Drama judicial

JURADO (Doce hombres sin piedad)

Grupo de personas que juzga a un acusado, por el gobierno o por un particular, de un crimen, o a un demandado en una causa civil, y emiten una sentencia. Es una figura procesal clásica del sistema inglés, a través de la cual los ciudadanos participan en la administración de justicia. Cabe destacar que, si bien el jurado decide con su veredicto, en el sistema moderno, es la ley la que impone las penas, el juez quien realiza la observancia de los cauces del proceso y quien determina si se admite a trámite la demanda, y la fiscalía quien determina el contenido de la misma. Existe una corresponsabilidad entre los ciudadanos jurados legos en Derecho que valoran lo sucedido en el proceso y emiten un veredicto de inocencia o culpabilidad, y el juez profesional que precisa el contenido concreto de la sentencia. (Wikipedia)

“El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado.”
Robert Frost (1874-1963) Poeta estadounidense

DOCE HOMBRES SIN PIEDAD (12 angry men) – 1957

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Director Sidney Lumet
Guion Reginald Rose
Fotografía Boris Kaufman
Música Kenyon Hopkins
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95M. B/N
Reparto Henry Fonda, Lee J. Cobb, E.G. Marshall, Jack Warden, Jack Klugman, Ed Begley, Martin Balsam, Robert Webber, John Fiedler.

«Por una u otra razón, los prejuicios siempre empañan la verdad.»

Tras haber alcanzado un notorio prestigio en el ámbito televisivo norteamericano, Sidney Lumet debutó en el campo de la realización cinematográfica con este portentoso melodrama judicial, basado en una obra teatral homónima de Reginald Rose que cuestionaba con gran destreza la justicia del sistema procesal establecido en su país. La enardecida deliberación sostenida por los doce miembros de un jurado en la pequeña sala de un tribunal, con el propósito de determinar la inocencia o culpabilidad de un joven acusado de asesinar a su propio padre, inducía a la reflexión sobre diversas lacras sociales como la violencia doméstica o los intolerantes y discriminatorios prejuicios raciales. La astuta armonización entre suaves movimientos de cámara y violentos primeros planos, fotografiados con excelsitud por Boris Kaufman, potenciaría la asfixiante densidad dramática de este ejemplar ejercicio de cine-teatro, abordado con una irrefutable ponderación a las unidades de tiempo y espacio e interpretado por un excepcional reparto masculino encabezado por Henry Fonda, que, además, desempeñaba las funciones de productor.

Otras películas sobre los tejemanejes de un JURADO

The missing juror – Budd Boetticher (1944)
Coacción a un jurado – Brian Gibson (1996)
El jurado – Gary Fleder (2003)

INTEGRIDAD (Matar a un ruiseñor)

Rectitud que exhibe una persona en su actuar y pensar. Cuando un individuo dispone de integridad se lo calificará de íntegro y será sencillo de reconocer porque actuará de modo equilibrado, honesto y justo, o sea, se enfrentará con todo su esfuerzo a las injusticias que se susciten y lo ataquen a él o bien a su entorno. Quien emana integridad en su comportamiento será de confianza justamente porque siempre obrará en sentido correcto y no buscando que la acción le reporte un beneficio. (definicionabc.com)

“Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti”
H. Jackson Brown (1940-) Escritor estadounidense

MATAR A UN RUISEÑOR (To kill a mockingbird) – 1962

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Director Robert Mulligan
Guion Horton Foote
Fotografía Russell Harlan
Música Elmer Bernstein
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. B/N
Reparto Gregory Peck, Mary Badham, Phillip Alford, Robert Duvall, Rosemary Murphy, Brock Peters, John Megna, Frank Overton, Ruth White.

“Si consigues aprender una sola cosa te llevarás mucho mejor con tus semejantes: nunca llegarás a comprender a una persona hasta que no veas las cosas desde su punto de vista”

Respetuosa adaptación de la evocadora e influyente novela antirracista de Harper Lee, cuyo prestigio ha ido acrecentándose a lo largo de los años hasta convertirse hoy en día en el título cumbre de su realizador y en uno de los grandes clásicos del cine americano de los sesenta. La valiente cruzada contra la intolerancia y los prejuicios raciales propios del provincianismo sureño, acrecentados si cabe ante la recelosa angustia de la Gran Depresión, en la que se embarca un íntegro abogado viudo de Maycomb (Alabama) al defender ante los tribunales a un hombre negro, falsamente acusado de violar a una muchacha blanca, cautiva al espectador desde sus ingeniosos títulos de crédito por la cándida mirada infantil con la que se vislumbra un intimismo dramático supeditado a la consumación de una atmósfera que aúna realismo, fantasía, nostalgia y emotividad con absoluta sencillez. Producida por Alan J. Pakula, ofrece una de las caracterizaciones más emblemáticas de Gregory Peck, el debut cinematográfico de Robert Duvall y una sugestiva partitura de Elmer Bernstein.

