GÉNEROS

RECOMPENSA (Quiero la cabeza de Alfredo García)

Una recompensa es ofrecida a menudo por un grupo como incentivo para la realización de una tarea a alguien no asociado generalmente al mencionado grupo. Las recompensas se anuncian comúnmente para la captura o la recuperación de una persona o de una cosa. Están típicamente representadas en forma de dinero. (Wikipedia)

«Vuelvo y pido perdón por la tardanza, se debe a que hice muchos borradores; me quedan dos o tres viejos rencores y sólo una confianza. Reparto mi experiencia a domicilio y cada abrazo es una recompensa; pero me queda, y no siento vergüenza, nostalgia del exilio» (poema Quiero creer que estoy volviendo)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

QUIERO LA CABEZA DE ALFREDO GARCÍA (Bring me the head of Alfredo García) – 1974

quiero

Director Sam Peckinpah
Guion Sam Peckinpah y Gordon Dawson
Fotografía Alex Phillips Jr.
Música Jerry Fielding
Producción Optimus Films/Estudios Churubuscu Azteca
Nacionalidad Estados Unidos/ México
Duración 112m. Color
Reparto Warren Oates, Isela Vega, Gig Young, Emilio Fernández, Kris Kristofferson, Chano Urueta, Donnie Fritts, Chalo González.

«No hay nada sagrado en un agujero en el suelo con un muerto dentro»

La última gran película de Sam Peckinpah, además de una de las más amargas, espontáneas e inclasificables de su carrera, la localizaríamos en esta sofocante ‘road movie’ que hurgaba en la mítica figura del perdedor para describir la búsqueda enloquecida y profanadora de un preciado miembro craneal al que un terrateniente mexicano ha puesto precio (un millón de dólares) con el propósito de vengar el veleidoso embarazo de su hija. Este exasperado ejercicio de vehemencia pasional, matizado por el malévolo afecto de la codicia, constituye una espléndida condensación de los rasgos estilísticos de su autor, substancialmente ostensibles en su poético y crispado sentido de la violencia, su delirante romanticismo o esa satírica agudeza con la que solía teñir su anómalo énfasis crepuscular. Una obra tan fulgurante y estrafalaria como imperfecta, rematada con un desenlace de lo más nihilista y descontrolado, que acrecentaría su inobjetable estimación ante la escasez creativa que imperaba en el cine americano de la época y en la que el propio cineasta se prestaría a interpretar una de sus adecuadas canciones, Bad blood baby.

Otras películas sobre RECOMPENSAS

El delator – John Ford (1935)
Yo creo en ti – Henry Hathaway (1947)
Colorado Jim – Anthony Mann (1953)

CASTICISMO (El crimen de la calle de Bordadores)

Postura literaria, cultural e ideológica, manifestada en España desde el siglo XVIII en oposición a la afrancesada o ilustrada, y que desde entonces se relaciona con el pensamiento reaccionario. Es una reivindicación defensiva de lo castizo, o sea, de las expresiones de todo tipo (culturales, religiosas, vitales, moda, actitudes, habla, o incluso de la organización política y social), que se perciban por el casticista como propias de su casta, entendida esta no tanto como la raza o etnia propia (véase Racismo en España), sino más bien como el carácter nacional español, la buena casta, incluso en términos reproductivos vagamente machistas, que formaron parte del nacionalismo español, sobre todo en sus expresiones más populares y en las expresiones de orgullo patriótico habituales durante el franquismo. (Wikipedia)

«Casticismo, según se sabe, consiste en escribir como si viviéramos en Talavera de la Reina cuatrocientos años atrás. Hay muchas maneras de impedir la comunicación, pero ésta es la más apreciada por los profesores de gramática»
Ernesto Sábato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

EL CRIMEN DE LA CALLE DE BORDADORES (El crimen de la calle Bordadores) – 1946

crimen

Director Edgar Neville
Guion Edgar Neville
Fotografía Henri Barreyre
Música José Muñoz Molleda
Producción Manuel del Castillo
Nacionalidad España
Duración 92m. B/N
Reparto Manuel Luna, Mary Delgado, Antonia Plana, Julia Lajos, Rafael Calvo, José Prado, Monique Thibaut, Julia Caba Alba, José Franco.

