siente que esa comarca extranjera no se le entrega y lo exilia, al revés de las mujeres de vestido morado, que sí se entregan y lo desexilian» (libro Fragmentos del eslabón perdido: historia de una apóstata)
Volodia Teitelboim (1916-2008) Abogado, político y escritor chileno

VINIERON LAS LLUVIAS (The rains came) – 1939

vinieron

Director Clarence Brown
Guion Philip Dunne y Julien Josephson
Fotografía Arthur Miller
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Myrna Loy, George Brent, Tyrone Power, Brenda Joyce, Maria Ounspenskaya, Jane Darwell, Joseph Schildkraut, Henry Travers

«Mira, en Ranchipur, las cosas importantes en la vida son las cosas elementales, como las cosechas, el hambre y el clima. En Europa, cuando alguien dice ‘Parece que llueve’, con toda probabilidad, está tratando de entablar una conversación educada. Pero aquí, donde las personas mueren tan fácilmente como nacen, están hablando en términos de vida y muerte. Verás lo que quiero decir, si todavía estás aquí cuando lleguen las lluvias.»

Si bien no acostumbra a figurar entre las mejores producciones norteamericanas de 1939, año habitualmente considerado como el más fructífero de la historia del cine hollywoodiense en cuanto a la calidad artística de sus títulos, esta adaptación del best-seller homónimo de Louis Bromfield merece ser destacada por la maestría con la que Clarence Brown manejó una exótica historia de pasiones dentro del esquema tradicional del cine de catástrofes, tan en boga en la segunda mitad de los treinta. Así pues, el romance entre una fogosa aristócrata británica y un cirujano hindú en una India colonial en vísperas del monzón compartía menú con una ensalada de calamidades varias (inundaciones, terremotos o, incluso, epidemias de cólera), condimentada con esmero gracias a los prominentes efectos especiales de Edmund H. Hansen y Fred Sersen. El encanto de esta generosa producción de Darryl F. Zanuck, espléndidamente fotografiada e interpretada, continúa eclipsando hoy en día la mediocre versión en Eastmancolor y Cinemascope dirigida por Jean Negulesco, LAS LLUVIAS DE RANCHIPUR (1955).

Otras películas azotadas por el MONZÓN

Isle of forgotten sins – Edgar G. Ulmer (1943)
La boda del Monzón – Mira Nair (2001)
Monsoon Shootout – Amit Kumar (2013)

FIESTA (El guateque)

Reunión de personas para celebrar un acontecimiento o divertirse. Por lo general, una fiesta suele acompañarse de comida y bebida, y a menudo también de música y baile. Algunas fiestas se llevan a cabo en honor de una persona, día o evento concreto (…) pueden ser privadas o públicas. En las fiestas privadas, el anfitrión se encarga de su organización y de seleccionar a los invitados. Las fiestas públicas, en cambio, se suelen celebrar en los pubes y bares de una localidad (zona de copas) o en lugares acotados habilitados para tal fin. (Wikipedia)

«Apurad que allí os espero si queréis venir, pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir. Vamos subiendo la cuesta que arriba mi calle se vistió de fiesta»
Joan Manuel Serrat (1943-) Cantautor, actor, escritor, poeta y músico español

EL GUATEQUE (The party) – 1968

party

Director Blake Edwards
Guion Blake Edwards, Tom Waldman y Frank Waldman
Fotografía Lucien Ballard
Música Henry Mancini
Producción The Mirisch Company/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m Color
Reparto Peter Sellers, Claudine Longet, Merge Champion, Sharron Kimberly, Denny Miller, Gavin McLeod, Fay McKenzie, Steve Franken.
* Claudine Longet – Nothing to lose

«La risa es lo que precisamente distingue a los hombres de los animales. A mí me gusta la risa, hace que el mundo gire»

La comedia norteamericana parecía abocada a un peligroso atolladero creativo cuando afortunadamente apareció esta nueva e infundida colaboración entre los ilustres progenitores de LA PANTERA ROSA (1963), donde, a través de un delirante encadenamiento de «gags» visuales, representaron los disparatados acontecimientos que originaba la fortuita asistencia de un calamitoso figurante de origen hindú a la fiesta anual de un magnate hollywoodiense en su mansión de Beverly Hills. A medio camino entre el «slapstick» y la comedia sofisticada, con claras connotaciones a la paradójica abstracción de Jerry Lewis e inspirándose en la clarividencia crítica exhibida por el Jacques Tati de MI TÍO (1958) en su particular contienda contra los elementos, el film manejaba con gran dominio del ritmo y un prodigioso sentido de la observación un cúmulo de situaciones tan absurdas como estrambóticas, cuyo peso recaía por completo en la personalidad de un Sellers superlativo. Aunque la acción se desarrollaba en un contorno circunscrito e invariable, Edwards le confirió una osada validez estética y el maestro Ballard se encargó de colorearla con refulgente luminosidad.

Otras películas ambientadas en una FIESTA

Fiesta salvaje – James Ivory (1975)
Despedida de soltero – Neal Israel (1985)
Los amigos de Peter – Kenneth Branagh (1992)

TRISTEZA (Lirios rotos)

La tristeza es una de las emociones básicas (no natales) del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa. Estado afectivo provocado por un decaimiento de la moral. Es la expresión del dolor afectivo mediante el llanto, el rostro abatido, la falta de apetito, etc. A menudo nos sentimos tristes cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas o cuando las circunstancias de la vida son más dolorosas que alegres. (Wikipedia)

“Cuánto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza”
Alejandro Dolina (1944-) Escritor, músico, actor y presentador de radio/televisión argentino

LIRIOS ROTOS (Broken blossoms) – 1919

lirios

Director D.W. Griffith
Guion D.W. Griffith y Thomas Burke
Fotografía G.W. Bitzer
Producción D.W. Griffith Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Lillian Gish, Richard Barthelmess, Donald Crisp, Arthur Howard, Edward Peil, George Béranger, Norman Selby, Wilbur Higby.

«Es un cuento de campanas de templo, que suena al atardecer ante la imagen de Buda. Es un cuento de amor y amantes, un cuento de lágrimas»

El cuento de Thomas Burke The chink ant the child, incluido en su colección de novela corta Limehouse nights, en torno a la sencilla pero conmovedora historia de amor prohibido entre un joven inmigrante chino de noble linaje y la maltratada hija de un boxeador fracasado, serviría a D.W. Griffith para rubricar no sólo su película más hermosa (conocida también como LA CULPA AJENA) sino, además, para engendrar el primer poema romántico de la historia del cine. Extrayendo una armonía inusitada entre el apasionado ternurismo inherente al relato y la tenebrosa mezquindad de un contexto cotidiano radicado en nebulosos tugurios suburbiales de Londres, ambientados de forma enigmática por una extraordinaria dirección artística, el aventajado realizador norteamericano insistía en subrayar la intolerancia y crueldad inmanentes a la condición humana, enfatizando la belleza y persuasión dramática de su musa Lillian Gish (probablemente en la mejor interpretación de su carrera) mientras embaucaba al espectador con su refinado talento narrativo hasta convertirlo en juez y parte del catártico desenlace.

Otras películas con protagonistas sumidos en la TRISTEZA

Una playa tan bonita – Yves Allégret (1949)
Europa 51 – Roberto Rossellini (1952)
La buena estrella – Ricardo Franco (1997)