Mes: septiembre 2013

BALLET (Las zapatillas rojas)

El ballet o danza clásica es una forma de danza cuyos movimientos se basan en el control total y absoluto del cuerpo, el cual se debe enseñar desde temprana edad. Se recomienda iniciar los estudios de esta danza clásica a los seis o siete años, ya que el ballet es una disciplina que requiere concentración y capacidad para el esfuerzo como actitud y forma de vida. A diferencia de otras danzas, en el ballet cada paso está codificado. Participan invariablemente las manos, brazos, tronco, cabeza, pies, rodillas, todo el cuerpo en una conjunción simultánea de dinámica muscular y mental que debe expresarse en total armonía de movimientos. (Wikipedia)

“Te quiero lo que puedo. Voy a componer un ballet para tus glóbulos, los rojos y los blancos. Cuando caiga el telón te tomaré el pulso y veré si el esfuerzo ha merecido la pena” (poema Glóbulos rojos)
Günther Grass (1927-) Escritor, poeta y artista alemán

LAS ZAPATILLAS ROJAS (The red shoes) – 1948

1948. GBR. Powell. Las zapatillas rojas

Director Michael Powell y Emeric Pressburger
Guion Michael Powell y Emeric Pressburger
Fotografía Jack Cardiff
Música Brian Easdale
Producción The Archers
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 133m. Color
Reparto Marius Goring, Anton Walbrook, Moira Shearer, Ludmilla Tcherina, Esmond Knight, Robert Heipmann, Albert Basserman, Eric Berry.

«La naturalidad sólo se consigue mediante un gran esfuerzo de cuerpo y espíritu»

Nunca el mágico, grandilocuente y sacrificado mundo del ballet clásico fue plasmado con tanta devoción e intensidad como lo hizo el dúo Powell-Pressburger a lo largo de su fértil y transgresora asociación. No obstante, y, a pesar de armonizar en delirante cromatismo y una atmósfera onírica análoga, ni LOS CUENTOS DE DE HOFFMAN (1951), exégesis del romanticismo fantástico de la última ópera de Jacques Offenbach, ni aún menos OH, ROSALINDA (1955), según la opereta vienesa de enredos de Johann Strauss, igualaron las cotas de hipnótica inventiva alcanzadas en este clásico absoluto del cine inglés, basado en el trágico cuento de hadas de Hans Christian Andersen. La suntuosa representación de esta alegoría sobre el poder autodestructivo de la creación artística (catorce minutos de danza coreografiada por Robert Helpmann) ejercía como epicentro recapitulador de la historia sobre la bailarina que se debate entre el amor por un compositor y la entrega total a su profesión bajo el control de un tenaz empresario. Sublime decoración de Arthur Lawson.

Otras películas sobre BALLET

Juegos de verano – Ingmar Bergman (1950)
Billy Elliot – Stephen Daldry (2000)
Cisne negro – Darren Aronofsky (2010)

TROPA (La gran guerra)

1. Conjunto de militares sin grado (soldados rasos) o con grado de soldado de primera, cabo o cabo primero.
2. Conjunto de militares o de gente armada y organizada para la lucha en la guerra.
(Larousse Editorial)

«La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria»
Napoleón I Bonaparte (1769-1821) Militar y gobernante francés

LA GRAN GUERRA (La grande guerra) – 1959

grande

Director Mario Monicelli
Guion Mario Monicelli, Age, Furio Scarpelli y Luciano Vincenzoni
Fotografía Giuseppe Rotunno y Roberto Gerardi
Música Nino Rota
Producción Dino De Laurentiis SPA/Gray Film
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 124m. B/N
Reparto Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Folco Lulli, Bernard Blier, Silvana Mangano, Romolo Valli, Vittorio Sanipoli, Nicola Arigliano.

«Para mí la guerra no es otra cosa que un largo descanso pero sin un minuto de reposo»

Uno de los mejores largometrajes no ya de su realizador sino del cine italiano de los años cincuenta, en el que se rentabilizaba la originalidad de su insuperable guion hasta establecer un discurso antibelicista de carácter tragicómico sobre las azarosas y desalentadoras condiciones de vida de la tropa en pleno combate. Troceada en varios episodios, cada de uno de ellos presentado con las estrofas cantadas y rotuladas de un cántico militar alpino, preponderaba con asombrosa pulcritud lírica, humanismo y una abrasiva causticidad el marrullero esfuerzo por sobrevivir al cataclismo de la Gran Guerra de dos soldados (un truhán milanés y un romano dotado de un hábil sentido oportunista) para demostrar que, en ocasiones, cobardía y heroísmo no son términos tan contradictorios. Además de explotar su ingénita comicidad en múltiples registros, beneficiándose naturalmente del lucimiento interpretativo de la pareja Gassman/Sordi, Monicelli demostró una asombrosa prestancia a la hora de rodar las secuencias bélicas, por otro lado, soberbiamente fotografiadas.

