Autor: antoniomartingarcia

TROPA (La gran guerra)

1. Conjunto de militares sin grado (soldados rasos) o con grado de soldado de primera, cabo o cabo primero.
2. Conjunto de militares o de gente armada y organizada para la lucha en la guerra.
(Larousse Editorial)

«La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria»
Napoleón I Bonaparte (1769-1821) Militar y gobernante francés

LA GRAN GUERRA (La grande guerra) – 1959

grande

Director Mario Monicelli
Guion Mario Monicelli, Age, Furio Scarpelli y Luciano Vincenzoni
Fotografía Giuseppe Rotunno y Roberto Gerardi
Música Nino Rota
Producción Dino De Laurentiis SPA/Gray Film
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 124m. B/N
Reparto Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Folco Lulli, Bernard Blier, Silvana Mangano, Romolo Valli, Vittorio Sanipoli, Nicola Arigliano.

«Para mí la guerra no es otra cosa que un largo descanso pero sin un minuto de reposo»

Uno de los mejores largometrajes no ya de su realizador sino del cine italiano de los años cincuenta, en el que se rentabilizaba la originalidad de su insuperable guion hasta establecer un discurso antibelicista de carácter tragicómico sobre las azarosas y desalentadoras condiciones de vida de la tropa en pleno combate. Troceada en varios episodios, cada de uno de ellos presentado con las estrofas cantadas y rotuladas de un cántico militar alpino, preponderaba con asombrosa pulcritud lírica, humanismo y una abrasiva causticidad el marrullero esfuerzo por sobrevivir al cataclismo de la Gran Guerra de dos soldados (un truhán milanés y un romano dotado de un hábil sentido oportunista) para demostrar que, en ocasiones, cobardía y heroísmo no son términos tan contradictorios. Además de explotar su ingénita comicidad en múltiples registros, beneficiándose naturalmente del lucimiento interpretativo de la pareja Gassman/Sordi, Monicelli demostró una asombrosa prestancia a la hora de rodar las secuencias bélicas, por otro lado, soberbiamente fotografiadas.

Otras películas sobre la TROPA

Senderos de gloria – Stanley Kubrick (1957)
Todos a casa – Luigi Comencini (1960)
Tropa de élite – José Padilha (2007)

CUSTODIA (Ladybird, ladybird)

Vigilancia que se hace de una persona o cosa. (2016 Larousse Editorial)
En derecho de familia, se denomina custodia legal, tenencia legal o guardia legal a la situación jurídica que se da cuando un tribunal otorga, mediante una sentencia, la guardia y custodia de un menor de edad o de un incapacitado a una o a varias personas (…) supone una serie de deberes y responsabilidades del adulto con respecto al menor o incapacitado. Tiene deber de manutención y cuidado del mismo, y asume las responsabilidades que ello conlleva. (Wikipedia)

Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza.
Sidharta Gautama «Buda» (563 a.C.-483 a.C.) Religioso nepalí, fundador del budismo

LADYBIRD, LADYBIRD (Ladybird, ladybird) – 1994

lady

Director Ken Loach
Guion Rona Munro
Fotografía Barry Ackroyd
Música George Fenton
Producción Channel Four/Parallax Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 101m. Color
Reparto Crissy Rock, Vladimir Vega, Sandie Lavelle, Mauricio Venegas, Ray Winstone, Claire Perkins, Jason Stracey, Scottie Moore.
* Tom Jones – Delilah

«A veces me doy cuenta de que no quiero pertenecer a mi país, no quiero echarlo de menos. No quiero amarlo porque no me queda esperanza, pero tienes que amar algo, o estás vacío»

El realismo lúcido e intolerante de Ken Loach, prematuro descendiente del «free cinema», se alejó transitoriamente de la problemática obrera para adentrarse en un conflicto de índole eminentemente afectiva: la historia verídica y harto dolorosa de una mujer soltera de clase baja, que intenta rehacer su vida sentimental con un refugiado político paraguayo mientras trata por todos los medios de recuperar la custodia de sus cuatros hijos, fruto de otras tantas relaciones, que le han sido sistemáticamente arrebatados por los responsables de la asistencia social británica. Bajo un arriesgado ejercicio melodramático, que, en ocasiones, roza temerariamente los límites del más disparatado folletín, se oculta un imponente, seco y lacerante retrato de la mezquindad del imperante neoliberalismo, despojado de cualquier desahogo cómico y narrado en un tono documental de una sobriedad y una pureza admirables. Gran interpretación de la desconocida Crissy Rock, dando vida a una persona corajuda y moralmente arruinada, víctima de una sociedad supuestamente moderna, pero con roídas lagunas burocráticas, muchas de ellas de carácter humanitario.

