Estados Unidos

PACIENTE (Lilith)

Sujeto que recibe los servicios de un médico u otro profesional de la salud y se somete a un examen, a un tratamiento o a una intervención. (Wikipedia)

“El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

LILITH (Lilith) – 1964

Director Robert Rossen
Guion Robert Rossen
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Kenyon Hopkins
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. B/N
Reparto Warren Beatty, Jean Seberg, Peter Fonda, Kim Hunter, Jessica Walter, Gene Hackman, Anne Meacham, James Patterson, Robert Reilly, Walter Arnold.

«Ella quiere dejar la marca de su deseo en todas las criaturas del mundo. Si fuera César, lo haría con una espada. Si fuera poetisa, lo haría con palabras. Pero es Lilith. Tiene que hacerlo con su cuerpo.»

Magnético e impenetrable tratado sobre la enajenación mental que puso el punto final a la carrera de un soberbio cineasta, que, de no haber sido por los fastidiosos tejemanejes del maccarthysmo, hubiera inscrito su nombre con letras de oro en la historia del cine norteamericano. La vampirizadora fascinación que una atractiva adolescente esquizofrénica, dotada de singulares dotes artísticas y concupiscentes, ejerce sobre su vulnerable cuidador terapeuta, hasta el punto de arrastrarlo hasta los mismísimos recovecos de su propio proceso de alienación, avanza con portentosa sensibilidad y un excitado romanticismo hasta converger en un drama psicológico tan visionario como indescifrable, encauzado a constatar la delgada línea divisoria que separa la pasión de la locura. Ni Warren Beatty ni Jean Seberg volvieron a brillar con tanto fulgor como en este poema de ambiente onírico, injustamente maltratado en el momento de su estreno, pero convertido hoy en día en una auténtica película de culto. A destacar su extraordinaria fortaleza visual, con una entonadísima fotografía en blanco y negro de Eugen Schüfftan.

Otras películas en las que uno de sus principales protagonistas actúa como PACIENTE

Despertares – Penny Marshall (1990)
El paciente inglés – Anthony Minghella (1996)
En la ciudad sin límites – Antonio Hernández (2002)

VESTUARIO (El diablo es una mujer)

1. Ropa exterior o indumentaria de una persona, en especial la que lleva un artista en una actuación.
2. Conjunto de prendas de vestir y de adorno que aparecen en una película, espectáculo o representación.
(google.es)

«Solía pasar mi tiempo libre en el departamento de vestuario, disfrutaba viendo cómo gente increíblemente talentosa creaba el guardarropa de los actores. Me fascinaba que fueran capaces de traducir una simple sugerencia del guion, a veces incluso un diálogo entero, en un traje magnífico.»
Debbie Reynolds (1932-2016) Actriz y cantante estadounidense

EL DIABLO ES UNA MUJER (The devil is a woman) – 1935

devil

Director Josef Von Sternberg
Guion John Dos Passos y Sam Winston
Fotografía Josef Von Sternberg y Lucien Ballard
Música Ralph Rainger y Andrea Setaro
Producción Paramount
Duración 83m. B/N
Reparto Marlene Dietrich, Lionel Atwill, César Romero, Alison Skipworth, Don Alvarado, Edward Everett Horton, Eddie Borden, Tempe Piggott.

«Eres una mujer muy hermosa. Es fácil ver por qué los hombres pierden la cabeza por ti.»

Rumbosa adaptación de la célebre e insistentemente versionada novela de Pierre Louys La femme et le pantin, sobre la perversa e irresistible propensión a destruir la dignidad masculina de una tentadora muchacha sevillana, que señaló el ocaso de la fructífera y enigmática relación que Von Sternberg mantuvo con la mítica estrella berlinesa. El corrompido hálito de fatalismo y desamor que siempre aportó su explosiva cooperación fílmica volvió a concentrarse en este melodrama apasionante y plásticamente fascinador, que, pese a esquivar los excesos folletinescos con una sensibilidad expresiva encomiable, constituyó un estrepitoso fracaso económico e indignó al gobierno español de la época, que, debido a la carnavalesca, lujuriosa y degradante imagen que ofrecía de su país determinó su prohibición y, de forma harto ilusa, solicitó a la Paramount la destrucción de todas sus copias. El rocambolesco barroquismo de la puesta en escena se adecuó perfectamente a Marlene, que, en esta ocasión, lucía su sibilina y glamourosa belleza vestida con unos estrafalarios modelos diseñados por Travis Banton.

