Francia

SIMETRÍA (El año pasado en Marienbad)

Correspondencia exacta en tamaño, forma y posición de las partes de un todo. (definicion.de)

“Tigre, tigre, fuego deslumbrante en las selvas de la noche ¿qué mano inmortal, qué ojo pudo trazar tu terrible simetría?” (poema El tigre)
William Blake (1757-1827) Poeta, pintor, grabador y místico inglés

EL AÑO PASADO EN MARIENBAD (L’anné dernière a Marienbad) – 1961

Director Alain Resnais
Guion Alain Robbe-Grillet
Fotografía Sacha Vierny
Música Francis Seyrig
Producción Argos/Cineriz/Cinétel/Cormoran/Como/Precite/Tamara/Terra Film/Societé Nouvelle/Silver Films
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 94m. B/N
Reparto Delphine Seyrig, Giorgio Albertazzi, Françoise Bertin, Sacha Pitoëff, Jean Lanier, Luce García-Ville, Hélèna Kornel, François Spira.
* Francis Seyrig – Valse de Marienbad

«Siempre muros, siempre corredores, siempre puertas y al otro lado, aún más muros. Antes de alcanzarte, de volver contigo, no tienes ni idea por lo que tuve que pasar…»

Onírico, imaginario, surrealista, esotérico… Determinar en un epíteto el sentido intrínseco de tal derroche de ambigüedad y desorientación resulta prácticamente imposible. El movimiento ‘Nouveau Roman’, y en concreto Alain Robbe-Grillet, hallaron en la idiosincrasia creativa de Resnais el vehículo perfecto para traducir al cine la nimiedad y el abstruso formulismo inclusos en novelas como La jalouise. A través de una narración absolutamente acronológica, un hipnótico ambiente de nostálgica sensibilidad y una poderosa elegancia visual, caracterizada por un composición simétrica del encuadre, el maestro de la tergiversación volvió a insistir en la relatividad del tiempo para recapacitar sobre la vital trascendencia de la memoria, concediendo al espectador el privilegio de interpretar el mínimo argumento (el empeño de un hombre por convencer a una joven que hace un año se amaron en Marienbad) según su perceptividad
o sus conocimientos mundanos. Sin lugar a dudas, uno de los ejercicios experimentales y vanguardistas más importantes alumbrados por la cinematografía francesa de principios de los sesenta

Otras películas determinadas por una esmerada SIMETRÍA compositiva

Esas mujeres – Ingmar Bergman (1964)
Zoo – Peter Greenaway (1985)
La linterna roja – Zhang Yimou (1991)

TACITURNIDAD (El silencio de un hombre)

Estado morboso que se caracteriza por un comportamiento pasivo, silencioso y que generalmente se asocia a un estado depresivo. (diccionariomedico.net)

«El silencio no debe considerarse como la sabiduría de los necios, sino como la honra de los hombres sabios, que poseen no el defecto sino la virtud de la taciturnidad.»
Thomas Browne (1605-1682) Médico y escritor inglés

EL SILENCIO DE UN HOMBRE (Le samourai) – 1967

Director Jean-Pierre Melville
Guion Jean-Pierre Melville y Georges Pellegrin
Fotografía Henri Decae
Música François de Roubaix
Producción Filme1/CICC/Fida
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 105m. Color
Reparto Alain Delon, François Périer, Nathalie Delon, Cathy Rosier, Jean-Pierre Posier, Jacques Leroy, Michel Boisrond, Robert Favart.

«No hay soledad más profunda que la del samurái. Salvo la de un tigre en la selva, tal vez…»

Posiblemente la obra cumbre del realizador francés, y, sin ningún titubeo, una de las muestras de cine policíaco europeo más auténticas, transgresoras e influyentes de todos los tiempos. Esta implacable adaptación de la novela Ronin de Joan McLeod sobre el ritual cotidiano por la supervivencia de un asesino a sueldo taciturno e imperturbable evidencia mejor que otro título el atmosférico, minucioso y amanerado estilo de su autor, cimentado en una sublime cohesión entre su turbadora belleza visual y una alocución flemática, nihilista y filosófica hasta el agotamiento. Encauzada a modo de una tragedia griega, inauguró una especie de trilogía negra melvilliana protagonizada por un hermético Alain Delon y completada con CÍRCULO ROJO (1970) y CRÓNICA NEGRA (1972), en la que se establecieron algunas de las pautas que sustentarían la futura carrera del actor, quien, por cierto, rubricó aquí una de sus más solemnes caracterizaciones. Cabe destacar, además, la angustiante y uniforme partitura de François de Roubaix y una fotografía de tonos grises sencillamente magistral a cargo de Henri Decae.

