Intriga

ANTICRISTO (La profecía)

En la teología y escatología cristianas, se refiere a una figura que cumpliría con las profecías bíblicas concernientes al antagonista de Cristo. El uso de la palabra anticristo sólo aparece en las cartas del apóstol Juan, donde por un lado hace referencia a la manifestación, prevista para el fin de los tiempos, de un adversario decisivo de Jesús y, por otro, a la anticipación de esta manifestación en la acción de apóstatas que reniegan del cristianismo. (Wikipedia)

“El verdadero Anticristo es el que convierte el vino de una idea original en el agua de la mediocridad.”
Eric Hoffer (1902-1983) Escritor y filósofo estadounidense

LA PROFECÍA (The Omen) – 1976

omen

Director Richard Donner
Guion David Seltzer
Fotografía Gilbert Taylor
Música Jerry Goldsmith
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 106m. Color
Reparto Gregory Peck, Lee Remick, David Warner, Billie Whitelaw, Harvey Stephens, Leo McKern, Patrick Troughton, Holly Palance.
* Jerry Goldsmith – Ave Satani

«Aquí está la sabiduría. Que el sabio calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre, y su número es 666.»

Si existe una película de Richard Donner que merezca figurar en los anales de la historia del Séptimo Arte se trata, sin ninguna duda, de esta nerviosa y estremecedora intriga terrorífica sobre el advenimiento a la Tierra del anticristo, personificado aquí en la figura de un infante de rostro angelical que es adoptado de forma clandestina por un embajador estadounidense. El desigual realizador, favorecido por un infundido soporte argumental de David Seltzer, ideado a partir de su propia novela homónima, manejó con gran solvencia narrativa este relato ominoso ambientado en el Londres de 1971, en el que el apacible entorno cotidiano era súbitamente profanado por una dosificada progresión de horror apocalíptico, a su vez, transgredida con secuencias absolutamente estremecedoras. Su estimable dirección de actores y la sobrecogedora partitura musical de Jerry Goldsmith, inspirada en el canto gregoriano Ave Satani, acabaron de reforzar la irrefutable categoría de un filme que propició dos innecesarias secuelas, la respetable LA MALDICION DE DAMIEN (1978) y la deficiente EL FINAL DE DAMIEN (1981), así como una voluntariosa puesta al día a cargo de John Moore en 2006.

Otras películas sobre el ANTICRISTO

La semilla del diablo – Roman Polanski (1968)
Holocausto 2000 – Alberto de Martino (1977)
El día de la bestia – Álex de la Iglesia (1995)

DUCHA (Psicosis)

1. Agua que, en forma de chorro o lluvia, se hace caer sobre el cuerpo o sobre una parte de él para asearse, refrescarse o con fines curativos.
2. Aparato o instalación que permite hacer caer o dirigir este chorro de agua.
(google.es)

“La ducha es un lugar de inspiración caro y antiecológico, pero las canciones saben a lluvia. Además, es una manera de rebelarme contra los rigores de mi padre. Cuando vivía con él, bastaba que me oyera abrir el grifo de la ducha para golpear la puerta del baño desde fuera. ¡Esa agua, no hace falta gastar tanta para una ducha!» (novela Tierra de campos)
David Trueba (1969-) Escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español

PSICOSIS (Psycho) – 1960

psicosis

Director Alfred Hitchcock
Guion Josep Stefano
Fotografía John L. Russell
Música Bernard Herrmann
Producción Shamley/Alfred Hitchcock
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 109m. B/N
Reparto Anthony Perkins, Janet Leigh, Vera Miles, John Gavin, Martin Balsam, John McIntire, Simon Oakland, Frank Albertson, Vaugh Taylor.

«Creo que todos tenemos nuestra ‘trampa’ privada. Estamos atrapados en ellas y ninguno de nosotros puede liberarse (…) A veces, nos metemos en esas trampas a propósito. Yo nací en la mía. Ya no me importa…»