Otras películas que destacan por la suntuosidad de su VESTUARIO

María Antonieta – W.S. Van Dyke (1938)
Cleopatra – Joseph L. Mankiewicz (1963)
My fair lady – George Cukor (1964)

BINOMIO (Primera plana)

Conjunto de dos personalidades que desempeñan un importante papel en la vida deportiva, artística, etc. (Larousse Editorial)

«No menos importante es el binomio imposible de cubrir entre Jack Lemmon y Walter Matthau, tan lejanos y al mismo tiempo tan cercanos a Dean Martin y Jerry Lewis que nos hace creer en la posibilidad de un matrimonio social entre dos hombres, incluso aunque aparentemente se odien.»
Adolfo Pérez Agustí (1945-) Escritor español

PRIMERA PLANA (The front page) – 1974

Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder e I.A.L. Diamond
Fotografía Jordan Cronenweth
Música Billy May
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. Color
Reparto Jack Lemmon, Walter Matthau, Susan Sarandon, Vicent Gardenia, David Wayne, Carol Burnett, Austin Pendleton, Charles Durning.

«Los periodistas son un hatajo de pobres diablos, con los codos raídos y los pantalones llenos de agujeros, que miran por la cerradura y despiertan a la gente a medianoche para preguntarle qué opina de Fulanito o Menganita.»

Pese a ser consciente del escollo que suponía tratar de aportar algo a la magistral versión de Howard Hawks, LUNA NUEVA (1940), Wilder aceptó la propuesta del productor Paul Monash de adaptar por tercera vez la exitosa pieza teatral homónima de Ben Hetch y Charles MacArthur -en 1988 irrumpiría una cuarta, la innecesaria INTERFERENCIAS de Ted Kotcheff), obteniendo una perspectiva del texto aún si cabe más corrosiva y forjando otro indeleble duelo interpretativo entre el binomio Lemmon/Matthau. A través de un perfecto guion, escrito en colaboración con su habitual colega I.A.L. Diamond, plasmó toda la causticidad y el cinismo adheridos a esta despiadada e inmortal sátira sobre el periodismo que describía el enfrentamiento entre un eficiente reportero, dispuesto a casarse y dejar la profesión, y su posesivo editor. Endiablado ritmo narrativo y chispeantes e ingeniosos diálogos a cargo de la pareja fetiche del realizador, acompañados de una jovencísima Susan Sarandon y una Carol Burnett soberbia -en su mejor aparición en el cine- para un largometraje que no acabó de convencer a la Universal.

Otras películas protagonizadas por un exitoso BINOMIO cómico

Los locos del aire – A. Edward Sutherland (1939) / Stan Laurel y Oliver Hardy
Loco por Anita – Frank Tashlin (1956) / Jerry Lewis y Dean Martin
No me chilles, que no te veo – Arthur Hiller (1989) / Richard Pryor y Gene Wilder

PRUEBA (La carta)

Cosa material, hecho, suceso, razón o argumento con que se prueba o se intenta probar que algo es de una determinada manera y no de otra. (google.es)
(en derecho) Todo motivo o razón aportado al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley para llevarle al juez al convencimiento de la certeza sobre los hechos discutidos en un proceso. Ciertos autores le asignan a la prueba el fin de establecer la verdad de los hechos y no solamente el convencimiento al juez. (Wikipedia)

“La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos”
Sigmund Freud (1856-1939) Médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis

LA CARTA (The letter) – 1940

Director William Wyler
Guion Howard Koch
Fotografía Tony Gaudio
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Gale Sondergaard, Sen Yung, Frieda Inescort, Bruce Lester, Cecil Kellaway.

«Solíamos vernos una o dos veces por semana. Nadie llegó a sospechar nada. Cada vez que nos veíamos me odiaba a mí misma, pero solo vivía pensando en verle de nuevo (…) Era como una persona que padece una grave enfermedad y no quiere recuperarse. En la misma agonía sentía placer.»

