Barry Fitzgerald

PARROQUIA (Siguiendo mi camino)

1. División territorial eclesiástica que está bajo la jurisdicción espiritual de un párroco o rector.
2. Iglesia principal de este territorio, donde se administran los sacramentos y se ofrece atención espiritual a los fieles o parroquianos.
(google.com)

“El mundo es mi parroquia”
John Wesley (1703-1791) Clérigo y teólogo anglicano británico

SIGUIENDO MI CAMINO (Going my way) – 1944

siguiendo

Director Leo McCarey
Guión Frank Butler y Frank Cavett
Fotografía Lionel Lindon
Música Robert Emmett Dolan
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. B/N
Reparto Bing Crosby, Barry Fitzgerald, Rise Stevens, Gene Lockhart, Frank McHugh, Jean Heather, Fortunio Bonanova, Porter Hall.

“Si pudiera expresar con música lo que pienso sería más elocuente, y sería más sencillo recordarlo. A veces las palabras resultan aburridas”

Comedia de ambiente eclesiástico que figura como uno de los films norteamericanos más populares de los cuarenta y, que, a pesar del tiempo transcurrido, conserva aún el vigor y la resbaladiza emotividad que en su momento la encumbraron. El enfrentamiento que mantiene un veterano, testarudo y conservador clérigo con el jovial sacerdote (aficionado al béisbol y a la canción) que debe sustituirlo al frente de la empobrecida parroquia neoyorquina de Saint Dominic, nutrido de una serie de anécdotas que tenían como denominador común los buenos sentimientos u otras afectividades de aleccionadora humanidad, constituían una base argumental muy propensa a la cursilería que Leo McCarey supo esquivar con un recital de entusiasmo, sencillez y ternura. La adecuada inserción de temas interpretados por Bing Crosby, como el Swinging on a star de Jimmy Van Heusen y Johnny Burke, contribuyó a rubricar un enorme éxito de crítica y público que propició una secuela de comparable calidad, LAS CAMPANAS DE SANTA MARIA (1945), del propio director, donde el anciano rector era sustituido por una bella monja aquejada de tuberculosis, interpretada por Ingrid Bergman.

Otras películas circunscritas al entorno de una PARROQUIA

Diario de un cura rural – Robert Bresson (1951)
Algo en que creer – Glenn Jordan (1984)
Calvary – John Michael McDonagh (2014)

GOLETA (El lobo de mar)

Buque de vela de dos o más mástiles (las ha habido hasta de siete palos), siendo el mayor el de mesana, con el aparejo formado por velas áuricas (cangrejas y escandalosas) y velas de cuchillo (foques y velas de estay); es decir, velas dispuestas en el palo siguiendo la línea de crujía, de proa a popa, en vez de montadas en vergas transversales, como las velas cuadradas. La goleta aparece en el siglo XVIII y tiene características funcionales parecidas al bergantín, del que se diferencia principalmente por su aparejo (…) desaparece en el siglo XIX junto con la navegación a vela. (Wikipedia)

“¡Salud, don Pancho Alegría, buen capitán de goleta, matador de tiburones, rico en naufragios y rutas, conocedor de los vientos crucigramas de las islas, buzo de la noche negra, buen hablador de dialectos, rezador de avemarías por aduaneros y puertos!”
Tomás Hernández Franco (1904-1952) Poeta, narrador, ensayista, crítico literario, periodista y diplomático dominicano

EL LOBO DE MAR (The sea wolf) – 1941

sea

Director Michael Curtiz
Guión Robert Rossen
Fotografía Sol Polito
Música Erich Wolfgang Korngold
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Edward G. Robinson, John Garfield, Ida Lupino, Barry Fitzgerald, Gene Lockhart, Alexander Knox, Stanley Ridges, Howard Da Silva.

