HUÉSPED (Teorema)

Persona alojada en casa ajena. (RAE)

«El amor es como los huéspedes. Lo que importa no es creer en ellos, sino saberlos recibir cuando se presentan, aprovecharlos mientras están, y despedirlos con cortesía cuando se marchan.»
Noel Clarasó (1899-1985) Escritor español

TEOREMA (Teorema) – 1968

Director Pier Paolo Pasolini
Guion Pier Paolo Pasolini
Fotografía Giuseppe Ruzzolini
Música Ennio Morricone y W.A. Mozart
Producción Aetos Produzioni Cinematografiche
Nacionalidad Italia
Duración 98m. Color y B/N
Reparto Terence Stamp, Silvana Mangano, Laura Betti, Massimo Girotti, Anne Wiazemsky, Ninetto Davoli, Andrés José Cruz, Susanna Pasolini.
* Ennio Morricone – Beat nº 3

«Si tenía algo era el instintivo amor por una vida estéril, como un jardín por el que nadie pasea. Este vacío estaba lleno de valores falsos y mezquinos, y de un horrendo cúmulo de ideas falsas.»

Polémico apólogo de trazo liberal, basado en una novela homónima del propio Pasolini, que encauzaba su temperamento psicológico hacia el vacío existencial y la descomposición ética de la burguesía neocapitalista, valiéndose de la aciaga tenencia lasciva y espiritual con la que un misterioso huésped de angelical apostura e irreprimible carisma trastocaba a todos los miembros de la pudiente familia milanesa que lo acogía, reconfigurando para siempre su confortable, anodina y desorientada cotidianeidad. Nos hallamos ante una inescrutable elegía social de cometido metafórico y disposición surrealista, expuesta con cierta parsimonia descriptiva pero henchida de matices y viveza cromática, que sería prohibida en Italia tras su exitosa presentación en el Festival de Venecia y condenada de inmoral por la iglesia católica debido a su acepción místico-religiosa y alto contenido sexual. Cabe destacar la inquietante presencia de Terence Stamp y una más que apreciable banda sonora, que alternaba fragmentos del Réquiem de Mozart con la ecléctica música disonante de Ennio Morricone.

Otras películas protagonizadas por un HUÉSPED

El hombre que vino a cenar – William Keighley (1942)
El silencio del mar – Jean-Pierre Melville (1949)
El pisito – Marco Ferreri (1959)

RELOJ (El extraño)

Instrumento capaz de medir el tiempo natural (días, años, fases lunares, etc.) en unidades convencionales (horas, minutos o segundos). Fundamentalmente permite conocer la hora actual, aunque puede tener otras funciones, como medir la duración de un suceso o activar una señal en cierta hora específica.
Relojes de torres y campanarios Antes de inventarse los relojes personales de pulsera y de bolsillo se inventaron relojes muy grandes de mecanismos complicados y pesados que se colocaban en lo alto de las torres y campanarios de los pueblos y ciudades para que los ciudadanos tuviesen conocimiento de la hora del día. A estos relojes se les conectaba a una campana grande y sonora y es la que iba indicando con un toque peculiar las horas y cuartos de hora cuando se iban cumpliendo. (Wikipedia)

“Los días son quizá iguales para un reloj, pero no para un hombre”
Marcel Proust (1871-1922) Escritor francés

EL EXTRAÑO (The stranger) – 1946

Director Orson Welles
Guion Anthony Veiller
Fotografía Russell L. Metty
Música Bronislau Kaper
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. B/N
Reparto Orson Welles, Loretta Young, Edward G. Robinson, Richard Long, Philip Merivale, Byron Keith, Konstantin Shayne, Billy House.

