Comedia romántica

HUIDA (Pierrot el loco)

1. Alejamiento de un lugar o una situación, especialmente con rapidez, para evitar un daño o peligro.
2. Salida de una persona de un lugar donde estaba privada de libertad, mediante el uso de la violencia o de manera oculta o clandestina.
(Larousse Editorial)

«Tienes que tener pasión para poner fin a las penas, y la pasión no se adquiere por la huida. Te la encuentras cuando dejas de escapar»
Jiddu Krishnamurti (1895-1986) Filósofo y escritor indio

PIERROT EL LOCO (Pierrot le fou) – 1965

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Director Jean-Luc Godard
Guion Jean-Luc Godard
Fotografía Raoul Coutard
Música Antoine Duhamel
Producción Rome Paris Films/Societé Nouvelle Cinémat./Dino De Laurentiis Cinematografica
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 110m. Color
Reparto Jean-Paul Belmondo, Anna Karina, Graziella Galvani, Dirk Sanders, Pascal Aubier, Pierre Hanin, Roger Dutolt, Hans Meyer.

«Una película es como un campo de batalla. Amor, odio, acción, violencia, muerte… En una palabra: emoción»

Godard recapituló lo que había sido el primer período de su obra, distinguido por su inmutable tendencia a desarticular de forma sistemática todo convencionalismo dramático o narrativo, en esta persuasiva adaptación libre de la novela Obssesion de Lionel White, que, además de erigirse en uno de sus títulos más señeros, acabaría proyectando una substancial influencia en la evolución del cine contemporáneo. La romántica huida hacia la costa mediterránea que emprende un melancólico e inadaptado burgués junto a una joven inmersa en turbios negocios de armas aglutinaba las constantes estilísticas del cineasta (súbita alternancia de género y tono, inaudita espontaneidad de la puesta en escena, amasijo de citas y referencias culturales, etc.) con el fin de hacer frente a recurrentes obsesiones como la imposibilidad de la pasión amorosa, el desapego a la sociedad moderna o su particular análisis sobre el propio cine, aquí refrendado por la sentenciosa definición que sobre éste profiere el mismísimo Sam Fuller. Sublime pareja protagonista y brillante fotografía en Scope, con una ofuscadora preponderancia del color rojo.

Otras películas sobre HUIDAS

Bonnie y Clyde – Arthur Penn (1967)
Malas tierras – Terrence Malick (1973)
Thelma y Louise – Ridley Scott (1991)

DOTE (El hombre tranquilo)

Patrimonio que la futura esposa o su familia entregan al novio, siendo en muchos casos proporcional al estatus social del futuro esposo. Su significado, según diferentes culturas, bien sería el de contribuir a la manutención de la propia novia o contribuir a las cargas matrimoniales. (Wikipedia)

«La virtud de los padres es una gran dote»
Quinto Horacio Flaco (65 a.C. – 8 a.C.) Poeta romano

EL HOMBRE TRANQUILO (The quiet man) – 1952

Director John Ford
Guion Frank S. Nugent
Fotografía Winton C. Hoch y Archie Stout
Música Victor Young
Producción Argosy/Republic
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto John Wayne, Maureen O’Hara, Victor McLaglen, Barry Fitzgerald, Ward Bond, Mildred Natwick, Eileen Crowe, Arthur Shields.

«¿Casada? ¿Esa? Ni lo estará nunca. Con esas pecas y ese genio que tiene. Ese pelo rojizo suyo la delata. Aun así, hay hombres a los que no les importaría, pero… no tiene dote»

