Mes: enero 2016

AZAR (Cuento de invierno)

Casualidad presente, teóricamente, en diversos fenómenos que se caracterizan por causas complejas y no lineales.
Azar como encuentro accidental. Esta situación es considerada azar porque los procesos que coinciden son independientes, no hay relación causal entre ellos, aunque cada uno tenga una causa que actúe de modo necesario. Así, un macetero cae por una causa necesaria: la gravedad; pero es azaroso que en su trayectoria coincida con un peatón.
(Wikipedia)

“Paradójicamente, en mis películas todo es fortuito… menos el azar”
Eric Rohmer (1920-2010) Director, guionista y crítico de cine francés

CUENTO DE INVIERNO (Conte d’hiver) – 1992

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Director Eric Rohmer
Guion Eric Rohmer
Fotografía Luc Pagès
Música Sébastien Erms
Producción Les Films du Losange/CER/Le Studio Canal+/Sofiarp/Sofipas
Nacionalidad Francia
Duración 114m. Color
Reparto Charlotte Véry, Michael Voletti, Frédéric van den Driessche, Christiane Desbois, Hervé Furic, Ava Loraschi, Marie Rivière, Rossette.

«Le quiero porque me gusta vivir con él, aunque hubiera preferido vivir con otro que no está a mi lado. Muchas preferirían vivir con otro hombre que el suyo, pero éste no existe. Es un sueño. Para mí ese sueño se hizo realidad. Sigue siendo realidad, una realidad ausente»

Segundo episodio de la flemática, recapituladora e interrumpida serie rohmeriana consagrada a las Cuatro Estaciones e inspirada en la obra de William Shakespeare, que reproducía el constante desasosiego que embarga a una indecisa peluquera desde que, por culpa de un estúpido error, perdió el contacto con el joven que la dejó embarazada hace cinco años durante un tórrido e imborrable romance estival en la Bretaña. Entre encuentros y desencuentros de una supuesta aunque equívoca insubstancialidad, determinados por largas conversaciones acerca de aspectos eminentemente amatorios, Rohmer esbozaba una fría pero penetrante disertación sobre la necesidad de preservar la fe en el amor absoluto, interrogándose a su vez en lo abrupto y doloroso que puede resultar el compartir la vida con alguien que no corresponde a dicho ideal. Localizada entre París y Burgundy, esta diáfana reflexión sobre la veleidosa naturaleza del azar consumaba su exquisitez, persuasión y ligereza gracias a unas creíbles interpretaciones y al evocador trabajo lumínico de Luc Pagès.

Otras películas que giran alrededor de un caprichoso envite del AZAR

Una chica afortunada – Mitchell Leisen (1937)
71 fragmentos de una cronología del azar – Michael Haneke (1994)
La chica del puente – Patrice Leconte (1999)

POPULARIDAD (Juguetes rotos)

Aceptación y fama que tiene una persona o una cosa entre la mayoría de la gente. (Larousse Editorial)

“Es menester mucho ingenio para no naufragar en medio de la popularidad”
Remy de Gourmont (1858-1915) Novelista, periodista y crítico de arte francés

JUGUETES ROTOS (Juguetes rotos) – 1966

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Director Manuel Summers
Guion Manuel Summers y Tico Medina
Fotografía Luis Cuadrado y Francisco Fraile
Música Carmelo Bernaola
Producción Paraguas Films/PEFSA
Nacionalidad España
Duración 76m. B/N
Reparto Paulino Uzcudum, Guillermo Gorostiza, El Gran Gilbert, Nicanor Villalta, Pacorro, Ricardo Alis, Hilario Martínez, Luis Vallespín.

“¿Y la vida de antes? Ya no hay que pensarlo, lo de atrás está todo pasado ya (…) Me acuerdo, pero es para deshacerme, para ponerme malo. Yo antes tenía muchos amigos. Hoy no tengo a nadie”

