Michèle Morgan

EMBAJADA (El ídolo caído)

Oficina en la cual un embajador y el resto de las personas que conforman la representación diplomática llevan a cabo la misión de representar a su país en otra nación. (definicionabc.com)

“La verdad no lleva a la fortuna, ni el pueblo da embajadas, cátedras ni pensiones”
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) Pensador, escritor, enciclopedista y filósofo franco-suizo

EL ÍDOLO CAÍDO (The fallen idol) – 1948

Director Carol Reed
Guion Graham Greene, Lesley Storm y William Templeton
Fotografía Georges Périnal
Música William Allwyn
Producción London Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 94m. B/N
Reparto Ralph Richardson, Bobby Henrey, Michele Morgan, Sonia Dresdel, Jack Hawkins, Bernard Lee, Walter Fitzgerald, Denis O’Dea, Dandy Nichols.

“Cuánto más fácil sería si todos le dijeran a la policía la verdad en primera instancia”

Estimable adaptación de la novela corta The basement room de Graham Green, convertida hoy en día en un indiscutible clásico de la cinematografía anglosajona, que desarrollaba una ágil y compacta intriga dramático/policíaca a partir del indiscreto desliz que trastoca la complicidad y profunda admiración que el inocente hijo del embajador (¿francés?) en Londres profesa hacia la figura de un mayordomo de prestancia aristocrática, encargado de cuidarle ante la constante ausencia de su padre. Irremisiblemente supeditada a la complejidad moral y psicológica de la narración y favorecida por una puesta en escena tan delicada como precisa, la película deviene un maravilloso y sensible ejercicio de estilo, decidido a asombrar por su singular utilización de la profundidad de campo, la maravillosa disposición de su decorado interior y un portentoso empleo de encuadres oblicuos, picados y contrapicados. Además de la extraordinaria fotografía de Georges Périnal, cabe destacar el soberbio poderío interpretativo de Ralph Richardson y el admirable trabajo del joven Bobby Henrey.

Otras películas parcialmente ambientadas en una EMBAJADA

Operación Cicerón – Joseph L. Mankiewicz (1952)
Su excelencia – Miguel M. Delgado (1967)
Argo – Ben Affleck (2012)

REALISMO (El muelle de las brumas)

Tendencia artística y literaria que consiste en representar fielmente la realidad y crear cierta tensión emocional sin llevar a cabo ninguna idealización. (google.es)
El realismo poético francés es una corriente cinematográfica que dominó la producción de ese país entre los años de 1930 y de 1940, es decir, entre los inicios del cine sonoro y la Segunda Guerra Mundial. El término fue impuesto por Georges Sadoul, quien los tomó del teórico británico Roger Manvell. (Wikipedia)

“Un buen trabajo requiere pasión. (…) no puedo autoconvencerme de que soy objetivo. No lo soy. Como un guardameta que observa la pelota acercándose a su portería, rezo mientras se desarrolla la jugada. Quiero que funcione. Pero debo tener mucho cuidado mientras observo. ¿Cómo mantener la pasión y juzgar al mismo tiempo con realismo si he logrado lo que buscaba?”
Sidney Lumet (1924-) Director y guionista estadounidense

EL MUELLE DE LAS BRUMAS (Le quai des brumes) – 1938

Director Marcel Carné
Guión Jacques Prévert
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Maurice Jaubert
Producción Ciné-Alliance
Nacionalidad Francia
Duración 91m. B/N
Reparto Jean Gabin, Michèle Morgan, Michel Simon, Pierre Brasseur, Robert LeVigan, René Génin, Marcel Pèrés, Roger Legris, Martial Rèbe.

“Es curioso como la sangre mancha la ropa pero se puede limpiar de las manos con tanta facilidad. ¿Alguna vez se dio cuenta de que los médicos y cirujanos tienen las manos limpias y blancas, aunque sus bonitas manos se revuelquen en sangre todo el bendito día?”

