Intriga

SONIDO (La conversación)

El sonido, en física, es cualquier fenómeno que involucre la propagación en forma de ondas elásticas (sean audibles o no), generalmente a través de un fluido (u otro medio elástico) que esté generando el movimiento vibratorio de un cuerpo. El sonido humanamente audible consiste en ondas sonoras y ondas acústicas que se producen cuando las oscilaciones de la presión del aire, son convertidas en ondas mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. (Wikipedia)

“Si es una película buena, el sonido podría irse y la audiencia todavía tendría una idea perfectamente clara de lo que pasa.”
Alfred Hitchcock (1899-1980) Director de cine británico

LA CONVERSACIÓN (The conversation) – 1974

conversation

Director Francis Ford Coppola
Guion Francis Ford Coppola
Fotografía Bill Butler
Música David Shire
Producción Paramount/The Directors Company/American Zoetrope/The Coppola Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. Color
Reparto Gene Hackman, Allen Garfield, John Cazale, Cindy Williams, Elizabeth McRae, Michael Higgins, Frederic Forrest, Harrison Ford.

«Siempre que veo a uno de esos viejos, siempre pienso lo mismo (…) Pienso que un día fue un bebé y tenía una madre y un padre que le querían. Y ahora ahí está, medio muerto en un banco del parque.»

Una de los largometrajes más meritorios y desatendidas de la renombrada filmografía coppoliana (no en vano su propio autor sigue considerándola como su obra predilecta) la encontramos en este inclemente vistazo al mundo del espionaje, que alertaba sobre el desamparo de nuestra intimidad de forma harto premonitoria, pues en breve estallaría el escandaloso incidente político relacionado con el fisgoneo electrónico en el hotel Watergate de Washington. Probablemente el aspecto más destacado de esta poderosa y apasionante intriga de resonancias kafkianas resida en el magistral retrato de su personaje protagonista (insuperable Gene Hackman): un meticuloso, obsesivo y solitario especialista en «escuchas» ilegales, católico ferviente y aficionado al jazz, que se ve abocado a un irreversible proceso de enajenación tras involucrarse a ultranza en el asesinato que presagia su último trabajo. Brillante banda sonora y meritoria labor de sonido a cargo de Walter Murch para esta profunda introspección en estigmas tan humanos como la misoginia o el sentimiento de culpabilidad.

Otras películas donde el SONIDO adquiere una importancia capital

La noche del demonio – Jacques Tourneur (1957)
Cabeza borradora – David Lynch (1977)
Buried (Enterrado) – Rodrigo Cortés (2010)

DOMINACIÓN (El sirviente)

Situación en la cual una persona y/o un grupo, utilizando la persuasión, la presión velada, la amenaza, o incluso la fuerza o cualquier otra vía, es capaz de imponer sus ideas, sus reglas y puntos de vista, sus verdades, y/o sus creencias o suposiciones. La dominación puede tener como trasfondo el miedo del dominado a perder sus fuentes de subsistencia más básicas y/o sufrir él mismo o sus allegados algún otro tipo de daño o perjuicio, así como el gusto del dominante por el propio poder y por los privilegios que el mismo le otorga, aunque tampoco es a descartar un sentimiento malsano del o de los dominantes hacia la humillación y el sufrimiento de los dominados.  (Wikipedia)

“Nada es más grato al espíritu del hombre que el poder de la dominación.”
Joseph Addison (1672-1719) Escritor y político inglés

EL SIRVIENTE (The servant) – 1963

servant

Director Joseph Losey
Guion Harold Pinter
Fotografía Douglas Slocombe
Música John Dankworth
Producción Elstree/Springbok Productions
Nacionalidad Reino Unido
Duración 112m. B/N
Reparto Dirk Bogarde, James Fox, Sarah Miles, Wendy Craig, Brian Phelan, Hazel Terry, Richard Vernon, Catherine Lacey, Hazel Terry.

«Todavía sé lo que le gusta. No encontrará a nadie mejor que yo (…) Soy el mismo que arregla la casa y lo despierta por la mañana, diciéndole qué hacer. Mi única ambición es servirle. Lo sabe, ¿no?»

