Kirk Douglas

CARTA (Carta a tres esposas)

Papel que porta un mensaje escrito y que, por lo general, suele introducirse dentro de un sobre para proteger su contenido. Las cartas son enviadas por un individuo a otro con la intención de transmitir un mensaje. (definicion.de)

«Será tan sólo un calco, una copia frugal del sentimiento. Una carta de amor no es el amor, sino un informe de la ausencia.» (poema Sobre cartas de amor)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

CARTA A TRES ESPOSAS (A letter to three wives) – 1949

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Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Joseph L. Mankiewicz
Fotografía Arthur B. Miller
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Jeanne Crain, Linda Darnell, Ann Sothern, Kirk Douglas, Paul Douglas, Thelma Ritter, Florence Bates, Celeste Holm, Jeffrey Lynn.

«Apreciadas Debby, Lora Mae y Rita: Como ya sabéis, desde ahora vais a tener que seguir sin mí. No es fácil dejar una ciudad como la nuestra, separarme de mis queridas amigas que significan tanto para mí. Así que me considero muy afortunada de poder llevarme algo que me recordará siempre la ciudad que fue mi hogar y a mis queridas amigas que nunca olvidaré. Verán, chicas, me marcho de la ciudad con el marido de una de vosotras. Addie.»

Tomando como punto de partida un argumento de Vera Caspary, inspirado, a su vez, en la novela de John Klempner A letter to four wives, Mankiewicz escribió y dirigió una de las piezas de orfebrería fílmica más personales e ingeniosas de su majestuosa filmografía. Las turbadoras aflicciones de tres mujeres (el todopoderoso productor Darryl F. Zanuck decidió finalmente suprimir una) tras recibir la carta de una amiga común que afirma haberse fugado con uno de sus maridos, sirvieron para ofrecer un incisivo retrato del entorno cotidiano y social en una pequeña ciudad de provincias, desarrollado a través de una prodigiosa serie de flashbacks paralelos (sincronizados con la atrayente voz en off de Celeste Holm) que aludían a las aprensivas relaciones conyugales de sus heterogéneos personajes. Corroborando su especial destreza en la dirección de actrices, pues las tres angustiadas consortes están absolutamente magistrales, el responsable de EVA AL DESNUDO trazó un fundamental esbozo de las señas de identidad que desplegaría a posteriori con este punzante análisis a la confusa endeblez e hipocresía que deforman la institución matrimonial y, por extensión, las relaciones humanas.

Otras películas cuya intriga argumental se desarrolla a partir de una CARTA

Carta a una desconocida – Max Ophüls (1948)
La carta final – David Hugh Jones (1987)
Carta de amor – Shunji Iwai (1995)

ESTRÉS (El compromiso)

Respuesta que da nuestro cuerpo ante diversas situaciones que provocan tensión suficiente como para considerarlas una amenaza. Dichas situaciones pueden ser de diversa índole, siendo diferentes los detonantes del estrés en cada persona (…) Si bien hoy en día representa uno de los problemas de salud más expandidos, debido al trajín laboral y a las exigencias sociales, esto es porque los procesos que detonan esta patología, al ser frecuentes en la vida cotidiana, tienden a generar otro tipo de problemas, sobre todo en el sistema nervioso. (concepto.de)

“Conciencia del tiempo es igual a estrés y agotamiento corporal y emocional.”
Shirley MacLaine (1934-) Actriz, cantante, bailarina, escritora y activista estadounidense

EL COMPROMISO (The arrangement) – 1969

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Director Elia Kazan
Guion Elia Kazan
Fotografía Robert Surtees
Música David Amram
Producción Warner Bros./Seven Arts
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 127m. Color
Reparto Kirk Douglas, Faye Dunaway, Deborah Kerr, Richard Boone, Michael Higgins, Hume Cronyn, Michael Murphy, Harold Gould.

«Lo siento, pero tienes que enfrentarte a los hechos. Maldita sea, Edward, escúchame. ¡Si esta vida no te gusta, cámbiala! Sé justo, sé honesto, Eddie.»