El cine de terror propiamente dicho no pudo sustraerse de su adhesión a los motivos fantásticos o sobrenaturales hasta el convulso estreno de este desolador y tortuoso tratado fílmico sobre la esquizofrenia y la disociación de identidad, basado libremente en la modesta novela homónima que Robert Bloch perpetró acerca de las andanzas de un necrófilo asesino en serie de Wisconsin llamado Ed Gein. En su creación más subversiva e influyente, Hitchcock deparaba temerarios giros narrativos (el infausto albur de la protagonista, una joven secretaria que pretende poner fin a su mediocre vida laboral y afectiva huyendo con el suculento cobro de una venta inmobiliaria), imágenes de un extravagante e indecoroso gusto para la época (el insólito primer plano de un sanitario) o secuencias de una complejidad técnica sin parangón, revestidas por la antológica música de Herrmann (la brutal escena de la ducha, rodada en cincuenta planos y con más de setenta ángulos de cámara). Anthony Perkins, inconmensurable, prolongó la edípica vulnerabilidad psicótica del personaje en tres insulsas secuelas (él mismo dirigió la tercera) y Gus Van Sant arremetió con desfachatez un insultante remake del filme en 1998.

Otras películas con alguna relevante escena de DUCHA

Carrie – Brian de Palma (1976)
American beauty– Sam Mendes (1999)
Paranoid Park – Gus Vant Sant (2007)

BOCHORNO (En el calor de la noche)

1. Aire caliente que se levanta en verano.
2. Calor sofocante.
3. Sofocación del rostro por el excesivo calor.
4. Rubor causado por algo que ofende o avergüenza.
(Espasa-Calpe)

«Podéis contar conmigo y con mi lealtad de hombre y de político que está convencido de que hoy muere todo un pasado de bochorno, y que desea sinceramente que Catalunya marche a la cabeza de los países más adelantados en materia social»
Lluís Companys (1882-1940) Abogado y político español de ideología catalanista e independentista

EN EL CALOR DE LA NOCHE (In the heat of the night) – 1967

heat

Director Norman Jewison
Guion Stirling Silliphant
Fotografía Haskel Wexler
Música Quincy Jones
Producción The Mirisch Corporation/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto Sidney Poitier, Rod Steiger, Warren Oates, Quentin Dean, James Patterson, Lee Grant, Scott Wilson, Larry Gates, Beth Richards.

«Pero Dios mío, ¿qué clase de personas son ustedes?, ¿Qué clase de lugar es éste?»

Hollywood asumió una postura liberal políticamente decorosa aunque irresoluta al presentar este perspicaz alegato en favor de la integración racial, basado en la novela Heat de John Ball, que, gracias a una atmósfera de convincente viscosidad y unas soberbias interpretaciones, persiste en la actualidad como uno de los trabajos más reputados del habitualmente poco inspirado Norman Jewison. A propósito de un turbio asesinato y su pertinente investigación a cargo de dos antagónicos policías, un descreído e impetuoso sheriff y un competente e íntegro detective negro especializado en homicidios, de nombre Virgil Tibbs, el film ofrecía un preciso e implacable dibujo del degenerado, receloso e ignorante contexto social del profundo sur estadounidense, así como del bochornoso fanatismo racista que en éste se alojaba. Su inesperado exitazo comercial propició dos secuelas menores, ambientadas en San Francisco y con el mismo Sidney Poitier como protagonista, AHORA ME LLAMAN MR. TIBBS (1970) y EL INSPECTOR TIBBS CONTRA LA ORGANIZACIÓN (1971), e, incluso, inspiró una serie televisiva dos décadas después de su realización (1988-1995).

Otras películas con sensación de BOCHORNO

Tarde de perros – Sidney Lumet (1975)
Fuego en el cuerpo – Lawrence Kasdan (1981)
La ley del deseo – Pedro Almodóvar (1987)

PACIFISMO (Berlín Express)

Doctrina que se opone a la guerra y a cualquier tipo de violencia y defiende el uso de la serenidad y el raciocinio para el logro de la paz. (Espasa-Calpe)

“En los países fascistas toda actividad en favor del pacifismo es hoy imposible”
Albert Einstein (1879-1955) Físico alemán de origen judío

BERLÍN EXPRESS (Berlín Express) – 1948

berlin

Director Jacques Tourneur
Guion Harold Medford
Fotografía Lucien Ballard
Música Frederick Hollander
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. B/N
Reparto Robert Ryan, Merle Oberon, Charles Korvin, Paul Lukas, Reinhold Schunzel, Robert Coote, Roman Toporow, Peter Von Zerneck, Fritz Kortner.

