NACIONALIDADES

COMPULSIÓN (Impulso criminal)

Término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una determinada situación subyugante. (Wikipedia)

«La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones. El amor es una acción, la práctica de un poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión».
Erich Fromm (1900-1980) Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista alemán

IMPULSO CRIMINAL (Compulsion) – 1959

impulso

Director Richard Fleischer
Guion Richard Murphy
Fotografía William C. Mellor
Música Lionel Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Dean Stockwell, Bradford Dillman, Diane Varsi, Richard Anderson, E.G. Marshall, Orson Welles, Martin Milner, Edd Binns.

«Pido por un tiempo que aprendamos que toda vida es digna de ser salvada. La misericordia es el don más preciado del hombre»

Basándose en la novela homónima que el periodista Meyer Levin escribió sobre el caso Leopold-Loeb, un famoso suceso criminal acaecido en el Chicago de 1924 que inspiró el suspense hitchcockiano de LA SOGA (1948) y que depararía otra elegante revisitación por Tom Kalin en COMPULSIÓN (1992), Fleischer perpetró una turbadora requisitoria contra la intolerante inutilidad de la pena de muerte, discernida con un rigor ético e intelectual tan demoledor como el discurso pronunciado por el jurista defensor en un cierre antológico, que, según cuentan, en la realidad se prolongó durante doce horas. Nada menos que Orson Welles (ojo también a su lapidaria frase final) interpretaba al abogado criminalista de este par de estudiantes de clase alta y tendencia homosexual (uno, frágil, influenciable y ducho en asuntos ornitológicos, el otro vanidoso, pérfido y paranoico) que optan por materializar su desprecio a la sociedad y su supuesta inteligencia superior asesinando gratuitamente a un joven de catorce años. Tremebundo análisis de una patología homicida, tan bien ambientado e interpretado como fotografiado en un propicio Cinemascope.

Otras películas sobre COMPULSIÓN

Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964)
Mejor… imposible – James L. Brooks (1997)
El aviador – Martin Scorsese (2004)

BILLAR (El buscavidas)

Deporte de precisión que se practica impulsando con un taco un número variable de bolas (antiguamente de marfil), en una mesa con tablero de pizarra forrada de paño, rodeada de bandas de material elástico y con troneras o sin ellas.
Bola 9 es una variación contemporánea del juego de billar (pool). Se juega con una bola de tiro (bola blanca) y 9 bolas objetivo, numeradas del 1 al 9. El objetivo del juego es entronerar la bola 9 en la tronera que previamente se indique, con la condición de que se ha de tocar siempre en primer lugar la bola con la numeración más baja. Sus orígenes históricos datan de la década de 1920 en los Estados Unidos. (Wikipedia)

«El sexo a los 90 es como intentar jugar al billar con una cuerda»
Camille Paglia (1947-) Crítica social, escritora y profesora estadounidense

EL BUSCAVIDAS (The hustler) – 1961

hustler8

Director Robert Rossen
Guion Robert Rossen y Sidney Carroll
Fotografía Eugene Schüfftan
Música Kenyon Hopkins
Producción 20th. Century Fox/Rossen Enterprises
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. B/N
Reparto Paul Newman, Jackie Gleason, Piper Laurie, George C. Scott, Michael Constantine, Myron McCormick, Murray Hamilton, Jake LaMotta.

«Es uno de los mejores deportes, sentir compasión de uno mismo. Un deporte que gusta a todos, especialmente a los fracasados»

Una de las metáforas sobre la condición humana más ásperas, nihilistas y descorazonadoras que se han rodado jamás subyace de esta apasionante adaptación libre y homónima del debut literario de Walter Tevis en torno a la proverbial dialéctica del triunfo y el fracaso, así como el tenue recorrido que media entre ambos. El sórdido itinerario existencial que un engreído e insolente jugador de billar americano acomete en su afán por vencer al invulnerable «Gordo de Minnessota», junto a la patética y malsana relación de mutua dependencia que sostiene con una solitaria y dipsómana escritora de Pittsburgh (sublime Piper Laurie), indujeron al «blacklisted» Robert Rossen a poner sobre el tapete un compendio de frustraciones y deslealtades, tenazmente ambientado y vertido con una densidad dramática tan poderosa como revela el prolijo y humeante primer duelo entre los rivales. El propio Tevis escribió una continuación que tuvo el privilegio de ser versionada con decoro por Martin Scorsese, EL COLOR DEL DINERO (1986), con Newman otra vez en la piel del ahora ajado Eddie Felson.