Uno de los títulos más extremados y autorreflexivos de Elia Kazan, en el que trasladaba a la gran pantalla una de sus novelas con mayores connotaciones autobiográficas para porfiar en su particular, áspera y meticulosa disertación sobre el tan cacareado sueño americano, cuyo definitivo remate se produciría con su postrera e irregular película, EL ÚLTIMO MAGNATE (1976). A pesar de la impericia de Kirk Douglas para plasmar la consternación emotiva de su personaje (un exitoso y acomodado publicista de ascendencia griega, derrotado y reconcomido por sus estresantes contradicciones familiares, afectivas y profesionales) y la extenuante distensión narrativa que provocaba su acronológica ráfaga de secuencias reales e irreales, el film constituye una clarividente metáfora sobre el temerario afán de triunfo implantado por el sistema económico capitalista, provisto de dos geniales interpretaciones femeninas y un extraordinario tratamiento visual, con una portentosa fotografía en Panavision y Technicolor a cargo de Robert Surtees.

Otras películas donde el protagonista padece una preocupante situación de ESTRÉS

Las verdes praderas – José Luis Garci (1979)
Un día de furia – Joel Schumacher (1993)
Al límite – Martin Scorsese (1999)

AMBICIÓN (El extraño amor de Martha Ivers)

Deseo ardiente de poseer riquezas, fama, poder u honores. Deseo de obtener algo en grande, refiriéndonos con esto al hecho de querer superar las expectativas, sobresalir del resto de las personas. La ambición es lo que nos mueve y motiva día a día. El deseo por superarse, llegar mucho más lejos y lograr nuestros objetivos pueden resultar imposible para algunos, sin embargo, para la persona ambiciosa todo es posible con determinación, esfuerzo y dedicación. (Wikipedia)

“La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.”
Jonathan Swift (1667-1745) escritor irlandés

EL EXTRAÑO AMOR DE MARTHA IVERS (The strange love of Martha Ivers) – 1946

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Director Lewis Milestone
Guion Robert Rossen
Fotografía Victor Milner
Música Miklos Rozsa
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, Van Heflin, Kirk Douglas, Lizabeth Scott, Judith Anderson, Darryl Hickman, Roman Bohnen, Ann Doran.

«Escucha, a mí no me gusta que me pisoteen, no me gusta que pisoteen a los míos, no me gusta que pisoteen a nadie… ¿Lo entiendes?»

Un año antes de formalizar su brillante debut como realizador, Robert Rossen incorporaría el relato de John Patrick Love lies bleeding a las constantes del cine negro para que la experiencia del hiperactivo productor Hal B. Wallis y la iluminada dirección del irregular Lewis Milestone acabaran por transformarlo en un febril y absorbente melodrama criminal, encuadrado en la etapa de mayor esplendor del género. El irremisible reencuentro entre una taimada y dominante empresaria, esposada por interés con el pusilánime fiscal del distrito, y un bohemio jugador y antiguo amor en la adolescencia daba lugar a una historia atestada de ambiciones enfermizas y pasiones tempestuosas e imposibles, transmitida por medio de una exquisita puesta en escena, una inestimable fotografía de perfil tenebroso y unos diálogos tan astutos como penetrantes. Resultaría inexcusable omitir la excelsitud interpretativa de Barbara Stanwyck y Van Heflin, el prometedor debut interpretativo de un entusiasta Kirk Douglas o la cautivadora presencia de Lizabeth Scott como silenciar su incongruente epílogo postizo, rodado en realidad por Byron Haskin.

Otras películas sobre la AMBICIÓN

La loba – William Wyler (1941)
Un lugar en la cumbre – Jack Clayton (1959)
Casino – Martin Scorsese (1995)

SENSACIONALISMO (El gran carnaval)

Término periodístico peyorativo, que denuncia la manipulación informativa tendente a producir sensación, emoción o impresión.1 Es aplicable a todos los medios de comunicación (especialmente la prensa escrita, la radio y la televisión) (…) Los medios de comunicación sensacionalistas se caracterizan por difundir información polémica, chocante o que llama mucho la atención, en perjuicio de otros asuntos o de los aspectos objetivamente más importantes de tales asuntos. Es común que en los medios de comunicación sensacionalistas se tienda a verter repetidamente información falsa o dañina. Los objetivos del sensacionalismo son espurios para el periodismo: la obtención a toda costa de mayor repercusión (audiencia o tirada), y por tanto mayores beneficios económicos, o la manipulación de la opinión pública (con un determinado propósito: empresarial, político, social o ideológico). (Wikipedia)

«Lo que hacen es construirte una imagen, y te imprimen en todas esas revistas sensacionalistas y todos son muy amables y dulces y buenos pero aún así, es todo tan falso… Ya sabes, la imagen que dan, no soy yo»
River Phoenix (1970-1993) Actor de cine estadounidense

EL GRAN CARNAVAL (Ace in the hole) – 1951

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Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder, Lesser Samuels y Walter Newman
Fotografía Charles Lang
Música Charles Lang
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. B/N
Reparto Kirk Douglas, Jan Sterling, Porter Hall, Bob Arthur, Ray Teal, Richard Benedict, Frank Cady, Lewis Martin, Gene Evans.