Estimable documento sociológico en torno a la dudosa y transitoria grandeza del éxito y la popularidad, cuyo batacazo comercial echó al traste la hasta entonces díscola y sugerente trayectoria fílmica de su realizador, exhortándolo a dirigir su carrera hacia la más absoluta y prosaica comercialidad. En un habilidoso montaje que alternaba imágenes de archivo con emotivas entrevistas a través de una difícil mezcolanza de acritud, ternura e ironía, se pasaba revista a la patética situación personal por la que atravesaban algunas viejas figuras del mundo del espectáculo (el torero Nicanor Villalta o el cantante ‘El Gran Gilbert’) o del deporte (el futbolista Guillermo Gorostiza o el boxeador Paulino Uzcudum) con el objetivo de recriminar la detestable facilidad con la que nuestra civilización suele repudiar los mismos ídolos que en su día fabricó para explotarlos con denonado fervor. Por otro lado, el reportaje ofrecía un cínico y exhaustivo documento de los vicios y carencias de la vida nacional, que, como era presumible, no consiguió esquivar las trabas de la inflexible censura franquista.

Otras películas sobre las implacables secuelas de una POPULARIDAD mal asimilada

El crepúsculo de los dioses – Billy Wilder (1950)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) – Alejandro González Iñárritu (2014)

VÍNCULO (Marruecos)

Unión, lazo, atadura, sujeción, relación entre dos cosas, dos personas o animales, o una persona y una cosa o animal. Pueden existir vínculos materiales, como el que une a alguien con sus bienes, vínculos espirituales como los que reúnen a los miembros de una nación, o a los amigos, o al hombre con Dios, o vínculos de sangre que unen a los miembros de una familia entre sí, generando a su vez entre ellos también vínculos afectivos. Otros vínculos son profesionales como los que unen al médico con su paciente o al abogado con su cliente, o vínculos laborales como los que se establecen entre patrones y empleados. Algunos son voluntarios y otros impuestos por la naturaleza o por la ley. (deconceptos.com)

«‘Lo nuestro’ es ese indefinido vínculo que ahora nos une»
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

MARRUECOS (Morocco) – 1930

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Director Josef Von Sternberg
Guion Jules Furthman
Fotografía Lee Garmes
Música Karl Hajos
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 92m. B/N
Reparto Marlene Dietrich, Gary Cooper, Adolphe Menjou, Juliette Compton, Ulrich Hapt, Eve Southern, Francis McDonald, Albert Conti.

«Cada vez que un hombre me ha ayudado, ha habido un precio. ¿Cuál es el tuyo?»

El brillante éxito cosechado con EL ANGEL AZUL (1930) brindó a Marlene Dietrich la oportunidad de prolongar su vínculo profesional con Von Sternberg en Hollywood, donde rodarían juntos otros seis distinguidos melodramas marcados por una inusitada extravagancia estética y un ardiente fatalismo romántico. El primero de ellos, basado en una vulgar novela de índole autobiográfica de Benno Vigny que la estrella regaló a su mentor, titulada Amy Jolly, giraba en torno a los galanteos que un arrogante legionario y un distinguido potentado con afinidad pictórica sostenían con una errática cantante de cabaret para apropiarse de sus turbios encantos y, que, desembocaban en un antológico epílogo en el desierto que venía a aseverar la supremacía de la pasión amorosa frente a la simple estabilidad afectiva. La mítica actriz, sometida durante el rodaje a un acelerado proceso de estilización corporal, implantó la revolucionaria moda femenina de vestir pantalones y afianzó su inmortal aureola de vampiresa con secuencias y canciones (Quand l’amour meurt o What am I bid for my apple?) tan provocativas como sexualmente ambiguas.

Otras películas que ratificaron el VÍNCULO profesional y afectivo entre un realizador y una actriz

Banda aparte – Jean-Luc Godard (1964) / Anna Karina
La vergüenza – Ingmar Bergman (1968) / Liv Ullmann
Zelig – Woody Allen (1983) / Mia Farrow

NATURALISMO (Teresa Raquin)

Estilo artístico, sobre todo literario, emparentado con el realismo, basado en reproducir la realidad con una objetividad documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el escritor Émile Zola, quien expuso sus fundamentos teóricos en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y, sobre todo, en su ensayo Le roman expérimental (1880). (Wikipedia)

“El artista debe describir la vida interior, no la exterior. La abstracción es esencial para el creador. Permite al realizador franquear las barreras que el naturalismo impone. Permite a sus filmes ser no solamente visuales, sino espirituales”
Carl Th. Dreyer (1889-1968) Director de cine y guionista danés

