Mes: enero 2016

LAVABO (El último)

1. Pila fija, de porcelana o de cerámica, con uno o más grifos y un desagüe, que suele estar en el cuarto de baño y se usa sobre todo para lavarse las manos, la cara y los dientes.
2. Habitación destinada al aseo personal, en la que, además de esta pila, suele haber un váter, una ducha y un bidé.
3. En un establecimiento público, lugar donde se encuentran el váter y la pila para lavarse las manos.
(Larousse Editorial)

«Hay que acabar el repugnante ritmo cinematográfico actual, esta convencional y enojosa retórica del movimiento de la cámara. ¿Cómo creer en el más banal de los melodramas cuando la cámara sigue al asesino por todas partes en travelling, hasta el lavabo donde va a lavarse la sangre que mancha sus manos?»
Salvador Dalí (1904-1989) Pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor español

EL ÚLTIMO (Der letzte mann) – 1924

ultimo

Director F.W. Murnau
Guion Carl Mayer
Fotografía Karl Freund y Robert Baberske
Música Giuseppe Becce
Producción UFA
Nacionalidad Alemania
Duración 88m. B/N
Reparto Emil Jannings, Maly Delschaft, Max Hiller, Hans Unterkirchen, Hermann Vallentin, Emilie Kurtz, Georg John, Olaf Storm, Emmy Wida.

«Aquí debería terminar realmente nuestra historia, ya que en la vida real el triste anciano tendría poco que esperar más que la muerte»

A partir de un brillante guion de Carl Mayer, Murnau confeccionó este sórdido e imperecedero drama social en torno a los lacerantes pormenores de la vejez y la ruindad de la tiranía capitalista, que constituye una de las grandes obras maestras de la producción muda europea. La cruel y afrentosa desconsideración laboral sufrida por el portero de un suntuoso hotel berlinés tras verse relegado por su avanzada edad al cuidado de los lavabos de caballeros, conformaba el argumento de un film verdaderamente relevante de cara al desarrollo de la cinematografía alemana por delimitar la transición del expresionismo, representado en su tratamiento plástico y en su sabia utilización de luces y sombras, al realismo social, patente en sus acentuados contrastes ambientales y en una asombrosa movilidad de la cámara; procedimiento (fruto de la estrecha colaboración entre el genial realizador y el operador Karl Freund) que contribuyó a hacer innecesaria la utilización de intertítulos explicativos (salvo en el dudoso epílogo impuesto por la censura) y supuso una decisiva renovación en el lenguaje cinematográfico de la época. Por supuesto, cabe destacar el prodigioso alarde de facultades interpretativas del gran Emil Jannings.

Otras películas con alguna destacada escena en un LAVABO

El guateque – Blake Edwards (1968)
Yo, Cristina F. – Uli Edel (1981)
Trainspotting – Danny Boyle (1996)

MINISERIE (Las mejores intenciones)

Género televisivo semejante a la serie, pero de corta duración generalmente de dos a cinco capítulos. Se diferencia de la series principalmente por tener un número de episodios previamente estipulado y por seguir una línea argumental con desenlace a lo largo de la misma. Se considera que ‘Raíces’ (1977) fue el primer éxito del formato, que lo impulsó en todo el mundo (…) La revista TV Guide de EEUU consideró a la miniserie ‘Jesus of Nazareth’ como la mejor de todos los tiempos. (Wikipedia)

«Me hubiera gustado hacer una miniserie porque realmente es un trabajo interesante construir una historia durante tanto tiempo y con un formato de visionado diferente al de una película.»
Juan Antonio Bayona (1975-) Director de cine español

LAS MEJORES INTENCIONES (Den goda viljan) – 1992

mejores

Director Bille August
Guión Ingmar Bergman
Fotografía Jürgen Persson
Música Stefan Nilsson
Producción SVT Drama/Danmarks Radio/Yleisradio/ZDF/Channel Four/RAI/NRK/Focus Features/Ríkisútvarpið-Sjónvarp RÚV
Nacionalidad Suecia/ Dinamarca/ Francia/ Alemania/ Finlandia/ Gran Bretaña/ Italia/ Noruega/ Islandia
Duración 178m. Color
Reparto Pernilla August, Samuel Fröler, Max Von Sydow, Lennart Hjulström, Ghita Norby, Mona Malm, Lena Endre, Anita Bjork, Borje Ahlstedt.

