Autor: antoniomartingarcia

INSENSATEZ (Rompiendo las olas)

La insensatez es la incapacidad o la falta de actuar siguiendo la razón debido a la falta de juicio, la estupidez, la terquedad, etc. Cosas como la impulsividad o las influencias pueden afectar la capacidad de una persona para tomar decisiones razonables. Otras razones de aparente insensatez incluyen la ingenuidad, la candidez y la credulidad. (Wikipedia)

“La tapia del cementerio es una insensatez. Los que están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar.”
Arthur Brisbane (1864-1936) Editor, escritor de discursos y orador estadounidense

ROMPIENDO LAS OLAS (Breaking the waves) – 1996

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Director Lars Von Trier
Guion Lars Von Trier y Peter Asmussen
Fotografía Robby Müller
Música Joachim Holbeck
Producción Argus Film/La Sept Cinema/Trust Film Svenska/Liberator Prod./Northern/October Films/Zentropa
Nacionalidad Dinamarca/ Suecia/ Holanda/ Francia/ Noruega
Duración 159m. Color
Reparto Emily Watson, Stellan Skarsgard, Katrin Cartlidge, Jean-Marc Barr, Mikkel Gaup, Adrian Rawlins, Jonathan Hackett, Udo Kier.
* Python Lee Jackson – In a broken dream

«Dios permite que todos hagamos una cosa bien. Yo siempre he sido estúpida, pero esto se me da bien. Dios da una habilidad a cada uno.»

Renunciando a las experimentaciones estilísticas exhibidas en sus primeros largometrajes, Lars Von Trier optó por perpetrar este solemne y perturbador melodrama espiritual como preludio del entonces embrionario Dogma 95 e inicio de la trilogía Corazón Dorado, rematada con LOS IDIOTAS (1998) y BAILAR EN LA OSCURIDAD (2000), sobre distintos procesos de sacrificio afectivo con protagonismo femenino. La sobrecogedora historia de amor, dependencia patológica y abnegación ilimitada que brota a principios de los años setenta en una ascética comunidad costera escocesa entre una desquilibrada joven de candorosa insensatez y un obrero empleado en una plataforma petrolífera devenía una lúcida y exhaustiva parábola sobre la bondad extrema e irracional, que evolucionaba de un súbito, estratégico y desestabilizador planteamiento fotografiado cámara en mano a una exhibición de pasiones y sentimientos, rebosante de connotaciones religiosas y sobrenaturales, hasta culminar en un antológico epílogo de raíces dreyerianas. Cabe resaltar el prometedor y asombroso debut interpretativo de Emily Watson, así como una original estructura en capítulos separados por relajadoras postales melódicas.

Otras películas afectadas por distintos grados de INSENSATEZ

Grizzly man – Werner Herzog (2005)
No mires arriba – Adam McKay (2021)
Almas en pena de Inisherin – Martin McDonagh (2022)

LUJURIA (Sonrisas de una noche de verano)

Apetito desordenado e ilimitado de los placeres carnales. El término suele estar asociado al deseo sexual incontrolable, aunque, en realidad, también permite referirse al exceso o demasía de otro tipo de cosas. La lujuria se vincula con la lascivia, que es la imposibilidad de controlar la libido. Las religiones suelen condenar a la lujuria. Para el catolicismo, la lujuria es un pecado capital, mientras que el hinduismo la señala como uno de los cinco males. (definicion.de)

“La lujuria es como la pimienta, que no se tolera sino a pequeñas dosis.”
Louis Sébastien Mercier (1740-1814) Escritor, dramaturgo y crítico francés

SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO (Sommarnattens leende) – 1955

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Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Gunnar Fischer
Música Erik Nordgren
Producción Sevnsk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 108m. B/N
Reparto Ulla Jacobson, Gunnar Björnstrand, Eva Dahlbeck, Harriet Andersson, Margit Carlqvist, Ake Fridell, Jarl Kulle, Bibi Andersson.

«No olvide que el amor es un juego de malabarismo continuo con tres pelotas, cuyos nombres son corazón, palabras y cuerpo. ¡Qué fácil es jugar con las tres pelotas y qué fácil perder una de ellas!»