«Esto es periodístico. Vamos a despertarnos todos. A armar revuelo. A hacer que la gente sospeche que es el asesino el que no lo sea. Y nosotros a tomar la defensa del más popular. Desde hoy, para vosotros, la criada es inocente»

Una de las obras más acertadas y representativas de Edgar Neville, en la que proponía uno de sus particulares revoltijos fílmicos a base de sainete, casticismo puro y mordaz raigambre costumbrista, sazonado todo con unas pertinentes gotas de flamenco, para guarnecer una intriga criminal inspirada en un caso real (ocurrido en la calle Fuencarral, en 1888) cuyo pretexto no era otro que desvelar la incógnita de quien cometió el asesinato de una pudiente solterona de origen criollo, si su fiel criada o el «bala perdida» que la cortejaba. Sustentándose en una reconstrucción ambiental del Madrid de comienzos del siglo XX tan precisa y eficiente como cáustica y subversiva, el polifacético y epicúreo cineasta desplegaba el relato por medio de hábiles pinceladas humorísticas, sorprendía después con una hábil utilización de flashbacks contradictorios y finalizaba el mismo a modo de melodrama con obvia embocadura folletinesca. Entre sus distintos alicientes cabe resaltar el esmero por aplicar con exactitud el refinado lenguaje de la época y la estimable labor interpretativa de un reparto formado eminentemente por actores poco conocidos

Otras películas impregnadas de aires CASTIZOS

La verbena de la paloma – Benito Perojo (1935)
Doña Francisquita – Ladislao Vajda (1952)
Los peores años de nuestra vida – Emilio Martínez-Lázaro (1994)

FORASTERO (El jinete pálido)

Término que se usa para designar a aquella persona que no pertenecen a una comunidad y que usualmente pueden ser visto como un peligro por poseer diferente estilo de vida, diferentes formas de comunicarse, de actuar, etc. El término se utiliza mucho más en la ficción de tipo estadounidense para hablar de aquellas personas que llegan a una comunidad perdida en el oeste y que pueden ser peligrosas por ser delincuentes, asesinos o prófugos de algún delito. (definicionabc.com)

«Porque no soy de estos pagos me acusan de forastero, como si fuera un pecado vivir como vive el viento» (canción El forastero)
Atahualpa Yupanqui (1908-1992) Cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino

EL JINETE PÁLIDO (Pale rider) – 1985

jinete

Director Clint Eastwood
Guion Michael Butler y Dennis Shryack
Fotografía Bruce Surtees
Música Lennie Niehaus
Producción Malpaso/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. Color
Reparto Clint Eastwood, Michael Moriarty, Carrie Snodgress, Richard Kiel, Richard Dysart, Christopher Penn, Douglas McGrath, John Russell.

«Los deseos del Señor a veces son muy misteriosos»

Con la anhelada pretensión de paliar la animosidad y marginación de Hollywood hacia el género que lo impulsó al estrellato, Clint Eastwood perpetró una peculiar e interesante variación inconfesa de RAÍCES PROFUNDAS (1953), clásico que ya había explorado anteriormente con un registro cercano al ‘spaghetti’ en INFIERNO DE COBARDES (1973), y que serviría para que la crítica empezara a valorar su trabajo como realizador sin abandonar por ello el respaldo del público mayoritario. La película narraba la historia de un forastero enigmático, errante y taciturno, apodado ‘El Predicador’ e infundido por una aureola mística y sobrenatural, que aparecía en un pueblo minero de California para proteger a una familia, oprimida y amenazada por la tiranía del poderoso cacique. Iluminada por la sombría y magistral fotografía de Bruce Surtees, y, dirigida con tanta solidez y vigor descriptivo como sensibilidad y pulcritud atmosférica, evidenciaba la ascendente madurez como cineasta de su director e intérprete y, al mismo tiempo, profetizaba otro western existencialista que años más tarde se convertiría en una de sus principales obras maestras, SIN PERDÓN (1992).

Otras películas determinadas por la llegada de un FORASTERO

El forastero – William Wyler (1940)
Conspiración de silencio – John Sturges (1955)
Django – Sergio Corbucci (1966)

COJERA (Cautivo del deseo)

Impedimento físico que no permite andar de modo normal. (Larousse Editorial)

«Con tu sonrisa de medio lao cuántos te quiero te habrás callao, cuántas cosas de chiquillo aún conservas en los bolsillos. Con tu eterno cigarrillo, con tu ojera y tu descuido, La más bella de las danzas es tu cojera al caminar» (canción Ese que me dio la vida)
Alejandro Sanz (1968-) Cantautor y músico español

