Estados Unidos

GÁNGSTER (Hampa dorada)

Criminal de carrera que en cierto momento se convierte casi invariablemente en miembro de una organización criminal violenta y persistente (…) Lo visible de sus actividades puede ir de lo casi indetectable, como el tráfico de drogas o la protección, a lo espectacular (…) Otras actividades en las que se han destacado son el juego y también el tráfico de alcohol durante la Ley Seca. (Wikipedia)

“Las grandes naciones han actuado siempre como gángsters, y las pequeñas, como prostitutas.”
Stanley Kubrick (1928-1999) Fotógrafo, director de cine, guionista y productor estadounidense

HAMPA DORADA (Little Caesar) – 1931

little

Director Mervyn Leroy
Guion Francis Edward Faragoh
Fotografía Tony Gaudio
Música Erno Rapee
Producción First National
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 77m. B/N
Reparto Edward G. Robinson, Douglas Fairbanks Jr., Glenda Farrell, Sidney Blackmer. Stanley Fields, William Collier Jr., Ralph Ince.

«No le tengo miedo a nadie. Cuando estoy metido en un apuro salgo a tiros, primero disparo y luego hago las preguntas.»

Pertinente adaptación de la novela homónima (en su título original) de William R. Burnett que tuvo el privilegio de incorporar el género gangsteril al cine sonoro, prefigurando las pautas que lo iban a definir en las sucesivas décadas y estableciendo el definitivo arquetipo de malhechor ególatra y sediento de ambición, dispuesto a acabar sin escrúpulos con todo aquel que se interfiera en su fulminante ascensión hacia la cumbre del poder mafioso. La trayectoria delictiva de ese estigma social tan difícil de erradicar, contemplada por la recelosa censura del momento como una réplica cinematográfica a la infame carrera de Al Capone (aunque en realidad se inspirara en otro hampón de Chicago llamado Salvatore ‘Sam’ Cardinella), describía con un vigoroso sentido de la autenticidad la compleja estructura del sindicato del crimen y desprendía una evidente carga moralizadora, especial e inevitablemente manifiesta en su augusto epílogo. El clamoroso éxito de la cinta provocó un alud de clonaciones de esta fábula sobre la malevolencia organizada y marcó para siempre la carrera de su protagonista, que efectuaba aquí una de sus más insignes caracterizaciones.

Otros retratos fílmicos sobre GÁNGSTERS

Al rojo vivo – Raoul Walsh (1949)
La ley del hampa – Budd Boetticher (1960)
El precio del poder – Brian De Palma (1983)

PUÑETAZO (La taberna del irlandés)

Golpe que se inflige con el puño cerrado, golpeando, generalmente a otra persona, con la intención de defensa o ataque. (Wikipedia)

“Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?… Un libro tiene que ser un hacha que rompa el mar de hielo que llevamos dentro.”
Franz Kafka (1883-1924) Escritor praguense de origen judío

LA TABERNA DEL IRLANDÉS (Donovan’s reef) – 1963

taberna

Director John Ford
Guion Frank Nugent y James Edward Grant
Fotografía William H. Clothier
Música Cyril Mockridge
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto John Wayne, Lee Marvin, Jack Warden, Elizabeth Allen, Marcel Dalio, Dick Foran, César Romero, Dorothy Lamour, Mike Mazurki.

«Una boda es una cosa seria (…) De ahora en adelante seré yo quien imponga la paz en la familia.»

John Ford y John Wayne cerraron su intensa colaboración artística, que perduró casi veinticinco años y alumbró más de una docena de obras maestras, con esta exótica comedia localizada en unas paradisíacas islas de la Polinesia. Inspirada en un relato de Edmund Beloin, describía cómo la plácida y dichosa vida de unos exmarineros norteamericanos allí instalados era fugazmente alterada ante la llegada desde Boston de la hija de uno de ellos, cuyo objetivo era constatar la conducta inmoral de su padre para así excluirlo de un suculento legado naviero. Si bien la cinta no figura -ni de lejos- entre los títulos mayores de su autor, constituye un placentero ejemplo de su incomparable talento narrativo, de su espíritu poético y contagiosamente optimista, y, sobre todo, de aquel satírico, integrador y particularísimo sentido del humor que persistía en encomiar el aspecto lúdico y vivificador del apego a la bebida o las peleas a puñetazos. Además de la desmesurada belleza y luminosidad que desprendían sus imágenes, presentaba un reparto excepcional y de lo más variopinto.