«No hay mayor pista en cuanto a la identidad de Franz Kindler, con una sola excepción: tiene un pasatiempo que es casi una manía, los relojes»

Etiquetada con ligereza entre las obras menores de su realizador, quizás por no ser el único responsable del guion, por cierto, inspirado en un argumento de Victor Trivas, esta opresiva intriga detectivesca de corte psicológico e influencia hitchcockiana supone una más que estimable muestra del cine negro estadounidense, cuya estética encajaba a la perfección con el poderoso dinamismo descriptivo de Orson Welles y su particular riqueza visual. Encuadrada dentro de un breve alud de películas centradas en la persecución de criminales de guerra nazis, motivo que también conectaba con la inclinación antifascista del cineasta, esta producción de Sam Spiegel describía el esfuerzo de un implacable inspector del gobierno estadounidense para desenmascarar y detener a un antiguo criminal de guerra nazi, oculto en una pequeña localidad de Connecticut (Harper) donde vive y trabaja respetablemente como profesor de historia. Entre la belleza de sus imágenes, destaca la magistral lección de barroquismo cinematográfico que brinda su imponente desenlace en el reloj del campanario.

Otras películas donde aparece un RELOJ de torre o campanario

El hombre mosca – Fred Newmeyer y Sam Taylor (1923)
Regreso al futuro – Robert Zemeckis (1985)
Todos lo saben – Asghar Farhadi (2018)

PERVERSIDAD (Gracias por el chocolate)

1. Condición de cualquier acción perversa, propia de quien hace el mal y goza con ello.
2. Actitud pícara, traviesa o maliciosa
. (Larousse Editorial)

“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”
Martin Luther King (1929-1968) Pastor estadounidense de la iglesia bautista

GRACIAS POR EL CHOCOLATE (Merci pour le chocolat) – 2000

merci

Director Claude Chabrol
Guion Claude Chabrol y Caroline Eliacheff
Fotografía Renato Berta
Música Matthieu Chabrol
Producción MK2/CAB/Suisse Succes Cinéma/Teleclub AG/TSR/L’Office Federal Culture/YMC/Canal+
Nacionalidad Francia/ Suiza
Duración 100m. Color
Reparto Isabelle Huppert, Jacques Dutronc, Anna Mouglais, Rodolphe Pauly, Michel Robin, Brigitte Catillon, Mathieu Simonet, Lydia Andrei.
* Franz Liszt – Funérailles

«Tengo un verdadero poder en mi mente. Lo calculo todo»

Eufórico por la absorbente creatividad mostrada en sus últimos largometrajes, Chabrol determinó conmemorar el final de siglo convocándonos a degustar, en su frecuentado ambiente burgués-provinciano y con su musa Isabelle Huppert como esplendorosa anfitriona, un aromático, amargo y equilibrado dulce de cacao disuelto, cuyas sustanciosas propiedades tónicas procedían del intenso cultivo literario de Charlotte Armstrong (The chocolate cobweb). Evitando todo academicismo descriptivo, el veterano cineasta nos inmiscuía en un entorno familiar de aparente placidez (un matrimonio de Lausanne formado por un prestigioso pianista y la propietaria de una acreditada empresa chocolatera, más el hijo de ambos) para seguidamente hacernos partícipes de la disección de los rencores, egocentrismos y perversidades que en éste se anidaban, manifestados ante la inesperada irrupción de una hermosa joven de incierta ascendencia. Un elegante, sereno y conciso discurso sobre el sacrificio de la paranoia, delineado con una atmósfera de intriga tan angustiosa como imperturbable.

Otras películas que profundizan de forma sutil en el tema de la PERVERSIDAD

Viridiana – Luis Buñuel (1961)
A las nueve cada noche – Jack Clayton (1967)
Terciopelo azul – David Lynch (1986)

HOTEL (Mesas separadas)

Establecimiento o asentamiento en el cual se hospeda o se acoge a los huéspedes o viajeros, que pagan por su alojamiento, comida y otra serie de servicios. (conceptodefinicion.de)

«Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea. Ya eras famosa, tu corazón era una leyenda. Volviste a decirme que preferías hombres bien parecidos, pero que por mí harías una excepción» (canción Chelsea Hotel)
Leonard Cohen (1934-2016) Poeta, novelista y cantautor canadiense

MESAS SEPARADAS (Separate tables) – 1958

Director Delbert Mann
Guion John Gay y Terence Rattigan
Fotografía Charles Lang
Música David Raksin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. B/N
Reparto David Niven, Burt Lancaster, Rita Hayworth, Deborah Kerr, Wendy Hiller, Gladys Cooper, Rod Taylor, Audrey Dalton.
* Vic Damone – Separate tables