Otras películas sobre la problemática en torno a una CUSTODIA

Kramer contra Kramer – Robert Benton (1979)
Yo soy Sam – Jessie Nelson (2001)
Blancanieves – Pablo Berger (2012)

THEREMÍN (Ultimátum a la tierra)

Uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos que se controla sin necesidad de contacto físico del intérprete o thereminista con el instrumento. Su nombre deriva de la versión occidentalizada del nombre de su inventor ruso Léon Theremin, que lo desarrolló en 1920 y lo patentó en 1928. El instrumento está formado por dos antenas metálicas que detectan la posición relativa de las manos del thereminista y los osciladores para controlar la frecuencia con una mano y la amplitud (volumen) con la otra. Las señales eléctricas del theremin se amplifican y se envían a un altavoz. (Wikipedia)

«Con el theremín cada día es un reto, como no sabes por donde te va a salir y es tan fácil desafinar… No siempre sale perfecto, como se te vaya la cabeza, adiós»
Javier Diez Ena (1974-) Músico y periodista español

ULTIMÁTUM A LA TIERRA (The day the earth stood still) – 1951

earth

Director Robert Wise
Guion Edmund H. North
Fotografía Leo Tover
Música Bernard Herrmann
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 92m. B/N
Reparto Michael Rennie, Patricia Neal, Hugh Marlowe, Sam Jaffe, Billy Gray, Francis Bavier, Lock Martin, Marshall Bradford, John Brown.

«Ha de haber seguridad para todo o nadie se sentirá seguro. Eso no significa renunciar a nuestras libertades, salvo a la libertad de actuar de modo irresponsable»

A partir de un cuidado guión de Edmund H. North, inspirado a su vez en el relato fantástico de Harry Bates Farewell to the master, Robert Wise moldeó con fórmulas narrativas y visuales propias de la serie negra un curioso alegato antinuclear que impulsó el subgénero de la invasión extraterrestre y, por extensión, afianzó los cimientos de la ciencia-ficción cinematográfica. La aparición en pleno centro de Washington D.C. de una nave espacial tripulada por un alienígena pacífico y civilizado, de nombre Klaatu, cuyo único propósito es el de advertir a los terrícolas el riesgo fatídico que comporta el control y desarrollo del armamento atómico, convergía en una fábula reflectora de la psicosis colectiva que se respiraba en la sociedad norteamericana dentro de aquel tirante, escéptico y perturbador marco de la Guerra Fría. Cabe resaltar la hierática interpretación de Michael Rennie, unos espléndidos efectos especiales y, por supuesto, la atmosférica partitura musical que Bernard Herrmann compuso al utilizar de forma admirable un instrumento electrónico primigenio, el theremín.

Otras películas en cuya banda sonora su utilizó el theremín

Días sin huella – Billy Wilder (1945)
Recuerda – Alfred Hitchcock (1945)
La niña santa – Lucrecia Martel (2004)

PROTUBERANCIA (El hombre elefante)

Aquella parte saliente o bien el abultamiento de forma redondeada que presenta una cosa, una superficie, o una persona, ya sea en su cuerpo o en su rostro. (definicionabc.com)

«A veces me doy cuenta de que ya no estoy soñando, sino despierto; y que es un recuerdo grabado como el contorno protuberante de un fósil de mi pasado, lo que es mucho peor»
John Katzenbach (1950-) Periodista y escritor estadounidense

EL HOMBRE ELEFANTE (The elephant man) – 1980

elephant_man

Director David Lynch
Guion David Lynch, Christopher DeVore y Eric Bergren
Fotografía Freddie Francis
Música John Morris
Producción Brooksfilms Ltd./Paramount
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 124m. B/N
Reparto Anthony Hopkins, John Hurt, Anne Bancroft, John Gielgud, Michael Elphick, Wendy Hiller, Freddie Jones, Hannah Gordon.

