Autor: antoniomartingarcia

CHIMPANCÉ (Me siento rejuvenecer)

Mono antropoide de unos 150 cm de altura, pelaje pardo negruzco, cabeza grande, brazos largos, ojos hundidos y nariz aplastada; tiene costumbres arborícolas y terrestres y vive en el centro de África formando pequeños grupos; es fácilmente domesticable y muestra notables cualidades mentales y afectuosas. El chimpancé es el animal más estrechamente emparentado con el ser humano desde el punto de vista anatómico, y muchos experimentos demuestran su alto grado de inteligencia. (oxforddictionaries.com)

«Los chimpancés me han dado tanto… Las largas horas compartidas con ellos en la selva han enriquecido mi vida más allá de lo imaginable. Lo que he aprendido de ellos ha modelado mi comprensión de la conducta humana y de nuestro lugar en la naturaleza.»
Jane Goodall (1934-) Naturalista, activista y primatóloga inglesa

ME SIENTO REJUVENECER (Monkey bussiness) – 1952

siento2

Director Howard Hawks
Guión Ben Hecht, Charles Lederer e I.A.L. Diamond
Fotografía Milton Krasner
Música Leigh Harline
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe, Henri Letondal, Robert Conrthwaite, Douglas Spencer.

«Me empiezo a preguntar si ser joven es tan bueno como lo pintan. Soñamos con la juventud, la recordamos como una época de música y rosas. ¿Y cuál es la realidad? Inadaptación, idiotez, desastres sin gracia… Eso es la juventud. No sé cómo sobrevivimos a esa época.»

La vital repercusión que la adolescencia adquiere en nuestras vidas junto al vano, amargo y pueril ensueño por recuperarla constituyen la enjundia que articula una historia de Harry Segall tan divertida como inverosímil, afortunadamente inmortalizada por el versado Howard Hawks como una de las grandes comedias de los años cincuenta. Los disparatados percances que acarrea la invención de una fórmula para regenerar el tejido humano y recobrar la esencia de la juventud, perseguida durante años por un aplicado científico aunque finalmente obtenida gracias a la accidental y oportuna inspiración de una chimpancé, fueron encadenados con un palpitante ritmo narrativo e impregnados por los incisivos y perspicaces diálogos que el lujoso terceto de guionistas se prestó a escribir. La entonadísima actuación de sus intérpretes, con un sublime Cary Grant al frente, acabó de redondear una película a la que los futuros cultivadores del género deberían acudir con frecuencia, pues emerge como un genuino paradigma de comicidad intuitiva, desenfadada, ocurrente y vitamínica.

Otras películas con CHIMPANCÉS

Tarzán de los monos – W.S. Van Dyke (1932)
Adiós al macho – Marco Ferreri (1978)
Max, mi amor – Nagisa Oshima (1986)

ADMISIÓN (El diablo dijo no)

Acto y el resultado de admitir (…) Es habitual que el concepto se emplee respecto a la aceptación o el rechazo de una persona por parte de una entidad. (definicion.de)

«No soy un tipo complicado, de delicado paladar, cualquier mujer es mi mujer, cualquier cuarto de hotel mi hogar. Puedo dormir en cualquier lado, a veces solo a veces no, a veces pongo ‘reservado el derecho de admisión.'» (canción Adiós adiós)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL DIABLO DIJO NO (Heaven can wait) – 1943

Director Ernst Lubitsch
Guion Samson Raphaelson
Fotografía Edward Cronjager
Música Alfred Newman
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Don Ameche, Gene Tierney, Charles Coburn, Eugene Pallette, Clara Bandick, Louis Calhern, Signe Hasso, Laird Cregar.

«Mi querido señor Van Cleve, un pasaporte al infierno no se concede por generalidades. No, me parece que tendrá que esperar hasta que tenga tiempo de estudiar su historial.»

