Drama psicológico

DOMICILIO (El estrangulador de Rillington Place)

Lugar en que uno habita o se hospeda de forma fija. (Espasa-Calpe)

“El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él.” (novela La sombra del viento)
Carlos Ruiz Zafón (1964-) Escritor español

EL ESTRANGULADOR DE RILLINGTON PLACE (10, Rillington Place) – 1971

Director Richard Fleischer
Guion Clive Exton
Fotografía Dennys Coop
Música John Dankworth
Producción Filmways Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 111m. Color
Reparto Richard Attenborough, John Hurt, Judy Geeson, Pat Heywood, Geoffrey Chater, Isobel Black, Robert Hardy, Gabrielle Daye.

«Es el aspecto moral lo que verdaderamente me preocupa. El acabar con una vida, por rudimentaria que sea…»

Angustioso drama psicológico, basado en el libro homónimo de Ludovic Kennedy, y, a su vez, inspirado en las verídicas atrocidades perpetradas entre 1943 y 1953 por un desequilibrado expolicía británico llamado John Reginal Christie en su gris domicilio londinense de Notting Hill. A través de una descripción minuciosa de los hechos y una claustrofóbica atmósfera cargada de sordidez e inquietud, Fleischer no sólo perpetraba una de las más ásperas, estremecedoras y realistas disecciones sobre la compleja naturaleza del asesino en serie, sino que además transmitía un firme manifiesto sobre el disparate y la iniquidad de la pena de muerte, alegato promovido ya por el realizador en la extraordinaria IMPULSO CRIMINAL (1959) y cuyo restablecimiento se debatía paralelamente al rodaje del film en el Parlamento del Reino Unido. Richard Attenborough, actor sumamente concienciado con el tema de la condena capital, aceptó interpretar el papel del necrófilo psicópata, rubricando a la postre la composición más poderosa y sobrecogedora de su prolífica carrera.

Otras películas que usan un DOMICILIO concreto como titulo original

Calle Madeleine nº 13 – Henry Hathaway (1947)
Calle River, 99 – Phil Karlson (1953)
125, Rue Montmartre – Gilles Grangier (1959)

AUTÓMATA (La huella)

Máquina dotada de un mecanismo que le permite moverse, en particular la que imita la figura y movimientos de un ser animado, normalmente humano. (RAE)

“Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados.”
Adolfo Suárez (1932-2014) Político y abogado español

LA HUELLA (Sleuth) – 1972

Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Anthony Shaffer
Fotografía Oswald Morris
Música John Addison
Producción Palomar Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Laurence Olivier, Michael Caine, Alec Cawthorne, John Matthews, Eve Channing, Teddy Martin.

«El camino más corto para llegar al corazón de un hombre es a través de la humillación. Enseguida descubres de qué pasta está hecho.»

Mankiewicz puso punto final a su trayectoria como realizador con esta adaptación de la pieza teatral homónima de Anthony Schaffer, ofreciendo un detallado inventario de los distinguidos recursos expresivos que lo encumbraron como uno de los grandes maestros de la puesta en escena cinematográfica. El ambiguo y retorcido enfrentamiento entre un decrépito novelista aristócrata y el peluquero amante de su esposa en la lúgubre mansión propiedad del primero deparaba un macabro juego psicológico de poder, venganza y humillación, donde las disimilitudes conceptuales de dos clases sociales radicalmente distintas eran desenmascaradas sin ningún tipo de indulgencia. El egregio cineasta estadounidense optó por realzar el fundamento escénico del relato y demostró por última vez su prodigioso talento en la dirección de actores; unos espléndidos Olivier y Caine -este último interpretaría una nueva e ineficaz versión en 2007 a las órdenes de Kenneth Branagh- que ayudaron con su antológico duelo interpretativo a hacer de la película uno de los mayores triunfos críticos y comerciales de su filmografía. No hay que olvidarse de la extravagante decoración de Ken Adam, aderezada con una inquietante colección de juguetes y muñecos autómatas, así como de la excelente partitura de John Addison.

Otras películas donde aparece algún AUTÓMATA

Jaque a la reina – Raymond Bernard (1927)
El afinador de terremotos – Timothy Quay y Stephen Quay (2005)
La mejor oferta – Giuseppe Tornatore (2013)

CORTISONA (Más poderoso que la vida)

Corticoide segregado por la corteza suprarrenal que convierte las proteínas en hidratos de carbono e influye en el metabolismo de la sal; producida sintéticamente se emplea como antiinflamatorio y en el tratamiento de la artritis. (google.es)

«Yo jamás me escondí. Dije que la había utilizado durante mi época como ciclista. No entendí cómo nos la dejaban tomar si era tan perjudicial. En cambio, no podíamos ni acercarnos a la efedrina, que no hace nada. Con la cortisona y los anabolizantes pasaba todo lo contrario. Es más, estaban recomendados. Hubo un médico que redactó una tesis en la que decía que eran buenos para la salud del deportista.»
Bernard Thevenet (1948-) Ciclista francés

MÁS PODEROSO QUE LA VIDA (Bigger than life) – 1956

Director Nicholas Ray
Guion Cyril Hume y Richard Maibaum
Fotografía Joe MacDonald
Música David Raksin
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto James Mason, Barbara Rush, Walter Matthau, Robert Simon, Christopher Olsen, Roland Winters, Rusty Lane, Rachel Stephens.

“Me siento como si midiera diez metros de alto.”

