Estados Unidos

COJERA (Cautivo del deseo)

Impedimento físico que no permite andar de modo normal. (Larousse Editorial)

«Con tu sonrisa de medio lao cuántos te quiero te habrás callao, cuántas cosas de chiquillo aún conservas en los bolsillos. Con tu eterno cigarrillo, con tu ojera y tu descuido, La más bella de las danzas es tu cojera al caminar» (canción Ese que me dio la vida)
Alejandro Sanz (1968-) Cantautor y músico español

CAUTIVO DEL DESEO (Of human bondage) – 1934

cautivo

Director John Cromwell
Guion Lester Cohen
Fotografía Henry W. Gerrard
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Leslie Howard, Bette Davis, Kay Johnson, Frances Dee, Reginald Denny, Alan Hale, Reginald Owen, Desmond Roberts, Reginald Sheffield

«Siempre la misma historia… Si quieres que un hombre sea bueno contigo, tienes que ser dura con él»

Uno de los productos más destacados de John Cromwell, competente artesano especializado en melodramas de agitada pulsión romántica, lo encontraríamos en esta eminente adaptación de la novela más autobiográfica de William Somerset Maugham, donde abordaba con gran sensibilidad la historia de un estudiante de medicina enamoradizo y acomplejado por una cojera congénita, de cuya frágil personalidad se aprovecha una vulgar e insolente camarera para arrastrarlo por la senda de la humillación y el menosprecio. Fundamentada en una compacta construcción narrativa y un impecable sentido de la atmósfera romántica, ofrecía dos de las más brillantes caracterizaciones de sus respectivos protagonistas, especialmente una Bette Davis de deslumbradora lindura y fiereza que aprovecharía este generoso papel para afianzarse como una de las estrellas más fulgurantes de la época. Posteriormente se han llevado a la gran pantalla dos nuevas versiones del magistral texto, realizadas por Edmund Goulding (1946) y Ken Hughes (1964), pero con resultados infinitamente inferiores a esta obra maestra del género.

Otras películas con protagonistas que padecen de COJERA

La marcha nupcial – Erich Von Stroheim (1928)
Tristana – Luis Buñuel (1970)
Largo domingo de noviazgo – Jean-Pierre Jeunet (2004)

HEROÍNA (El hombre del brazo de oro)

Droga semisintética, derivada de la morfina y originada a partir de la adormidera, de la que se extrae el opio. Se trata de una sustancia sintetizada por primera vez a finales del siglo XIX y principios del XX que surgió inicialmente para su uso como medicamento; sin embargo, actualmente su uso se encuentra altamente restringido en la mayoría de los países por tratarse de una droga de abuso. En la actualidad, la mayoría de los individuos adictos a los opiodes consumen heroína, la cual está relacionada con un efecto narcótico pronunciado, se clasifica dentro de las drogas depresoras del sistema nervioso central, se caracteriza por producir una dependencia psicológica y física intensa a un ritmo muy acelerado siendo considerada actualmente una de las drogas más adictivas. La heroína, generalmente se vende en forma de polvo blanco o marrón. (Wikipedia)

“La heroína es la mamá eterna, es como el útero que te protege. Con ella no se jode, por algo es la segunda droga en importancia, la primera es el poder”
Luca Prodan (1953-1987) Músico italiano

EL HOMBRE DEL BRAZO DE ORO (The man with the golden arm) – 1955

brazo

Director Otto Preminger
Guión Walter Newman y Lewis Meltzer
Fotografía Sam Leavitt
Música Elmer Bernstein
Producción Carlyle Productions/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. B/N
Reparto Frank Sinatra, Eleanor Parker, Kim Novak, Arnols Stang, Darren McGavin, John Conte, Robert Strauss, George E. Stone.

«El mono no muere. Cuando te libras de él, se esconde en un rincón a esperar su turno»

Seducido por la distinguida novela homónima de Nelson Algren, Preminger decidió proseguir su particular enfrentamiento con el Código Hays hurgando (por primera vez en Hollywood) en el delicado problema de la drogodependencia, que, si bien no detentaba una magnitud social tan compleja y delicada como en la actualidad, permanecía como un tema tabú y radicalmente prohibido. En el apogeo de su carrera como actor, Frank Sinatra interpretó a la perfección a un hombre que, tras superar su adicción a la heroína, regresaba a su hogar en un suburbio de Chicago con la intención de abrirse un porvenir como batería, pero, que ante las adversas circunstancias y la malignidad de sus compañías, volvía a recaer en las infernales garras de aquel nefasto trastorno. El resultado fue un descarnado drama realista de trazo negro y clara voluntad moralizante, resuelto con la habitual firmeza narrativa de su productor/director y aderezado por una impactante banda sonora a ritmo de jazz a cargo de Elmer Bernstein, que, además, ostentaría el honor de encumbrar a Saul Bass como el gran maestro del cartel y los títulos de crédito.

