Autor: antoniomartingarcia

MALESTAR (La mamá y la puta)

Sensación de incomodidad experimentada por el que se encuentra mal física o anímicamente. (Larousse Editorial)

“Escribir es también una forma de protesta. Casi todos los escritores comparten el malestar con el mundo.”
Ana María Matute (1925-2014) Novelista española

LA MAMÁ Y LA PUTA (La maman et la putain) – 1973

Director Jean Eustache
Guion Jean Eustache
Fotografía Pierre Lhomme, Jacques Renard y Michel Cenet
Música Wolfgang Amadeus Mozart
Producción Elite/Cine QUA/NON/Losange
Nacionalidad Francia
Duración 209m. B/N
Reparto Jean-Pierre Léaud, Bernadette Lafont, Françoise Lebrun, Isabelle Weingarten, Jacques Renard, Jessa Darrieux, Jean-Noël Picq.
* Edith Piaf – Les amants de Paris

«No, no estoy a gusto conmigo mismo. Hay gente que dice: ‘lo importante es estar en armonía con uno mismo’. Se lo oí decir a un cretino por televisión. Cuando oigas ese comentario fíjate en la cara de los que lo dicen. Siempre tienen un punto en común, un aspecto bovino.»

Un título fundamental dentro de la cinematografía francesa de los años setenta e, indiscutiblemente, la gran obra maestra de ese aventajado discípulo de la Nouvelle Vague que fue Jean Eustache, cuya efímera, personalísima y tortuosa carrera se extinguió al suicidarse en noviembre de 1981. A partir de las contradictorias fricciones entre un escéptico triángulo amoroso anclado a orillas del Sena e integrado por un joven escéptico, pretencioso e inestable, la protectora amante que lo cobija en su apartamento y una enfermera polaca tan promiscua como despechada se procuraba un luengo, radical y exasperado retrato de la anarquía, el nihilismo y la efervescencia sexual heredada del mayo del 68. Cimentada por unas desgarradoras interpretaciones y unos diálogos tan provocadores como sumamente trascendentales, servidos en una sucesión de largos planos fijos con preeminencia de monólogos, constituye un poético y agudo manifiesto de desesperanza vital, de malestar y vacío existencial, rodado con absoluta libertad expresiva y una encomiable pureza estética.

Otras películas que plasman distintas situaciones de MALESTAR

El desierto rojo – Michelangelo Antonioni (1964)
El compromiso – Elia Kazan (1969)
El empleo del tiempo – Laurent Cantet (2001)

ZAR (Iván el terrible, parte I)

Título usado por monarcas eslavos, principalmente del Imperio ruso entre 1547 y 1917 (aunque desde 1721 la forma oficial fue la de emperador), pero también por los gobernantes de Serbia (1346–1371) y de Bulgaria (913–1396 y 1908–1946). Hay que destacar que, al contrario de lo que normalmente se cree, no implica un rango imperial (…) Como muchos otros títulos nobiliarios, se usa figurativamente en el habla normal, para referirse a personas o instituciones que poseen gran poder y actúan como autócratas. (Wikipedia)

“El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes”
Francisco Umbral (1932-2007) Poeta, periodista, novelista, biógrafo y ensayista español

IVÁN EL TERRIBLE, parte I (Iván Grozny) – 1944

ivan

Director Sergei M. Eisenstein
Guion Sergei M. Eisenstein
Fotografía Andrei Moskvin y Eduard Tissé
Música Sergei Prokofiev
Producción Alma Ata Studio
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 95m. B/N
Reparto Nikolai Cherkasov, Lyudmila Tselikovskaya, Serafima Birman, Mikhail Zharov, Mikhail Nazvanov, Amvrosi Buchma, Mikhail Zuznetsov

«Aplastaré a los boyardos. Los feudos ya no serán hereditarios. Sólo daré tierras por servir al estado. Y aquellos que deshonren la causa militar, ¡los desposeeré de sus tierras!»

