Autor: antoniomartingarcia

DEFORMIDAD (La parada de los monstruos)

Una deformidad o malformación es una diferencia notable en la forma del cuerpo o parte del cuerpo, u órgano del cuerpo (interno o externo) comparada con la forma promedio de la parte en cuestión. (Wikipedia)

«La vista de los hombres excita casi siempre en mí una aversión muy señalada, porque con cortas excepciones, me ofrecen el espectáculo de las deformidades más horrorosas y variadas: fealdad física, expresión moral de bajas pasiones y de ambición despreciable, síntomas de locura y perversidades de todas clases y tamaños; en fin, una corrupción sórdida, fruto y resultado de hábitos degradantes.»
Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán

LA PARADA DE LOS MONSTRUOS (Freaks) – 1932

freaks

Director Tod Browning
Guion Willis Goldbeck, Al Boasberg, Leon Gordon y Edgar Allan Woolf
Fotografía Merritt B. Gerstad
Música Richard Wagner
Productora Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 64m. B/N
Reparto Wallace Ford, Leila Hyams, Olga Baclanova, Roscoe Ates, Henry Victor, Schlitze, Harry Earles, Daisy Earles, Frances O’Connor.
* Charles Ancliffe – Nights of gladness

«No habíamos mentido, señores. Les dijimos que teníamos monstruosidades, vivas y respirando. Se reirán y burlarán de ellas, sin embargo, por un accidente de nacimiento, ustedes podrían haber sido como ellas.»

Alucinante e irrepetible metáfora del terror, basada en el relato corto Spurs del británico Tod Robbins, que constituye no sólo la obra maestra de su realizador sino una de las películas de cine fantástico más perturbadoras, anómalas y crueles de todos los tiempos. Ambientada en un pequeño circo ambulante, narraba bajo una sublime y siniestra atmósfera de pesadilla una historia de amor y traición protagonizada por los patéticos componentes del espectáculo: una malvada trapecista y un grupo de criaturas deformes (enanos, siamesas, hermafroditas, un tronco humano, esqueletos andantes…), auténticos fenómenos de feria descubiertos por el propio Browning con el propósito de mostrar el lado más cruel y horrible de la naturaleza humana. El rechazo del público en el momento de su estreno provocó que esta chocante fábula moral sobre el desprecio a la fealdad y a la malformación congénita fuese retirada del estudio, pero, tras su presentación en el Festival de Cannes de 1962, pasó a valorarse su enorme trascendencia, convirtiéndose en una auténtica obra de culto. Entre sus impactantes escenas destaca el banquete de bodas y el terrorífico clímax de su macabro epílogo.

Otras películas con personajes que padecen alguna DEFORMIDAD física

El jorobado de Notre Dame – Wallace Worsley (1923)
El hombre elefante – David Lynch (1980)
Acción mutante – Álex de la Iglesia (1993)

PERIPECIA (Besos robados)

Hecho o circunstancia que está presente en diversas obras narrativas, dramáticas o en cualquier otra obra que cite los hechos de algún personaje o historia en concreto. Dicha historia se presenta como una situación adversa y repentina que sucede accidentalmente y sin previo aviso, lo cual provoca un cambio en la situación actual que se vive en lo relatado. (Wikipedia)

“Todos los días perdemos una docena de genios en el anonimato. Y se van. Y nadie sabe de ellos, de su historia, de su peripecia, de lo que han hecho, de sus angustias, de sus alegrías…»
Juan Antonio Cebrián (1965-2007) Periodista, escritor y locutor de radio español

BESOS ROBADOS (Baisers volés) – 1968

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Director François Truffaut
Guion François Truffaut, Bernard Revon y Claude De Givray
Fotografía Denys Clerval
Música Antoine Duhamel
Producción Les Films du Carrosse/Les Productions Artistes Associés
Nacionalidad Francia
Duración 90m. Color
Reparto Jean-Pierre Léaud, Claude Jade, Delphine Seyrig, Harry-Max, Michael Lonsdale, André Falcon, Daniel Ceccaldi, Claire Duhamel.
* Charles Trenet – Un petit village

«En el instituto, un profesor nos explicó la diferencia entre tacto y cortesía. Cuando un caballero empuja la puerta de un baño y descubre una dama desnuda, retrocede inmediatamente y cierra diciendo: ‘Perdón, señora’. Eso es cortesía. El mismo caballero, empuja la puerta, descubre a la misma dama desnuda, y dice: ‘Perdón, señor’. Eso es tacto.»