Otras películas sobre la INTEGRIDAD

Caballero sin espada – Frank Capra (1939)
Doce hombres sin piedad – Sidney Lumet (1957)
Hoy empieza todo – Bertrand Tavernier (1999)

PROCESO (Anatomía de un asesinato)

Conjunto de actividades mutuamente relacionadas o que al interactuar juntas en los elementos de entrada los convierten en resultados. El proceso judicial es básicamente la exigencia constitucional para el desarrollo rogado de la jurisdicción. El proceso sirve a la satisfacción de los intereses jurídicos socialmente relevantes, siendo el medio constitucionalmente instituido para ello (…) Incluye también las relaciones entre los sujetos intervinientes, las relaciones entre éstos y el objeto del proceso, etc. Además, aspira a una finalidad, que es la terminación o justa composición del litigio, y para llegar a ella emplea el procedimiento como medio. (Wikipedia)

«Después de la Segunda Guerra Mundial, los vencedores (los Estados Unidos y la Unión Soviética) juzgaron a los perdedores por ‘crímenes de guerra’ y ‘crímenes contra la humanidad’ (…) Este proceso judicial imparcial resultó en muchas ejecuciones, castigando ejemplarmente a aquellos que cometieron atrocidades bajo la excusa de la guerra. Sin embargo, nadie en el lado ganador fue acusado de un sólo crimen de guerra»
Joseph Sobran (1946-2010) Periodista, escritor y columnista estadounidense

ANATOMÍA DE UN ASESINATO (Anatomy of a murder) – 1959

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Director Otto Preminger
Guion Wendell Mayes
Fotografía Sam Leavitt
Música Duke Ellington
Producción Columbia/Carlyle Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 161M. B/N
Reparto James Stewart, Lee Remick, Ben Gazzara, Arthur O’Connell, Joseph N. Welch, George C. Scott, Eve Arden, Murray Hamilton.
* Duke Ellington – Main title/Anatomy of a murder

“No es necesario que me extienda sobre mis métodos. Un juez es como… otro juez. La única diferencia está en cómo haga la digestión o en su facilidad para quedarse dormido. En cuanto a mí, digiero una barra de hierro y, aunque les parezca que duermo a ratos, descubrirán que despierto con facilidad, sobre todo si un abogado hace una argumentación que a mí me parezca brillante”

Inestimable melodrama judicial basado en la novela homónima del magistrado Robert Traver en torno al crudo proceso de homicidio a un oficial del ejército, acusado de asesinar al individuo que supuestamente violó a su esposa, que decide afrontar un veterano fiscal de Michigan con la insegura colaboración de un amigo letrado aficionado a la bebida. En un conjunto apasionante compuesto con una firmeza absoluta y conducido a través de una impetuosa atmósfera de suspense, Preminger expuso una sorprendente combinación de nihilismo y mordacidad para manifestar la tenuidad e incoherencia del sistema judicial y, de paso, reprochar la endeblez humana y moral de la sociedad norteamericana. Sus estupendas interpretaciones, entre ellas un James Stewart realmente sublime, los admirables títulos de crédito a cargo de Saul Bass y una hermosa banda sonora a ritmo de jazz redondeaban esta mítica película, que, gracias a la minuciosa descripción de los hechos y al intrépido vocabulario utilizado durante la vista, escandalizó a los sectores más conservadores del país, erigiéndose como una de las cintas precursoras de la libertad de expresión.

Otras películas que giran en torno a un PROCESO JUDICIAL

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
La herencia del viento – Stanley Kramer (1960)
Veredicto final – Sidney Lumet (1982)

RACISMO (El sargento negro)

Sentimiento o comportamiento que consiste en la exacerbación del sentido racial de un grupo étnico. Esta situación suele manifestarse como el menosprecio de otro grupo y supone una forma de discriminación. El racismo es un sentimiento o comportamiento que consiste en la exacerbación del sentido racial de un grupo étnico. Esta situación suele manifestarse como el menosprecio de otro grupo y supone una forma de discriminación. (definicion.de)

“El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando”
Miguel de Unamuno (1864-1936) Escritor y filósofo español

