Reino Unido

ESTRANGULAMIENTO (Frenesí)

Acción de apretar el cuello para comprimir las arterias carótidas o la tráquea; puede causar desmayo, y seguidamente la muerte por asfixia. (Wikipedia)

«Tras las investigaciones, Dupin constata que las marcas de estrangulamiento pertenecerían a un orangután, así como los pelos encontrados en el lugar, pero ningún zoológico de París ha perdido a ese animal. Por tanto, solo puede tratarse de la bestia que un marino hubiera traído de uno de sus viajes» (cuento Los crímenes de la calle Morgue)
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista romántico​​ estadounidense

FRENESÍ (Frenzy) – 1972

Director Alfred Hitchcock
Guion Anthony Shaffer
Fotografía Gilbert Taylor
Música Ron Goodwin
Producción Universal
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 116m. Color
Reparto Jon Finch, Barry Foster, Alec McCowen, Anna Massey, Barbara Leigh-Hunt, Billie Whitelaw, Vivien Merchant, Jean Marsh, Michael Bates.

«¿Te parezco un maníaco sexual capaz de asesinar? ¿Me imaginas arrastrándome por las calles de Londres estrangulando con corbatas a mujeres? Eso es ridículo. Para empezar, no tengo más que dos corbatas»

Tras aventurarse en el thriller de espionaje ambientado en la guerra fría con las más bien discretas CORTINA RASGADA (1966) y TOPAZ (1969), Hitchcock regresó a su Inglaterra natal para llevar a cabo esta adaptación de la novela Goodbye Picadilly, farewell Leicester Square de Arthur LaBern, donde reincidiría en su clásico esbozo argumental del falso culpable, en esta ocasión, un irritable ciudadano londinense acuciado por la urgencia de encontrar al verdadero maníaco sexual que estrangula a sus víctimas después de haberlas violado. Pese a no tener la aureola de misterio u onirismo de otros largometrajes, esta maliciosa intriga criminal prevalece como la última gran obra maestra del egregio cineasta por los perspicaces trazos de humor negro, desfachatez y enojo con los manifiesta su particular mirada de escepticismo sobre la incorregible necedad de la naturaleza humana. La película posee momentos absolutamente memorables, como la recuperación del delator alfiler de corbata o la brillante secuencia inicial donde aparece un cadáver flotando en el Támesis, mientras un parlamentario anuncia la propuesta gubernamental de acabar con la presencia de cuerpos extraños sobre las aguas del río.

Otras películas sobre asesinos que utilizan el ESTRANGULAMIENTO como método homicida

Monsieur Verdoux – Charles Chaplin (1947)
Así no se trata a una dama – Jack Smight (1967)
El estrangulador de Boston – Richard Fleischer (1968)

TRONO (Ricardo III)

Asiento oficial sobre el que se sienta un monarca en ocasiones ceremoniales. El trono tradicionalmente consiste en un asiento grande y lujosamente decorado que se sitúa sobre unas gradas (…) El trono en un sentido abstracto puede también referir a la monarquía o a la corona. (Wikipedia)

“Se puede derrocar un trono por la fuerza, pero solo la sabiduría puede fundar una república”
Maximilien Robespierre (1758-1794) Abogado, escritor, orador y político francés

RICARDO III (Richard III) – 1955

richard

Director Laurence Olivier
Guion Laurence Olivier y Alan Dent
Fotografía Otto Heller
Música William Walton
Producción London Films
Nacionalidad Reino Unido
Duración 161m. Color
Reparto Laurence Olivier, Claire Bloom, John Gielgud, Ralph Richardson, Cedric Hardwicke, Stanley Baker, Pamela Brown, Esmond Knight.

«¡Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo!»