Otras películas donde se resuelven los conflictos a PUÑETAZO limpio

Le llamaban Trinidad – Enzo Barboni (1970)
Duro de pelar – James Fargo (1978)
El club de la lucha – David Fincher (1999)

ANTICRISTO (La profecía)

En la teología y escatología cristianas, se refiere a una figura que cumpliría con las profecías bíblicas concernientes al antagonista de Cristo. El uso de la palabra anticristo sólo aparece en las cartas del apóstol Juan, donde por un lado hace referencia a la manifestación, prevista para el fin de los tiempos, de un adversario decisivo de Jesús y, por otro, a la anticipación de esta manifestación en la acción de apóstatas que reniegan del cristianismo. (Wikipedia)

“El verdadero Anticristo es el que convierte el vino de una idea original en el agua de la mediocridad.”
Eric Hoffer (1902-1983) Escritor y filósofo estadounidense

LA PROFECÍA (The Omen) – 1976

omen

Director Richard Donner
Guion David Seltzer
Fotografía Gilbert Taylor
Música Jerry Goldsmith
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 106m. Color
Reparto Gregory Peck, Lee Remick, David Warner, Billie Whitelaw, Harvey Stephens, Leo McKern, Patrick Troughton, Holly Palance.
* Jerry Goldsmith – Ave Satani

«Aquí está la sabiduría. Que el sabio calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre, y su número es 666.»

Si existe una película de Richard Donner que merezca figurar en los anales de la historia del Séptimo Arte se trata, sin ninguna duda, de esta nerviosa y estremecedora intriga terrorífica sobre el advenimiento a la Tierra del anticristo, personificado aquí en la figura de un infante de rostro angelical que es adoptado de forma clandestina por un embajador estadounidense. El desigual realizador, favorecido por un infundido soporte argumental de David Seltzer, ideado a partir de su propia novela homónima, manejó con gran solvencia narrativa este relato ominoso ambientado en el Londres de 1971, en el que el apacible entorno cotidiano era súbitamente profanado por una dosificada progresión de horror apocalíptico, a su vez, transgredida con secuencias absolutamente estremecedoras. Su estimable dirección de actores y la sobrecogedora partitura musical de Jerry Goldsmith, inspirada en el canto gregoriano Ave Satani, acabaron de reforzar la irrefutable categoría de un filme que propició dos innecesarias secuelas, la respetable LA MALDICION DE DAMIEN (1978) y la deficiente EL FINAL DE DAMIEN (1981), así como una voluntariosa puesta al día a cargo de John Moore en 2006.

Otras películas sobre el ANTICRISTO

La semilla del diablo – Roman Polanski (1968)
Holocausto 2000 – Alberto de Martino (1977)
El día de la bestia – Álex de la Iglesia (1995)

BUCANERO (El cisne negro)

Pirata que en los siglos XVII y XVIII se entregaba al saqueo de las posesiones españolas de ultramar. (RAE)

“Por mis sueños va ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer.” (canción Peces de ciudad)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor y poeta español

EL CISNE NEGRO (The black swan) – 1942

cisne

Director Henry King
Guion Ben Hecht y Seton I. Miller
Fotografía Leon Shamroy
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 85m. Color
Reparto Tyrone Power, Maureen O’Hara, Laird Cregar, Thomas Mitchell, George Sanders, Anthony Quinn, George Zucco, Fortunio Bonanova.

«En Tortuga, cuando una mujer abofetea a un hombre en la cara, significa que quiere que él la agarre, la domine y se la coma a besos.»