Otras películas sobre BILLAR

Historia de un equipo de billar – Sebastián Alarcón (1988)
Ultima jugada – Mars Callahan (2002)
Siete mesas de billar francés – Gracia Querejeta (2007)

EXORCISMO (El exorcista)

Acción sobrenatural de expulsión, realizada contra una fuerza maligna, utilizando un método religioso para expulsar, sacar o apartar a dicho ente de la persona u objeto que se encuentra poseído por la entidad maligna. Estos entes dependiendo de las creencias de los implicados, pueden ser demonios, espíritus, brujos, etc. (Wikipedia)

«La risa es un modo de exorcizar la muerte»
Umberto Eco (1932-) Escritor y filósofo italiano

EL EXORCISTA (The exorcist) – 1973

exorcista

Director William Friedkin
Guion William Peter Blatty
Fotografía Owen Roizman
Música Jack Nitzsche
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. Color
Reparto Ellen Burstyn, Max Von Sydow, Linda Blair, Lee J. Cobb, Jason Miller, Kitty Winn, Jack MacGowran, Peter Masterson.

«Es importante evitar todo diálogo con el demonio, es un mentiroso y mezclará mentiras con verdades para atacarnos. Su ataque es psicológico y muy fuerte»

Una obra clave para entender la evolución del cine de terror contemporáneo, cuyo tremendo impacto cultural (refrendado por un apoteósico éxito de crítica y público) marcó un antes y un después en el género además de revitalizar el tema de la posesión diabólica con un sinfín de innecesarias secuelas e imitaciones. Basada en la novela homónima de W.P. Blatty, a su vez inspirada en una serie de artículos periodísticos e intensificada con matices sensacionalistas y teorías sobre la naturaleza del Mal de carácter teológico y metafísico, describía con rigor y truculencia la historia de la hija adolescente de una estrella de cine, condenada a una enloquecedora y repugnante posesión demoníaca, y, en consecuencia, a un rosario de pruebas médicas y exorcismos. Friedkin imprimió una atmósfera inquietante al relato y supo beneficiarse de un excelso reparto, de un inestimable trabajo de maquillaje de Dick Smith, de una gran bso (que incluía el Tubular Bells de Mike Oldfield) y de unos impactantes efectos especiales, mayormente recordados por el giro completo de cabeza de la endemoniada y la voz infernal que profería de su boca (por cierto doblada por la actriz Mercedes McCambridge).

Otras películas sobre EXORCISMOS

Madre Juana de los Angeles – Jerzy Kawalerowicz (1961)
Las dos vidas de Audrey Rose – Robert Wise (1977)
El exorcismo de Emily Rose – Scott Derrickson (2005)

CUIDADO (Primavera tardía)

Acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica ayudar a la otra persona, tratar de incrementar su bienestar y evitar que sufra algún perjuicio. También es posible cuidar objetos (como una casa) para impedir que ocurran daños. (definicion.de)

«Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio»
George Gurdjieff (1866-1949) Filósofo, escritor y compositor armenio

PRIMAVERA TARDÍA (Banshun) – 1949

primavera

Director Yasujiro Ozu
Guión Kôgo Noda y Yasujiro Ozu
Fotografía Yuuharu Atsuta
Música Senji Itô
Producción Sochiku Films
Nacionalidad Japón
Duración 108m. B/N
Reparto Chishu Ryu, Setsuko Hara, Yumeji Tsukioka, Haruko Sugimura, Hohi Aoki, Jun Usami, Kuniko Miyake, Masao Mishima, Yôko Katsuragi.

