Drama psicológico

MALDAD (Las diabólicas)

Condición negativa relativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por su entorno y quienes le rodean. Actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente usando la astucia, los códigos de conducta, moral o comportamiento oficialmente correctos en un grupo social. (Wikipedia)

“El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad”
Albert Einstein (1879-1955) físico alemán de origen judío

LAS DIABÓLICAS (Les diaboliques) – 1955

Director Henri-Georges Clouzot
Guion H.G. Clouzot, Jérôme Géronimi, Frédéric Grendel y René Masson
Fotografía Armand Thirard
Música Georges Van Parys
Producción Filmsonor/Vera Film
Nacionalidad Francia
Duración 110m. B/N
Reparto Simone Signoret, Véra Clouzot. Paul Meurisse, Charles Vanel, Georges Chamarat, Jean Brochard, Michel Serrault, Jean Lefebvre.

«Si, tienes razón, no valgo nada. Soy una mala persona, una pequeña ruin. Eso es lo que él dijo. Pero la pequeña ruin tendrá su venganza (…) Mi único temor es que él nunca sabrá que yo lo maté»

Habilidosa adaptación de la novela Celle qui n’était plus de Boileau y Narcejac, que acabó de explotar la figura de H.G. Clouzot como el adalid europeo de un cine fundamentado en la hosquedad, la hipocondría, la ofuscación y la ruindad. El diabólico plan para erradicar el aborrecible despotismo del director de un lúgubre internado que traman su esposa y su amante, considerado en su momento como un producto artificioso y excesivamente granguiñolesco, deviene en realidad un competente ejemplar de suspense psicológico, alzado por un verismo de umbría fogosidad e interpretado por un terceto de actores francamente inspirado, y, en el caso de Véra Clouzot (consorte del realizador), incluso premonitorio, pues perecería en las mismas circunstancias que su desamparado personaje. Esta enfatizada representación de la abyecta maldad de la condición terráquea ha padecido múltiples emulaciones, incluso un anémico e irrisorio remake dirigido por Jeremiah S. Chechik en 1996, donde únicamente podía destacarse la casi siempre sugestiva presencia de Sharon Stone.

Otras películas que reflexionan sobre la MALDAD 

Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
El silencio de los corderos – Jonathan Demme (1991)
La cinta blanca – Michael Haneke (2009)

AGOBIO (El proceso)

1. Sensación de ansiedad o inquietud intensa provocada por una situación o dificultad que cuesta mucho de superar.
2. Preocupación, problema o dificultad, especialmente el que provoca que una persona tenga esta sensación de ansiedad.
(google.es)

«Hijos del agobio y del dolor, cien fuerzas que inundan el corazón te separan de ti. Quiero sentir algo que me huela a vida, que mi sangre corra loca de pasión, descubrir la música que hay en la risa, la luz profunda y el amor.» (canción Hijos del agobio de Triana)
Jesús de la Rosa Luque (1948-1983) Músico, cantante y compositor español

EL PROCESO (Le procès) – 1962

Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Edmond Richard
Música Jean Ledrut
Producción Paris-Europa Productions/Hisa Film/FICIT
Nacionalidad Francia/ Italia/ Alemania
Duración 118m. B/N
Reparto Anthony Perkins, Jeanne Moreau, Orson Welles, Max Haufler, Romy Schneider, Suzanne Flon, Akim Tamiroff, Elsa Martinelli.
* Tomaso Albinoni – Adagio

«Estar encadenado es a veces más seguro que estar libre.»

Personal e indescriptible versión de la célebre novela homónima de Franz Kafka, que, pese al rechazo comercial y la controversia crítica que suscitó en el momento de su estreno, perdura hoy en día como uno de los más apasionantes legados fílmicos de Orson Welles. Desde el hipnotizador prólogo, elaborado por Alexandre Alexeieff en su célebre tapiz de alfileres, el genial cineasta dejaba claro su intención de transmitir una fuerte sensación de agobio y desbordar la capacidad de asombro del espectador con la abstracción y exuberancia de su propósito estético -fundamentalmente singular en la utilización creativa de los decorados y en la estremecedora e ingente expresividad de sus planos-secuencia- sin deteriorar en absoluto el desalentador discurso sobre las propiedades represivas y manipuladoras del poder establecido. El inexplicable procesamiento del protagonista, alegórico representante del conjunto de la humanidad, deparaba una dantesca pesadilla conceptual, hábil en su ostentación erótica y en la desfachatez de sus interpretaciones, que sería considerada por el mismísimo Charles Chaplin como la cumbre del arte cinematográfico.