«He decidido venir a verte para decirte como están las cosas. No está bien que estés aquí, pero es muchísimo peor que no estés aquí… lejos de mí (…) la verdad es que solo tenemos dos posibilidades: puedo decirte ‘vete enseguida, Henrik’ o ‘ven a mis brazos, Henrik’.»

Versión reducida a tres horas de una miniserie televisiva del doble de duración, que, bajo una narración tan parsimoniosa como perspicaz, plasmaba en imágenes una novela homónima, y posterior guion, del maestro Ingmar Bergman en torno a los pasajes más amargos de la abrupta relación afectiva de sus progenitores, un humilde estudiante de teología y la hija de una pudiente familia de Uppsala, haciendo especial hincapié en las conjeturadas trabas a la relación por parte de sus respectivos entornos. Bille August conformó un ejercicio de estilo sensitivo, penetrante y riguroso, donde a través de una puesta en escena cultivada de miradas y silencios se debatían fragilidades humanas tan pungentes como la angustia existencial que brota ante la imposibilidad de atrapar la felicidad. Delicada fotografía e impecables interpretaciones, entre las que sobresale con creces la labor de Pernilla August, esposa del realizador, para un fresco de época de una maravillosa e inmisericorde solemnidad que obtuvo una extraordinaria acogida por parte del público pese a su escasa comercialidad y su extenso metraje.

Otras películas que han gozado de una versión a modo de MINISERIE

Los emigrantes – Jan Troell (1971)
Secretos de un matrimonio – Ingmar Bergman (1973)
Dinero caído del cielo – Herbert Ross (1981)

EXCEPCIÓN (La balada de Cable Hogue)

1. Exclusión de lo que se sale de lo común o normal.
2. Cosa que se aparta de la regla general.
(wordreference.com)

“Nunca olvido una cara, pero con la suya voy a hacer una excepción.”
Groucho Marx (1890-1977) Actor, humorista y escritor estadounidense

LA BALADA DE CABLE HOGUE (The ballad of Cable Hogue) – 1970

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Director Sam Peckinpah
Guion John Crawford y Edmund Penney
Fotografía Lucien Ballard
Música Jerry Goldsmith
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. Color
Reparto Jason Robards, Stella Stevens, David Warner, Strother Martin, R.G. Armstrong, Slim Peckins, L.Q. Jones, Peter Whitney, Gene Evans.

«Es curioso… No importa si has conocido muchas o pocas, ni con cuántas mujeres has estado. Muy de vez en cuando, una de ellas se te mete dentro. Se te mete muy dentro.»

Abandonando momentáneamente la extrema violencia de su anterior western, el soberbia GRUPO SALVAJE (1966), Peckinpah optó por cambiar de registro para abordar el género con un perfil más humano, juguetón e intimista, que, a la postre, depararía una de las obras más hermosas y atípicas de su filmografía. Su argumento, encuadrado en las postrimerías del salvaje Oeste y centrado en la curiosa personalidad de un veterano y sufrido buscador de oro, oscilaba entre su romance con una entrañable prostituta y la esperada venganza contra los que lo traicionaron y abandonaron en pleno desierto, lugar donde montará un abrevadero y una parada para diligencias. Esta nostálgica e irónica fábula moral acerca del triunfo del amor y la bondad sobre la hostilidad e intolerancia del entorno, única incursión en la comedia de su autor, sería guillotinada por los productores en aproximadamente veinte minutos y constituyó un serio descalabro comercial a pesar de su impecable factura, de la que sobresalía la espléndida fotografía de Lucien Ballard y una sensacional actuación de la pareja protagonista.