TERESA RAQUIN (Thérèse Raquin) – 1953

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Director Marcel Carné
Guión Marcel Carné y Charles Spaak
Fotografía Roger Hubert
Música Maurice Thiriet
Producción Paris Film/Lux Films S.P.A.
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 102m. B/N
Reparto Simone Signoret, Raf Vallone, Jacques Duby, Sylvie, Maria Pia Casilio, Paul Frankeur, Michel André, Martial Rèbe.
* Françoise Lechevalier – Sur un air de limonaire

«¿Y si me contuviera con toda mi fuerza? ¿Y si tuviera ganas de ti? No sabes lo que es para una mujer pensar en un hombre, en un hombre de verdad todo el tiempo. Al punto que olvidas lo que estás haciendo y a dónde vas. Y de repente, me despierto. Miro alrededor, y nada ha cambiado»

La célebre y homónima novela naturalista de Émile Zola, que ya había sido adaptada con apabullante fuerza dramática en un par de ocasiones durante el período silente, sirvió para que Marcel Carné recuperara de forma efímera aquel extraordinario pulso narrativo que lo llevó a convertirse en el adalid del realismo poético y que con tanta premura dilapidó desde que en 1946 (LAS PUERTAS DE LA NOCHE) concluyera su crucial colaboración con Jacques Prévert. Los precisos e inspirados diálogos con los que Charles Spaak realzó esta libre versión transferida al Lyon de los años cincuenta y la estupenda interpretación de la pareja protagonista (Raf Vallone rebosaba virilidad y la Signoret bordaba con su desgarradora y concupiscente sensibilidad la pesadumbre, el hastío y la frustración que conducen a su personaje por la senda del adulterio) resultaron fundamentales para dimensionar un melodrama pasional sórdido, seco y desgarrador (uno de los preferidos del mismísimo Akira Kurosawa) que venía a corroborar la imposibilidad de eludir las antojadizas e inexorables garras del destino.

Otras adaptaciones cinematográficas de un relato vinculado al NATURALISMO

Madame Bovary – Vincente Minnelli (1949) / Gustave Flaubert
La señorita Julie – Alf Sjöberg (1951) / August Strindberg
Lejos del mundanal ruido – John Schlesinger (1967) / Thomas Hardy

IMPULSO (La comedia sexual de una noche de verano)

Deseo intenso que lleva a hacer una cosa de manera inesperada y sin pensar en las consecuencias. (Larousse Editorial)

“El hombre es verdaderamente grande sólo cuando obra a impulso de las pasiones”
Benjamin Disraeli (1804-1881) Político, escritor y aristócrata británico

LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO (A midsummer night’s sex comedy) – 1982

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Director Woody Allen
Guion Woody Allen
Fotografía Gordon Willis
Música Felix Mendelssohn
Producción Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. Color
Reparto Woody Allen, Mia Farrow, Tony Roberts, José Ferrer, Mary Steenburgen, Julie Hagerty, Adam Redfield, Michael Higgins.

«Es un tipo estupendo, y un médico muy bueno. ¡De verdad! Jamás ha perdido a una paciente. Creo que dejó embarazadas a un par de ellas, pero jamás perdió a una»

Ocurrente parodia de la versión bergmaniana de A midsummer night’s dream de William Shakespeare, en la que Woody Allen consiguió vincular el profundo trascendentalismo de su cineasta predilecto a sus particulares y recurrentes obsesiones temáticas, rubricando una reflexión sobre la naturaleza amorosa demasiado singular y temeraria como para encandilar al sector crítico y al público de su país, que la recibieron con total desestima. El intercambio afectivo, erótico y espiritual al que se entregan tres parejas durante un fin de semana, inducidas por la bucólica sensualidad de la campiña, resultó ser un perfecto motivo argumental para conformar un diligente e instructivo cuadro de los anhelos, las fantasías y los reprimidos instintos sexuales que coartan el bienestar de la mayoría de los mortales. Realzado por una valiosa fotografía de Gordon Willis y las adecuadas partituras clásicas de Mendelssohn, significó la primera película que el prolífico guionista, director y actor realizó para la compañía Orion, así como el primer punto de contacto profesional con su futura esposa y musa, Mia Farrow.

Otras películas donde los protagonistas se mueven por sus IMPULSOS sexuales

La edad de oro – Luis Buñuel (1930)
Comida sobre la hierba – Jean Renoir (1959)
Belle epoque – Fernando Trueba (1992)