Otras películas que transmiten una fuerte sensación de AGOBIO

La semilla del diablo – Roman Polanski (1968)
Barton Fink – Joel Coen (1991)
Pi, fe en el caos – Darren Aronofsky (1998)

FE (Los comulgantes)

Creencia y esperanza personal en la existencia de un ser superior (un dios o varios dioses) que generalmente implica el seguimiento de un conjunto de principios religiosos, de normas de comportamiento social e individual y una determinada actitud vital, puesto que la persona considera esa creencia como un aspecto importante o esencial de la vida. (google.es)

«La fe puede ser sucintamente definida como una creencia ilógica en que lo improbable sucederá.»
Henry-Louis Mencken (1880-1956) Periodista y crítico social estadounidense

LOS COMULGANTES (Nattvardsgästerna) – 1963

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Nykvist
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 78m. B/N
Reparto Gunnar Björnstrand, Ingrid Thulin, Gunnel Lindblom, Max Von Sydow, Allan Edwall, Kjolbjörn Knudsen, Olof Thunberg, Tor Borong.

«Dios, ¿por qué me creaste tan eternamente insatisfecho? ¿Tan asustado, tan amargado? ¿Por qué debo darme cuenta de lo miserable que soy? ¿Por qué debo sufrir tan infernalmente por mi insignificancia? Si mi sufrimiento tiene un propósito, dímelo, para que pueda soportarlo sin quejarme.»

Sumido en una intensa y, en ocasiones, algo desmedida reflexión sobre sus dilemas metafísicos y religiosos, Bergman concibió este crudo, sereno y autobiográfico estudio del alma humana, que despojaba de cualquier ornamento o sinuosidad el explícito misticismo del argumento (la angustiosa búsqueda de la palabra divina por parte de un confuso pastor protestante, párroco de la pequeña iglesia de Mitsunda) para exteriorizar sus particulares incertidumbres existenciales con absoluta profundidad y rigidez. La perseverante evolución de su acrisolado intimismo se condensaba en una puesta en escena de rigurosa austeridad expresiva, aprehendida por una impactante fotografía de Sven Nykvist y cuajada de abundantes primeros planos e imágenes de una aplastante desnudez. En el apartado interpretativo de esta segunda entrega de la denominada Trilogía del Silencio de Dios, que conforma junto a COMO UN ESPEJO (1961) y EL SILENCIO (1963), destacaban las sublimes composiciones de Gunnar Björnstrand e Ingrid Thulin al frente de un espléndido reparto integrado por habituales actores bergmanianos.

Otras películas en las que su sacerdote protagonista padece una crisis de FE

Diario de un cura rural – Robert Bresson (1951)
La noche de la iguana – John Huston (1964)
First reformed – Paul Schrader (2017)

KAPO (La pasajera)

Término usado para ciertos presos que trabajaron dentro de los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial en varias posiciones administrativas más bajas (…) Los kapos recibían más privilegios que los presos normales, siéndoles otorgados trabajos más ligeros, como en particular el de vigilancia de los demás presos (…) Miles de judíos tuvieron la oportunidad de desempeñar el papel de Kapos, también conocidos por los demás internos como «Policía Judía», los cuales estaban encargados de ayudar a las SS en la vigilancia del resto de los internos y en tareas administrativas, como el reparto de alimentos, medicamentos, ropas, entre otras. (Wikipedia)

«Aquí está mi hermana y algún amigo mío indeterminado y mucha más gente. Todos están escuchándome y yo les estoy contando precisamente esto: el silbido de las 3 de la madrugada, la cama dura, mi vecino a quien querría empujar… Les hablo también prolijamente de nuestra hambre, y de la revisión de los piojos, y del kapo que me ha dado un golpe en la nariz… pero no puedo dejar de darme cuenta de que mis oyentes no me siguen. O más bien se muestran completamente indiferentes» (relato Si esto es un hombre)
Primo Levi (1919-1987) Escritor italiano de origen judío sefardí

LA PASAJERA (Pasazerka) – 1963

Director Andrzej Munk
Guion Andrzej Munk, Zofia Posmysz y G.Z. Posmysz
Fotografía Krzystoff Winiewicz
Música Tadeusz Baird
Producción Grup Kamera
Nacionalidad Polonia
Duración 70m. B/N
Reparto Aleksandra Slaska, Anna Ciepielewska, Janusz Bylczynski, Marek Walczewski, Jan Kreczmar, Irena Malkiewicz, Anna Jaraczowna.
* Johann Sebastian Bach – Violin concerto in E major

«No sabes nada al respecto. Mi tiempo en el campamento no fue como tú crees, mi querido Walter. Yo no era una prisionera, yo era una supervisora.»