«Nada, nada morirá jamás; la corriente sigue su curso, el viento sopla, la nube vuela ligera, el corazón palpita. Nada morirá»

Sobrecogedora aproximación a la trágica historia real de John Merrick, documentada en los libros The elephant man and other reminiscences de Sir Frederick Treves y The elephant man: a study in human dignity de Ashley Montagu, que significó el definitivo afianzamiento de David Lynch, y, que, perdura como una de las grandes obras maestras de su filmografía. Con un exquisito clasicismo que adhería su ingénito talante expresionista a un insospechado raciocinio de carácter analítico y humanista, el controvertido realizador compuso un descarnado retrato del Londres de finales del s. XIX a partir de la errante existencia de un ser que pasó de ser exhibido como monstruo en repugnantes atracciones de feria a servir como usufructo de la medicina experimental debido a una anomalía neurofibromatósica que le había generado purulentas protuberancias paquidérmicas. Producida por el cómico Mel Brooks, contenía una soberbia actuación de Anthony Hopkins como el compasivo doctor que lo rescata y acoge, una sublime fotografía en blanco y negro, una hermosa música de John Morris y una gran labor de maquillaje y vestuario.

Otras películas donde sobresale alguna PROTUBERANCIA

El jorobado de Notre Dame – Wallace Worsley (1923)
Faster, pussycat! Kill! Kill! – Russ Meyer (1966)
Cyrano de Bergerac – Jean-Paul Rappeneau (1990)

PROCEDENCIA (El hombre de Laramie)

La palabra procedencia se emplea para designar el origen que ostenta un objeto o una persona y del cual entonces procede (…) La procedencia geográfica que alguien dispone marca muchas de las características que presentará en el plano físico, y asimismo en lo concerniente a su modo de comportamiento o de actuar. (definicionabc.com)

«La cosa, con esto de las etiquetas, es que se tiende a generalizar demasiado, y si se nos presenta como una banda de Seattle la gente espera que sonemos como Nirvana o Pearl Jam y la verdad es que no tenemos mucho que ver con ellos. Prefiero que se hable de nosotros por nosotros mismos, sin apelativos geográficos. Ya somos Soundgarden sin más, hacemos nuestra música independientemente de nuestra procedencia»
Chris Cornell (1964-2017) Guitarrista y cantautor estadounidense

EL HOMBRE DE LARAMIE (The man from Laramie) – 1955

MAN

Director Anthony Mann
Guion Philip Yordan y Frank Burt
Fotografía Charles Lang Jr.
Música George Duning
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. Color
Reparto James Stewart, Arthur Kennedy, Donald Crisp, Alex Nicol, Cathy O’Donnell, Jack Elam, Wallace Ford, Aline McMahon, Gregg Barton.
* Jimmy Young – The man from Laramie

«En el sitio en el que me encuentro, ése es mi pueblo»

El último de los cinco memorables westerns que James Stewart protagonizó a la órdenes de Anthony Mann fue esta especie de tragedia shakespeariana, basada en una historia original de Thomas T. Flynn, cuyo argumento fusionaba por medio de una configuración elíptica dos entramados narrativos igualmente interesantes: por un lado, el conflicto familiar entre un ganadero feudal de Nuevo Mexico, su fiel ahijado y su esquizofrénico hijo legatario (los tres dibujados con una exactitud admirable) y, por otro, la perseverante lucha de un hombre por vengar la muerte de su hermano a manos de unos apaches. La espléndida fotografía en Technicolor y la superlativa utilización del Cinemascope, por aquel entonces en su época de mayor esplendor, confirieron al largometraje una extraña belleza visual, especialmente patente en su óptimo tratamiento de los escenarios naturales, y probablemente trazaron el más áspero y conciso retrato manniano sobre el hombre en conflicto consigo mismo, con el intolerante medio que lo rodea y con un dolor pretérito que urge sanar.

Otras películas cuyo título revela la PROCEDENCIA del personaje protagonista

El muchacho de Oklahoma – Michael Curtiz (1954)
El hombre de Kentucky – Burt Lancaster (1955)
El lazarillo de Tormes – César Fernández Ardavín (1959)