Mientras las tropas alemanas penetraban por el oeste del país, Eisenstein rodaba en los estudios de Alma Ata (Kazajistán) este impresionante fresco medieval en torno a la figura del zar Ivan IV y los incidentes que éste tuvo que soportar durante su agitado mandato, desde las contiendas libradas con el enemigo boyardo y el poder eclesiástico para conseguir la anhelada unidad de Rusia hasta las viles traiciones que contra él se urdían desde su propio ámbito familiar. El suntuoso y operístico entramado formal de su puesta en escena, fruto de una extraña pero esplendorosa simbiosis entre arquitectura, pintura y música (esta última inspirada en piezas litúrgicas y folklóricas), ayudó a enaltecer hasta límites insospechados la grandeza y magnanimidad del personaje, factor que complacería sobradamente a unas autoridades stalinistas acostumbradas a explotar biografías panfletarias como divulgación complementaria a su régimen político. Un drama histórico de narración flemática y pletórica heterogeneidad estética, surtido de una inolvidable caracterización de Nikolai Cherkasov y guarnecido con una espléndida fotografía de Moskvin (interiores) y Tissé (exteriores).

Otras películas entre cuyos personajes protagonistas hallamos a un ZAR

Pyotr pervyy I – Vladimir Petrov (1937) / Pedro I
Nicolás y Alejandra – Franklin J. Schaffner (1971) / Nicolás II
Katia – Robert Siodmak (1959) / Alejandro II

TRANSGRESIÓN (Tirad sobre el pianista)

Quebrantamiento de leyes, normas o costumbres. Provocación, especialmente en contextos artísticos y literarios. (Wikipedia)

«Los locos son, en cierta medida, víctimas de su imaginación, en el sentido que ésta les induce a quebrantar ciertas reglas, reglas cuya transgresión define la calidad de loco.»
André Breton (1896-1966) Escritor francés

TIRAD SOBRE EL PIANISTA (Tirez sur le pianiste) – 1960

Director François Truffaut
Guion François Truffaut, Marcel Moussy
Fotografía Raoul Coutard
Música Georges Delerue, Boby Lapointe, Félix Leclerc y Lucienne Vernay
Producción Les Films du Carrosse
Nacionalidad Francia
Duración 85m. B/N
Reparto Charles Aznavour, Marie Dubois, Nicole Berger, Michèle Mercier, Claude Massard, Albert Rémy, Serge Davri, Richard Kanayan.

«Estoy harto. Esta no es la vida de un artista. Quizás no sea un verdadero artista, pero necesito que la gente lo crea para llegar a serlo.»

Hasta cierto punto resulta consecuente la estupefacción con la que el público acogió en su día la segunda película de Truffaut; una adaptación libre de la novela negra Down there de David Goodis que se permitía la desfachatez de homenajear un género genuinamente norteamericano a base de truncar con irónica extravagancia transgresora sus convencionalismos narrativos y formales. La sensibilidad naturalista y marcadamente autobiográfica expuesta en LOS CUATROCIENTOS GOLPES (1959) daba paso a un intrépido ejercicio cinefílico que coqueteaba con lo absurdo a través de la espontánea irrelevancia de sus diálogos y situaciones, el caricaturesco retrato de algunos personajes (especialmente los hampones) o el imprevisible transcurso de un guion tan caprichoso como improvisado. Adecuada música de raigambre jazzística a cargo de Georges Delerue y formidable protagonismo de Charles Aznavour, cuyo halo taciturno y melancólico enriquecía su caracterización de reputado exconcertista de piano decaído por la rémora de un oscuro pasado y envuelto fortuitamente en una peligrosa intriga gangsteril.

Otras películas que irrumpieron en su género con voluntad de TRANSGRESIÓN

Grupo salvaje – Sam Peckinpah (1969) / Western
El último tango en París – Bernardo Bertolucci (1972) / Erótico
El exorcista – William Friendkin (1973) / Terror

CULPA (Gente corriente)

1. Falta cometida conscientemente, pero sin intención de perjudicar.
2. Responsabilidad que acarrea un acto realizado incorrectamente.
3. Causa o motivo de un hecho que provoca un daño o perjuicio.
(Larousse Editorial)
El sentimiento de culpa es una emoción inmovilizante y destructiva, que puede aparecer en cualquier momento de la vida (…) simplemente nos encierra en un círculo masoquista que se hace cada vez más estrecho. En muchas ocasiones, llega a ser tan fuerte que provoca signos físicos como la sensación de presión en el pecho, el dolor de estómago, un fuerte dolor de cabeza y sensación de peso en los hombros. A esto se le suman los pensamientos recurrentes de autorreproche, agresividad hacia uno mismo y un fuerte desasosiego (…) la mayoría de las personas que experimentan constantemente el sentimiento de culpa tienen una baja autoestima y no se creen merecedores del amor o de las gratificaciones que le brinda la vida. (rinconpsicologia.com)

“Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.”
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo y guionista estadounidense

GENTE CORRIENTE (Ordinary people) – 1980

Director Robert Redford
Guion Alvin Sargent
Fotografía John Bailey
Música Varios
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 123m. B/N
Reparto Donald Sutherland, Mary Tyler Moore, Judd Hirsch, Timothy Hutton, M. Emmet Walsh, Elizabeth McGovern, Dinah Manoff, James B. Sikking.
* Johann Pachelbel – Canon in D major

«Los sentimientos asustan y a veces hacen sufrir. Si eres incapaz de sufrir tampoco puedes tener otros sentimientos, ¿Entiendes lo que te digo?»

