Estados Unidos

IDEALISMO (Caballero sin espada)

1. Tendencia a considerar el mundo y la vida de acuerdo con unos ideales o modelos de armonía y perfección que no se corresponden con la realidad.
2. En filosofía, sistema que niega la existencia de las cosas en sí mismas, sin estar ligadas a la conciencia humana.
http://es.thefreedictionary.com/idealismo

“Toda decisión que toma una persona proviene de sus valores y sus metas. Las personas pueden tener muchas metas y valores: fama, ganancias, amor, supervivencia, diversión y libertad son sólo algunas de las metas que una buena persona puede tener. Cuando la meta es ayudar a los demás tanto como a uno mismo, lo llamamos idealismo”
Richard Stallman (1953-) Programador estadounidense y fundador del movimiento por el software libre en el mundo

CABALLERO SIN ESPADA (Mr. Smith goes to Washington) – 1939

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Director Frank Capra
Guión Sidney Buchman
Fotografía Joseph Walker
Música Dimitri Tiomkin
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. B/N
Reparto James Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Thomas Mitchell, Eugene Pallette, Harry Carey, Beulah Bondi, Guy Kibbee, Porter Hall.

«Las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar.»

Portavoz de la esperanza idealista promulgada por el «New Deal» de Roosevelt, de quien era amigo personal, Capra cultivó durante la segunda mitad de los treinta y primera de los cuarenta un cine que defendía a ultranza las buenas intenciones frente al burocratismo y la corrupción del sistema social americano; casi siempre de la mano de un honesto, candoroso y tenaz ciudadano anónimo dispuesto a combatir contra el poder financiero o político, como sucede con el neófito senador encarnado insuperablemente por James Stewart en este fogoso e inofensivo alegato en favor de la democracia, basado en un relato homónimo de Lewis R. Foster. Si bien este utópico discurso humanista ha quedado hoy en día algo desfasado por su patriótico ingenuismo, justo es reconocer la agilidad y persuasión con las que el sublime realizador manipuló su puesta en escena para que ironía, emotividad, tensión y romanticismo se aunaran hasta conformar un impecable ejercicio cinematográfico que culminaba en el portentoso y maratoniano discurso en el Senado, sin duda, uno de los momentos más emblemáticos de la comedia clásica norteamericana.

Otras películas que versan sobre el IDEALISMO

Y el mundo marcha – King Vidor (1928)
El gran dictador – Charles Chaplin (1940)
Una mujer y tres hombres – Ettore Scola (1974)

FUNAMBULISMO (El circo)

Arte de caminar a lo largo de un delgado alambre, cuerda o similar mínima superficie de apoyo, practicado desde la antigüedad clásica por los funámbulos. (Wikipedia)

“El llamado ejercicio del poder se parece mucho al ejercicio funámbulo de la cuerda floja, es una angustia que no cesa, la esperanza de un futuro mejor que no existe, un presente ahogado entre el escozor de ayer y la incertidumbre de mañana.”
Leopoldo Calvo-Sotelo (1926-2008) Político español, expresidente del Gobierno de España

EL CIRCO (The circus) – 1928

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Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Roland Totheroh, Jack Wilson y Mark Markblatt
Música Charles Chaplin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 72m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Merna Kennedy, Harry Crocker, Henry Bergman, Allan Garcia, George Davis, Betty Morrisey, Steve Murphy.

«¡Adelante, sé divertido!»

Fenomenal intersección entre la imaginería circense y la perspicacia paródica chapliniana que dio como resultado una nueva manifestación de la ingeniosa facultad de su autor para conjugar su peculiar procedimiento cómico con un dramatismo delicado, melancólico y profundamente humano. Con el propósito de evocar sus experiencias en la compañía de Fred Karno, trasladó los amores, adversidades y peripecias del eterno vagabundo al entrañable mundo del circo ambulante, obteniendo fragmentos cómicos tan sublimes como la desternillante secuencia en la que Charlot es acosado por un grupo de zumbones chimpancés en plena actuación de funambulismo, en la que por cierto no utilizó dobles. La película, cuya energía gravitaba en la psicología del personaje, quedó sin embargo impregnada de un tono patéticamente amargo, nada distante de la situación por la que atravesaba la vida privada de Chaplin; atribulado por su divorcio con Lita Grey y asediado por una furiosa campaña de descrédito, que, evidentemente, acabaría por repercutir en la preparación y posterior carrera comercial del filme.