A pesar de contar ya entonces con quince películas en su haber, la definitiva consagración internacional de Bergman no se produjo hasta la presentación en Cannes de esta epicúrea y desenfadada comedia de enredos amorosos, que, por otro lado, serviría para cerrar una etapa del autor centrada principalmente en la complejidad de las relaciones afectivas. Parapetándose en el distinguido y hedonista colectivo burgués de principios del siglo XX, el cineasta sueco representaba con causticidad, etérea elegancia y un envoltorio de aparente ligereza los pérfidos y desenfrenados escarceos sexuales de un variopinto grupo humano reunido en una mansión campestre durante un lujurioso y veraniego fin de semana. Película de clara herencia teatral, fruto de una rutilante amalgama de influencias (Shakespeare, Marivaux e incluso LA REGLA DEL JUEGO de Jean Renoir), sobresalía por la acidez y magnificencia de sus diálogos, así como por unas espléndidas interpretaciones (imborrable deviene la sensualidad emanada por Harriet Andersson), que, sin embargo, no consiguieron evitar su fracaso comercial. En 1973, Stephen Sondheim estrenó por primera vez un exitoso musical inspirado en el film, A little night music, y, nueve años más tarde, Woody Allen lo homenajeó con una más que aceptable parodia en LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO.

Otras películas imbuidas por una atmósfera de LUJURIA

La noche de la Iguana – John Huston (1964)
Casanova – Federico Fellini (1976)
Deseo, peligro – Ang Lee (2007)

GUETO (El pianista)

Área separada para la vivienda de un determinado grupo étnico, cultural o religioso, voluntaria o involuntariamente, en mayor o menor reclusión. El término se empleó, originalmente, para indicar los barrios en los cuales los hebreos eran obligados a vivir y a permanecer confinados por la noche. El uso se ha extendido hoy a cualquier área en la que la concentración de un determinado grupo social es excluyente. (Wikipedia)

«Sí, esta es la historia de Huracán. El hombre al que las autoridades culparon de algo que nunca hizo. Lo pusieron en una celda de prisión, pero él pudo haber sido el campeón del mundo. Cuatro meses después, los guetos están ardiendo…» (canción Hurricane)
Bob Dylan (1941-) Músico, cantante y poeta estadounidense

EL PIANISTA (The pianist) – 2002

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Director Roman Polanski
Guion Ronald Harwood
Fotografía Pawel Edelman
Música Wojciech Kilar
Producción R.P. Productions/Heritage Films/Studio Babelsberg/Runteam Ltd.
Nacionalidad Gran Bretaña/ Francia/ Polonia/ Alemania
Duración 148m. Color
Reparto Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Maureen Lipman, Ed Stoppard, Emilia Fox, Frank Finlay, Julia Rayner, Jessica Kate Meyer.

«Si nos pinchan, ¿no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿no reímos? Si nos envenenan, ¿no morimos? Y si nos hieren, ¿no nos vengaremos?»

Gracias a esta adaptación de las memorias noveladas del pianista polaco de origen judío Władysław Szpilman, Polanski obtuvo un unánime reconocimiento crítico a nivel internacional con el que pudo resarcirse de su negativa a dirigir LA LISTA DE SCHINDLER (1993) y, de paso, cicatrizar pretéritas heridas de índole familiar al abordar el cruento tema del Holocausto que él mismo había sufrido en su infancia cracoviana. Dejando a un lado su avezada querencia por los ambientes onírico-pesadillescos para homologar un enfoque verista imbuido de flemática quietud y sobriedad, confrontaba el poder de la música ante la abominable irracionalidad bélica trazando el azaroso devenir del protagonista ante la desconcertante llegada de las huestes nazis a Varsovia, la paulatina degradación de las inclementes condiciones de vida en el gueto y la atroz deportación masiva a los campos de concentración, de la que consiguió sobrevivir no sin antes superar multitud de penurias. Una película conmovedora, impetuosamente subjetiva aunque políticamente correcta, que despuntaba por su irreprochable reconstrucción ambiental y chirriaba por la inadecuada utilización del inglés como único idioma.

Otras películas ambientadas total o parcialmente en un GUETO

El golem – P.Wegener y C.Boese (1920)
Ilusiones de un mentiroso – Peter Kassovitz (1999)
Hijos de los hombres – Alfonso Cuarón (2006)

TRINCHERA (Cuatro de infantería)

Zanja defensiva que permite disparar a cubierto del enemigo. Las trincheras tenían normalmente condiciones insalubres y muchos soldados debían permanecer ahí durante meses, por lo cual había muchos focos de infecciones y enfermedades que causaron un gran número de muertos (…) Durante la Primera Guerra Mundial, en la frontera de Francia con Alemania se crearon más de 750 kilómetros de trincheras. (Wikipedia)

«Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas…» (poema Defensa de la alegría)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

CUATRO DE INFANTERÍA (Westfront 1918)- 1930

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Director G.W. Pabst
Guion Arthur Strawn y Ladislao Vajda
Fotografía Fritz Arno Wagner y Charles Metain
Música Alexander Laszlo
Producción Nero-Film AG
Nacionalidad Alemania
Duración 93m. B/N
Reparto Gustav Diessl, Claus Clausen, Hans-Joaquim Moebis, Fritz Kampers, Jackie Monnier, Hanna Hoesrich, Else Heller, Carl Balhaus.