«¿Acaso no lo ve? Ya no queda nada en lo que poder confiar, las personas se han vuelto insolidarias, pero si alguna vez el mundo se hace mayor de edad, me ocuparé de que sepa dónde encontrarme»

Pequeña joya del cine de espionaje, basada en un argumento de Curt Siodmak, que volvía a evidenciar la portentosa capacidad de su realizador para abordar los más diversos géneros y extraer el máximo partido a presupuestos considerablemente reducidos. Añadiendo a su inquebrantable brío narrativo el soporte didáctico de una persistente e impuesta voz en «off» y beneficiándose del meritorio trabajo de fotografía de Lucien Ballard (por entonces marido de la protagonista, Merle Oberon), Jacques Tourneur supo manejar con prestancia el carácter propagandístico y moralista que destilaba una intriga consignada a advertir a la ciudadanía de la amenaza inherente a la pervivencia del pensamiento nazi, justo en una época en la que asuntos como la fiebre anticomunista o el fantasma de la Guerra Fría no cesaban de hacer mella en la sociedad norteamericana. Localizado en el derruido Berlín de posguerra y repleto de palpitantes escenas de suspense, versaba en torno al esfuerzo de un conjunto de personajes de distintos países por salvaguardar el pellejo de un respetado profesor pacifista que proyectaba reunificar las dos Alemanias.

Otras películas sobre PACIFISMO

La condición humana – Masaki Kobayashi (1959)
La última noche de Boris Grushenko – Woody Allen (1975)
Daniel – Sidney Lumet (1983)

MACGUFFIN (39 escalones)

Elemento de suspense que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí. MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock que designa una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, pero carece de relevancia por sí misma. El elemento que distingue al MacGuffin de otros tipos de excusas argumentales es que es intercambiable. Desde el punto de vista de la audiencia, el McGuffin no es lo importante de la historia narrada. (Wikipedia)

“La palabra procede de esta historia: van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro ‘¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza’. El otro contesta: ‘Ah, eso es un mcguffin’. El primero insiste: ‘¿Qué es un mcguffin?’, y su compañero de viaje le responde ‘un macguffin es un aparato para cazar leones en Escocia’. ‘Pero si en Escocia no hay leones’, le espeta el primer hombre. ‘Entonces eso de ahí no es un MacGuffin’, le responde el otro” (libro El cine según Hitchcock)
Alfred Hitchcock (1899-1980) Director de cine y productor británico

LOS 39 ESCALONES (The 39 steps) – 1935

steps

Director Alfred Hitchcock
Guion Charles Bennett e Ian Hay
Fotografía Bernard Knowles
Música Charles Williams, Hubert Bath y Jack Beaver
Producción Gaumont/British
Nacionalidad Reino Unido
Duración 81m. B/N
Reparto Robert Donat, Madeleine Carroll, Godfrey Tearle, Peggy Ashcroft, John Laurie, Lucie Mannheim, Helen Haye, Frank Cellier.

«Un mundo de donde la sospecha, la crueldad y el miedo hayan sido disipados para siempre, ¡Éste es el tipo de mundo que yo quiero!»

A pesar de sentirse algo molesto por la excesiva manipulación del argumento, el especialista en novelas de espionaje John Buchan no tuvo más remedio que rendirse al axiomático talento de Hitchcock y aceptar que esta portentosa conjunción de intriga y romanticismo había conseguido eclipsar su original literario. Por primera vez en su obra, el realizador británico utilizaba el elemento de suspense que más tarde Angus McPhail bautizaría como ‘macguffin’ y desarrollaba el que iba a convertirse en uno de sus temas más obstinadamente recurrentes: la implacable persecución de un falso culpable que se ve forzado a buscar a los auténticos malhechores para demostrar su inocencia, en esta ocasión, un joven canadiense que huía desde Londres hasta Escocia con el apremiante objetivo de desenmascarar a una organización de espías. Tensión incesante, ironía amenazadora y erotismo refinado se integraron a la perfección en el largometraje británico más exitoso de su autor, protagonizado por una pareja de actores excepcionales y dotado de un ritmo vertiginoso, efervescente y, tal como ratificaron los grises remakes de Ralph Thomas (1959) y Don Sharp (1978), decididamente inimitable.

Otras películas que utilizan un MACGUFFIN como elemento de suspense

Ciudadano Kane – Orson Welles (1941)
El halcón maltés – John Huston (1941)
Bella de día – Luis Buñuel (1966)