Estados Unidos

MUELLE (Los muelles de Nueva York)

Construcción de piedra y ladrillo fabricada en el agua, ya sea en el mar, en un lago o en un río, afianzada en el lecho acuático por medio de bases que lo sostienen firmemente, y que permite a barcos y embarcaciones atracar a efectos de realizar las tareas de carga y descarga de pasajeros o mercancías (…) En los puertos grandes, los muelles están generalmente especializados en un tipo de actividad, ya sea el transporte de pasajeros, la carga y descarga de vehículos, de contenedores y otras muchas. (Wikipedia)

«Sentándome aquí, descansando mis huesos. Esta soledad no me dejará solo. Son dos mil millas por las que he deambulado, solo para hacer de este muelle mi hogar» (canción [Sittin’ on] The dock of the bay)
Ottis Redding (1941-1967) Cantante, compositor, productor de discos estadounidense

LOS MUELLES DE NUEVA YORK (The docks of New York) – 1928

Director Josef Von Sternberg
Guion Jules Furthman
Fotografía Harold Rosson
Música Gaylord Carter
Producción Paramount/Famous Players-Lasky
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 76m. B/N
Reparto George Bancroft, Betty Compson, Olga Baclanova, Clyde Cook, Mitchell Lewis, Gustav von Steiffertitz, Guy Oliver, May Foster.

«El muelle de Nueva York: el final de muchos viajes, el inicio de muchas aventuras»

Una de las películas más avanzadas, florecientes y equilibradas de su realizador, y, por consiguiente, de los anales del cine mudo estadounidense, que reproducía íntegramente en estudio la sórdida marginalidad del entorno portuario neoyorquino y sus contiguos turbios arrabales para plasmar en imágenes de un poético y ofuscado preciosismo el fugaz pero conmovedor devaneo amoroso entre un zafio fogonero de barco mercante y una hermosa vagabunda suicida, según el argumento ideado por John Monk Saunders bajo el título The dock walloper. Sin la necesidad de escarbar en el pasado de sus protagonistas, ni siquiera en los razonamientos, sentimientos y designios que les arrastran a cometer sus impulsivos actos, el reputado creador de ambientes y atmósferas de origen vienés plasmó un conjunto naturalista de enfurecida sensualidad y romanticismo fatalista, potenciado por la sobriedad y contención de sus interpretaciones, una maravillosa aplicación de la técnica del claroscuro y un cautivador decorativismo interiorista a cargo del director artístico de origen alemán Hans Dreier.

Otras películas mayoritariamente ambientadas en un MUELLE

A la sombra de los muelles – James Cruze (1933)
Ambición rota – Lloyd Bacon (1938)
Puerto de Nueva York – Laslo Benedek (1949)

ARPÍA (La loba)

1. Mujer que se comporta con maldad.
2. Persona codiciosa, que saca cuanto puede con arte y maña.
(Larousse Editorial)

«Mi primera mujer era una arpía, pero, muchacho, el punto del gazpacho, joder si lo tenía. Se llamaba… digamos que Sofía» (canción Pero que hermosas eran)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

LA LOBA (The little foxes) – 1941

Director William Wyler
Guion Lillian Hellman
Fotografía Gregg Toland
Música Meredith Willson
Producción Samuel Goldwyn/Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, Teresa Wright, Richard Carlson, Dan Duryea, Patricia Collinge, Charles Dingle, John Marriott.
* Johann Strauss – Rosen aus dem Süden

«¿A dónde iba a ir? ¿Qué dinero tenía? No lo pensé mucho, si lo hubiera hecho, habría sabido que morirías antes que yo. Pero no podría haber adivinado que tendrías un problema cardíaco tan pronto y tan grave. Tengo suerte Horace. Siempre he tenido suerte. Tendré suerte de nuevo»