«Puedo manejar grandes y pequeñas noticias, y si no las hay, saldré y morderé a un perro»

Un agresivo periodista sin escrúpulos prolonga y manipula el rescate de un hombre atrapado en unas excavaciones indias de Nuevo México sin otro ruin propósito que extraer grandiosos e interesados beneficios económicos con una exclusiva de cariz sensacionalista. Este ácido e implacable argumento, de una actualidad tan rabiosa como lamentablemente dantesca, se transformó en manos de Billy Wilder en un despiadado y esperpéntico reproche no sólo a la especuladora corrupción de los medios de comunicación sino, sobre todo, al público ávido de carnaza efectista que propicia dicho comportamiento. La ultraconservadora sociedad norteamericana, por entonces sumida en la convulsa histeria anticomunista, no supo digerir este sombrío vituperio contra la ruindad del ser humano, y, en lugar de saborear su rigurosa, sobria y elegante realización, escarbó en la presunta insensatez y morbosidad de su contenido hasta recabar en el primer fiasco de crítica y público en la carrera del director vienés. Sin duda, una película adelantada a su época que resurge hoy en día como uno de los títulos más prominentes del subgénero periodístico.

Otras películas sobre el periodismo SENSACIONALISTA

Luna nueva – Howard Hawks (1940)
Corredor sin retorno – Samuel Fuller (1963)
El honor perdido de Katharina Blum – V.Schlöndorff y M.Von Trotta (1975)

PRODUCTOR (Cautivos del mal)

Persona que realiza una producción, en cualquiera de los significados de este término.
El productor de cine, en la industria cinematográfica, es el representante legal de una obra cinematográfica, el responsable de los aspectos organizativos y técnicos de la elaboración de una película, complementando la actividad creativa del director. Está a cargo de la contratación del personal arriba de la línea, de la financiación de los trabajos y del contacto con los publicistas y distribuidores para la difusión de la obra. (Wikipedia)

“El productor asociado es el único hombre en Hollywood que se asocia con un productor.”
Fred Allen (1894-1956) Humorista estadounidense

CAUTIVOS DEL MAL (The bad and the beautiful) – 1952

cautivos

Director Vincente Minnelli
Guion Charles Schnee
Fotografía Robert L. Surtees
Música David Raskin
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. B/N
Reparto Kirk Douglas, Lana Turner, Walter Pidgeon, Dick Powell, Gloria Grahame, Barry Sullivan, Gilbert Roland, Leo G. Carroll, Paul Stewart.

«Cuando trabajo en una película es como si cortejara a una chica: te gusta, la necesitas, vas tras ella, el gran momento… y luego se acabó. Es lo mismo en cada película, te sientes triste al terminarla.»

Seguramente el más cínico y despiadado autorretrato sobre el universo de Hollywood lo formalizó Vincente Minnelli al plasmar en imágenes un excelso guion basado en anécdotas de Charles Schnee, donde se reproducía en flashbacks el ascenso y caída en picado de un carismático y megalómano productor, al parecer inspirado en la figura del homólogo David O. Selznick, según los recuerdos que sobre sus relaciones con él evocan tres de las personas que más motivos ostentan para detestarlo (verosímiles arquetipos de un realizador subyugado, una actriz utilizada y un humillado guionista). A través de una puesta en escena de una sublime profusión melodramática y un exquisito tratamiento visual, el film ponía al descubierto la falsedad, el egocentrismo y la perfidia que proliferaba, y prolifera, por la glamourosa trastienda de la Meca del cine, confiriéndonos unas de las mejores composiciones de sus intérpretes; entre ellos, un Kirk Douglas que diez años después volvería a ponerse a las órdenes de Minnelli para protagonizar una implacable prolongación apócrifa, rodada en los estudios de Cinecittà: DOS SEMANAS EN OTRA CIUDAD.

Otras películas sobre el oficio de PRODUCTOR DE CINE

Los productores – Mel Brooks (1967)
El juego de Hollywood – Robert Altman (1992)
El productor – Fernando Méndez-Leite (2006)