Arrebatadora adaptación de una novela homónima de Pierre MacOrlan publicada en 1927, que sustituía el bohemio barrio parisino de Montmartre por el brumoso y turbador contorno portuario de Le Havre para verter la nocturna y deprimente historia de amor entre dos seres anímicamente torturados e incapaces de escapar a las inexorables garras de su destino: un flemático y taciturno desertor de la Legión Extranjera y una enigmática joven de hermosos ojos azules, tiranizada por su corrupto tutor. El binomio Prevert/Carné encumbró definitivamente el realismo poético que distinguiría para siempre el cine francés de entreguerras con esta mirada taciturna, metafórica y fatalista de la condición humana, cuya descorazonadora fuerza expresiva iba paradójicamente en paralelo a su abrumadora estilización romántica, enriquecida de manera muy profusa por la cautivadora personalidad de su sensacional pareja protagonista (secundados por un categórico plantel de actores secundarios) o la siempre inestimable labor decorativista del escenógrafo Alexandre Trauner.

Otras películas vinculadas al REALISMO POÉTICO FRANCÉS

L’Atalante – Jean Vigo (1934)
Pépé le Moko – Julien Duvivier (1937)
La bestia humana – Jean Renoir (1938)

VISIÓN (La sinfonía pastoral)

Se llama visión a la capacidad de interpretar nuestro entorno gracias a los rayos de luz que alcanzan el ojo. También se entiende por visión toda acción de ver. La visión o sentido de la vista es una de las principales capacidades sensoriales del hombre y de muchos animales (…) está asegurado por un órgano receptor, el ojo; una membrana, la retina, estos reciben las impresiones luminosas y las transmite al cerebro por las vías ópticas. El ojo es un órgano par situado en la cavidad orbitaria. Está protegido por los parpados y por la secreción de la glándula lagrimal. Es movilizado por un grupo de músculos extrínsecos comandados por los nervios motores del ojo. El ojo es, el observatorio avanzado del cerebro que comprende el bulbo del ojo y el nervio óptico. http://es.wikipedia.org/wiki/Visi%C3%B3n

“Los celos preceden a la imaginación. Los celos son un órgano de visión más fuerte que la vista”
Pascal Quignard (1948-) Escritor francés

LA SINFONÍA PASTORAL (La symphonie pastorale) – 1946

pastoral

Director Jean Delannoy
Guión Jean Aurenche y Pierre Bost
Fotografía Armand Thirard
Música Georges Auric
Producción Les Films Gibé
Nacionalidad Francia
Duración 108m. B/N
Reparto Michèle Morgan, Pierre Blanchar, Jean Desailly, Line Noro, Jacques Louvigny, Andrée Clement, Mona Dol, Robert Demorget.

“Cuando usted me dio la vista, mis ojos se abrieron a un mundo más hermoso que nunca hubiera soñado. Nunca antes me imaginé el día tan claro, el aire tan brillante, el vasto cielo… Recuerde las palabras de Cristo: ‘si fuerais ciegos, ¿no tendríais pecados?'”

Distinguida adaptación de la célebre novela homónima de André Gide (1919), que constituye uno de los primeros y, a la postre, más representativos títulos del posteriormente denominado “cinema de qualité”, que dominaría con presunción la producción fílmica francesa de los difíciles años de la posguerra. Aprovechando un sólido guión de la pareja Aurenche/Bost, en el que se obviaba por completo el debate religioso entre católicos y protestantes que proponía el texto original, Delannoy penetraba con ponderada frialdad en los meandros emotivos de esta conmovedora historia de gratitud afectuosa, celos y pasiones reprimidas, centrada en la compleja rivalidad que surge entre un reverendo y su hijo por hacerse con el amor de una atractiva muchacha, que, en su día, fue rescatada por el primero de su inmunda orfandad. El sublime pulso dramático de determinadas secuencias unido a su hermosa formulación plástica propiciaron un formidable triunfo comercial que afianzó internacionalmente a sus responsables, especialmente a su enigmática protagonista: Michèle Morgan.

Otras películas sobre la recuperación del sentido de la VISTA

El árbol del ahorcado – Delmer Daves (1959)
A primera vista – Irwin Winkler (1999)
The beast and the beauty – Lee Gye-byeok (2005)