Reino Unido

LINGOTE (Oro en barras)

Masa de material fundido dentro de un molde que permite su fácil manejo y estiba (…) Los lingotes de oro puro de 1000 gramos son el estándar en cuanto a este tipo de lingotes, que tienen una dimensión habitual de 115mm x 50mm x 10mm. Existen diferencias en ciertos países como en Suiza, que suele tener un peso de 500 gramos. (Wikipedia)

“La idea de que el poder está unido a la fuerza física y a la materia es la creencia de las personas sin imaginación. Para ellos, una cachiporra es más eficaz que un logaritmo, un lingote de oro es más valioso que una letra de cambio. Pero la verdad es que el imperio del hombre se multiplicó desde el momento en que comenzó a reemplazar las cachiporras por logaritmos y los lingotes de oro por letras de cambio” (ensayo Hombres y engranajes)
Ernesto Sabato (1911-2011) Escritor, ensayista, físico y pintor argentino

ORO EN BARRAS (The lavender hill mob) – 1951

lavender

Director Charles Chrichton
Guion T.E.B. Clarke
Fotografía Douglas Slocombe
Música Georges Auric
Producción Ealing/Rank Film
Nacionalidad Reino Unido
Duración 78m. B/N
Reparto Alec Guinness, Stanley Holloway, Sid James, Alfie Bass, Marjorie Fielding, John Gregson, Clive Morton, Robert Shaw, Audrey Hepburn.

«De todas las frases amargas que salen de una pluma, la más amarga es ésta: ‘Yo podía haber sido…'»

Uno de las más exquisitos, originales y divertidos mecanismos humorísticos engendrados por la factoría Ealing, cuya premisa argumental (la planificación y ejecución de un robo a cargo de una pandilla de aficionados con ansias de dar un vuelco a sus mediocres vidas) implantó en el cine europeo un prototipo de comedia con toques de acción que sería reproducido hasta la saciedad por su gran aceptación comercial. Un estupendo Alec Guinness en la piel de un pusilánime empleado de banca, decidido a abandonar su anquilosada monotonía laboral hurtando un botín en forma de lingotes de oro con la ayuda de un empresario de la artesanía especializado en la fabricación de torres Eiffel de plomo, protagonizaba un sardónico retrato social dominado por el egoísmo, la mojigatería y el fingimiento, coordinado por el eficaz Chrichton con su habitual pericia y dinamismo narrativo. Cabe subrayar la extraordinaria fotografía de Douglas Slocombe y la agradable aparición, al principio del film, de una jovencísima y por entonces desconocida actriz que iniciaba su carrera en el cine: Audrey Hepburn.

Otras películas donde aparecen LINGOTES DE ORO

Un rey para cuatro reinas – Raoul Walsh (1956)
El valle del arco iris – Francis Ford Coppola (1968)
Los violentos de Kelly – Brian G. Hutton (1970)

MACGUFFIN (39 escalones)

Elemento de suspense que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí. MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock que designa una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, pero carece de relevancia por sí misma. El elemento que distingue al MacGuffin de otros tipos de excusas argumentales es que es intercambiable. Desde el punto de vista de la audiencia, el McGuffin no es lo importante de la historia narrada. (Wikipedia)

“La palabra procede de esta historia: van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro ‘¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza’. El otro contesta: ‘Ah, eso es un mcguffin’. El primero insiste: ‘¿Qué es un mcguffin?’, y su compañero de viaje le responde ‘un macguffin es un aparato para cazar leones en Escocia’. ‘Pero si en Escocia no hay leones’, le espeta el primer hombre. ‘Entonces eso de ahí no es un MacGuffin’, le responde el otro” (libro El cine según Hitchcock)
Alfred Hitchcock (1899-1980) Director de cine y productor británico

LOS 39 ESCALONES (The 39 steps) – 1935

steps

Director Alfred Hitchcock
Guion Charles Bennett e Ian Hay
Fotografía Bernard Knowles
Música Charles Williams, Hubert Bath y Jack Beaver
Producción Gaumont/British
Nacionalidad Reino Unido
Duración 81m. B/N
Reparto Robert Donat, Madeleine Carroll, Godfrey Tearle, Peggy Ashcroft, John Laurie, Lucie Mannheim, Helen Haye, Frank Cellier.

«Un mundo de donde la sospecha, la crueldad y el miedo hayan sido disipados para siempre, ¡Éste es el tipo de mundo que yo quiero!»