«Sí, contento de volver a la trinchera. Contento de volver a ver al estudiante y a todos mis camaradas. ¿Es curioso, verdad? (…) Es el fango el que nos une»

Implacable adaptación de la novela Vier von der infanterie de Ernst Johannsen que inauguraba la etapa sonora de G.W. Pabst, período en el que el realizador de origen austríaco optaría por mitigar su controvertida temática de esencia tétrica y sicalíptica para ensimismarse en un abrumador e inflexiblemente agorero mensaje de denuncia social. En esta ocasión, se sirvió de la angustiosa y estoica vida en las trincheras de cuatro soldados alemanes durante las postrimerías de la Primera Guerra Mundial para proclamar una violenta acusación contra la sinrazón y necedad de todo conflicto bélico, difundida por medio de una puesta en escena rigurosa pero absolutamente conceptual para penetrar en la pavorosa y desalentadora atrocidad de la tragedia. La película se convertiría inmediatamente en una obra maestra de ambientación realista gracias a la insuperable conexión obtenida entre sus factores visuales (la fluidez de los movimientos de cámara o la originalidad de sus encuadres) y sonoros, destacando en ese apartado la sorprendente fuerza y sentido de su pletórica gama de efectos acústicos.

Otras películas ambientadas en las TRINCHERAS

Armas al hombro – Charles Chaplin (1918)
Senderos de gloria – Stanley Kubrick (1957)
En tierra de nadie – Danis Tanovic (2001)

PÓQUER (El rey del juego)

El póquer (o póker) es un juego de cartas de los llamados de apuestas, en los que los jugadores, con todas o parte de sus cartas ocultas, hacen apuestas sobre una puja inicial, recayendo la suma total de las apuestas en el jugador o jugadores con la mejor combinación de cartas. Hay muchas variantes de póquer, entre las que cabe señalar el póquer abierto, póquer cerrado, póquer de cartas compartidas y póquer surtido. Los más jugados de las primeras tres categorías son, comúnmente, el póquer tapado (cinco cerrado o draw poker), siete abierto (seven-card stud), Omaha hold ‘em, Texas hold ‘em y Póquer 224, siendo cada una de las cuales un buen punto de partida para aprender los juegos de este tipo. Se usan todas las cartas, incluidos los jóquer en algunas modalidades. (Wikipedia)

“Narrar, decía mi padre, es como jugar al póker. Todo el secreto consiste en parecer mentiroso cuando se está diciendo la verdad”
Ricardo Piglia (1941-) Escritor argentino

EL REY DEL JUEGO (Cincinnati Kid) – 1965

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Director Norman Jewison
Guion Ring Lardner Jr, y Terry Southern
Fotografía Philip H. Lathrop
Música Lalo Schifrin
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 107m. Color
Reparto Steve McQueen, Edward G. Robinson, Karl Malden, Ann-Margret, Tuesday Weld, Joan Blondell, Rip Torn, Jack Weston, Cab Calloway.
* Ray Charles – The Cincinnati kid

«Es un placer conocer gente que comprende el verdadero valor del juego y que entiende que el dinero no es el fin último en sí mismo, sino una simple herramienta, tal como las palabras y el lenguaje lo son para el pensamiento.»

Amoldándose a las exigencias de producción de Martin Ransohoff que su colega Sam Peckinpah no quiso acatar, Norman Jewison dirigió esta eficaz adaptación de una novela homónima escrita por Richard Jessup, e inspirada en el asolador escepticismo vital de EL BUSCAVIDAS (1961) de Robert Rossen, en torno a la maratoniana partida de póquer abierto organizada a finales de los treinta en Nueva Orleans para dilucidar la supremacía de dos eminencias del juego de distintas generaciones, estilos y actitudes. Un apólogo sobre el fracaso, la ambición y la custodia del honor servido con un acorde sentido de la tensión (especialmente en la parte final del enfrentamiento), enriquecido por un distinguido triunvirato de actores protagonistas y adornado por otro lujoso terceto de actrices, compuesto por la entrañable madurez de Joan Blondell, la radiante belleza de Tuesday Weld y el turbador erotismo de Ann-Margret. Pero, por si fueran pocos alicientes, la película nos obsequia con la participación actoral de la figura de jazz Cab Calloway y una adecuada banda sonora a cargo de Lalo Schifrin, con un tema principal interpretado por el mismísimo Ray Charles.

Otras películas sobre PÓQUER

El terrible Mr. Cory – Blake Edwards (1957)
El destino también juega – Fielder Cook (1966)
Rounders – John Dahl (1998)