GÉNEROS

POZO (Los contrabandistas de Moonfleet)

Agujero, excavación o túnel vertical que perfora la tierra, hasta una profundidad suficiente para alcanzar lo que se busca, sea la reserva de agua subterránea de una capa freática o fluidos como el petróleo. Construidos con desarrollo y forma cilíndrica —en la mayoría de los casos—, se suelen asegurar sus paredes con ladrillo, piedra, cemento o madera, para evitar su deterioro y derrumbe, que podrían causar el taponamiento del pozo. (Wikipedia)

“Puede decirse que es un defecto ser demasiado profundo. La verdad no siempre está dentro de un pozo.”
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense

LOS CONTRABANDISTAS DE MOONFLEET (Moonfleet) – 1955

Director Fritz Lang
Guion Jan Lusting y Margaret Fitts
Fotografía Robert Planck
Música Miklos Rozsa
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. Color
Reparto Stewart Granger, John Whiteley, George Sanders, Joan Greenwood, Jack Elam, Viveca Lindfords, Melville Cooper, Alan Napier.

“Ve a Moonfleet y allí busca a un caballero llamado Jeremy Fox, quien según he oído, ha vuelto de las colonias a la casa que fue mi hogar. No sé si habrá cambiado en estos años. Lo que sí sé es que será tu amigo en recuerdo mío.”

Fritz Lang aderezó el espíritu genuinamente aventurero de sus inicios con un grato saborcillo dickensiano y ciertos rasgos misteriosos típicos del más puro romanticismo para proclamar, en una inigualable combinación de poesía, entusiasmo y perversidad, la emocionante relación de amistad, tutela y admiración que surge entre un niño que acaba de quedar huérfano y el sablista líder de una banda de malcarados contrabandistas (sensacional Stewart Granger), según la homónima novela de John Meade Falkner. Lo que en principio no parecía más que una atractiva pero sencilla historia sobre aprendizaje de clara influencia stevensoniana, situada en pequeño pueblo de la costa inglesa (Dortsetshire) en 1757, acabó engrandeciéndose hasta alcanzar una dimensión cercana a la genialidad, debido a una acepción cautivadoramente optimista, un ritmo narrativo de una impetuosa agilidad y, sobre todo, a una resolución visual majestuosa, resultado de una perfecta integración de los fundamentos expresionistas a partir de una prodigiosa utilización del color y el Cinemascope.

Otras películas donde un POZO es clave en el desarrollo del relato

La infancia de Iván – Andrei Tarkovsky (1962)
Onibaba – Kaneto Shindô (1964)
Pozos de ambición – Paul Thomas Anderson (2007)

VOLANTE (Drive)

Tipo de control de dirección en vehículos. Los volantes se utilizan en todo tipo de vehículos, desde los automóviles hasta camiones ligeros y pesados. El volante es la parte del sistema de gobierno que es manipulado por el conductor, generando acciones que son las respondidas por el resto del sistema. Esto se logra a través del contacto mecánico directo como los racks y el piñón, con o sin la ayuda de dirección asistida, EPS, o como en algunos coches modernos de producción con la ayuda de los motores controlados por computadora, conocido como dirección de energía eléctrica. (Wikipedia)

“Después de un accidente lo mejor es ponerse de nuevo al volante lo antes posible.”
Alberto Ascari (1918-1955) Piloto de Fórmula 1 italiano

DRIVE (Drive) – 2011

Director Nicolas Winding Refn
Guion Hossein Amini
Fotografía Newton Thomas Sigel
Música Cliff Martinez
Producción FilmDistrict/Bold Films/Odd Lot Entertainment/Marc Platt Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. Color
Reparto Ryan Gosling, Carey Mulligan, Albert Brooks, Ron Perlman, Bryan Cranston, Oscar Isaac, Christina Hendricks, Tina Huang, Joe Pingue.
* Kavinsky – Nightcall

«Tú me dices de dónde salimos y a dónde vamos. Yo te doy cinco minutos cuando lleguemos. Durante esos cinco minutos soy tuyo. Pase lo que pase. Un minuto antes o después no cuentes conmigo. No miro nada de lo que estás haciendo. Nunca llevo pistola. Sólo conduzco.»

