NACIONALIDADES

FONTANERÍA (El pecado de Cluny Brown)

Actividad relacionada con la instalación y mantenimiento de redes de tuberías para el abastecimiento de agua potable y evacuación de aguas residuales, así como las instalaciones de calefacción en edificaciones y otras construcciones. (Wikipedia)

«¿Me aplaudirían si fuese un buen fontanero?»
Marlon Brando (1924-2004)

EL PECADO DE CLUNY BROWN (Cluny Brown) – 1946

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Director Ernst Lubitsch
Guion Samuel Hoffenstein y Elizabeth Reinhardt
Fotografía Joseph LaShelle
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Charles Boyer, Jennifer Jones, Peter Lawford, Helen Walker, Reginald Gardiner, Reginald Owen, C. Aubrey Smith, Richard Haydn.

«Nunca debe convertirse en víctima de mis circunstancias. Y, llegado el caso de que usted me pareciera romántico, no lo dude ni un instante, deme un puntapié»

Dos años antes de que la muerte lo sorprendiera de manera prematura con un paro cardíaco en pleno rodaje de LA DAMA DEL ARMIÑO, una comedia musical algo empalagosa que Otto Preminger culminó con bastante poca traza, Lubitsch realizó esta sutil y aterciopelada parodia de los añejos y apolillados convencionalismos sociales que nutrían el sistema de clases británico, basada en un relato original de Margery Sharp. La peculiar relación entre un epicúreo profesor checo exiliado en Inglaterra y una vitalista criada compulsivamente atraída por la fontanería, en los albores de la Segunda Guerra Mundial, devenía una deliciosa parábola de trazo romántico en torno al imperioso tesón por alcanzar el amor y obtener el respeto de tus semejantes, cuya engañosa frivolidad y benevolencia escondía el hálito cáustico y subversivo propio de su director y, en consecuencia, ponía un digno colofón a una irrepetible forma de hacer cine, consignada a la perspicacia y honradez del espectador. Encantadora pareja protagonista e inmejorable tratamiento de los personajes secundarios.

Otras películas sobre FONTANERIA

El plomero apasionado – Edward Sedgwick (1932)
El visitante – Peter Weir (1979)
Brazil – Terry Gilliam (1985)

REGENERACIÓN (Atrapado por su pasado)

Abandono de un modo de vida que se considera perjudicial o malo desde un punto de vista moral. (Larousse Editorial)

«La única forma de regenerar el mundo es que cada uno cumpla con el deber que le corresponda»
Charles Kingsley (1819-1875) Novelista inglés

ATRAPADO POR SU PASADO (Carlito’s way) – 1993

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Director Brian De Palma
Guion David Koepp
Fotografía Stephen H. Burum
Música Patrick Doyle
Producción Universal/Epic Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 141m. Color
Reparto Al Pacino, Penelope Ann Miller, Sean Penn, Viggo Mortensen, John Legizamo, Adrian Pasdar, Luis Guzmán, Jaime Sánchez.

«Nada de favores entre amigos. Un favor puede matarte más rápido que una bala»

Una de las escasas muestras del subyugante temperamento fílmico que De Palma manifestó de forma puntual durante los setenta y que con tanta cicatería creativa ha dosificado en las dos últimas décadas lo hallamos en este romántico thriller sobre la mafia latina de Nueva York, basado en un excelso guion que David Koepp escribió a partir de dos novelas del juez Edwin Torres, After Hours y Carlito’s way. En él se recreaba la crisis existencial de un anacrónico pero respetado exconvicto de origen puertorriqueño, antítesis del personaje que Al Pacino encarnó en EL PRECIO DEL PODER (1983) del mismo realizador, que, a pesar de su anhelo por abandonar un pretérito e infame trajín al margen de la ley e iniciar una decorosa vida en pareja, no consigue evitar inmiscuirse en lances delictivos por culpa de las malas compañías, como la del histriónico picapleitos encarnado por un irreconocible Sean Penn. Rodada por el cineasta norteamericano con un arrebatador estilo visual y un rabioso pulso narrativo, contiene secuencias tan memorables como la reyerta en el tugurio de billares o la trepidante persecución-tiroteo por el metro y la Central Station neoyorquina.

Otras películas sobre REGENERACIÓN

La venus rubia – Josef Von Sternberg (1932)
El hombre del oeste – Anthony Mann (1958)
Adua y sus amigas – Antonio Pietrangeli (1960)

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PLAYA (Pauline en la playa)

Accidente geográfico que tiene lugar siempre en inmediata continuación con una masa de agua, estableciéndose como un límite a la misma. Las playas son inestables en tanto varían su dimensión de acuerdo al constante movimiento del agua. (definicionabc.com)

«No voy a la playa para ponerme morena, me gusta ser rubia»
Marilyn Monroe (1926-1962) Actriz, cantante y modelo estadounidense

PAULINE EN LA PLAYA (Pauline à la plage) – 1983

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Director Eric Rohmer
Guion Eric Rohmer
Fotografía Néstor Almendros
Música Jean-Louis Valéro
Producción Les Films Ariane/Les Films du Losange
Nacionalidad Francia
Duración 94m. Color
Reparto Amanda Langlet, Arielle Dombasle, Pascal Greggory, Simon de La Brosse, Rosette, Marie Bouteloup, Michel Ferry.