Última de las estimables películas que Laurence Olivier produjo, dirigió e interpretó adaptando obras de Shakespeare, y, posiblemente, la versión con mayor esencia cinematográfica de aquella célebre trilogía completada con las igualmente estimables ENRIQUE V (1944) y HAMLET (1948). Por medio de un generoso alarde de recursos técnicos y expresivos (aspecto en el que resulta obligatorio citar la siempre insigne colaboración de Alexander Korda) reconstruyó la lúgubre e imparable trayectoria del último miembro de la dinastía Plantagenet; un ser enigmático, deforme y malvado que se alzaría con la soberanía británica en el siglo XV, una vez finalizada la denominada Guerra de las Dos Rosas entre la casa real de los Lancaster y la de los York. El insigne actor-realizador, secundado por un majestuoso equipo de intérpretes shakespearianos, rubricó una de las más asombrosas caracterizaciones de su filmografía; no en vano, la crítica teatral ya había ensalzado su composición escénica como la más grandiosa de cuantas encarnó con su Old Vic Theatre. De todos modos, las numerosas alabanzas cosechadas por la cinta no serían suficientes para recaudar los recursos necesarios con que poder financiar la tragedia de Macbeth.

Otras películas que documentan el ascenso al TRONO de un/a nuevo/a monarca

La corona de hierro – Alessandro Blasetti (1941)
El rey loco – Helmut Käutner (1955)
La reina Victoria – Jean-Marc Vallée (2009)

BENEFACTOR (Cadenas rotas)

Persona que hace un bien o presta una ayuda a otra u otras personas de manera desinteresada. (google.com)

“El benefactor crea derechos en el agradecido.”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

CADENAS ROTAS (Great expectations) – 1946

grandes

Director David Lean
Guion David Lean, Ronald Neame y Anthony Havelock-Allan
Fotografía Guy Green
Música Walter Coehr
Producción Cineguild
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 118m. B/N
Reparto John Mills, Bernard Miles, Alec Guinness, Jean Simmons, Francis L. Sullivan, Valerie Hobson, Finlay Currie, Anthony Wager.

«Nunca te fíes de las apariencias, solo de las evidencias. No hay mejor norma.»

Superlativa recreación del célebre clásico de Charles Dickens, tal vez la mejor jamás realizada sobre un relato del novelista británico. David Lean sorteaba cualquier atisbo de teatralidad y academicismo acomodaticio para ofrecer una auténtica lección de puesta en escena cinematográfica, tanto en lo referente a su capacidad narrativa para afrontar la densidad dramática de la historia como al sublime tratamiento visual utilizado, donde la dirección artística y la fotografía cobraban verdadera importancia. La azarosa vida de un huérfano aprendiz de herrero, que llegará a convertirse en un distinguido caballero londinense gracias a la munificencia de un secreto benefactor, arrancaba con una tenebrosa atmósfera sobrenatural de acentuado talante expresionista -ideal para enfatizar el inextricable misterio de la infancia- para adentrarse con lucidez en un melodrama victoriano henchido de romanticismo y ambigüedad moral. Soberbio reparto, donde destacaba la compostura de John Mills y el esperanzador florecimiento de Alec Guinness y Jean Simmons.

Otras películas donde aparece un misterioso BENEFACTOR

La isla misteriosa – Cy Endfield (1961)
Hysteria – Freddie Francis (1965)
Confesiones de una adolescente – Julián Soler (1970)

CUADRÍCULA (El contrato del dibujante)

1. Conjunto de cuadrados que resultan de cortarse perpendicularmente dos series de rectas paralelas.
2. Procedimiento que permite reproducir a escala diferente un motivo previamente cuadriculado.
(Larousse Editorial)

«El poeta auténtico es alguien que sabe o siente que en toda frase existe una cuadrícula concreta destinada a alojar un misterio y que el lenguaje común, a poco que se le fuerce, es siempre opaco.» (libro La Poesía en la escuela: hacia una escuela de la poesía)
Georges Jean (1920-2011) Poeta y ensayista francés

EL CONTRATO DEL DIBUJANTE (The draughtman’s contract) – 1982

Director Peter Greenaway
Guion Peter Greenaway
Fotografía Curtis Clark
Música Michael Nyman
Producción BFI/Channel Four
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 103m. Color
Reparto Anthony Higgins, Janet Suzman, Anne-Louise Lambert, Neil Cunningham, Hugh Fraser, Dave Hill, Nicolas Amer, Suzan Crowley.