Basándose en la celebrada novela homónima de Robin Maugham, el reputado dramaturgo Harold Pinter escribió un espléndido guion para la que sería su primera colaboración con Joseph Losey, además de la más sugestiva, refinada y estremecedora película de cuantas dirigió el realizador norteamericano. El pérfido surtido de maquinaciones que desencadena la absorbente y misteriosa atracción entre un joven aristócrata londinense y su peculiar mayordomo daba lugar a un drama psicológico de una insensibilidad emotiva tan hermética como inquietante, plasmado a través de una impecable resolución plástica y un sentido de la atmósfera opresivamente onírico. Esta didáctica e incisiva parábola sobre los sentimientos de manipulación, dominación y dependencia afectiva, que, en muchas ocasiones, generan las relaciones humanas acabaría convirtiéndose en un título emblemático de la cinematografía británica, que marcaría toda una época y acabaría de consolidar el prestigio de sus máximos responsables. Memorables caracterizaciones del cuarteto protagonista y, muy especialmente, de Dirk Bogarde, que realizó aquí una de las creaciones más brillantes de toda su carrera.

Otras películas que tratan un caso de DOMINACIÓN

El dependiente – Leonardo Favio (1969)
Las amargas lágrimas de Petra Von Kant – Rainer W. Fassbinder (1972)
Furtivos – José Luis Borau (1975)

SACRISTÁN (Yo confieso)

Persona (laica o religiosa) que asiste al sacerdote en las labores de cuidado y limpieza de la iglesia, la sacristía y de los objetos sagrados que contienen. Es además el encargado de preparar todo lo necesario para la celebración de la misa. (Wikipedia)

«La beata que no ha tenido amores con sacristán no sabe lo que es canela, anís, chocolate con flan.» (canción El sacristán)
Violeta Parra (1967-) Cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena

YO CONFIESO (I confess) – 1953

confess

Director Alfred Hitchcock
Guion George Tabori y William Archibald
Fotografía Robert Burks
Música Dimitri Tiomkin
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Montgomery Clift, Anne Baxter, Karl Malden, Brian Aherne, O.E. Hasse, Roger Dann, Dolly Haas, Charles André, Judson Pratt.

«No se piensa en las otras personas. Sólo se piensa en uno mismo… y en quien amamos.»

Una modesta pieza teatral de Paul Anthelme titulada Nous deux consciences inspiró este fascinante ejercicio de suspense, incluido habitualmente entre las obras menos reconocidas de su realizador, quien, por cierto, nunca se sintió demasiado satisfecho con ella, entre otras razones, por carecer del sentido de la ironía con el que habitualmente acostumbraba a aderezar sus películas. De todos modos, Hitchcock enriqueció por medio de connotaciones morales y religiosas su obsesión por el tema de la transferencia de culpabilidad al tratar con tremendo dramatismo el dilema interior que fustiga a un sacerdote de Québec, cuyo deber profesional le impide delatar al sacristán de su parroquia como asesino de un crimen admitido en secreto de confesión a pesar de que las sospechas sobre el mismo empiezan a recaer sobre su propia persona. Si bien el maestro del suspense no estuvo en principio de acuerdo con la designación de la pareja protagonista, éstos ofrecieron una labor inestimable; sobre todo Monty Clift, quien supo plasmar con absoluto empaque el sentido de la dignidad y rectitud de su personaje.

Otras películas donde entre sus protagonistas aparece un SACRISTÁN

El milagro del sacristán – José María Elorrieta (1954)
Los comulgantes – Ingmar Bergman (1963)
El crimen del padre Amaro – Carlos Carrera (2002)

COARTADA (La dama desconocida)

Prueba que presenta un acusado para demostrar que no se encontraba en el lugar del delito a la hora en que sucedió. (Larousse Editorial)

«Decías que nunca te comprometerías con el misterioso vagabundo, pero ahora te das cuenta que no vende ninguna coartada, mientras miras fijamente el vacío de sus ojos y le dices, ¿quieres hacer un trato?» (canción Like a rolling stone)
Bob Dylan (1941-) Músico, cantante y poeta estadounidense

LA DAMA DESCONOCIDA (Phantom lady) – 1944

phantom3

Director Robert Siodmak
Guion Bernard C. Schoenfeld
Fotografía Woody Bredell
Música Hans J. Salter
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87M. B/N
Reparto Ella Raines, Franchot Tone, Alan Curtis, Thomas Gómez, Fay Helm, Regis Toomey, Aurora Miranda, Andrew Tombes, Milburn Stone.