Otras películas caracterizadas por la TACITURNIDAD de su personaje protagonista

Django – Sergio Corbucci (1966)
Whisky – J.P.Rebella y P.Stoll (2004)
El aura – Fabián Bielinsky (2005)

VIRGINIDAD (Las dos inglesas y el amor)

En términos generales, es el estado en el que un proceso u objeto cualquiera se mantiene sin haber sufrido ninguna alteración desde su origen. En el ámbito de lo sexual, es el término coloquial que se aplica a la persona que no ha tenido experiencias sexuales. (Wikipedia)

“La mujer pierde su virginidad cuando quiere, y el hombre cuando puede.”
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor y dramaturgo español

LAS DOS INGLESAS Y EL AMOR (Les deux anglaises et le continent) – 1971

Director François Truffaut
Guion François Truffaut y Jean Gruault
Fotografía Néstor Almendros
Música Georges Delerue
Producción Les Films du Carrosse/Cinétel
Nacionalidad Francia
Duración 130m. Color
Reparto Jean-Pierre Léaud, Kika Marksham, Stacey Tenderer, Sylvia Marriott, Irène Tunc, Philippe Leotard, Marie Mansart, David Markham.

«No es el amor lo que perturba la vida, sino la incertidumbre del amor. No tengo esperanza. Sólo sé que hay que tenerla. Es vital, hay que tenerla. La vida está hecha de fragmentos que no se unen.»

Una de las obras maestras más herméticas e ignoradas de Truffaut, en la que volvía a adaptar otro apasionado ejercicio literario de Henri-Pierre Roché, donde se invertía el trío amoroso presentado en JULES Y JIM de forma casi epistolar para describir con solapada y omnipresente sensualidad la compleja relación de aprecio, ternura y pasión que comparten a finales del siglo XIX un pipiolo parisino con vocación de escritor y dos virginales damiselas británicas de candoroso atractivo. La recurrente e intrínseca obsesión de su autor por desvelar las distintas trabas y adversidades que debemos superar hasta alcanzar ese sentimiento transitorio que idealistamente tasamos como amor absoluto adquirió una compostura de expresividad y romanticismo inusitada, especialmente si nos atenemos a la pregonada tendencia existencialista que siempre ha caracterizado la filmografía del maestro francés. El tremendo fracaso que supuso en su momento no hacía justicia a una película exquisita, narrada con firmeza, determinación y naturalidad bajo un cariz lírico tan pulido y detallista como metafórico, enriquecedor y culturizante.

Otras películas que tratan el tema de la pérdida de la VIRGINIDAD

Trenes rigurosamente vigilados – Jirí Menzel (1966)
La última película – Peter Bogdanovich (1971)
Un verano en La Goulette – Férid Boughedir (1995)

PELUQUERÍA (El marido de la peluquera)

Local donde se ofrecen varios servicios estéticos, principalmente el corte de pelo, pero también suelen realizarse otros como afeitado, depilado, manicura, pedicura, etc. Cuando se trata de muchos servicios diferentes suele llamarse salón de belleza. (Wikipedia)

«Ha vuelto Rasputín, se acabó la guerra fría, ¡que viva la peluquería! Y uno no sabe si reír o si llorar, por lo menos que le pongan hash a la pipa de la paz.» (canción El muro de Berlín)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL MARIDO DE LA PELUQUERA (Le mari de la coiffeuse) – 1990

Director Patrice Leconte
Guion Patrice Leconte
Fotografía Eduardo Serra
Música Michael Nyman
Producción Lambart Productions/TF1 Films/Centre National de la Cinématographie
Nacionalidad Francia
Duración 80m. Color
Reparto Jean Rochefort, Anna Galiena, Roland Bertin, Maurice Chevit, Jacques Mathou, Ticky Holgado.

«Mi padre siempre decía que la vida era muy sencilla, que bastaba con desear con mucha fuerza algo o alguien para obtenerlo. El fracaso no era más que la prueba de que el deseo no había sido suficientemente intenso.»