Sublime y perturbadora adaptación de la obra teatral homónima de Lillian Hellman que significó la ruptura artística entre William Wyler y Bette Davis, debido a las graves y múltiples desavenencias surgidas entre ambos durante el arduo rodaje. La súbita industrialización a finales del siglo XIX y sus traumáticas consecuencias en el arrogante y tradicional sur estadounidense, palpables en el retorcido proceder de la familia protagonista, conducían a un inexorable análisis de la ambición y el egoísmo, escrutado a través de una atmósfera de rugosa psicología y acrecentada tensión dramática que culminaba con el desalmado consentimiento conyugal a la repentina muerte del cabeza de familia. La esplendorosa majestuosidad de su puesta en escena, alimentada por una brillante absorción de la percepción teatral al ámbito cinematográfico, quedó realzada por un lujoso vestuario, una maravillosa fotografía de Gregg Toland y un apropiado reparto dimanante de los escenarios de Broadway, abanderado por una conmovedora Miss Davis, en uno de los personajes más despiadados e insensibles de toda su carrera.

Otras películas con protagonismo de una ARPÍA

Las diabolicas – H.G. Clouzot (1955)
Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)
Amantes – Vicente Aranda (1991)

DRAMATURGO (Shakespeare enamorado)

Escritor de textos literarios compuestos para ser representados en un espacio escénico. A estos textos se les da el nombre de obras teatrales u obras dramáticas. (Wikipedia)

“Sólo el médico y el dramaturgo gozan del raro privilegio de cobrar las desazones que nos dan”
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español

SHAKESPEARE ENAMORADO (Shakespeare in love) – 1998

Director John Madden
Guion Marc Norman y Tom Stoppard
Fotografía Richard Greatrex
Música Stephen Warbeck
Producción Miramax/Universal/The Bedford Falls Company
Nacionalidad Estados Unidos/ Reino Unido
Duración 123m. Color
Reparto Gwyneth Paltrow, Joseph Fiennes, Judi Dench, Geoffrey Rush, Tom Wilkinson, Colin Firth, Ben Affleck, Simon Callow, Rupert Everett, Imelda Staunton.

«Yo pretendo que haya poesía en mi vida, y aventura y amor. No la artística impostura del amor, sino el amor que es capaz de derrumbar la vida, impetuoso, ingobernable como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede, ya te arruine o te embelese. Yo debo sentir ese amor»

El británico John Madden alcanzó un extraordinario éxito de crítica y público, rubricado con siete estatuillas de la Academia (entre ellas la de mejor película), con esta vivaracha, desmitificadora y algo edulcorada comedia romántica en torno a la apasionada y muy poco probable relación sentimental que despertó la aletargada inspiración literaria del joven William Shakespeare mientras se fraguaba el proceso de creación de la tragedia Romeo y Julieta. A pesar de sus notorias vaguedades de carácter biográfico-historicista, este vehemente elogio del amor como poético germen impulsor de nuestros actos luce sobremanera por su fastuosa recreación ambiental, por su dinámico sentido del ritmo y por un espectacular elenco interpretativo, del que sobresale la adorable caracterización de Gwyneth Paltrow como la instruida musa Viola de Lesseps, Judi Dench en la piel de la reina Isabel I y Geoffrey Rush como el empresario teatral Philip Henslowe. Por otra parte, la película funciona como un sutil, perspicaz y emotivo homenaje al inmortal talento dramatúrgico del apodado Cisne de Avon.

Otras películas protagonizadas por un DRAMATURGO

El amor de la actriz Sumako – Kenji Mizoguchi (1947)
El desprecio – Jean-Luc Godard (1963)
Descubriendo nunca jamás – Marc Forster (2004)

FEALDAD (Marty)

La fealdad es el alejamiento del canon de belleza que es el conjunto de aquellas características que una sociedad considera convencionalmente como bonito, atractivo o deseable, sea en una persona u objeto. Usualmente indica hacia algo que provoca repulsión o terror. El término, sin embargo, es usado con mayor frecuencia en referencia a la apariencia humana. (Wikipedia)

«Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés, pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculo mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo» (relato La noche de los feos)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

MARTY (Marty) – 1955

Director Delbert Mann
Guion Paddy Chayevsky
Fotografía Joseph LaShelle
Música Roy Webb
Producción Hecht/Hill & Lancaster/Steven
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Ernest Borgnine, Betsy Blair, Esther Minciotti, Joe Mantell, Joe De Santis, Karen Steele, Augusta Ciolli, Jerry Paris, Frank Sutton.