“Mejor es reinar en el infierno que servir en el cielo”

Sin ninguna duda, la mejor versión cinematográfica surgida de la novela homónima de Jack London y, con casi toda seguridad, uno de los largometrajes más sobrios, honestos y categóricos de Curtiz, quien no tuvo más que aplicar su natural solidez, concisión y energía narrativa para llevar a buen puerto un más que persuasivo guión de Robert Rossen, alejado de las típicas y funcionales aventuras marítimas por su manifiesto perfil psicológico y su desesperanzado, brumoso y asfixiante sentido de la atmósfera. El argumento, dominado por el espíritu del mal y el caprichoso sentido de la providencia, describía cómo los supervivientes de una embarcación hundida en la bahía de San Francisco eran salvados por una fastasmagórica goleta comandada por un desalmado capitán y obligados a emprender junto a él una travesía indefinida, diabólica y autodestructiva. Pulida por un equipo técnico de excepción, que incluía el concurso de Byron Haskin en los efectos especiales, y declamada por una atractiva nómina de actores, encabezada por el siempre soberbio Edward G. Robinson.

Otras películas con GOLETAS

Capitanes intrépidos – Victor Fleming (1937)
El mundo en sus manos – Raoul Walsh (1952)
Lord Jim – Richard Brooks (1965)

PALEONTOLOGÍA (La fiera de mi niña)

Ciencia que estudia e interpreta el pasado de la vida sobre la Tierra a través de los fósiles. Se encuadra dentro de las Ciencias Naturales, posee un cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la Geología y la Biología, con las que se integra estrechamente. (Wikipedia)

“En paleontología no hay una verdad definitiva. Cada nuevo observador aporta algo propio: una nueva técnica, una nueva inteligencia, incluso nuevos errores. El pasado se transforma”
Richard Fortey (1946-) Paleontólogo, escritor y presentador de televisión británico

LA FIERA DE MI NIÑA (Bringing up baby) – 1938

fiera

Director Howard Hawks
Guion Dudley Nichols y Hagar Wilde
Fotografía Russell L. Metty
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 102m. B/N
Reparto Katharine Hepburn, Cary Grant, Charles Ruggles, May Robson, Virgina Walker, Barry Fitzgerald, Walter Catlett, Leona Roberts.

“No es que yo no la aprecie, Susan, ya que en los momentos de paz me he sentido, digamos, atraído por usted. Pero la verdad es que no ha habido paz, entre nosotros sólo han surgido una serie de infortunios desde el principio hasta el final”

Gracias a un guión realmente modélico nació esta frenética y disparatada película, que, a pesar de no conseguir el éxito esperado en su momento, se ha convertido con el paso del tiempo en el máximo exponente de la denominada “screwball comedy” norteamericana. Fusionando el típico planteamiento de la batalla de sexos con una punzante y burlesca diatriba hacia la sociedad científica e intelectual, Hawks dirigió un film, que, aún en la actualidad, continua maravillando por la prodigiosa frescura, el pletórico optimismo o el inverosímil alcance romántico de su argumento. Cary Grant, en el papel de un tímido y despistado paleontólogo, y Katharine Hepburn, deslumbrante en la piel de la traviesa, impulsiva y arrolladora dama que pretende cazarlo a toda costa (por aquel entonces ya se la consideraba como “veneno para la taquilla”), irradiaron una química especial al protagonizar diálogos briosos, excéntricas situaciones y gags de lo más ocurrentes. En 1972, Peter Bogdanovich le rindió un homenaje con su divertida pero irregular ¿QUÉ ME PASA, DOCTOR?, con Barbra Streisand y Ryan O’Neal como protagonistas.

Otras películas sobre PALEONTOLOGÍA

El mundo perdido – Harry O. Hoyt (1925)
Cosa, La – John Carpenter (1982)
Parque Jurásico – Steven Spielberg (1993)

DOTE (El hombre tranquilo)

Patrimonio que la futura esposa o su familia entregan al novio, siendo en muchos casos proporcional al estatus social del futuro esposo. Su significado, según diferentes culturas, bien sería el de contribuir a la manutención de la propia novia o contribuir a las cargas matrimoniales. (Wikipedia)

“La virtud de los padres es una gran dote”
Quinto Horacio Flaco (65 a.C. – 8 a.C.) Poeta romano

EL HOMBRE TRANQUILO (The quiet man) – 1952

Director John Ford
Guion Frank S. Nugent
Fotografía Winton C. Hoch y Archie Stout
Música Victor Young
Producción Argosy/Republic
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto John Wayne, Maureen O’Hara, Victor McLaglen, Barry Fitzgerald, Ward Bond, Mildred Natwick, Eileen Crowe, Arthur Shields.