Memorable adaptación de la pieza teatral homónima de William Somerset Maugham, a su vez inspirada en un cuento basado en hechos reales e incluido en su libro recopilatorio The casuarina tree, que trataba sobre el tormentoso e incontrolable sentimiento de la pasión adúltera y los poderosos privilegios de la clase alta en asuntos legales a partir del asesinato cometido por la ambiciosa, pérfida y manipuladora esposa del responsable de una plantación de caucho en la colonia anglosajona de Malasia. Un largometraje de una progresión dramática admirable, favorecido por la concienzuda dirección del siempre efectivo Wyler, la talentosa dirección de fotografía de Gregg Toland y unas prominentes interpretaciones a cargo de Herbert Marshall, cuya sobriedad interpretativa ya había sido puesta al servicio de Jean de Limur en la primera versión de la novela (1929), y, cómo no, de la gran Bette Davis, que despedazaba los cánones de belleza establecidos en Hollywood con sus ojos saltones mientras se consolidaba como una rutilante estrella de modales altivos e impetuosa personalidad.

Otras películas en cuyo título reside la PRUEBA incriminatoria del delito

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Único testigo – Peter Weir (1985)
La caja de música – Constantin Costa-Gavras (1989)

CHIMPANCÉ (Me siento rejuvenecer)

Mono antropoide de unos 150 cm de altura, pelaje pardo negruzco, cabeza grande, brazos largos, ojos hundidos y nariz aplastada; tiene costumbres arborícolas y terrestres y vive en el centro de África formando pequeños grupos; es fácilmente domesticable y muestra notables cualidades mentales y afectuosas. El chimpancé es el animal más estrechamente emparentado con el ser humano desde el punto de vista anatómico, y muchos experimentos demuestran su alto grado de inteligencia. (oxforddictionaries.com)

«Los chimpancés me han dado tanto… Las largas horas compartidas con ellos en la selva han enriquecido mi vida más allá de lo imaginable. Lo que he aprendido de ellos ha modelado mi comprensión de la conducta humana y de nuestro lugar en la naturaleza.»
Jane Goodall (1934-) Naturalista, activista y primatóloga inglesa

ME SIENTO REJUVENECER (Monkey bussiness) – 1952

siento2

Director Howard Hawks
Guión Ben Hecht, Charles Lederer e I.A.L. Diamond
Fotografía Milton Krasner
Música Leigh Harline
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe, Henri Letondal, Robert Conrthwaite, Douglas Spencer.

«Me empiezo a preguntar si ser joven es tan bueno como lo pintan. Soñamos con la juventud, la recordamos como una época de música y rosas. ¿Y cuál es la realidad? Inadaptación, idiotez, desastres sin gracia… Eso es la juventud. No sé cómo sobrevivimos a esa época.»

La vital repercusión que la adolescencia adquiere en nuestras vidas junto al vano, amargo y pueril ensueño por recuperarla constituyen la enjundia que articula una historia de Harry Segall tan divertida como inverosímil, afortunadamente inmortalizada por el versado Howard Hawks como una de las grandes comedias de los años cincuenta. Los disparatados percances que acarrea la invención de una fórmula para regenerar el tejido humano y recobrar la esencia de la juventud, perseguida durante años por un aplicado científico, aunque finalmente obtenida gracias a la accidental y oportuna inspiración de una chimpancé, fueron encadenados con un palpitante ritmo narrativo e impregnados por los incisivos y perspicaces diálogos que el lujoso terceto de guionistas se prestó a escribir. La entonadísima actuación de sus intérpretes, con un sublime Cary Grant al frente, acabó de redondear una película a la que los futuros cultivadores del género deberían acudir con frecuencia, pues emerge como un genuino paradigma de comicidad intuitiva, desenfadada, ocurrente y vitamínica.

Otras películas con la presencia de un/a CHIMPANCÉ

Tarzán de los monos – W.S. Van Dyke (1932)
Adiós al macho – Marco Ferreri (1978)
Max, mi amor – Nagisa Oshima (1986)