Otras películas donde se practica el FUNAMBULISMO

El circo volador – Alfred Lind (1912)
Un verano caprichoso – Jirí Menzel (1968)
Man on wire – James Marsh (2008)

EXUBERANCIA (El forajido)

1. Cualidad de lo que es exuberante.
2. Abundancia suma, plenitud excesiva.
 (Larousse Editorial)

«Exuberancia es belleza»
William Blake (1757-1827) Poeta, pintor, grabador y místico británico.

EL FORAJIDO (The outlaw) – 1943

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Director Howard Hughes
Guion Jules Furthman
Fotografía Gregg Toland
Música Victor Young
Producción Howard Hughes Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Jane Russell, Jack Beutel, Thomas Mitchell, Walter Huston, Mimi Aguglia, Joe Sawyer, Gene Rizzi, William Newell, Julián Rivero.
* Pyotr Ilych Tchaikovsky – Symphony no. 6 in B minor, Op. 74 ‘Patetique’

«Cuánto más loco está un hombre por una mujer, más tonterías piensa y más tonterías hace»

No habían pasado ni dos semanas de rodaje cuando, en una de sus típicas rencillas, Howard Hughes expulsó del mismo a su tocayo Hawks (frustrándole el que iba a ser su primer western genuino) y tomó el mando absoluto de este extraño pero sugestivo film, que escandalizó a la sociedad norteamericana de la época y sufrió durante años la desacreditación de su pudibunda censura por considerar que tanto las ambiguas relaciones entre sus míticos personajes como su atrevida carga sensual, hoy de una marchita insinuación y prácticamente focalizada en los atributos pectorales de su actriz principal, sobrepasaban los límites permitidos. Explotando uno de los temas hawksianos por excelencia, la amistad masculina afectada tras una seductora intromisión del sexo opuesto, la película modelaba con poca acción y bastantes diálogos insulsos un enfatizado ejercicio de misoginia a través de las fricciones entre tres legendarias figuras del Far West (Doc Holliday, Billy the Kid y Pat Garrett) y una epicúrea mestiza, personaje que debía catapultar como mito erótico a la exuberante Jane Russell, por entonces amante del excéntrico y todopoderoso productor.

Otras películas aderezadas por la EXUBERANCIA física de una actriz

Arroz amargo – Giuseppe De Santis (1949)
La dolce vita – Federico Fellini (1960)
Niágara – Henry Hathaway (1953)

PALIZA (La jauría humana)

Serie numerosa de golpes que se dan a una persona para hacerle daño. (Larousse Editorial)

«Y si te vuelvo a ver pintar un corazón de tiza en la pared, te voy a dar una paliza por haber escrito mi nombre dentro» (canción Corazón de tiza de Radio Futura)
Santiago Auserón (1954-) Cantante y compositor español

LA JAURÍA HUMANA (The chase) – 1966

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Director Arthur Penn
Guion Lillian Hellman
Fotografía Joseph LaShelle
Música John Barry
Producción Colombia/Horizon Films/Lone Star
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 135m. Color
Reparto Marlon Brando, Robert Redford, Jane Fonda, Angie Dickinson, Richard Bradford, Miriam Hopkins, Robert Duvall, E.G. Marshall.