La incorregible determinación de Nicolas Winding Refn por reformular las claves estéticas del neor-noir contemporáneo quedó definitivamente afianzada con este amargo y sombrío thriller de regusto ochentero, basado en una homónima novela policíaca de James Sallis, destinado a seguir los pasos del estoico y taciturno protagonista de oscuro pasado tanto en su vertiente profesional (mecánico y conductor especialista de cine durante el día, piloto de fugas para criminales por la noche) como en el ámbito sentimental, a raíz de la perturbadora relación afectiva que entabla con su vulnerable vecina. El cineasta danés reemplazaba la arriesgada verosimilitud de índole documental acuñada en su trilogía PUSHER (1996-2004-2005) por una atmósfera envolvente, apelmazada e irreal, presta a fluctuar brotes de encolerizado romanticismo autodestructivo con manifestaciones de violencia gratuita e impactantes secuencias de acción bajo un tratamiento estético hiperestilizado, fruto de un prodigioso acoplamiento entre su cuidada composición fotográfica y la hipnótica banda sonora.

Otras películas donde el personaje protagonista evidencia sus dotes al VOLANTE

Bullitt – Peter Yates (1968)
Fuga sin fin – Richard Fleischer (1971)
Senna – Asif Kapadia (2010)

FANTASMAGORÍA (El hundimiento de la casa Usher)

1. Técnica que consiste en representar figuras por medio de ilusiones ópticas.
2. Ilusión de los sentidos o figuración vana de la inteligencia.
3. Abuso de los efectos conseguidos mediante recursos sobrenaturales o extraordinarios en una obra artística, literaria, cinematográfica, etc.
(oxforddictionaries.com)

“La civilización moderna, que ha destruido poco a poco los adelantos de la fantasmagoría trascendental, ha comenzado a practicar sin darse cuenta la egolatría. El deporte es la adoración del cuerpo.”
Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano

EL HUNDIMIENTO DE LA CASA USHER (La chute de la maison Usher) – 1928

caída

Director Jean Epstein
Guion Jean Epstein
Fotografía George Lucas y Jean Lucas
Producción Films Jean Epstein
Nacionalidad Francia
Duración 63m. B/N
Reparto Jean Debucourt, Marguerite Gance, Charles Lamy, Fournez-Goffard, Halma, Luc Dartagnan, Pierre Hot, Abel Gance, Pierre Kefer.

«¡Se lo digo doctor! ¡Ella no puede estar muerta!»

Uno de los más importantes especímenes cinematográficos adheridos al estilo impresionista, aparecido justo en su época de mayor debilitamiento, que aglutinaba cinco relatos de Edgar Allan Poe –Berenice, The man of the crowd, Silence, Ligeia y, sobre todo, The fall of the house, subjetivamente adaptada ese mismo en un cortometraje por James Sibley Watson y Melville Webber- para sugerir una apasionante incursión por los misteriosos límites que separan la vida de la muerte. Jean Epstein, que contaba entre sus auxiliares de dirección nada menos que a un neófito Luis Buñuel, desplegó un magistral repertorio de recursos técnicos con el fin de alcanzar la poética y turbadora perniciosidad fantasmagórica del referente literario -como la aplicación de impetuosos travellings, sobreimpresiones o la distorsión del movimiento habitual mediante el uso del ralentí- sin descuidar el aspecto eminentemente plástico, sin duda crucial en su cometido de recrear el clima asfixiante, macabro e ilusorio que se palpa en la susodicha mansión del título. Obviamente la película desconcertó al público de la época, poco curtido para digerir semejante derroche de inventiva fílmica.

Otras películas ambientadas en un contexto de FANTASMAGORÍA

Vampyr, la bruja vampiro – Carl Th. Dreyer (1932)
Cuentos de la luna pálida – Kenji Mizoguchi (1953)
Suspense – Jack Clayton (1961)

MAQUINACIÓN (Mujeres en Venecia)

Plan urdido para conseguir algún propósito, generalmente sirviéndose de medios poco honestos. (Espasa-Calpe)

«Y ten paciencia con la maquinación de los envidiosos, porque tu paciencia los matará, porque el fuego se come a sí mismo si no encuentra a quien comerse»
Proverbio árabe anónimo

MUJERES EN VENECIA (The honey pot) – 1967

mujeres

Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Joseph L. Mankiewicz
Fotografía Gianni Di Venanzo
Música John Addison
Producción Famous Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 130m. Color
Reparto Rex Harrison, Cliff Robertson, Maggie Smith, Susan Hayward, Capucine, Eddie Adams, Adolfo Celi, Hugh Manning, David Dodimead.