Espoleados por el éxito conseguido con EL SIGNO DEL ZORRO (1940), la Fox insistió en explotar la prestancia de Tyrone Power como réplica a la audacia y virilidad aventurera del «sawshbuckler» de la Warner, Errol Flynn. Esta hábil estrategia competitiva dio como fruto películas tan atrayentes como este inmarchitable clásico del cine piratesco, basado en la novela homónima de Rafael Sabatini, que narraba las peripecias de un valeroso bucanero anglosajón, inmerso en una trepidante historia de traiciones inmisericordes, batallas marítimas y amores rebeldes. Henry King manejó los tópicos del género con una enorme competencia, aplicando al relato un dinámico ritmo narrativo, alentando al equipo de intérpretes a realizar el mejor trabajo posible a la primera toma con el propósito de ahorrar cinta -firme al esfuerzo y fervor bélico sembrado en Hollywood durante la Segunda Guerra Mundial-, explotando un vigoroso sentido del humor, y, sobre todo, dotando a la cinta de una potencia visual inusitada, con un diligente y explosivo empleo del Technicolor a cargo del maestro Leon Shamroy.

Otras películas protagonizadas por un BUCANERO

El halcón del mar – Michael Curtiz (1940)
El temible burlón – Robert Siodmak (1952)
Los contrabandistas de Moonfleet – Fritz Lang (1955)

DUCHA (Psicosis)

1. Agua que, en forma de chorro o lluvia, se hace caer sobre el cuerpo o sobre una parte de él para asearse, refrescarse o con fines curativos.
2. Aparato o instalación que permite hacer caer o dirigir este chorro de agua.
(google.es)

“La ducha es un lugar de inspiración caro y antiecológico, pero las canciones saben a lluvia. Además, es una manera de rebelarme contra los rigores de mi padre. Cuando vivía con él, bastaba que me oyera abrir el grifo de la ducha para golpear la puerta del baño desde fuera. ¡Esa agua, no hace falta gastar tanta para una ducha!» (novela Tierra de campos)
David Trueba (1969-) Escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español

PSICOSIS (Psycho) – 1960

psicosis

Director Alfred Hitchcock
Guion Josep Stefano
Fotografía John L. Russell
Música Bernard Herrmann
Producción Shamley/Alfred Hitchcock
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. B/N
Reparto Anthony Perkins, Janet Leigh, Vera Miles, John Gavin, Martin Balsam, John McIntire, Simon Oakland, Frank Albertson, Vaugh Taylor.

«Creo que todos tenemos nuestra ‘trampa’ privada. Estamos atrapados en ellas y ninguno de nosotros puede liberarse (…) A veces, nos metemos en esas trampas a propósito. Yo nací en la mía. Ya no me importa…»

El cine de terror propiamente dicho no pudo sustraerse de su adhesión a los motivos fantásticos o sobrenaturales hasta el convulso estreno de este desolador y tortuoso tratado fílmico sobre la esquizofrenia y la disociación de identidad, basado libremente en la modesta novela homónima que Robert Bloch perpetró acerca de las andanzas de un necrófilo asesino en serie de Wisconsin llamado Ed Gein. En su creación más subversiva e influyente, Hitchcock deparaba temerarios giros narrativos (el infausto albur de la protagonista, una joven secretaria que pretende poner fin a su mediocre vida laboral y afectiva huyendo con el suculento cobro de una venta inmobiliaria), imágenes de un extravagante e indecoroso gusto para la época (el insólito primer plano de un sanitario) o secuencias de una complejidad técnica sin parangón, revestidas por la antológica música de Herrmann (la brutal escena de la ducha, rodada en cincuenta planos y con más de setenta ángulos de cámara). Anthony Perkins, inconmensurable, prolongó la edípica vulnerabilidad psicótica del personaje en tres insulsas secuelas (él mismo dirigió la tercera) y Gus Van Sant arremetió con desfachatez un insultante remake del filme en 1998.

Otras películas con alguna relevante escena de DUCHA

Carrie – Brian de Palma (1976)
American beauty– Sam Mendes (1999)
Paranoid Park – Gus Vant Sant (2007)