Brian Easdale

CONVENTO (Narciso negro)

Establecimiento religioso ocupado por una comunidad compuesta por clérigos regulares, sean hombres o mujeres;​ en el contexto de la religión católica se denomina así el conjunto formado por el edificio donde viven congregaciones y el conjunto de frailes o monjas de las distintas órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos, carmelitas, agustinos) que lo ocupan. (Wikipedia)

“El amor o el convento: dos modos en que el hombre puede rechazar la computadora divina, dos modos de escapar de ella” (novela La inmortalidad)
Milan Kundera (1929-) Novelista, escritor de cuentos cortos, dramaturgo, ensayista y poeta checo

NARCISO NEGRO (Black narcissus) – 1947

black

Director Michael Powell y Emeric Pressburger
Guion Michael Powell y Emeric Pressburger
Fotografía Jack Cardiff
Música Brian Easdale
Producción The Archers/Independent Producers/Rank
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 98m. Color
Reparto Deborah Kerr, David Farrar, Sabu, Jean Simmons, Esmond Knight, Flora Robson, Kathlyn Byron, Jenny Laird, Judith Furse, Ley On.

“No pude impedir que el viento dejara de soplar, ni que el aire fuera tan puro como el cristal… Y no pude esconder la montaña”

Hermoso, complejo y profundo melodrama conventual, basado en una novela homónima de Rumer Gooden, que constituye el definitivo coronamiento de las esencias estéticas y estilísticas del modélico binomio formado por Michael Powell y Emeric Pressburger. Los inconvenientes cotidianos soportados por una comunidad de monjas anglicanas para instaurar en un remoto templo del Himalaya un monasterio, escuela y hospital daban lugar a un complejo catálogo de conflictos espirituales, turbios pasados amorosos y dolorosas represiones sexuales, englobadas en un conjunto colmado de etéreo romanticismo y sensibilidad, que, como es habitual en sus autores, acababa deslizándose hacia terrenos oníricos y culminando en valiosas concesiones al cine de terror. Un film de una extraordinaria fascinación plástica, fruto de la imaginería kitsch del ilustre dúo anglo-húngaro, el talentoso empleo del color de Jack Cardiff y la magnífica dirección artística de Alfred Junge, y unas interpretaciones inmejorables que incluyen la siempre eficaz labor de Deborah Kerr y la arrebatadora presencia de una jovencísima Jean Simmons.

Otras películas ambientadas en un CONVENTO

Madre Juana de loa Ángeles – Jerzy Kawalerowicz (1961)
La religiosa – Jacques Rivette (1966)
Canción de cuna – José Luis Garci (1994)

BALLET (Las zapatillas rojas)

El ballet o danza clásica es una forma de danza cuyos movimientos se basan en el control total y absoluto del cuerpo, el cual se debe enseñar desde temprana edad. Se recomienda iniciar los estudios de esta danza clásica a los seis o siete años, ya que el ballet es una disciplina que requiere concentración y capacidad para el esfuerzo como actitud y forma de vida. A diferencia de otras danzas, en el ballet cada paso está codificado. Participan invariablemente las manos, brazos, tronco, cabeza, pies, rodillas, todo el cuerpo en una conjunción simultánea de dinámica muscular y mental que debe expresarse en total armonía de movimientos. (Wikipedia)

“Te quiero lo que puedo. Voy a componer un ballet para tus glóbulos, los rojos y los blancos. Cuando caiga el telón te tomaré el pulso y veré si el esfuerzo ha merecido la pena” (poema Glóbulos rojos)
Günther Grass (1927-) Escritor, poeta y artista alemán

LAS ZAPATILLAS ROJAS (The red shoes) – 1948

1948. GBR. Powell. Las zapatillas rojas

Director Michael Powell y Emeric Pressburger
Guión Michael Powell y Emeric Pressburger
Fotografía Jack Cardiff
Música Brian Easdale
Producción The Archers
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 133m. Color
Reparto Marius Goring, Anton Walbrook, Moira Shearer, Ludmilla Tcherina, Esmond Knight, Robert Heipmann, Albert Basserman, Eric Berry.

“La naturalidad sólo se consigue mediante un gran esfuerzo de cuerpo y espíritu”

Nunca el mágico, grandilocuente y sacrificado mundo del ballet clásico fue plasmado con tanta devoción e intensidad como lo hizo el dúo Powell-Pressburger a lo largo de su fértil y transgresora asociación. No obstante, y, a pesar de armonizar en delirante cromatismo y una atmósfera onírica análoga, ni LOS CUENTOS DE DE HOFFMAN (1951), exégesis del romanticismo fantástico de la última ópera de Jacques Offenbach, ni aún menos OH, ROSALINDA (1955), según la opereta vienesa de enredos de Johann Strauss, igualaron las cotas de hipnótica inventiva alcanzadas en este clásico absoluto del cine inglés, basado en el trágico cuento de hadas de Hans Christian Andersen. La suntuosa representación de esta alegoría sobre el poder autodestructivo de la creación artística (catorce minutos de danza coreografiada por Robert Helpmann) ejercía como epicentro recapitulador de la historia sobre la bailarina que se debate entre el amor por un compositor y la entrega total a su profesión bajo el control de un tenaz empresario. Sublime decoración de Arthur Lawson.

Otras películas sobre BALLET

Juegos de verano – Ingmar Bergman (1950)
Billy Elliot – Stephen Daldry (2000)
Cisne negro – Darren Aronofsky (2010)