«¡Oh, qué interesante pueden ser un par de manos! Pueden extraer melodía de un teclado de piano. Pueden moldear la belleza de un trozo de arcilla. Pueden devolver la vida a un niño moribundo. Sí, un par de manos pueden hacer un bien inconcebible, pero también pueden hacer un mal terrible. Pueden destruir, azotar, torturar e incluso matar…»

Las peripecias de una atractiva secretaria neoyorquina para poder demostrar la coartada de su amado jefe, injustamente acusado del asesinato de su esposa, conformaron la base argumental sobre la que se edificaba esta firme intriga criminal, novelada por el especialista Cornel Woolrich bajo el pseudónimo de William Irish. En la primera de las decisivas aportaciones que hizo al cine negro americano de los cuarenta, Robert Siodmak ofreció un completo muestrario de las distintivas marcas de fábrica que caracterizaron su infravalorado estilismo: un aplicado interés en profundizar en la psicología de los personajes, una atmosférica puesta en escena deudora de sus orígenes expresionistas (con meticulosas angulaciones y abundancia de sombras y claroscuros) y una extraordinaria capacidad para crear ambientes asfixiantes y perturbadores, habituados a bordear los límites de la locura, como por ejemplo la fascinadora secuencia de la jam-session. Su óptima acogida propició una versión radiofónica a cargo del mismísimo Cecil B. De Mille, protagonizada también por la estupenda y no muy prolífica Ella Raines.

Otras películas sobre las dificultades en demostrar una COARTADA

En un lugar solitario – Nicholas Ray (1950)
Las diabólicas – Henri Georges Clouzot (1955)
Testigo de cargo – Alfred Hitchcock (1957)

RETÓRICA (El secreto de sus ojos)

Arte de expresarse con corrección y eficacia,embelleciendo la expresión de los conceptos y dando al lenguaje escrito o hablado el efecto necesario para deleitar,persuadir o conmover. (Espasa-Calpe)

“La verdad no necesita el oropel de la retórica.”
Thomas Middleton (1580-1627) Dramaturgo inglés

EL SECRETO DE SUS OJOS (El secreto de sus ojos) – 2009

secreto

Director Juan José Campanella
Guión Juan José Campanella y Eduardo Sacheri
Fotografía Félix Monti
Música Federico Jusid y Emilio Kauderer
Producción 100 Bares/Tornasol Films/Haddock Films/Telefe
Nacionalidad Argentina/España
Duración 126m. Color
Reparto Ricardo Darín, Soledad Villamil, Pablo Rago, Javier Godino, Guillermo Francella, José Luis Gioia, Mario Alarcón, Mariano Argento.

«Una pasión es una pasión. El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios… Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión.»

Pulimentando su maleable tendencia a palpar la fibra más sensible del espectador con elocuentes disertaciones sobre la benevolencia humana, Campanella fraguó este rotundo acoplamiento entre el thriller policíaco y el drama romántico/existencial, extraído de la novela La pregunta de sus ojos de Eduardo Sacheri, que reafirmaba sus dotes de narrador y fortalecía si cabe el creciente prestigio de la cinematografía argentina. De la mano de un Darín superlativo, la película alternaba presente y pasado para elucidar con fluidez, convicción y hondura las dos obsesiones que han nutrido durante veinticinco años la fuerza vital de un agente judicial bonaerense recién retirado: por un lado, el brutal homicidio de una joven en el convulso 1974 que ha decidido reabrir para plasmarlo en novela, y, por otro, el amor idealizado e inconfeso que ha preservado por su jefa durante todo este tiempo. Una abrumadora reflexión sobre los velados confines entre justicia y venganza, enaltecida por unas convincentes interpretaciones, adecuadas dosis de ingeniosa ironía y cierta maestría visual (el plano-secuencia en el partido de fútbol Huracán-Racing es absolutamente impactante), que otorgaba un crucial y soberano protagonismo al poder de la retórica, el gesto y la mirada.

Otras películas con diálogos cargados de RETÓRICA

El fuego y la palabra – Richard Brooks (1960)
El desencanto – Jaime Chávarri (1976)
Frantz – François Ozon (2016)