Primera película como realizador de Robert Redford y un diáfano prontuario de sus creencias liberales y humanistas, que adaptaba con sensibilidad, firmeza y contención la novela homónima de Judith Guest en torno al derrumbe anímico y emocional que se cierne sobre una acomodada familia de Chicago a raíz de la muerte por accidente marítimo del mayor de los dos hijos. El profundo sentimiento de culpa con trastorno depresivo que asedia al hermano menor adolescente, la escasa receptividad y empatía que éste recibe de una madre resentida y distante, obsesionada por un nocivo control de las apariencias, y la incapacidad del padre para encauzar tales coyunturas, vinculadas a la tradicional propensión del cine hollywoodiense a ensalzar las bondades de la psicoterapia, nutrían esta cabal y apesadumbrada disertación sobre la conveniencia de aprender a exteriorizar y admitir nuestros temores, inseguridades y desafecciones. Impecable guion de Sargent, excepcional trabajo interpretativo y pertinente utilización del Canon in D major de Pachelbel para un melodrama sincero y discursivo que se alzó sorprendentemente con la estatuilla a la mejor película del año.

Otras películas sobre EL SENTIMIENTO DE CULPA

Nido de víboras – Anatole Litvak (1948)
Nubes dispersas – Mikio Naruse (1967)
Manchester frente al mar – Kenneth Lonergan (2016)

CONTINUACIÓN (Siempre hace buen tiempo)

Parte o cosa que prolonga en el tiempo algo que ya se había empezado o que ya existía. (google.es)

“La guerra es la continuación de la política por otros medios.”
Carl von Clausewitz (1780-1831) Militar e historiador prusiano

SIEMPRE HACE BUEN TIEMPO (It’s always fair weather) – 1955

Director Stanley Donen y Gene Kelly
Guion Betty Comden y Adolph Green
Fotografía Robert Bronner
Música André Previn
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 102m. Color
Reparto Gene Kelly, Dan Dailey, Michael Kidd, Cyd Charisse, Dolores Gray, David Burns, Jay C. Flippen, Steve Mitchell, Hal March.

«¿Son éstos mis amigos? ¿Creí alguna vez que no podría vivir sin ellos? Es una pesadilla ¿Por qué no puedo gritar? ¿Por qué vine a Nueva York desde Chicago? ¿Para tomar whisky a mediodía con un palurdo y un patán?»

Exquisito musical concebido como una continuación agridulce, nostálgica y desencantada del mítico UN DÍA EN NUEVA YORK (1949), en el que los tres entrañables marineros yanquis volvían a reunirse diez años después para constatar que aquella inexpugnable camaradería del pasado fue truncada por el distinto transcurrir de sus vidas y los opuestos hábitos sociales que con éstas habían adquirido. Dan Dailey y el magnífico coreógrafo Michael Kidd sustituyeron a los originales Jules Munshin y Frank Sinatra para forjar bajo la dinámica realización del binomio Donen/Kelly y la supervisión de Arthur Freed un espectáculo impecable que satirizaba no ya solo el sentido de la amistad sino el mundo de la publicidad y el entonces creciente fenómeno de la televisión. Entre sus números destacan Thanks a lot but not thanks, con Dolores Gray, I like myself, donde Kelly demuestra que es posible bailar claqué con patines, Baby, you knock me out, con Cyd Charisse rodeada de boxeadores en el gimnasio, y, sobre todo, el antológico baile nocturno que se marcan los tres soldados utilizando las tapas de los cubos de basura.

Otras películas gestadas como CONTINUACIÓN de un éxito anterior

La máscara de hierro – Allan Dwan (1929) / «Los tres mosqueteros»
Drácula, príncipe de las tinieblas – Terence Fisher (1966) / «Drácula»
Después de tantos años – Ricardo Franco (1994) / «El desencanto«