Una vez mostrados sus primeros escarceos sentimentales en un episodio de EL AMOR A LOS VEINTE AÑOS (1962), Truffaut prosiguió en su relato de las peripecias cotidianas de Antoine Doinel (personaje/alter ego engendrado en LOS CUATROCIENTOS GOLPES (1959) e interpretado siempre por su amigo Jean-Pierre Léaud) en esta encantadora comedia costumbrista que sorprendía por la deleitosa humanidad e ironía de su narración, la ingeniosa desenvoltura de sus diálogos o la extrema sensibilidad y frescura que desprendían sus imágenes. El sugestivo misterio de los cuotidiano o el amor como fuente inagotable de agonía y desasosiego prevalecieron como temas capitales para transmitir con espontaneidad y cierto desenfado «naif» las sucesivas vacilaciones laborales (como vigilante nocturno de un hotel, detective privado o técnico-reparador de televisores) y devaneos amatorios del entrañable protagonista, que seguiría evolucionando bajo la mirada truffautiana en la emotiva y sobrecogedora DOMICILIO CONYUGAL (1970), y, finalmente, en la ya menos inspirada EL AMOR EN FUGA (1978).

Otras películas que describen las PERIPECIAS laborales y amorosas de su protagonista

El apartamento – Billy Wilder (1960)
Trenes rigurosamente vigilados – Jirí Menzel (1966)
Tootsie – Sydney Pollack (1982)

CERILLA (Corazón salvaje)

Palito de madera, de papel enrollado y encerado u otro material combustible, recubierto de fósforo y azufre en un extremo, que prende al rozarlo con una superficie rugosa. (google.es)

“El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos”
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor y dramaturgo español

CORAZÓN SALVAJE (Wild at heart) – 1990

cerillas

Director David Lynch
Guion David Lynch
Fotografía Frederick Elmes
Música Angelo Badalamenti
Producción PolyGram Entertainment/Propaganda Films
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. Color
Reparto Nicolas Cage, Laura Dern, Diane Ladd, Willem Dafoe, Isabella Rossellini, Harry Dean Stanton, Jack Nance, Sherilyn Fenn, Freddie Jones.
* Chris Isaak – Wicked game

«Todo el mundo tiene el corazón salvaje y una superficie misteriosa. Quisiera que me cantaras ‘Love me tender’. Quisiera estar en algún lugar más allá del arco iris.»

Los mismos hipnóticos y surrealistas rasgos de estilo que David Lynch explotó con lucidez en la perturbadora TERCIOPELO AZUL (1986) para, posteriormente, transferirlos al ente televisivo con dudoso resultado en la serie TWIN PEAKS (1990-91), alcanzaron ingentes cotas de estrambótico paroxismo en esta caricaturesca road-movie, inspirada libremente en una novela homónima de Barry Gifford. Infundiendo con hermética tenebrosidad y misticismo la fórmula del tradicional cuento de hadas, describía la huida hacia el sur de una joven y visceral pareja de enamorados, cuyo único designio era encontrar una nueva vida lejos de la esquizofrénica tiranía de la madre de ella. Película transgresora, provocadora y deliberadamente ambigua, constantes poco menos que innegociables en el universo lynchiano, asentaba su controvertible fascinación en un agotador ritmo narrativo, un tratamiento de la violencia y del oscuro romanticismo basado en la hipérbole más descocada y un envoltorio plástico de auténtico lujo, con profusión de simbólicos y expresionistas primeros planos, bien de los rostros de sus protagonistas u otros elementos relacionados con el fuego: cerillas, mecheros, cigarrillos, brasas, etc.