El sargento negro (Sergeant Rutledge) – 1960

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Director John Ford
Guion Willis Goldbeck y James Warner Bellah
Fotografía Bert Glennon
Música Howard Jackson
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto Woody Strode, Jeffrey Hunter, Constance Towers, Billie Burke, Willis Bouchey, Juano Hernández, Carleton Young, Judson Pratt.
* Jerry Livingston – Captain Buffalo

«Muy bonito lo que dijo el Sr. Lincoln de que éramos libres, pero no es cierto. Probablemente lo seamos algún día, pero aún no»

Cuatro años antes de suscribir un magno alegato a favor de la comunidad india con EL GRAN COMBATE, donde acallaba de una vez por todas las injustas recriminaciones que lo tildaban de racista, John Ford ya dejó constancia de hasta qué punto le incomodaba el tema de la segregación y la intolerancia por la mera disparidad del color de la piel en este melodrama judicial que pasa por ser uno de los más injustamente olvidados trabajos de su vasta filmografía. La historia de un sargento mayor negro, inicuamente acusado de asesinar a uno de sus superiores y a su joven hija, apelaba a la inventiva narrativa estructurando la misma en una superposición de flashbacks tan anómala al oficio fordiano como hasta cierto punto inadecuada, donde se recomponían los hechos imputados al protagonista mientras un fogoso e idealista teniente/abogado y un coronel/juez de imperturbable ironía dirimían entre pugnas verbales el resultante consejo de guerra. Sobresaliente fotografía en Technicolor y espléndida interpretación de Woody Strode para esta lúcida reflexión sobre el sentido del honor y el compromiso profesional.

Otras películas sobre RACISMO

Adivina quién viene esta noche – Stanley Kramer (1967)
Todos nos llamamos Alí – Rainer W. Fassbinder (1975)
Arde Mississippi – Alan Parker (1988)

JUICIO (Vencedores o vencidos)

Discusión judicial y actual entre partes, y sometido al conocimiento de un tribunal de justicia. Esto presupone la existencia de una controversia o conflicto de interés, es decir, la sustentación de derechos e intereses contradictorios o contrapuestos a lo defendido por la parte contraria, y que la perjudican (…) El juicio oral es el periodo decisivo del proceso penal en que, después de concluido el sumario, se practican directamente las pruebas y alegaciones ante el tribunal sentenciador, son juicios concentrados, de inmediación judicial con actuación pública de todas las partes e intervención directa y constante de juez, que se llevan en forma oral. Reciben este nombre en contraposición a los juicios escritos, y están regidos por una serie de principios propios. (Wikipedia)

«Me encantan los juicios por asesinato, los juicios importantes en los que hay una vida en juego y la presión es tan enorme que se respira en el ambiente. Cuando la sala está abarrotada y se toman grandes medidas de seguridad. Donde la mitad del público odia al acusado y a sus abogados y la otra mitad reza para que se salve»
John Grisham (1955-) Escritor estadounidense

VENCEDORES O VENCIDOS (Judgment at Núremberg) – 1961

juicio

Director Stanley Kramer
Guion Abby Mann
Fotografía Ernest Laszlo
Música Ernest Gold
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 178m. B/N
Reparto Spencer Tracy, Burt Lancaster, Richard Widmark, Montgomery Clift, Ed Binns, Judy Garland, Maximilian Schell, Marlene Dietrich.
* Ernest Gold – Tea time in Berlin

«Ante los pueblos del mundo, permítanme ustedes que proclame en nuestro fallo aquello que defendemos: justicia, verdad y el respeto que merece el ser humano»

Personaje de intachable conducta humanista y decidido valedor del liberalismo, Stanley Kramer ha inscrito su nombre en la historia cinematográfica mucho más por su vasta y perentoria labor como productor que por su gris incursión en el campo de la realización de largometrajes, en su mayoría, caracterizados por el maniqueísmo con el que se implicaba en cuestiones eminentemente trascendentales. Sin lugar a dudas, el mejor de todos ellos lo hallamos en esta competente adaptación de la obra teatral que Abby Mann escribió con fines televisivos sobre uno de los trece procesos judiciales practicados en 1945 en la ciudad de Nuremberg contra los causantes de la ignominiosa y aberrante barbarie nazi, de la que se reproducían impactantes escenas documentales de los campos de exterminio. El cineasta neoyorquino no supo sacar el máximo partido del desgarrador material dramático que tuvo entre manos pero logró extraer las ineludibles vías de reflexión que demandaba gracias a las generosas cotas de compromiso contenidas en los testimonios glosados por un estelar conjunto de intérpretes.

Otras películas que reproducen un JUICIO ORAL

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Anatomía de un asesinato – Otto Preminger (1959)
Veredicto final – Sidney Lumet (1982)