A pesar de sentirse algo molesto por la excesiva manipulación del argumento, el especialista en novelas de espionaje John Buchan no tuvo más remedio que rendirse al axiomático talento de Hitchcock y aceptar que esta portentosa conjunción de intriga y romanticismo había conseguido eclipsar su original literario. Por primera vez en su obra, el realizador británico utilizaba el elemento de suspense que más tarde Angus McPhail bautizaría como ‘macguffin’ y desarrollaba el que iba a convertirse en uno de sus temas más obstinadamente recurrentes: la implacable persecución de un falso culpable que se ve forzado a buscar a los auténticos malhechores para demostrar su inocencia, en esta ocasión, un joven canadiense que huía desde Londres hasta Escocia con el apremiante objetivo de desenmascarar a una organización de espías. Tensión incesante, ironía amenazadora y erotismo refinado se integraron a la perfección en el largometraje británico más exitoso de su autor, protagonizado por una pareja de actores excepcionales y dotado de un ritmo vertiginoso, efervescente y, tal como ratificaron los grises remakes de Ralph Thomas (1959) y Don Sharp (1978), decididamente inimitable.

Otras películas que utilizan un MACGUFFIN como elemento de suspense

Ciudadano Kane – Orson Welles (1941)
El halcón maltés – John Huston (1941)
Bella de día – Luis Buñuel (1966)

ENREDO (Un pez llamado Wanda)

1. Engaño o mentira con que se intenta hacer caer en la duda o el error a una persona.
2. Asunto o negocio poco lícito o ilegal.
3. Complicación o problema difícil de resolver.
4. Nudo o conjunto de sucesos que preceden al desenlace de una obra.
(Larousse Editorial)

“Es entre los cansados de demoras y enredos, entre los decididos a actuar aquí y ahora que brillará, radiante, el sol de nuestros sueños siempre que nuestra voluntad se funda en una sola”
Émile Armand (1872-1962) Escritor y activista anarquista francés

UN PEZ LLAMADO WANDA (A fish called Wanda) – 1988

wanda

Director Charles Crichton
Guion Charles Crichton y John Cleese
Fotografía Alan Hume
Música John Du Prez
Producción Prominent Features/MGM/Star
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 109m. Color
Reparto Jamie Lee Curtis, John Cleese, Kevin Kline, Michael Palin, Maria Aitken, Tom Georgeson, Patricia Hayes, Geoffrey Palmer, Mark Elwes.

«Wanda, no tienes ni idea de lo que significa ser inglés. Siempre tan correcto, siempre temiendo decir algo inapropiado, hacer algo mal»

Con el fin de consumar una demoledora bufonada de trasfondo criminal orientada a recapacitar sobre la discordancia entre el talante británico y la presunción estadounidense, John Cleese decidió solicitar la fiable colaboración del casi octogenario Charles Crichton, que, por aquel entonces, disipaba su remanente intelecto expresivo dirigiendo documentales para una compañía del cómico inglés, la Video Arts. El consorcio cómico entre el avieso clasicismo costumbrista de la Ealing y la iconoclasta desfachatez montyphytoniana se ajustó a la perfección para esculpir el cúmulo de rastreras avenencias y traiciones que trae consigo el enrevesado hurto de unas valiosas gemas en la joyería londinense de Hatton Gardens. Atropellado ritmo narrativo, ejemplar dosificación de gags (algunos tan hilarantes como el strip-tease del locuaz abogado o la persecución de la anciana) y acertada elección de intérpretes, los cuales intentaron repetir éxito ocho años después con otra remedada e innecesaria sátira de la rivalidad angloamericana, CRIATURAS FEROCES, dirigida por Robert Young y Fred Schepisi.

Otras películas determinadas por un ENREDO

Medianoche – Mitchell Leisen (1939)
Divorcio a la italiana – Pietro Germi (1961)
Uno, dos, tres – Billy Wilder (1961)

ATLETISMO (Carros de fuego)

Deporte que contiene un gran conjunto de disciplinas agrupadas en carreras, saltos, lanzamientos, pruebas combinadas y marcha. Es el arte de superar el rendimiento de los adversarios en velocidad o en resistencia, en distancia o en altura (…) Los Juegos Olímpicos son el evento internacional más prestigioso. Se celebran cada cuatro años desde 1896 y el atletismo es la disciplina más importante en ellos. (Wikipedia)

«Un atleta no puede correr con dinero en sus bolsillos. Debe correr con esperanza en su corazón y sueños en su cabeza.»
Emil Zatopek (1922-2000) Atleta checo especialista en pruebas de fondo

CARROS DE FUEGO (Chariots of fire) – 1981

chariots

Director Hugh Hudson
Guion Colin Welland
Fotografía David Watkin
Música Vangelis
Producción Allied Stars Ltd./Enigma/Goldcrest Films Ltd./Warner Bros.
Nacionalidad Reino Unido
Duración 123m. Color
Reparto Ben Cross, Ian Charleson, Ian Holm, Alice Krige, John Gielgud, Nigel Havers, Lindsay Anderson, Nigel Davenport, Cheryl Campbell.