Otras películas donde se prende alguna CERILLA en un plano medio o corto

Perdición – Billy Wilder (1944)
Tener y no tener – Howard Hawks (1944)
Lawrence de Arabia – David Lean (1962)

REGRESO (Como un torrente)

Retorno; vuelta del que se había marchado o había ido a otro lugar. Reaparición del dado por muerto, por estar ausente y no tener noticias del mismo. (universojus.com)

«Uno regresa siempre. Pero entendámonos, vuelvo porque me sufro y no porque me encante. Vuelvo porque me cuesta no volver. Vuelvo por que estas ganas de dejarme caer de un piso ciento cuatro pueden ser vértigo y también nostalgia…» (Poema Análisis del regreso)
Mario Benedetti (1920-2009) Poeta y dramaturgo uruguayo

COMO UN TORRENTE (Some came running) – 1958

torrente

Director Vincente Minnelli
Guion John Patrick y Arthur Sheekman
Fotografía William H. Daniels
Música Elmer Bernstein
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 136m. Color
Reparto Frank Sinatra, Dean Martin, Shirley MacLaine, Martha Hyer, Arthur Kennedy, Nancy Gates, Larry Gates, Connie Gilchrist.

«Un hombre debe elegir su lugar, no andar vagando por todo el mundo.»

Ejemplar recreación cinematográfica de la espaciosa novela homónima de James Jones, que, constituye, no ya uno de las obras cumbres de su realizador, sino uno de los melodramas norteamericanos más representativos, fundamentales y justificadamente evocados de los años cincuenta. Inspirándose en los patrones expresivos del género musical que tan bien conocía, Minnelli configuró una estructura dramática de enrarecida y excitante atmósfera para dilucidar el convulso regreso a su pequeña localidad natal (Parkman) de un descorazonado soldado/escritor y las indeterminadas relaciones que entabla con un jugador de póker alcohólico y dos mujeres de encontrada condición social e intelectual: una elegante profesora de literatura (Martha Hyer) y una calurosa, inculta y menospreciada chica provinciana de conducta alegre (Shirley MacLaine, en una de sus más conmovedoras interpretaciones). Cabe destacar la arrebatadora fotografía en Cinemascope a cargo de William Daniels, la adecuada partitura jazzística de Elmer Bernstein y un hermosísimo epílogo de ambiente ferial.

Otras películas que describen el REGRESO del protagonista a su localidad natal

El bello Sergio – Claude Chabrol (1958)
Dulce pájaro de juventud – Richard Brooks (1962)
Beautiful girls – Ted Demme (1996)

VELA (Barry Lyndon)

Fuente de iluminación, consistente en una mecha que asciende por el interior de una barra de combustible sólido, como puede ser la cera, la grasa o la parafina (el más habitual en la actualidad). (Wikipedia)

“Decir que uno puede amar a una persona por toda una vida es como declarar que una vela puede mantenerse prendida mientras dure su existencia.”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

BARRY LYNDON (Barry Lyndon) – 1975

barry

Director Stanley Kubrick
Guion Stanley Kubrick
Fotografía John Alcott
Música Leonard Rosenman
Producción Hawk Films/Peregrine Productions/Warner Bros.
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 179m. Color
Reparto Ryan O’Neal, Marisa Berenson, Patrick Magee, Hardy Kruger, Steven Berkoff, Marie Kean, Leon Vitali, Leonard Rossiter.

«La dama que se enamora de un galán de uniforme ha de acostumbrarse a cambiar de amante o a vivir desconsolada. El corazón de Lischen era como muchas de las ciudades vecinas. Varias veces había sido ocupado, antes de que Barry lo invadiera.»

Meticulosísima adaptación de la novela The luck of Barry Lyndon de William M. Thackeray, donde, a través de un tratamiento estético obsesivamente exquisito y un complejo sentido del humor, se ilustraba la trayectoria picaresca de un joven y ambicioso aventurero irlandés de origen plebeyo en la convulsa Inglaterra del Siglo XVIII, proyectando una acerada reflexión sobre el arribismo social, tan vigente y práctico en los tiempos que corren. El desmedido metraje del largometraje, fruto del enfermizo afán de perfeccionismo de su autor (que necesitó dos años y un despliegue técnico descomunal para finiquitarla), resultó a la postre un lastre insignificante en el cómputo total de este superlativo ejercicio de artesanía cinematográfica, engalanado por una sublime adecuación de partituras musicales clásicas y un refinado diseño de vestuario obra de Ulla-Britt Soderlund y Milena Canonero. Mención especial requiere la fotografía de John Alton, que iluminó enteramente la película con luz natural, sustituyendo los usuales focos para las escenas de interiores por una desorbitada cantidad de velas.

Otras películas que no escatiman en la utilización de VELAS

Macario – Roberto Gavaldón (1960)
La habitación verde – François Truffaut (1978)
La ansiedad de Veronika Voss – Rainer W. Fassbinder (1982)