«Acepto que no sé qué buscarán las mujeres, pero yo no lo tengo. Ya perseguí suficientes chicas y fui a suficientes bailes. Ya me lastimaron bastante. No quiero más»

Mientras Hollywood encauzaba el grueso de su producción hacia magnos espectáculos rodados en su flamante Cinemascope brotó en el cine norteamericano una nueva tendencia proveniente del ámbito televisivo que apostaba por incorporar los ya casi expirados principios neorrealistas a un puñado de episodios cotidianos protagonizados por seres modestos, cercanos, que, en la mayoría de los casos, radicaban su existencia en una continua batalla por materializar sus pretensiones laborales y afectivas. Eso es precisamente lo que cuenta Delbert Mann en esta emotiva historia de amor entre un carnicero candoroso, algo maduro y poco agraciado y una profesora de similares características, cuya sencillez dramática y espontaneidad interpretativa inauguró la citada corriente expresiva, alcanzando un éxito de crítica y público inusitado y encumbrando de forma efímera a sus dos protagonistas. El argumento de Paddy Chayevsky, quizás la más certera pluma del movimiento, permitió dibujar una sugestiva y veraz crónica costumbrista del quehacer diario en un barrio neoyorquino.

Otras películas determinadas por la FEALDAD del personaje protagonista

Nosferatu, vampiro de la noche – Werner Herzog (1979)
Cyrano de Bergerac – Jean-Paul Rappeneau (1990)
El monstruo de St. Pauli – Faith Akin (2019)

TRANSMUTACIÓN (El lobo humano)

Acción de cambiar o transformarse una persona o cosa. (K Dictionaries Ltd)

«Para amarte me he desgarrado el mundo de los hombros y he quedado desierta en mar y estrella, sencilla como la claridad. Aquí no hay geografía para manos ni espíritu. Estoy sobre el silencio y en el silencio mismo de una transmutación donde nada es orilla» (poema Transmutación)
Julia de Burgos (1914-1953) Poetisa portorriqueña

EL LOBO HUMANO (Werewolf of London) – 1935

Director Stuart Walker
Guion Robert Harris
Fotografía Charles Stumar
Música Karl Hajos
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79M. B/N
Reparto Henry Hull, Warner Oland, Valerie Hobson, Lester Matthews, Spring Byington, Ethel Griffes, Clark Williams, J.M. Kerrigan.

«El hombre lobo no es hombre ni lobo, sino una criatura satánica con las peores cualidades de ambos»

Primera incursión sonora en el tema de la licantropía, que, junto a otra proverbial y algo vetusta producción de la Universal, EL HOMBRE LOBO (1941) de George Waggner, contribuyó a establecer las bases fímicas para futuras manifestaciones del personaje, sin duda, uno de los más emblemáticos y prolíficos de la historia del género fantástico. Si bien esta segunda versión, deslucida por la espantosa actuación de Lon Chaney Jr. y un sentido de la atmósfera harto discutible, afianzó el definitivo arquetipo de este atormentado ser, la película de Stuart Walker adquiere en la actualidad mayor interés por el atractivo lirismo primitivo de su realización y por un argumento mucho más persuasivo, aderezado con precisos toques de osado humor negro, donde el origen de la maldición se localizaba en las montañas del Tíbet y la víctima era un destacado doctor en botánica londinense. El estupendo maquillaje de Jack Pierce (responsable también de la subsiguiente transmutación) inspiraría posteriores relecturas del mito, como la preciosista y filosófica LOBO (1994) de Mike Nichols.

Otras películas que contienen una TRANSMUTACIÓN licantrópica

La maldición del hombre-lobo – Terence Fisher (1961)
Un hombre-lobo americano en Londres – John Landis (1981)
El hombre lobo – Joe Johnston (2010)