«Todo ser vivo está incompleto, y sólo el amor le permite realizarse plenamente»

Tercer episodio y, probablemente, el más redondo de los seis que conformaron la serie de Comedias y Proverbios, donde Rohmer insistía en analizar la complejidad de las relaciones amorosas sustituyendo la sugerencia erótica y las referencias éticas e intelectualistas que sustentaron su ciclo de Cuentos Morales por una sensualidad más explícita, directa e, incluso, amoral, y una retórica más intrascendente y afín a las nuevas generaciones. Arropado por la incandescencia fotográfica de Néstor Almendros, describía los escarceos sentimentales de una despabilada quinceañera y su explosiva tía recién divorciada en el veraniego paraje normando de Granville, en la bahía del monte Saint-Michel, con el propósito de escarbar en cuestiones como la imperiosa y descorazonadora búsqueda de una pasión abrasadora o la conveniencia de mantener la discreción en asuntos amatorios. Y todo ello cocinado a través de la sempiterna receta rohmeriana, es decir, un revuelto de intimismo, sencillez e ironía, trufado de unos diálogos condimentados con delicadeza, fluidez y complicidad.

Otras películas ambientadas parcialmente en una PLAYA

Los Robinsones de los mares del sur – Ken Annakin (1960)
El señor de las moscas – Peter Brook (1963)
Tiburón – Steven Spielberg (1975)

COMPULSIÓN (Impulso criminal)

Término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una determinada situación subyugante. (Wikipedia)

«La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones. El amor es una acción, la práctica de un poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión».
Erich Fromm (1900-1980) Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista alemán

IMPULSO CRIMINAL (Compulsion) – 1959

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Director Richard Fleischer
Guion Richard Murphy
Fotografía William C. Mellor
Música Lionel Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Bradford Dillman, Diane Varsi, Richard Anderson, E.G. Marshall, Orson Welles, Martin Milner, Edd Binns.

«Pido por un tiempo que aprendamos que toda vida es digna de ser salvada. La misericordia es el don más preciado del hombre»

Basándose en la novela homónima que el periodista Meyer Levin escribió sobre el caso Leopold-Loeb, un famoso suceso criminal acaecido en el Chicago de 1924 que inspiró el suspense hitchcockiano de LA SOGA (1948) y que depararía otra elegante revisitación por Tom Kalin en COMPULSIÓN (1992), Fleischer perpetró una turbadora requisitoria contra la intolerante inutilidad de la pena de muerte, discernida con un rigor ético e intelectual tan demoledor como el discurso pronunciado por el jurista defensor en un cierre antológico, que, según cuentan, en la realidad se prolongó durante doce horas. Nada menos que Orson Welles (ojo también a su lapidaria frase final) interpretaba al abogado criminalista de este par de estudiantes de clase alta y tendencia homosexual (uno, frágil, influenciable y ducho en asuntos ornitológicos, el otro vanidoso, pérfido y paranoico) que optan por materializar su desprecio a la sociedad y su supuesta inteligencia superior asesinando gratuitamente a un joven de catorce años. Tremebundo análisis de una patología homicida, tan bien ambientado e interpretado como fotografiado en un propicio Cinemascope.

Otras películas sobre COMPULSIÓN

Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964)
Mejor… imposible – James L. Brooks (1997)
El aviador – Martin Scorsese (2004)

BILLAR (El buscavidas)

Deporte de precisión que se practica impulsando con un taco un número variable de bolas (antiguamente de marfil), en una mesa con tablero de pizarra forrada de paño, rodeada de bandas de material elástico y con troneras o sin ellas.
Bola 9 es una variación contemporánea del juego de billar (pool). Se juega con una bola de tiro (bola blanca) y 9 bolas objetivo, numeradas del 1 al 9. El objetivo del juego es entronerar la bola 9 en la tronera que previamente se indique, con la condición de que se ha de tocar siempre en primer lugar la bola con la numeración más baja. Sus orígenes históricos datan de la década de 1920 en los Estados Unidos. (Wikipedia)

«El sexo a los 90 es como intentar jugar al billar con una cuerda»
Camille Paglia (1947-) Crítica social, escritora y profesora estadounidense

EL BUSCAVIDAS (The hustler) – 1961

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Director Robert Rossen
Guion Robert Rossen y Sidney Carroll
Fotografía Eugene Schüfftan
Música Kenyon Hopkins
Producción 20th. Century Fox/Rossen Enterprises
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. B/N
Reparto Paul Newman, Jackie Gleason, Piper Laurie, George C. Scott, Michael Constantine, Myron McCormick, Murray Hamilton, Jake LaMotta.

«Es uno de los mejores deportes, sentir compasión de uno mismo. Un deporte que gusta a todos, especialmente a los fracasados»

Una de las metáforas sobre la condición humana más ásperas, nihilistas y descorazonadoras que se han rodado jamás subyace de esta apasionante adaptación libre y homónima del debut literario de Walter Tevis en torno a la proverbial dialéctica del triunfo y el fracaso, así como el tenue recorrido que media entre ambos. El sórdido itinerario existencial que un engreído e insolente jugador de billar americano acomete en su afán por vencer al invulnerable «Gordo de Minnessota», junto a la patética y malsana relación de mutua dependencia que sostiene con una solitaria y dipsómana escritora de Pittsburgh (sublime Piper Laurie), indujeron al «blacklisted» Robert Rossen a poner sobre el tapete un compendio de frustraciones y deslealtades, tenazmente ambientado y vertido con una densidad dramática tan poderosa como revela el prolijo y humeante primer duelo entre los rivales. El propio Tevis escribió una continuación que tuvo el privilegio de ser versionada con decoro por Martin Scorsese, EL COLOR DEL DINERO (1986), con Newman otra vez en la piel del ahora ajado Eddie Felson.

Otras películas sobre BILLAR

Historia de un equipo de billar – Sebastián Alarcón (1988)
Ultima jugada – Mars Callahan (2002)
Siete mesas de billar francés – Gracia Querejeta (2007)