«¡Qué poca gente valora el tiempo! La gente vulgar, como todo lo demás, elige lo que es mayor, no lo que es mejor. Incluso en el tiempo, rezarán para vivir cien largos y miserables años y se sentirán engañados si viven cincuenta de los mejores. Cantidad, sí, calidad, no.»

La frustración acumulada durante la caótica realización de CLEOPATRA (1963) acrecentó el perfil esquivo y nihilista de Mankiewicz hasta impulsarlo a trazar una postrera trilogía demiúrgica sobre juegos de identidades, completada con las igualmente brillantes EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (1970) y LA HUELLA (1972). La primera entrega de este peculiar resarcimiento con la industria partió de la novela The evil of the day de Thomas L. Sterling y de la pieza teatral de Frederick Knott The fox of Venice, a su vez inspiradas en el clásico Volpone de Ben Johnson, en la que mostraba con cinismo y una redundante elocuencia descriptiva la pérfida maquinación escénica con trasfondo testamentario que un extravagante millonario estadounidense organiza en su palacio veneciano a costa de tres antiguas amantes. Planeada como un extensivo e ingenioso discurso acerca de la inconsistencia del fingimiento y la mentira, acaba tanteando con acritud y lucidez un interesante abanico de temas como la creación artística, la codicia o la frustración espiritual que conduce al infructuoso desafío contra el paso del tiempo. Lamentablemente, obtuvo un fracaso en taquilla más que contundente.

Otras películas determinadas por una MAQUINACIÓN de sustrato afectivo

Las damas del bosque de Bolonia – Robert Bresson (1945)
Divorcio a la italiana – Pietro Germi (1961)
Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)

LECTURA (El lector)

Proceso de comprensión de algún tipo de información e/o ideas almacenadas en un soporte y transmitidas mediante algún tipo de código, usualmente un lenguaje, que puede ser visual o táctil (por ejemplo, el sistema braille). (Wikipedia)

“La lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo”
Joseph Addison (1672-1719) Escritor y político inglés

EL LECTOR (The reader) – 2008

Director Stephen Daldry
Guion David Hare
Fotografía Chris Menges y Roger Deakins
Música Nico Muhly
Producción The Weinstein Company/Mirage Enterprises/Neunte Babelsberg Film
Nacionalidad Estados Unidos/ Alemania
Duración 123m. Color
Reparto Kate Winslet, David Kross, Ralph Fiennes, Bruno Ganz, Lena Olin, Alexandra Maria Lara, Linda Bassett, Susanne Lothar, Matthias Habich.

“Lo que sentimos no es importante. Realmente es lo menos importante. La única cuestión que vale algo es lo que hacemos. Si las personas como tú no aprenden de lo que les sucedió a las personas como yo, ¿cuál es el motivo de todo?”

Respetable adaptación de la prestigiosa novela escrita por el juez alemán Bernhard Schlink, que, en un complicado equilibrio entre la disertación intelectual, el dilema moral y la aseveración amorosa, desarrollaba con cierta rigidez academicista un encubierto romance a través de los años en tres segmentos claramente diferenciados: un sensual prólogo ambientado en 1958 que narra el apasionado idilio entre un delicado adolescente de Neustadt y una esquiva revisora de tranvía analfabeta que le dobla la edad, el reencuentro fortuito a mediados de los sesenta cuando el entonces estudiante de derecho asiste a un juicio donde se dirime el decisivo proceder de ella como guardia de la SS en un campo de exterminio y un epílogo asombrosamente contenido, casi veinticinco años después, donde el contrapeso de la armonía afectiva es restaurado a través del mutuo amor por la lectura. La matizada interpretación de Kate Winslet sobresale en un drama intimista que prepondera el reconstituyente poder de la palabra literaria sobre el tema de la deshonra del genocidio judío y la imperiosa judicialización de sus participantes.

Otras películas que fomentan la pasión por la LECTURA

La carta final – David Hugh Jones (1987)
La lectora – Michel Deville (1988)
Mis tardes con Margueritte – Jean Becker (2010)