«Uno puede loar al Señor pelando una patata si lo hace a la perfección. No te comprometas, comprometerse es un lenguaje del demonio. Corre en nombre del Señor y deja que el mundo se asombre.»

El mayor triunfo crítico/comercial de David Puttnam, creativo productor británico que años más tarde presidiría la Columbia Pictures hollywoodiense y ocuparía diversos cargos para el gobierno blairiano, coincidió con la primera y más distinguida realización del posteriormente devaluado Hugh Hudson. En ella se reconstruían las experiencias previas, la ardua preparación y el concurso final en los Juegos Olímpicos de París, en 1924, de dos atletas de divergente condición, personalidad e ideología, a los que les unía una contumaz y desafiante antipatía por los obstinados y conservaduristas convencionalismos de su época: Eric Liddell, un ferviente católico escocés aspirante a misionero, y Harold M. Abrahams, un marginado universitario de Cambridge de origen judío. Sustentada en una exquisita reproducción ambiental. en un eficaz dibujo de los personajes y en la pegadiza e imperecedera banda sonora compuesta por Vangelis, la película deviene un estimulante, fogoso y también algo almibarado enaltecimiento a la perseverancia y al afán de superación que requiere la dedicación a cualquier deporte.

Otras películas sobre ATLETISMO

El colegial – James W. Horne (1927)
Olimpiada – Leni Riefenstahl (1938)
La soledad del corredor de fondo – Tony Richardson (1962)

BALLENA (Moby Dick)

Mamífero marino, del orden de los cetáceos, que puede superar los 30 m de longitud, con extremidades superiores convertidas en aletas y la cola dividida en dos lóbulos; respira a través de uno o dos orificios situados en la parte superior de la cabeza; puede tener dientes y alimentarse de peces, o bien barbas (láminas duras y flexibles de arriba a abajo de la boca) y alimentarse del plancton y los pequeños crustáceos que filtra a través de ellas. (Larousse Editorial)

“Los buitres del mar, en la piadosa mañana, y los tiburones, todos de riguroso negro. En vida, pocos de ellos habrían ayudado a la ballena si por ventura ésta los hubiera necesitado, pero al banquete de su funeral acuden todos” (novela Moby Dick)
Herman Melville (1819-1891) Escritor estadounidense

MOBY DICK (Moby Dick) – 1956

mobyd

Director John Huston
Guion John Huston y Ray Bradbury
Fotografía Oswald Morris
Música Philip Sainton
Producción Moulin/Warner Bros.
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 116m. Color
Reparto Gregory Peck, Richard Basehart, Leo Genn, Harry Andrews, Bernard Miles, James Robertson Justice, Noel Purcell, Orson Welles.
* Philip Sainton – The sea

«El poder de Dios es infinito. Cuando estéis al timón en el océano podréis creer que sois realmente poderosos, que escapáis a la mirada divina, que el rumbo de vuestra nave sólo depende de vosotros. Os equivocáis»

La profunda admiración que Huston profesaba por la apasionante novela de Herman Melville, reavivada a raíz de la representación teatral que Orson Welles escenificó en el londinense Duke of York Theatre, dio como resultado esta competente adaptación del texto, que, seis años antes había sido aparcada a causa del fallecimiento del que iba a ejercer como protagonista; concretamente el padre del director, Walter Huston. El perfecto manual sobre la rudeza del oficio ballenero que contenía aquel relato localizado en la Nueva Inglaterra de 1814 fue algo desvalorizado con el propósito de indagar a fondo en su orientación existencial, metafísica y religiosa, hasta convertir la azarosa empresa de la caza de la ballena blanca en un colérico y desesperado enfrentamiento del hombre contra el exorbitante poder divino, que acariciaba los confines de la más estricta blasfemia. Primoroso tratamiento cromático a cargo de Oswald Morris y rotunda interpretación de Gregory Peck, impuesto por la Warner para dar vida al rencoroso y desquiciado capitán Ahab.

Otras películas sobre BALLENAS

¡Liberad a Willy! – Simon Wincer (1993)
La puta y la ballena – Luis Puenzo (2004)
Una aventura extraordinaria – Ken Kwapis (2012)