El 20 de septiembre de 1961, Andrzej Munk fallecía trágicamente en un accidente de automóvil, dejando inacabado un impresionante documento acerca del horror de los campos de exterminio nazis, que utilizaba como excusa argumental el inesperado reencuentro entre una antigua prisionera polaca en funciones de kapo y una de sus opresoras celadoras en Auschwitz, así como el recuerdo de la tortuosa atracción que la segunda sentía por la primera. Dos años después, los compañeros de rodaje del eminente cineasta (encabezados por su ayudante de dirección Andrzej Brzowski y el montador Witold Lesiewicz) decidieron homenajear la figura de su preceptor y finalizaron la película con absoluta honestidad, respetando su estructura original y cubriendo las escenas no rodadas con fotografías fijas y comentarios en off (kinestasis). La grandeza humana que desprende esta emotiva rehabilitación fílmica daría como resultado una obra maestra irrefutable, de una portentosa consistencia expresiva, donde subyace la forzosa búsqueda existencial de un pueblo tan lastimado como el polaco.

Otras películas donde aparece algún que otro KAPO

Kapo – Gillo Pontecorvo (1960)
Portero de noche – Liliana Cavani (1974)
El hijo de Saúl – László Nemes (2015)

NIÑERA (A merced del odio)

Persona que se encarga de cuidar los niños de un tercero. Desde mediados del siglo XX comúnmente se debe a que los padres de la persona cuidada no pueden ocuparse de él porque mantienen una actividad laboral. (Wikipedia)

«Una noche, cuando aún estaba en los brazos de la niñera, quise tocar la cafetera, que estaba hirviendo alegremente. La niñera me lo hubiese impedido, pero mi madre dijo ‘Déjale que la toque’. Así que la toqué… y esa fue mi primera lección del significado de libertad.»
John Ruskin (1819-1900) Escritor, crítico de arte, sociólogo, artista y reformador social​ británico

A MERCED DEL ODIO (The nanny) – 1965

Director Seth Holt
Guion Jimmy Sangster
Fotografía Harry Waxman
Música Richard Rodney Bennett
Producción Seven Arts/Hammer Film
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 90m. B/N
Reparto Bette Davis, Jill Bennett, William Dix, James Villiers, Wendy Craig, Pamela Franklin, Maurice Denham, Jack Watling, Alfred Burke.

«Es muy necesario que los padres tengan confianza en nosotras. Créame, no estoy pensando solo en mí, nunca he sido vanidosa, sino en todas esas otras mujeres igual que yo. Todas las que han dedicado por entero sus ilusiones y su vida a cuidar de los hijos de otras personas.»

El crispado vínculo de aversión, recelo y sometimiento que establece un conflictivo niño de diez años con su misteriosa niñera, unido a la poderosa relación de dominio que ésta ejerce sobre la madre del muchacho, según la novela The nanny de Evelyn Piper, polarizan el sinuoso y perturbador universo de cotidianeidad loseyana sobre el que gravita este valioso prototipo de terror psicológico, producido bajo los auspicios de la mítica Hammer. Seth Holt, prometedor realizador británico de origen palestino que falleció en 1971 al sufrir una repentina insuficiencia cardíaca con tan solo 47 años, supo expandir la ingénita turbulencia sensitiva del relato con una atmósfera densa y claustrofóbica, trenzada con adecuadas dosis de barroquismo visual y perceptiblemente singularizada por la entusiasta predisposición histriónica de Miss Bette Davis, por entonces interesada en prorrogar aquel inesperado resurgir artístico que sobrevino de la mano de Robert Aldrich y su formidable díptico sobre el esperpento y la demencia, compuesto por ¿QUÉ FUE DE BABY JANE? (1962) y CANCIÓN DE CUNA PARA UN CADÁVER (1964).

Otras películas protagonizadas por una NIÑERA

Sonrisas y lágrimas – Robert Wise (1965)
La mano que mece la cuna – Curtis Hanson (1992)
La niñera mágica – Kirk Jones (2006)