«Los jardines de Inglaterra se están convirtiendo en verdaderas junglas, tan exóticos como sumamente inadecuados. Si el Jardín del Edén hubiera sido planeado para Inglaterra, Dios lo habría cuidado.»

La frustración producida al no poder terminar una ilustración sobre una lujosa residencia en la campiña británica infundió a Peter Greenaway la gestación de este epicúreo criptograma fílmico con apariencia de intriga policíaca, que constituye un generoso glosario de las múltiples referencias culturales y artísticas difundidas por el excéntrico autor a lo largo de su trayectoria cinematográfica. Un vanidoso pintor de renombre acuerda contractualmente inmortalizar en doce grabados la belleza arquitectónica y botánica de la finca señorial de un hacendado inglés de finales del siglo XVII a cambio de gozar de la hospitalidad más íntima de su propietaria. Este seductor punto de partida valió para trazar un ejercicio plástico e intelectual de depurado y minucioso preciosismo, henchido de alusiones metafóricas y abierto a múltiples lecturas e interpretaciones, que especulaba con sofisticada ironía sobre la decadencia de la aristocracia anglosajona. Egregia partitura minimalista de Michael Nyman, habitual colaborador del inclasificable y en muchas ocasiones desconcertante realizador británico.

Otras películas que presenta fotogramas a modo de CUADRÍCULA

El sabor del sake – Yaujiro Ozu (1962)
Playtime – Jacques Tati (1967)
El Gran Hotel Budapest – Wes Anderson (2014)

PUREZA (Hijos y amantes)

Estado de la persona que no ha consumado la unión sexual. (Larousse Editorial)

«Tenía miedo de ella. Había reprimido hasta convertir en mera vergüenza el hecho de que pudiera quererla como quiere un hombre a una mujer. Cuando ella se retraía en su tortura convulsa y espiral, alejándose de la idea de que pudiera existir cosa semejante, él se estremecía de dolor en lo más hondo del alma. Ahora esa ‘pureza’ les impedía incluso darse un primer beso de amor. Era como si ella prácticamente no pudiera soportar el sobresalto del amor físico, ni mucho menos pensar siquiera en un beso apasionado.» (novela Hijos y amantes)
D.H. Lawrence (1885-1930) Escritor inglés

HIJOS Y AMANTES (Sons and lovers) – 1960

Director Jack Cardiff
Guion T.E.B. Clarke y Gavin Lambert
Fotografía Freddie Francis
Música Mario Nascimbene
Producción 20th. Century Fox/The Company of Artists
Nacionalidad Reino Unido
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Trevor Howard, Wendy Hiller, Heather Sears, Conrad Phillips, Mary Ure, Donald Pleasence, Ernest Thesiger.
* Jacques Offenbach – Can Can

«¿No crees que hemos sido demasiado severos en lo que llaman pureza? Tener miedo no es puro, es otro tipo de suciedad.»

Emotivo acercamiento a la incuestionable cumbre literaria de D.H. Lawrence, que detallaba con abundantes elementos autobiográficos los problemas de un joven para librarse del edípico yugo materno y encauzar su prometedora carrera como pintor lejos de la pequeña localidad minera de Notthinghamshire donde reside. La idealización de las relaciones sexuales en contraposición al puritanismo ambiental de la época, tan habitual en la obra del dramaturgo inglés, así como la gradual y calibrada incursión en el estado anímico de los personajes, sus pasiones, miedos y angustias, fueron los principales rasgos esgrimidos por Jack Cardiff para moldear con alta densidad dramática y primorosa delicadeza estilística esta polisémica confirmación del ineludible deber del artista en proseguir su camino vocacional. Ensalzable fotografía de Freddie Francis y meritoria labor interpretativa, de la que sobresale la extraordinaria caracterización de Trevor Howard como huraño y alcohólico padre del protagonista, para el mejor largometraje como realizador del acreditadísimo operador británico.

Otras películas sobre el deseo de preservar la PUREZA

Esplendor en la hierba – Elia Kazan (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)
Seducida y abandonada – Pietro Germi (1964)