Habituado a circunscribir a las férreas imposiciones del Código Hays temas tan comprometidos como novedosos, Nicholas Ray abordó con realismo el entonces manido debate sobre las supuestas propiedades terapéuticas de la cortisona en este sobrio e introspectivo drama psicológico sobre los efectos neuróticos, despóticos y megalomaníacos que produce el tratamiento de un fármaco en experimentación de esta hormona esteroide en un humilde profesor aquejado de una rara enfermedad. Producido e interpretado con estremecedora sobriedad y contención por James Mason, a la sazón productor del film, constituye no sólo una eficaz e imponente disertación sobre la dependencia y/o adicción a cualquier sustancia química sino una demoledora sátira acerca del tedioso, amansado, mediocre, materialista y religiosamente puritano día a día de la provinciana clase media estadounidense, esmaltado por un lustrosa utilización del formato Cinemascope (henchida de virtuosos encuadres y ángulos de cámara) y realzado por la enjundiosa música de David Raksin.

Otras películas donde se administra CORTISONA

Su hermano – Patrice Chéreau (2003)
XXY – Lucía Puenzo (2007)
The program (El ídolo) – Stephen Frears (2015)

CANDELABRO (La ansiedad de Veronika Voss)

Soporte para velas que consiste en un candelero de dos o más brazos, que puede sostenerse sobre su pie o ir sujeto a una pared o a otra superficie. (google.es)

«Hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho.» (relato corto El retrato oval)
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista estadounidense

LA ANSIEDAD DE VERONIKA VOSS (Die sehnsucht der Veronika Voss) – 1982

vv

Director Rainer W. Fassbinder
Guión Rainer W. Fassbinder, Peter Märthesheimer y Pea Fröhlich
Fotografía Xaver Schwarzenberger
Música Peer Raben
Producción Laura/Tango
Nacionalidad Alemania
Duración 105m. B/N
Reparto Rosel Zech, Hilmar Thate, Cornelia Froboess, Annmarie Düringer, Doris Schade, Erik Schumann, Peter Berling, Günter Kaufmann.
* Rosel Zech – Memories are made of this

«Los artistas son diferentes a la gente común. Están ensimismados o simplemente son olvidadizos.»

El patético ocaso profesional y privativo de una actriz, así como la chocante atracción que despierta en un enigmático periodista deportivo, sirvieron como excusa al radical y provocativo Fassbinder para elaborar este turbio, doliente y exasperado melodrama pasional, que, debido a su repentino fallecimiento, pondría punto final a su particular y desazonadora crónica sobre la reconstrucción de la Alemania postbélica. Sin desatender las excentricidades que presidían la desquiciada existencia de la protagonista, personaje supuestamente inspirado en la estrella de la UFA Sybille Schmitz -fenecida por sobredosis después de su declive tras la Segunda Guerra Mundial-, concentraba su denuncia en la falsedad y el envilecimiento de una nueva sociedad emergente que progresaba velando su ignominioso pasado y usurpando de forma progresiva e insensible la libertad de la población inadaptada. Recargado tratamiento lumínico en blanco y negro para un denso, gélido e intrincado ceremonial neorromántico que constituiría el penúltimo eslabón en la apasionante filmografía del cineasta bávaro.

Otras películas donde aparece algún que otro CANDELABRO

La bella y la bestia – Jean Cocteau (1946)
Suspense – Jack Clayton (1961)
El horrible secreto del doctor Hichcock – Riccardo Freda (1962)

INCOMUNICACIÓN (Como un espejo)

Falta de relación, trato o comunicación con otra persona. (google.es)

“Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en su triunfo personal.”
José Saramago (1922-2010) Escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués

COMO UN ESPEJO (Sasom i en spegel) – 1961

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Nykvist
Música Erik Nordgren
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 89m. B/N
Reparto Harriet Andersson, Gunnar Björnstrand, Max Von Sydow, Lars Passgard.
* Johann Sebastian Bach – Sarabande from Cello Suite No.2 in D minor

«De repente, el vacío se convierte en abundancia, la desesperanza en vida. Es como el indulto de una pena de muerte.»

Una de las obras más angustiosas y trascendentales del repertorio bergmaniano, que inauguraba una presunta trilogía existencialista, completada con LOS COMULGANTES (1962), y EL SILENCIO (1963), acerca del desasosiego vital, la soledad y la insuficiencia comunicativa, así como de una obsesiva instigación hacia el hermético amor divino. Enmarcada en la desabrigada y turbadora isla báltica de Faro, lugar donde el cineasta sueco acabaría por recluirse de manera definitiva, moldeaba con riguroso ascetismo las sofocantes relaciones que una muchacha aquejada de esquizofrenia y poseída por un esotérico fervor místico sostenía en un período vacacional de veinticuatro horas con tres familiares: su padre, un derrotado escritor; su marido, un médico bastante desorientado, y su hermano adolescente, alterado ante su embrionario paladar erótico. Con esta película, Bergman asentaría su depurada abstracción expresiva en un radicalismo conceptual destinado a exorcizar sus demonios personales, fundamentalmente religiosos y sexuales, por medio de un inmanente hálito de fatalidad y abatimiento.

Otras películas que abordan el problema de INCOMUNICACIÓN

Te querré siempre – Roberto Rossellini (1953)
El desierto rojo – Michelangelo Antonioni (1964)
El cielo sobre Berlín – Wim Wenders (1987)