“¿Casada? ¿Ésa? Ni lo estará nunca. Con esas pecas y ese genio que tiene. Ese pelo rojizo suyo la delata. Aun así, hay hombres a los que no les importaría, pero… no tiene dote”

Haciendo realidad su gran sueño de rodar en el país de sus ancestros, Ford viajó hacia tierras irlandesas (concretamente al condado de Galway) para adaptar la novela corta Green rushes de Maurice Walsh, en la que se narraba el retorno a sus orígenes de un hombre de turbio pasado y los distintos percances que ha de hacer frente para obtener la dote y el consiguiente permiso para casarse con una bella pelirroja lugareña de armas tomar. De aquel paraje bucólico, pintoresco y casi detenido en el tiempo como Innisfree surgió esta indiscutible obra maestra de la comedia romántica, cuya genial dosificación de melancolía, inocencia y placidez consigue colmarnos de ternura, contagiarnos de felicidad y conmovernos a base de sensaciones tan embriagadoras como balsámicas. Entre sus hermosas imágenes en Technicolor, repletas de cerveza negra, peleas a puñetazos y entrañables personajes fordianos, subyacen escenas tan inolvidables como el apasionado beso bajo la lluvia de la pareja protagonista, el huracanado encuentro de ambos en el “cottage” o la emocionante carrera de caballos.

Otras películas sobre DOTES

La novia sin dote – Yakov Protazanov (1936)
La ciudad de la alegría – Roland Joffé (1992)
La dote de Ninah – Victor Viyuoh (2012)

TRIPULACIÓN (Hombres intrépidos)

Una tripulación se conforma de un grupo de personas que trabajan en una tarea en común, generalmente bajo una estructura jerarquizada. Especialmente designa al personal de conducción y de servicios de una nave o aeronave (…) Es utilizado en barcos, especialmente en veleros, y según el grado de habilidad se organizan usualmente en cadenas de comando. La navegación tradicional distinguía muy bien entre un oficial y un marinero, aunque ambos gremios formaban la entera tripulación del navío. (Wikipedia)

“Nuestro barco se había rendido a toda especie de juergas y perversiones. No se interpuso la más tenue barrera entre las profanas pasiones de la tripulación y el ilimitado placer de ellas” (novela Typee)
Herman Melville (1819-1891) Escritor estadounidense

HOMBRES INTRÉPIDOS (The long voyage home) – 1940

Director John Ford
Guión Dudley Nichols
Fotografía Gregg Toland
Música Richard Hageman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. B/N
Reparto Thomas Mitchell, John Wayne, Ian Hunter, Barry Fitzgerald, Wilfrid Lawson, Ward Bond, Mildred Natwick, John Qualen.

“Lo mejor que puedes hacer con los recuerdos es olvidarlos”

Un magnífico guión del reputado Nichols, que condensaba diversos pasajes derivados de cuatro relatos cortos de ambiente marinero del dramaturgo y aventurero Eugene O’Neill, sirvió para que Ford, con su exactitud descriptiva y su tenaz apego a la épica, y el operador Gregg Toland, presumiendo de su innata disposición para acumular sugerentes claroscuros, concibieran esta hermética, cautivadora y taciturna película para el productor independiente Walter Wanger. Ubicada en los albores de la Gran Guerra, se dividía en dos partes claramente diferenciadas: un extenso y deprimente fragmento costumbrista donde se ensalzaba el heroísmo de la errante nómina de marineros que tripulaba, con destino a Londres, un roñoso buque irlandés cargado de peligrosas municiones; y un desenlace emplazado en diversos tugurios portuarios, en el que se enfatizaba con algo más de regocijo la camaradería del grupo y su irrefrenable afición a las mujeres, a las peleas y, sobre todo, a la bebida. Típico reparto masculino del realizador, con un Thomas Mitchell realmente soberbio.

Otras películas sobre TRIPULACIONES

Rebelión a bordo – Frank Lloyd (1935)
El hidalgo de los mares – Raoul Walsh (1951)
La fragata infernal – Peter Ustinov (1962)