Haciendo realidad su gran sueño de rodar en el país de sus ancestros, John Ford viajó hacia tierras irlandesas (concretamente al condado de Galway) para adaptar la novela corta Green rushes de Maurice Walsh, en la que se narraba el retorno a sus orígenes de un hombre de turbio pasado y los distintos percances que ha de hacer frente para obtener la dote y el consiguiente permiso para casarse con una bella pelirroja lugareña de armas tomar. De aquel paraje bucólico, pintoresco y casi detenido en el tiempo como Innisfree surgió esta indiscutible obra maestra de la comedia romántica, cuya genial dosificación de melancolía, inocencia y placidez consigue colmarnos de ternura, contagiarnos de felicidad y conmovernos a base de sensaciones tan embriagadoras como balsámicas. Entre sus hermosas imágenes en Technicolor, repletas de cerveza negra, peleas a puñetazos y entrañables personajes fordianos, subyacen escenas tan inolvidables como el apasionado beso bajo la lluvia de la pareja protagonista, el huracanado encuentro de ambos en el ‘cottage’ o la emocionante carrera de caballos.

Otras películas sobre DOTES

La novia sin dote – Yakov Protazanov (1936)
La ciudad de la alegría – Roland Joffé (1992)
La dote de Ninah – Victor Viyuoh (2012)

TRAVESTISMO (Tootsie)

Identidad transgénero en la que una persona de determinado género biológico acostumbra utilizar la vestimenta socialmente asignada al género opuesto. Generalmente, el travestismo implica o puede implicar un deseo o condición transexual del individuo en que desea que se le reconozca como una persona del género opuesto en la que su identidad de género es discordante a su género biológico. El travestismo puede presentarse en personas de diferentes orientaciones sexuales y por diversos motivos como la infiltración, las representaciones dramáticas, el entretenimiento, el transformismo, la adaptación social y como fetichismo. (Wikipedia)

«No se puede establecer ninguna correlación, por ejemplo, entre el travestismo o el transgénero y la práctica sexual, y la distribución de las inclinaciones heterosexual, bisexual y homosexual no puede determinarse de manera previsible a partir de los movimientos de simulación de un género ambiguo o distinto»
Judith Butler (1956-) Filósofa post-estructuralista estadounidense

TOOTSIE (Tootsie) – 1982

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Director Sidney Pollack
Guion Larry Gelbart y Don McGuire
Fotografía Owen Roizman
Música Dave Grusin
Producción Columbia/Delphi/Mirage/Punch Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. Color
Reparto Dustin Hoffman, Jessica Lange, Teri Garr, Dabney Coleman, Charles Durning, Sydney Pollack, Bill Murray, Geena Davis
* Stephen Bishop – It might be you

«He sido mejor hombre contigo como mujer de lo que nunca había sido con una mujer como hombre»

Un actor (brillante Dustin Hoffman) se ve forzado a travestirse para conseguir un papel en un culebrón televisivo de temática hospitalaria, que, no sólo le reportará un sonado triunfo profesional, sino que le ayudará a conocerse mejor a sí mismo y a estabilizar su vida sentimental. Este vodevilesco argumento, proclive a desviarse por los vericuetos de la más tópica ordinariez, deparó una persuasiva comedia romántica de enredos que gracias a su aplastante éxito de crítica y público inyectó una necesaria dosis de esperanza a un género abocado, desde la década anterior, a diseminar con indiferencia su cariz más repulsivamente zafio. En su primera incursión en el género, Sydney Pollack supo conducir con desenvoltura y ligereza los equívocos y ambigüedades de una trama salpimentada con toques sentimentales o dramáticos, incluso críticos (sobre todo en lo relativo al preponderante materialismo de una televisión supeditada a los límites de audiencia) para musitar sobre los roles sexuales en el mundo laboral y, sobre todo, explorar con sutil mordacidad el perfil femenino que anida en todo hombre.

Otras películas en las que el protagonista practica TRAVESTISMO

Con faldas y a lo loco – Billy Wilder (1959)
Pink Flamingos – John Waters (1972)
Ed Wood – Tim Burton (1995)

GENDARME (Irma la dulce)

Agente de policía de algunos países, especialmente Francia. (Larousse Editorial)

«Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente para traerte un pescadito rojo bajo la rabia de gendarmes y niñeras» (poema Niño bueno)
Julio Cortázar (1914-1984) Escritor, traductor e intelectual argentino

IRMA LA DULCE (Irma la douce) – 1963

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Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder e I.A.L. Diamond
Fotografía Joseph LaShelle
Música André Previn
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Shirley MacLaine, Jack Lemmon, Lou Jacobi, Bruce Yarnell, Herschel Bernardi, James Caan, Hope Holiday, Joan Shawlee, Cliff Osmond.