«Lo lamentable cuando se defiende lo justo, lo que se cree justo, es que frecuentemente se encuentra uno con aliados muy sospechosos»

Los dos mejores largometrajes que Delbert Mann realizó en su continua alternancia con el medio televisivo fueron MARTY (1955) y este otro melodrama teatral de modulada hondura dramática, circunscrito al añejo y decadente moralismo victoriano post-bélico, que congregaba en el modesto Hotel Beauregard de la localidad costera inglesa de Bournemouth a una variopinta partida de huéspedes fijos para exorcizar sus temores, amarguras y frustraciones en tan solo una noche y una mañana de otoño. Vistoso reparto, abanderado por un David Niven inmenso, para una reposada reflexión sobre el miedo a la soledad, a la vejez y a la falta de afecto, que fusionaba dos piezas teatrales de Terence Rattigan: Table by the window, adecuada para reflexionar sobre la segunda oportunidad en el amor a resultas del reencuentro entre un escritor con querencia a la bebida y su atractiva exmujer, y, Table number seven, audaz en su determinación a la hora de incidir en el tema de la represión sexual a partir de la atracción que una joven retraída y dominada por su madre profesa por un militar británico jubilado.

Otras películas ambientadas en un HOTEL

Gran Hotel – Edmund Goulding (1930)
Muerte en Venecia – Luchino Visconti (1971)
Lost in translation – Sofia Coppola (2003)

LLUVIA (El mismo amor, la misma lluvia)

Fenómeno atmosférico de tipo hidrómeteorologico que se inicia con la condensación del vapor de agua contenido en las nubes. (…) La lluvia depende de tres factores: la presión atmosférica, la temperatura y, especialmente, la humedad atmosférica. (Wikipedia)

«Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz, de oír de nuevo el tic tac del reloj. Es tiempo de lluvia, de vivir de beso en beso, entre paredes de yeso, y dejar los días correr sin mañana y sin ayer.» (canción Tiempo de lluvia)
Joan Manuel Serrat (1943-) Cantautor, compositor, actor, escritor, trovador, poeta y músico español

EL MISMO AMOR, LA MISMA LLUVIA (El mismo amor, la misma lluvia) – 1999

Director Juan José Campanella
Guion Juan José Campanella y Fernando Castets
Fotografía Daniel Shulman
Música Emilio Kauderer
Producción JEMPSA/Warner Bros
Nacionalidad Argentina/ Estados Unidos
Duración 120m. Color
Reparto Ricardo Darín, Soledad Villamil, Eduardo Blanco, Ulises Dumont, Alberto de Gracia, Alicia Zanca, Mariana Richaudeau, Graciela Tenenbaum

«A veces pienso que las charlas sin importancia, en lugares sin importancia, fueron los momentos más importantes de mi vida.»

A su regreso de Estados Unidos, donde sedujo con el perturbador e incómodo drama psicológico EL NIÑO QUE GRITÓ PUTA (1991), y, tras foguearse con diversos trabajos televisivos, Campanella cinceló la emotiva historia de amor que florece en el represivo, inestable y transicionalista contexto social argentino de principios de los ochenta entre un frustrado escritor, apremiado a malgastar su talento publicando cuentos en una revista de actualidad, y una soñadora camarera con novio uruguayo, fascinada por las artes. Una hábil y voluble alegoría romántico-social de estructura circular, empapada de diálogos brillantes y apasionados, que rehuía involucrarse en un dictamen crítico sobre la triste y dolorosa realidad que azotaba el país para incidir en los altibajos, ilusiones y desengaños de una peripecia amorosa marcada por el miedo a la soledad, al compromiso y a la dependencia emocional. Sublime trabajo actoral, abanderado por una pareja protagonista de excepción, que diez años más tarde volverían a unirse para fraguar la mejor película de su realizador hasta la fecha, EL SECRETO DE SUS OJOS.

Otras películas donde los sentimientos más profundos afloran bajo la LLUVIA

Cantando bajo la lluvia – Stanley Donen y Gene Kelly (1952)
Los puentes de Madison – Clint Eastwood (1995)
Mi vida sin mí – Isabel Coixet (2003)