Otras películas sobre la HEROÍNA

Yo, Cristina F. – Uli Edel (1981)
El pico – Eloy de la Iglesia (1983)
Bird – Clint Eastwood (1987)

TELÉFONO (Voces de muerte)

Dispositivo de telecomunicación diseñado para transmitir señales acústicas a distancia por medio de señales eléctricas. Durante mucho tiempo Alexander Graham Bell fue considerado el inventor del teléfono, junto con Elisha Gray. Sin embargo, Bell no fue el inventor de este aparato, sino solamente el primero en patentarlo. Esto ocurrió en 1876. El 11-06-2002 el Congreso de Estados Unidos aprobó la resolución 269, por la que se reconocía que el inventor del teléfono había sido Antonio Meucci, que lo llamó teletrófono, y no Bell. (Wikipedia)

“Lo importante no es saberlo todo, sino tener el teléfono de quien lo sabe”
Andreu Buenafuente (1965-) Humorista, presentador y productor español

VOCES DE MUERTE (Sorry, wrong number) – 1948

voces

Director Anatole Litvak
Guion Lucille Fletcher
Fotografía Sol Polito
Música Franz Waxman
Producción Paramount/Hal Wallis Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 89m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, Burt Lancaster, Ann Richards, Wendell Corey, Harold Vermilyea, Ed Begley, Leif Erickson, William Conrad.
* Johnny Mercer – Tangerine

«En las enredadas redes de una gran ciudad el teléfono es la unión invisible entre un millón de vidas. Es el servidor de nuestras necesidades comunes, el confidente de nuestros secretos más ocultos. Tras su llamada esperan la vida, la felicidad, la soledad y la muerte»

Ejemplar adaptación del celebrado serial radiofónico concebido por Lucille Fletcher, que pormenorizaba mediante una alambicada combinación de flashbacks la compleja y maligna red de recelos, acritudes y ambiciones entretejida a espaldas de la malcriada primogénita de un magnate de la industria farmacéutica, después de que escuche con pavor una conversación telefónica en la que se trazan los últimos detalles de su propio asesinato. Esta singular miscelánea de melodrama, suspense y cine negro fue dirigida con sobrada destreza por el injustamente marginado Anatole Litvak, quien supo manejar una asfixiante intriga desarrollada en tiempo real a través de una intensidad descriptiva febril e impetuosa, dinamitada con rutilantes movimientos de cámara o primeros planos de un inaudito vigor expresivo. Resaltar la decorosa partitura de Franz Waxman y, cómo no, la estelar actuación de Barbara Stanwyck; cuyo personaje, estremecido e inhabilitado en su alcoba a causa de una afección de origen psicosomático, le permitía desplegar una virtuosa gama de recursos dramáticos.

Otras películas con protagonismo del TELÉFONO

Crimen perfecto – Alfred Hitchcock (1954)
Suena el teléfono – Vincente Minnelli (1960)
¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú – Stanley Kubrick (1964)

OVNI (Encuentros en la tercera fase)

El término objeto volador no identificado, más conocido como ovni, se refiere a la observación de un objeto volante, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido después de una investigación. El acrónimo fue creado para reemplazar al de «platillo volante» y ha llegado a trascender más allá de las simples observaciones aéreas (…) Su interés para los gobiernos, si es que alguna vez lo tuvo, ha ido decreciendo al encontrarse explicación a la mayoría de los casos y no apreciarse nada especialmente raro ni misterioso en los no aclarados. (Wikipedia)

“Si las masas comenzaran a aceptar la existencia de los OVNIs, esto afectaría profundamente en su actitud hacia la vida, política, y todo. Amenazaría el statu quo”
John Lennon (1940-1980) Músico, cantante y compositor inglés

ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE (Close encounters of the third kind) – 1977

close

Director Steven Spielberg
Guion Steven Spielberg
Fotografía Vilmos Zsigmond
Música John Williams
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 134m. Color
Reparto Richard Dreyfuss, Teri Garr, François Truffaut, Melinda Dillon, Roberts Blossom, Gary Guffey, Bob Balaban, J. Patrick McNamara.