Por primera y única vez en toda su filmografía, Lubitsch recurrió al color (dominado por tonalidades frágiles y evanescentes) para engalanar esta deleitable comedia romántica con matices fantásticos, cuya ingeniosa trama argumental -basada en la obra teatral Geburtstag de Laszlo Gus-Fekete- giraba en torno a la evocación de los supuestos méritos adquiridos por un anciano vividor y mujeriego recién fallecido con el fin de valorar si debe o no ser admitido en las estancias del infierno. Con una elegancia en el detalle fuera de lo común y la consecución de una atmósfera tan sosegada como melancólica, el realizador berlinés no sólo elaboraba un distinguido retrato costumbrista de la alta sociedad neoyorquina de finales del siglo, sino que, además, aportaba una mordaz y contundente disquisición sobre las inevitables fluctuaciones, vicisitudes y contrariedades por las que atraviesa todo vínculo matrimonial. Impecables interpretaciones a cargo de un reparto de campanillas, del que sobresale la frugal verosimilitud de su protagonista, Don Ameche, y la maravillosa belleza de Gene Tierney.

Otras películas donde el protagonista persevera por obtener una ADMISIÓN

Lacombe Lucien – Louis Malle (1974)
Flashdance – Adrian Lyne (1983)
Donnie Brasco – Mike Newell (1997)

TENEBROSIDAD (Gritos en la noche)

Cualidad de tenebroso.
Tenebroso Oscuro, cubierto de tinieblas. Sombrío, tétrico, negro. Hecho ocultamente y con intenciones perversas.
(RAE)

“Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente”
William Cowper (1731-1800) Poeta inglés

GRITOS EN LA NOCHE (Gritos en la noche/L’horrible docteur Orloff) – 1962

Director Jesús Franco
Guion Jesús Franco
Fotografía Godo Pacheco
Música José Pagan y Antonio Ramírez Angel
Producción Hispamer Films/Leo Lax/Ydex Eurociné
Nacionalidad España/ Francia
Duración 90m. B/N
Reparto Conrado San Martín, Diana Lorys, Howard Vernon, Maria Silva, Ricardo Valle, Fernando Montes, Félix Dafauce, Venancio Muro.

«Ahora haga lo que quiera, pero no perdería nada con ir allí. Es un lugar tétrico, pero muy interesante. Da miedo verlo»

En su quinto largometraje y uno de los más conseguidos de su sobreabundante filmografía, Jesús Franco recicló una novela homónima de su propia cosecha creativa (publicada bajo el seudónimo de David Khune) para consumar un título absolutamente trascendental en el devenir de la cinematografía española, pues con él sobrevino el nacimiento del hasta entonces inexplorado género terrorífico, cuyo transitorio auge se postergaría hasta finales de esa misma década y finalizaría a mediados de la siguiente. Confiándose a un particular pastiche de los tradicionales mitos fantásticos (resuenan ecos de EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI, LADRÓN DE CADÁVERES u OJOS SIN ROSTRO, entre otras) y graduando concienzudamente el horror por medio de una pertinente base melodramática, el inagotable cineasta articulaba una exaltada intriga criminal en torno a uno de sus personajes fetiche, el «mad doctor» Orloff. En ella confluían todos los rasgos expresivos que su autor ampliaría de forma redundante para cimentar su opípara vinculación al terror: una descocada fortaleza visual, una perspectiva marcadamente renovadora y un sentido erótico tan salvaje como cautivador.

Otras películas que sobresalen por su latente TENEBROSIDAD

Nosferatu, el vampiro – F.W. Murnau (1922)
Onibaba – Kaneto Shindo (1964)
La noche de los muertos vivientes – George A. Romero (1968)

MATÓN (Balas sobre Broadway)

1. Persona, en especial hombre, provocadora o pendenciera que alardea de su valentía y emplea la fuerza o las amenazas para obligar a los demás a hacer algo.
2. Hombre, generalmente de aspecto fuerte y robusto, que no pertenece a un cuerpo de seguridad y se contrata para proteger la integridad física de una persona o de una cosa.
(google.com)

«El matón del vecindario solo vive para sobrevivir. Él es criticado y condenado por estar vivo. Se supone que no debe defenderse, se supone que tiene una piel gruesa, se supone que debe acostarse y morir cuando se le patea la puerta. Él es el matón del vecindario.» (canción Neighborhood Bully)

BALAS SOBRE BROADWAY (Bullets over Broadway) – 1994

Director Woody Allen
Guion Woody Allen y Douglas McGrath
Fotografía Carlo Di Palma
Música George Gershwin
Producción Sweetland Films/Miramax Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. Color
Reparto John Cusack, Chazz Palminteri, Dianne Wiest, Jennifer Tilly, Mary-Louise Parker, Rob Reiner, Tracey Ullman, Jack Warden.
* Duke Ellington – That Jungle Jamboree

«¿Qué crees que soy, un jodido idiota? En la escuela aprendí a leer y escribir antes de prenderle fuego.»