Otras películas que figuran como una EXCEPCIÓN en la filmografía de su realizador

El día de los tramposos – Joseph L. Mankiewicz (1970) / Western
El unicornio – Louis Malle (1975) / Ciencia-ficción
Todos dicen I love you – Woody Allen (1996) / Musical

INTEMPERANCIA (Al borde del peligro)

1. Falta de templanza o moderación.
2. Incapacidad para cambiar las opiniones o ideas o para ser persuadido.
(Larousse Editorial)

“Inseparable compañera de la injusticia es la intemperancia.”
Fray Luis de León (1527-1591) Poeta, humanista y religioso agustino español

AL BORDE DEL PELIGRO (Where the sidewalks ends) – 1950

borde

Director Otto Preminger
Guion Ben Hecht
Fotografía Joseph LaShelle
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Dana Andrews, Gene Tierney, Gary Merrill, Karl Malden, Ruth Donnelly, Robert Simon, Bert Freed, Tom Tully, Craig Stevens, Neville Brand.

«No odia a los malhechores. Le gusta golpearles. Disfruta pegándoles. Le gusta verse en los periódicos como el policía duro que no teme a nada ni a nadie. ¡Su trabajo es atrapar a criminales, no hacer de verdugo!»

Uno de los magistrales policíacos producidos y dirigidos por Otto Preminger entre mediados de los cuarenta y principios de los cincuenta, sin duda una de las páginas más ilustres en la historia del género negro, donde se cuestionaban los angostos límites que separan la inocencia de la culpabilidad, o, lo que es lo mismo, la frontera entre el Bien y el Mal, a partir de la espiral de amoralidad y violencia a la que se ve abocado un detective neoyorquino de intemperantes maneras tras matar por accidente al principal sospechoso de un asesinato. Firmemente asentada en un eficaz guión de Ben Hecht, surgido de la novela Night cry de William L. Stuart, la película sobresale por la consecución de un clima de angustiosa e inquieta destemplanza, así como por la plausible carencia de maniqueísmo con la que el realizador de origen austríaco dibujaba situaciones y personajes, representados por un magnífico reparto con su pareja predilecta al frente: el impertérrito Dana Andrews y la esplendorosa Gene Tierney.

Otros retratos de policías caracterizados por su INTEMPERANCIA

La casa en la sombra – Nicholas Ray (1951)
L.A. Confidential – Curtis Hanson (1997)
No habrá paz para los malvados – Enrique Urbizu (2011)

RENUNCIA (Stella Dallas)

Abandono voluntario de algo que se posee o a lo que se tiene derecho. (Espasa-Calpe)

“El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal.”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

STELLA DALLAS (Stella Dallas) – 1937

stella

Director King Vidor
Guion Victor Heerman y Sarah Y. Mason
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, John Boles, Anne Shirley, Alan Hale, Tim Holt, Barbara O’Neil, Marjorie Main, George Walcott, Ann Shoemaker.

«¿Adaptarme? ¿Renunciar a algunas cosas? ¿Qué he estado haciendo desde que te conocí? Eso también me está cansando. ¿Qué tal si tú te adaptaras un poco también? No te veo renunciando a nada.»

El espléndido melodramón homónimo de Oliver Higgins Prouty en torno a una mujer de humilde condición que sacrifica la relación con su hija para que ésta pueda ser aceptada en un grado social superior ha redundado en lo cinematográfico en dos óptimas versiones producidas por Samuel Goldwyn. Si la versión silente Y SUPO SER MADRE (1925), dirigida por Henry King e interpretada por Belle Bennett y Ronald Colman, supo plasmar la enjundia del desmesurado material literario cosechando un gran éxito de taquilla, esta sublime adaptación de King Vidor se me antoja incluso superior, pese a ser esbozada descaradamente como vehículo para el lucimiento interpretativo de una soberbia Barbara Stanwyck, debido a la capacidad del realizador para dominar por medio de un tono contenidamente emotivo el poderoso matiz folletinesco del relato, tal y como puede observarse en la desoladora intensidad dramática de su epílogo (donde las gotas de lluvia se entremezclan con las lágrimas de la protagonista) o una exquisita factura visual condicionada por la sublime fotografía de Rudolph Maté.

Otras películas sobre una situación de RENUNCIA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
La vida íntima de Julia Norris – Mitchell Leisen (1946)