«El matrimonio no es la felicidad, lo es la creación de una nueva vida juntos, de un nuevo hogar, el vuestro… Esa es la felicidad»

El reencuentro de Ozu con su guionista fetiche Kôgo Noda, con el que no colaboraba desde hacía quince años, coincidió con la primera manifestación de su máxima plenitud expresiva al exteriorizar con asombrosa profundidad emocional las contradicciones sentimentales que afloran en torno a la oposición de una muchacha de Karamura a contraer matrimonio y abandonar la custodia de su viudo padre. Melancólica reflexión sobre el paso del tiempo, aglutinaba los ejes temáticos sobre los que el realizador edificaría su posterior obra (la dolorosa e inevitable disgregación del núcleo familiar o el contraste entre la tradición nipona y la pujante ideología progresista) a través de una sucesión de planos fijos con la cámara a nivel de suelo, punteados con «naturalezas muertas» o algún bellísimo travelling, que, unidos a la portentosa labor de sus intérpretes (Ryu protagonizaría también el exquisito remake que puso punto final a la obra de Ozu en 1962, EL SABOR DEL SAKE) deparaba momentos tan excelsos como la secuencia del teatro «kabuki» o su turbador y alegórico desenlace.

Otras películas sobre el CUIDADO

Adiós a las armas – Frank Borzage (1932)
Tres padrinos – John Ford (1948)
Matar un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)

HUMILLACIÓN (Los santos inocentes)

Acto por medio del cual una persona es avergonzada generalmente en público. Se considera humillación cualquier tipo de acto que denigre públicamente de las creencias de un ser humano, al igual que su cultura, sexo, raza, religión, pensamiento, nivel económico, conocimiento, etc. (Wikipedia)

«Siempre ha sido un misterio para mí cómo puede haber hombres que se sientan honrados con la humillación de sus semejantes.»
Mahatma Ghandi (1869-1948) Abogado, político y pensador indio

LOS SANTOS INOCENTES (Los santos inocentes) – 1984

Santos

Director Mario Camus
Guion Mario Camus, Antonio Larreta y Manuel Matji
Fotografía Hans Burman
Música Antón García Abril
Producción Ganesh P.C./TVE
Nacionalidad España
Duración 107m. Color
Reparto Alfredo Landa, Francisco Rabal, Terele Pávez, Agustín González, Manuel Zarzo, Juan Diego, Agata Lys, Mary Carrillo, Maribel Martín.

«Todos tenemos que aceptar una jerarquía, unos debajo y otros arriba. Es ley de vida, ¿no?»

Celebrada transposición fílmica de la novela homónima de Miguel Delibes acerca de la humillante explotación de la que eran objeto una familia de campesinos de Extremadura, víctimas de las estructuras arcaicas heredadas del feudalismo que subsistían en la sociedad rural española de los sesenta. A pesar del paroxismo de su predisposición esperpéntica y un posicionamiento moral demasiado evidente y reduccionista, Mario Camus evidenció sus dotes como narrador a través de la inspiración áspera y doliente de una puesta en escena encomendada a hurgar en la afrentosa inclemencia del caciquismo, alcanzando uno de los mayores éxitos de crítica y público de la historia del cine español. Segmentada en capítulos atemporales, rotulados con los nombres de los vejados hortelanos, radicaba gran parte de su carga emocional en sus actuaciones, tanto en la aportación de los secundarios como en la inmensa labor de sus protagonistas: Landa, Pávez y Rabal, dando vida respectivamente al cabeza de familia, su servil esposa y su cuñado Azarías, con evidente retraso mental.

Otras películas donde se refleja un caso de HUMILLACIÓN

Cautivo del deseo – John Cromwell (1934)
La chaqueta metálica – Stanley Kubrick (1987)
Dogville – Lars Von Trier (2003)