Trasladándose al espectacular universo del Broadway de los años veinte, Woody Allen realizó este perspicaz e incisivo estudio sobre la arbitraria y vulnerable responsabilidad moral que conlleva todo proceso creativo, donde describía los contratiempos que un joven y ambicioso autor teatral en horas bajas acumulaba para estrenar su obra y la fortuita colaboración dialéctica que obtenía de un guardaespaldas de la mafia, dotado de unas inesperadas cualidades literarias. En una sorprendente conciliación del mundo del hampa con el teatro, el cineasta neoyorquino consiguió una comedia de una lúcida, hilarante y prodigiosa causticidad, dotada de unos diálogos absolutamente chispeantes y provista de una persuasiva recreación ambiental a cargo de su habitual escenógrafo, Santo Loquasto. En el apartado interpretativo, reseñar la inmensa actuación de Chazz Palminteri como un matón a sueldo de instinto dramatúrgico y la maravillosa personificación de Dianne Wiest en en el papel de una histérica y manipuladora actriz en plena decadencia.

Otras películas que tratan la figura del MATÓN

El cuervo – Fran Tuttle (1942)
El bruto – Luis Buñuel (1952)
El irlandés – Martin Scorsese (2019)

CONJURA (Julio César)

Acuerdo secreto contra algo o alguien, especialmente contra el estado o el soberano. (google.es)

“Corre por el mundo una conjura general y permanente contra dos cosas, a saber, la poesía y la libertad. La gente de buen gusto se encarga de exterminar a la primera, y la gente de orden de perseguir a la segunda.”
Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor francés

JULIO CÉSAR (Julius Caesar) – 1953

julio

Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Joseph L. Mankiewicz
Fotografía Joseph Ruttenberg
Música Miklos Rozsa
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. B/N
Reparto Marlon Brando, James Mason, John Gielguld, Louis Calhern, Edmond O’Brien, Deborah Kerr, Greer Garson, George MacReady.

«¡Amigos, romanos, compatriotas, prestadme atención! ¡Vengo a inhumar a César, no a ensalzarle! El mal que hacen los hombres perdura sobre su memoria. Frecuentemente el bien queda sepultado con sus huesos. ¡Sea así con César!»

Sin lugar a dudas, la mejor adaptación cinematográfica de la tragedia histórica de William Shakespeare en torno a la ambiciosa y traidora conjura política urdida por la facción conservadora republicana contra Julio César, que culminó con el consabido asesinato de éste a manos de su hijo Marco Bruto en las mismas escalinatas del Senado. La eficaz realización de Mankiewicz y su considerable fidelidad al relato original, el sugerente y temperado diseño escenográfico que Cedric Gibbons consumó a partir de un presupuesto más bien exiguo y la superlativa labor de su espectacular reparto anglo-americano realzaron esta profunda y vigente reflexión sobre la insalubre avidez de poder, cuyas posteriores revisitaciones no han hecho más que acrecentar su valor y trascendencia. No sería de recibo desatender la sorprendente interpretación de Marlon Brando en la piel de Marco Antonio, corroborada en una antológica escena en la que éste se dirigía con apasionada convicción a la plebe en el funeral del emperador; en un discurso tan brillante que, según cuentan, fue premiado por los extras y demás componentes del equipo con una unánime e inesperada ovación.

Otras películas que desarrollan un caso de CONJURA política

La conjura de los boyardos – Sergei M. Eisenstein (1958)
Siete días de mayo – John Frankenheimer (1964)
La conjura de El Escorial – Antonio del Real (2008)