Otras películas sobre la TROPA

Senderos de gloria – Stanley Kubrick (1957)
Todos a casa – Luigi Comencini (1960)
Tropa de élite – José Padilha (2007)

CUSTODIA (Ladybird, ladybird)

Vigilancia que se hace de una persona o cosa. (2016 Larousse Editorial)
En derecho de familia, se denomina custodia legal, tenencia legal o guardia legal a la situación jurídica que se da cuando un tribunal otorga, mediante una sentencia, la guardia y custodia de un menor de edad o de un incapacitado a una o a varias personas (…) supone una serie de deberes y responsabilidades del adulto con respecto al menor o incapacitado. Tiene deber de manutención y cuidado del mismo, y asume las responsabilidades que ello conlleva. (Wikipedia)

Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza.
Sidharta Gautama «Buda» (563 a.C.-483 a.C.) Religioso nepalí, fundador del budismo

LADYBIRD, LADYBIRD (Ladybird, ladybird) – 1994

lady

Director Ken Loach
Guion Rona Munro
Fotografía Barry Ackroyd
Música George Fenton
Producción Channel Four/Parallax Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 101m. Color
Reparto Crissy Rock, Vladimir Vega, Sandie Lavelle, Mauricio Venegas, Ray Winstone, Claire Perkins, Jason Stracey, Scottie Moore.
* Tom Jones – Delilah

«A veces me doy cuenta de que no quiero pertenecer a mi país, no quiero echarlo de menos. No quiero amarlo porque no me queda esperanza, pero tienes que amar algo, o estás vacío»

El realismo lúcido e intolerante de Ken Loach, prematuro descendiente del «free cinema», se alejó transitoriamente de la problemática obrera para adentrarse en un conflicto de índole eminentemente afectiva: la historia verídica y harto dolorosa de una mujer soltera de clase baja, que intenta rehacer su vida sentimental con un refugiado político paraguayo mientras trata por todos los medios de recuperar la custodia de sus cuatros hijos, fruto de otras tantas relaciones, que le han sido sistemáticamente arrebatados por los responsables de la asistencia social británica. Bajo un arriesgado ejercicio melodramático, que, en ocasiones, roza temerariamente los límites del más disparatado folletín, se oculta un imponente, seco y lacerante retrato de la mezquindad del imperante neoliberalismo, despojado de cualquier desahogo cómico y narrado en un tono documental de una sobriedad y una pureza admirables. Gran interpretación de la desconocida Crissy Rock, dando vida a una persona corajuda y moralmente arruinada, víctima de una sociedad supuestamente moderna, pero con roídas lagunas burocráticas, muchas de ellas de carácter humanitario.

Otras películas sobre la problemática en torno a una CUSTODIA

Kramer contra Kramer – Robert Benton (1979)
Yo soy Sam – Jessie Nelson (2001)
Blancanieves – Pablo Berger (2012)

THEREMÍN (Ultimátum a la tierra)

Uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos que se controla sin necesidad de contacto físico del intérprete o thereminista con el instrumento. Su nombre deriva de la versión occidentalizada del nombre de su inventor ruso Léon Theremin, que lo desarrolló en 1920 y lo patentó en 1928. El instrumento está formado por dos antenas metálicas que detectan la posición relativa de las manos del thereminista y los osciladores para controlar la frecuencia con una mano y la amplitud (volumen) con la otra. Las señales eléctricas del theremin se amplifican y se envían a un altavoz. (Wikipedia)

«Con el theremín cada día es un reto, como no sabes por donde te va a salir y es tan fácil desafinar… No siempre sale perfecto, como se te vaya la cabeza, adiós»
Javier Diez Ena (1974-) Músico y periodista español

ULTIMÁTUM A LA TIERRA (The day the earth stood still) – 1951

earth

Director Robert Wise
Guion Edmund H. North
Fotografía Leo Tover
Música Bernard Herrmann
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 92m. B/N
Reparto Michael Rennie, Patricia Neal, Hugh Marlowe, Sam Jaffe, Billy Gray, Francis Bavier, Lock Martin, Marshall Bradford, John Brown.

«Ha de haber seguridad para todo o nadie se sentirá seguro. Eso no significa renunciar a nuestras libertades, salvo a la libertad de actuar de modo irresponsable»

A partir de un cuidado guión de Edmund H. North, inspirado a su vez en el relato fantástico de Harry Bates Farewell to the master, Robert Wise moldeó con fórmulas narrativas y visuales propias de la serie negra un curioso alegato antinuclear que impulsó el subgénero de la invasión extraterrestre y, por extensión, afianzó los cimientos de la ciencia-ficción cinematográfica. La aparición en pleno centro de Washington D.C. de una nave espacial tripulada por un alienígena pacífico y civilizado, de nombre Klaatu, cuyo único propósito es el de advertir a los terrícolas el riesgo fatídico que comporta el control y desarrollo del armamento atómico, convergía en una fábula reflectora de la psicosis colectiva que se respiraba en la sociedad norteamericana dentro de aquel tirante, escéptico y perturbador marco de la Guerra Fría. Cabe resaltar la hierática interpretación de Michael Rennie, unos espléndidos efectos especiales y, por supuesto, la atmosférica partitura musical que Bernard Herrmann compuso al utilizar de forma admirable un instrumento electrónico primigenio, el theremín.

Otras películas en cuya banda sonora su utilizó el theremín

Días sin huella – Billy Wilder (1945)
Recuerda – Alfred Hitchcock (1945)
La niña santa – Lucrecia Martel (2004)