CAUTIVO DEL DESEO (Of human bondage) – 1934

cautivo

Director John Cromwell
Guion Lester Cohen
Fotografía Henry W. Gerrard
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Leslie Howard, Bette Davis, Kay Johnson, Frances Dee, Reginald Denny, Alan Hale, Reginald Owen, Desmond Roberts, Reginald Sheffield

«Siempre la misma historia… Si quieres que un hombre sea bueno contigo, tienes que ser dura con él»

Uno de los productos más destacados de John Cromwell, competente artesano especializado en melodramas de agitada pulsión romántica, lo encontraríamos en esta eminente adaptación de la novela más autobiográfica de William Somerset Maugham, donde abordaba con gran sensibilidad la historia de un estudiante de medicina enamoradizo y acomplejado por una cojera congénita, de cuya frágil personalidad se aprovecha una vulgar e insolente camarera para arrastrarlo por la senda de la humillación y el menosprecio. Fundamentada en una compacta construcción narrativa y un impecable sentido de la atmósfera romántica, ofrecía dos de las más brillantes caracterizaciones de sus respectivos protagonistas, especialmente una Bette Davis de deslumbradora lindura y fiereza que aprovecharía este generoso papel para afianzarse como una de las estrellas más fulgurantes de la época. Posteriormente se han llevado a la gran pantalla dos nuevas versiones del magistral texto, realizadas por Edmund Goulding (1946) y Ken Hughes (1964), pero con resultados infinitamente inferiores a esta obra maestra del género.

Otras películas con protagonistas que padecen de COJERA

La marcha nupcial – Erich Von Stroheim (1928)
Tristana – Luis Buñuel (1970)
Largo domingo de noviazgo – Jean-Pierre Jeunet (2004)

HEROÍNA (El hombre del brazo de oro)

Droga semisintética, derivada de la morfina y originada a partir de la adormidera, de la que se extrae el opio. Se trata de una sustancia sintetizada por primera vez a finales del siglo XIX y principios del XX que surgió inicialmente para su uso como medicamento; sin embargo, actualmente su uso se encuentra altamente restringido en la mayoría de los países por tratarse de una droga de abuso. En la actualidad, la mayoría de los individuos adictos a los opiodes consumen heroína, la cual está relacionada con un efecto narcótico pronunciado, se clasifica dentro de las drogas depresoras del sistema nervioso central, se caracteriza por producir una dependencia psicológica y física intensa a un ritmo muy acelerado siendo considerada actualmente una de las drogas más adictivas. La heroína, generalmente se vende en forma de polvo blanco o marrón. (Wikipedia)

“La heroína es la mamá eterna, es como el útero que te protege. Con ella no se jode, por algo es la segunda droga en importancia, la primera es el poder”
Luca Prodan (1953-1987) Músico italiano

EL HOMBRE DEL BRAZO DE ORO (The man with the golden arm) – 1955

brazo

Director Otto Preminger
Guión Walter Newman y Lewis Meltzer
Fotografía Sam Leavitt
Música Elmer Bernstein
Producción Carlyle Productions/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. B/N
Reparto Frank Sinatra, Eleanor Parker, Kim Novak, Arnols Stang, Darren McGavin, John Conte, Robert Strauss, George E. Stone.

«El mono no muere. Cuando te libras de él, se esconde en un rincón a esperar su turno»

Seducido por la distinguida novela homónima de Nelson Algren, Preminger decidió proseguir su particular enfrentamiento con el Código Hays hurgando (por primera vez en Hollywood) en el delicado problema de la drogodependencia, que, si bien no detentaba una magnitud social tan compleja y delicada como en la actualidad, permanecía como un tema tabú y radicalmente prohibido. En el apogeo de su carrera como actor, Frank Sinatra interpretó a la perfección a un hombre que, tras superar su adicción a la heroína, regresaba a su hogar en un suburbio de Chicago con la intención de abrirse un porvenir como batería, pero, que ante las adversas circunstancias y la malignidad de sus compañías, volvía a recaer en las infernales garras de aquel nefasto trastorno. El resultado fue un descarnado drama realista de trazo negro y clara voluntad moralizante, resuelto con la habitual firmeza narrativa de su productor/director y aderezado por una impactante banda sonora a ritmo de jazz a cargo de Elmer Bernstein, que, además, ostentaría el honor de encumbrar a Saul Bass como el gran maestro del cartel y los títulos de crédito.

Otras películas sobre la HEROÍNA

Yo, Cristina F. – Uli Edel (1981)
El pico – Eloy de la Iglesia (1983)
Bird – Clint Eastwood (1987)