Prolongando el análisis sobre la irracionalidad de una pasión obsesiva acuñado en su anterior MONSIEUR HIRE (1989), Patrice Leconte sedujo a crítica y público con este persuasivo melodrama de romanticismo fortuito, espontáneo a impetuoso acerca del proceso de fascinación que despiertan las peluqueras en el protagonista desde su ya remota niñez, culminado al contraer matrimonio con la acogedora, apasionada y voluptuosa Mathilde. El irregular director galo, afectado siempre por su dualidad, ambivalencia y propensión a alejarse de lo establecido, engrandeció la anécdota a través de un ritmo narrativo pausado y un tono esencialmente ligero, precintado con deliciosos pormenores líricos, adecuadas dosis de patética comicidad y escenas eróticas cargadas de un extraordinario poder de sugestión. A todo ello cabe añadir la perfecta química mostrada por Jean Rochefort y la sensual Anna Galiena, la resplandeciente iluminación a cargo de Eduardo Serra y el primoroso intimismo melódico de Michael Nyman, alternado con jubilosas y algo redundantes canciones de estilo árabe.

Otras películas parcialmente ambientadas en una PELUQUERÍA

La escalera – Stanley Donen (1969)
Magnolias de acero – Herbert Ross (1989)
El hombre que nunca estuvo allí – Joel Coen (2001)

REALISMO (El muelle de las brumas)

Tendencia artística y literaria que consiste en representar fielmente la realidad y crear cierta tensión emocional sin llevar a cabo ninguna idealización. (google.es)
El realismo poético francés es una corriente cinematográfica que dominó la producción de ese país entre los años de 1930 y de 1940, es decir, entre los inicios del cine sonoro y la Segunda Guerra Mundial. El término fue impuesto por Georges Sadoul, quien los tomó del teórico británico Roger Manvell. (Wikipedia)

«Un buen trabajo requiere pasión. (…) no puedo autoconvencerme de que soy objetivo. No lo soy. Como un guardameta que observa la pelota acercándose a su portería, rezo mientras se desarrolla la jugada. Quiero que funcione. Pero debo tener mucho cuidado mientras observo. ¿Cómo mantener la pasión y juzgar al mismo tiempo con realismo si he logrado lo que buscaba?»
Sidney Lumet (1924-) Director y guionista estadounidense

EL MUELLE DE LAS BRUMAS (Le quai des brumes) – 1938

Director Marcel Carné
Guión Jacques Prévert
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Maurice Jaubert
Producción Ciné-Alliance
Nacionalidad Francia
Duración 91m. B/N
Reparto Jean Gabin, Michèle Morgan, Michel Simon, Pierre Brasseur, Robert LeVigan, René Génin, Marcel Pèrés, Roger Legris, Martial Rèbe.

«Es curioso como la sangre mancha la ropa pero se puede limpiar de las manos con tanta facilidad. ¿Alguna vez se dio cuenta de que los médicos y cirujanos tienen las manos limpias y blancas, aunque sus bonitas manos se revuelquen en sangre todo el bendito día?»

Arrebatadora adaptación de una novela homónima de Pierre MacOrlan publicada en 1927, que sustituía el bohemio barrio parisino de Montmartre por el brumoso y turbador contorno portuario de Le Havre para verter la nocturna y deprimente historia de amor entre dos seres anímicamente torturados e incapaces de escapar a las inexorables garras de su destino: un flemático y taciturno desertor de la Legión Extranjera y una enigmática joven de hermosos ojos azules, tiranizada por su corrupto tutor. El binomio Prevert/Carné encumbró definitivamente el realismo poético que distinguiría para siempre el cine francés de entreguerras con esta mirada taciturna, metafórica y fatalista de la condición humana, cuya descorazonadora fuerza expresiva iba paradójicamente en paralelo a su abrumadora estilización romántica, enriquecida de manera muy profusa por la cautivadora personalidad de su sensacional pareja protagonista (secundados por un categórico plantel de actores secundarios) o la siempre inestimable labor decorativista del escenógrafo Alexandre Trauner.

Otras películas vinculadas al REALISMO POÉTICO FRANCÉS

L’Atalante – Jean Vigo (1934)
Pépé le Moko – Julien Duvivier (1937)
La bestia humana – Jean Renoir (1938)