«Lo mejor de las buenas resoluciones que se toman el sábado por la noche es que se olvidan con la resaca del domingo por la mañana»

Descarnado drama sureño de carácter coral, basado en una implacable novela homónima de Horton Foote, que figura hoy en día con todos los honores entre los títulos más recordados, brillantes y emblemáticos del cine norteamericano de los años sesenta. La violencia e intolerancia latente en una pequeña comunidad de Texas tras la aparición de un convicto escapado de la penitenciaría del Estado, injustamente acusado de un asesinato, daba lugar a un audaz apólogo de denuncia social que exprimía sus distintos conflictos morales para radiografiar con tremenda crudeza la degeneración de unos prejuicios tan enraizados como inextirpables. Aunque quizás no resulte una de las obras más personales de su autor, debido, posiblemente, al excesivo protagonismo del productor Sam Spiegel durante su gestación, presenta una entramado narrativo de un nítido y admirable clasicismo, beneficiado por un equipo técnico y artístico insuperable, y puede vanagloriarse de haber dejado para la posteridad secuencias tan estremecedoras como la descomunal paliza al sheriff (Brando), el acoso a la víctima (Redford) en el cementerio o un epílogo tan lacónico como desolador.

Otras películas donde se propina alguna brutal PALIZA

La leyenda del indomable – Stuart Rosenberg (1967)
Toro salvaje – Martin Scorsese (1980)
El club de la lucha – David Fincher (1999)

SUSPENSE (Extraños en un tren)

Recurso literario y un amplio género de literatura, cine, televisión y videojuegos, que incluye numerosos y frecuentemente solapados subgéneros, cuyo objetivo principal es mantener al lector a la expectativa, generalmente en un estado de tensión, de lo que pueda ocurrirles a los personajes y, por lo tanto, atento al desarrollo del conflicto o nudo de la narración (…) En el cine, el suspense fue ampliamente explorado, como forma de atraer y cautivar a una audiencia. Y algunos cineastas lo tomaron como su marca registrada, como fue el caso de Alfred Hitchcock, cuyos filmes tienen la preocupación principal de provocar reacciones de miedo y de sobrecogimiento, o al menos de expectativa. (Wikipedia)

«Para producir suspense, en su forma más común, es imperativo que la audiencia esté completamente informada de todos los elementos en juego. De lo contrario no hay suspense.»
Alfred Hitchcock (1899-1980-) Cineasta inglés

EXTRAÑOS EN UN TREN (Strangers on a train) – 1951

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Director Alfred Hitchcock
Guion Raymond Chandler, Czezi Ormonde y Whitfield Cook
Fotografía Robert Burks
Música Dimitri Tiomkin
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. B/N
Reparto Robert Walker, Farley Granger, Ruth Roman, Leo G. Carroll, Patricia Hitchcock, Kasey Rogers, Marion Lorne, Jonathan Hale.

«Todos tienen alguien de quien les gustaría verse libre. No irá usted a decirme que nunca en su vida ha sentido deseos al menos de verse libre de alguien…»

La enfermiza fascinación por el asesinato perfecto, la cara oculta de una psicopatía reprimida, a menudo de una implícita homosexualidad, o la apremiante pesadumbre del falso culpable por desarmar los albures que lo incriminan, entre otras constantes hitchcockianas, se daban citan en este angustioso ejercicio de intriga psicológica en torno a la coacción a la que es sometido un afamado profesional del tenis por parte de un desconocido para que cumpla el intercambio homicida, que, según éste, pactaron entre ambos a lo largo de un trayecto ferroviario. Basada en la primera novela de Patricia Highsmith, invertida en clave de comedia soez por Danny De Vito en su primeriza TIRA A MAMÁ DEL TREN (1987), deviene un ejemplo impoluto de suspense graduado sin artificios ni superfluidades, asentado en la brillantez de un guion que contenía momentos de antología (como el emocionante partido en Forest Hills, antiguo US Open, o el desenfrenado epílogo en el parque de atracciones) y la temperamental y postrera composición de Robert Walker, que acabaría falleciendo aquel mismo año tras perder su batalla con el alcohol.

Otras películas de SUSPENSE

El tercer hombre – Carol Reed (1949)
El salario del miedo – H.G. Clouzot (1953)
La vida de los otros – Florian Henckel von Donnersmarck (2006)