«El sol salió anoche y me cantó»

El inesperado éxito alcanzado dos años antes con TIBURÓN convenció a una Columbia en crisis a financiar un costoso proyecto que Spielberg venía fraguando durante muchos años, y, que a la postre, se convertiría en uno de los films norteamericanos más celebrados y carismáticos de los setenta. La eterna obsesión del ser humano por los ovnis y el contacto con los extraterrestres, intensificada por un sentimiento generacional enormemente interesado en conocimientos como el ocultismo o la parapsicología, actuaba como premisa temática de esta fábula fantástica en torno a un pacífico y esperanzador encuentro entre civilizaciones, elaborada con equilibrio, creatividad y un enorme rigor científico. La deslumbrante fotografía, los espectaculares efectos especiales de Douglas Turnbull o la singular colaboración como actor del maestro Truffaut no contribuyeron a encaminar al film por el camino de la petulancia o la artificiosidad sino por el de las emociones tiernas e inocentes. Ralph McQuarrie diseñó la nave espacial y Greg Jein la construyó, mientras que Carlo Rambaldi creó el imaginativo diseño de los alienígenas que serviría como esbozo para el entrañable E.T. (1982).

Otras películas sobre OVNIS

Ultimátum a la tierra – Robert Wise (1951)
La guerra de los mundos – Byron Haskin (1953)
Señales – M. Night Shyamalan (2002)

ÉXITO (Ha nacido una estrella)

Triunfo o consecución de los objetivos planeados. Ser exitoso en algo, sea esto planificado o azaroso, significa que uno ve sus deseos cumplidos, se siente satisfecho, se encuentra feliz. El éxito es lo opuesto al fracaso o a la derrota y es, por tanto, uno de los sentimientos o fenómenos más positivos que puede experimentar el ser humano. Normalmente la palabra éxito tiende a ser utilizada en los ámbitos laborales, por ejemplo para decir que una persona tiene una carrera exitosa o que su trabajo fue un éxito en su espacio laboral. http://www.definicionabc.com/general/exito.php

“Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando”
Marcelo Bielsa (1955-) Entrenador de fútbol argentino

HA NACIDO UNA ESTRELLA (A star is born) – 1937

star

Director William A. Wellman
Guion Dorothy Parker, Alan Campbell y Robert Carson
Fotografía W. Howard Green
Música Max Steiner
Producción Selznick International/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto Janet Gaynor, Fredric March, Adolphe Menjou, Andy Devine, Lionel Stander, May Robson, Owen Moore, Peggy Wood.

«No vaya a creer que será fácil. Nada que desee de verdad lo conseguirá gratis, tendrá que pagar por ello… Y generalmente con su corazón»

Una de las miradas más cáusticas y, al mismo tiempo, transparentes que se han ofrecido jamás sobre las acentuadas alienaciones de la egoísta industria cinematográfica estadounidense, inspirada en un film de 1932 (HOLLYWOOD AL DESNUDO) que había dirigido el mismo realizador (George Cukor) que diecisiete años después presentaría la versión musical y definitiva de esta exitosa fábula sobre el súbito paralelismo entre la triste decadencia de un actor y la esplendorosa ascensión al estrellato de su esposa. Wellman supo armonizar melodrama y comedia con suma distinción, arrancando dos de las mejores interpretaciones de sus protagonistas, cuyas escenas románticas constituían probablemente el aspecto más descollante de esta especie de advertencia sobre el excesivo precio de la fama y la dificilísima asimilación de su abandono. Fotografiada por un entonces incipiente y hoy más bien rancio Technicolor, planteaba un claro apólogo en torno a la necesidad de luchar con humildad por tus pretensiones vocacionales y, además, revelaba un testimonio veraz y conmovedor sobre la capacidad de sacrificio que conlleva el amor verdadero.

Otras películas sobre el ÉXITO

Cautivos del mal – Vincente Minnelli (1952)
¡Quiero ser famosa! – Dominique Deruddere (2000)
La red social – David Fincher (2010)