«Te crees muy entendida, una experta en amor, y ni siquiera sabes cuándo alguien te quiere de verdad»

Billy Wilder volvió a contar con la pareja protagonista de EL APARTAMENTO (1960) para transformar una obra musical de Alexandre Breffort y Margaret Monnot sobre el romance entre un honrado gendarme parisino y una soez e ignorante meretriz del barrio de Les Halles en una comedia sentimental de melancólica acidez, que, sin rallar a la altura de sus obras maestras, evidenciaba con creces su incontestable maestría en el género y prolongaba su particular mirada entre cínica y ambivalente sobre el ser humano y la ávida sociedad que lo ampara, enfatizada si cabe tras su asociación con el guionista I.A.L. Diamond. Aunque en apariencia la película emerge como un bullicioso artefacto cómico irrigado de frivolidad y afectación estética, aspecto en el que influye sobremanera la sofisticada escenografía de Alexandre Trauner, en realidad encubre una amarga y punzante introspección en el engaño, la iniquidad o la sinrazón que dominan los vínculos afectivos de divergente clase social, orlada con un audaz tratamiento erótico y diseminada por una perfecta complicidad actoral entre su eminente pareja protagonista.

Otras películas sobre GENDARMES

El gendarme desconocido – Miguel M. Delgado (1941)
El gendarme de Saint-Tropez – Jean Girault (1964)
Nada que declarar – Dany Boon (2010)

FARSA (La reina de Nueva York)

1. Pieza cómica, breve por lo común, y sin más objeto que hacer reir.
2. Enredo, trama o tramoya para aparentar o engañar.
(RAE)

«El periodismo es libre o es una farsa»
Rodolfo Walsh (1927-1977) Periodista y escritor argentino

LA REINA DE NUEVA YORK (Nothing sacred) – 1937

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Director William A. Wellman
Guion Ben Hecht
Fotografía W. Howard Greene
Música Oscar Levant
Producción Selznick International Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 77m. Color
Reparto Carole Lombard, Fredric March, Walter Connolly, Charles Winninger, Sig Ruman, Frank Fay, Margaret Hamilton, Max Rosenbloom.

«Es fácil morir cuando el corazón está lleno de gratitud»

En apenas dos semanas de viajes en tren entre Nueva York y Los Ángeles, Ben Hecht escribió un corrosivo e inspirado guion basado en una historia de James H. Street, Letter to the editor, que sirvió a William A. Wellman para realizar esta divertida sátira sobre el mundo de la prensa, en concreto, sobre su capacidad para sacar provecho de las miserias humanas sin ningún tipo de indulgencia. La campaña periodística creada por un reportero sin escrúpulos en torno a una presunta víctima de la radiación que, supuestamente, va a morir en breve, servía para trazar un demoledor e incisivo retrato del embaucador poder mediático de los medios de comunicación, auténtico paradigma del materialismo que imperaba en la sociedad norteamericana de los treinta. Con una encantadora espontaneidad, encadenaba un buen número de situaciones cómicas, fotografiadas en color (toda una novedad en el género de la screwball comedy) y repletas de hilarantes diálogos entre sus soberbios protagonistas. Norman Taurog dirigió en 1954 una versión decididamente inferior, de título VIVIENDO SU VIDA, con Jerry Lewis y Dean Martin como actores principales.

Otras películas construidas a modo de FARSA

Dama por un día – Frank Capra (1933)
Ser o no ser – Ernst Lubitsch (1942)
Con faldas y a lo loco – Billy Wilder (1959)