ENVILECIMIENTO (La vergüenza)

Acción y resultado de envilecer o de envilecerse, en desacreditar, humillar, calumniar o deshonrar, en hacer algo abyecto, indigno, despreciable, vil… (definiciona.com)

“Hoy es muy difícil no ser canalla. Todas las presiones trabajan para nuestro envilecimiento personal y colectivo.”
Nélson Rodrigues (1912-1980) Escritor y dramaturgo brasileño

LA VERGÜENZA (Skammen) – 1968

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Kykvist
Producción Svensk Filmindustri/Cinematograph AB
Nacionalidad Suecia
Duración 103m. B/N
Reparto Liv Ullmann, Max Von Sydow, Sigge Fürst, Birgitta Valberg, Gunnar Björnstrand, Hans Alfredson, Ingvar Kjellson, Bengt Eklund.

«A veces todo parece un sueño. No mi sueño, sino el de otra persona. Pero participo en él. ¿Cómo piensas que se despertará alguien que está soñando con nosotros? ¿Avergonzado?»

Una de los las películas más complejas, profundas e implacables del tercer período bergmaniano, abierto con PERSONA (1966) y culminado con GRITOS Y SUSURROS (1972), en el que el maestro sueco habituaba a aislar a sus confusos y angustiados personajes en un confinado entorno insular (la isla báltica de Farö) para desnudar su alma, enfrentarlos a su propia conciencia y predisponerlos contra los inicuos avatares del destino. Abriendo por primera vez los ojos de la realidad política de su época, construyó aquí un melodrama intimista, tupido y severo acerca de un vulnerable matrimonio de violinistas de disímiles caracteres (él, egoísta, pusilánime e hipocondríaco; ella, esforzada, sensible e indulgente) que sucumben al horror bélico y su correlativo envilecimiento a través de algunos de sus más dolorosos vestigios, como la humillación y el despreciable atropello de la dignidad que todo ser humano debe poseer. A destacar las portentosa y desgarradora exhibición actoral de sus magníficos intérpretes y la extraordinaria fotografía en blanco y negro de Sven Nykvist.

Otras películas sobre el proceso de ENVILECIMIENTO que trae consigo cualquier guerra

Senderos de gloria – Stanley Kubrick (1957)
La condición humana – Masaki Kobayashi (1959)
Los caballeros teutónicos – Aleksander Ford (1960)

ESTACIÓN (El reloj)

Sitio donde habitualmente paran los vehículos de los ferrocarriles y líneas de autobuses. (Espasa-Calpe)
Una estación de ferrocarril es una instalación ferroviaria con vías a la que pueden llegar y desde la que se pueden expedir trenes. Se compone de varias vías, con desvíos entre ellas, y se delimita por señales de entrada y salida. Adicionalmente son un punto de acceso al ferrocarril de pasajeros y mercancías, aunque no es una condición indispensable para ser una estación. (Wikipedia)

«No hay peor amor que las miradas que se cruzan en una estación cuando dos trenes salen en dirección contraria.» (novela Las golondrinas de Kabul)
Yasmina Khadra (1955-) Escritor argelino

EL RELOJ (The clock) – 1945

Director Vincente Minnelli
Guion Robert Nathan y Joseph Schrank
Fotografía George J. Folsey
Música George Bassman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Judy Garland, Robert Walker, James Gleason, Keenan Wynn, Marshall Thompson, Ruth Brady, Lucille Gleason, Robert E. Homans.
* Jimmy Campbell/Reginald Connelly/Ted Shapiro – If I had you

«A veces, cuando una chica sale con un soldado, no solo está pensando en sí misma. Ella sabe que él está solo y lejos de casa, sin nadie con quien hablar y… ¿Qué estás mirando?»

La disconformidad mostrada por Judy Garland ante la labor de Fred Zinnemann motivó que el productor Arthur Freed decidiera prescindir de éste a las tres semanas de rodaje para incorporar al mismo a Vincente Minnelli, con quien acabaría consumando esta deliciosa comedia sentimental, basada en un argumento de Paul y Pauline Gallico. El reputado director teatral y por entonces prometedor realizador de la casa, que ese mismo año acabaría casándose con la protagonista, eliminó el material filmado y ordenó reescribir nuevamente el guión con el propósito de llevar más a su terreno la sincera y enternecedora historia de amor que nace en la Pennsylvania Station entre una pusilánime muchacha y un rústico soldado, durante el domingo de permiso que éste dispone para disfrutar de la mágica y al mismo tiempo imponente ciudad de Nueva York. Sirviéndose de un provechoso registro costumbrista y unas solventes actuaciones, el film ofrecía un generoso y nada melifluo catálogo de síntomas amorosos: anhelantes esperas, silencios bobalicones, embelesadoras miradas o abrazos y besos tan sensuales como apasionados.

Otras películas donde el amor nace en una ESTACIÓN DE FERROCARRIL

Ana Karenina – Clarence Brown (1935)
Breve encuentro – David Lean (1945)
Llueve sobre nuestro amor – Ingmar Bergman (1946)

PADRASTRO (Fanny y Alexander)

Familiar que ejerce de padre sin serlo biológicamente; lógicamente cubre la ausencia del padre, si éste (el padre), está presente en la vida de los hijos, la figura de padrastro no es posible, limitándose su relación, a su pareja y no a los hijos de ésta. (Wikipedia)

«Tal vez le atrajo el cambio de personalidad que su padrastro experimentaba cuando llegaba a casa tomado. Por lo general era un hombre taciturno, reservado, de mirada dura, pero cuando se emborrachaba se volvía un hombre parlanchín, alegre, incluso simpático, que no podía evitar que se le escapara una chispa de picardía en los ojos.»
Jamie Lee Curtis (1958) Actriz de cine y televisión estadounidense

FANNY Y ALEXANDER (Fanny och Alexander) – 1982

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Sven Nykvist
Música Daniel Bell
Producción Ab/Persona/Tobis/Svenska/Gaumont/TVI/Swedish Films/Sandrews
Nacionalidad Suecia/ Francia/ Alemania
Duración 188m. Color
Reparto Pernilla Allwin, Bertil Guve, Gunn Wallgren, Allan Edwall, Erland Josephson, Gunnar Björnstrand, Lena Olin, Harriet Andersson.
* Robert Schumann – Quinteto piano y cuerdas en Fa mayor

«Debes comprender que el amor que siento por ti, por tu madre y tu hermana, no es un amor ciego ni atolondrado. ¡Es rígido y fuerte, Alexander!»

Incuestionable obra maestra del cine mundial, construida a partir de una extraordinaria versión televisiva de cuatro episodios y más de seis horas de duración, que, a modo de un auténtico film-testamento, permitió poner el broche de oro a la impresionante obra de uno de los autores más ilustres e imperecederos que nos ha proporcionado el Séptimo Arte. Apoyándose en una delicada composición teatral y una exquisita ambientación de época, Bergman materializó un descomunal drama familiar de evidentes trazos autobiográficos en torno al crudo devenir cotidiano de la acaudalada familia Ekdahl, reflejando el ambiente burgués sueco de principios de siglo XX y el mundo del protestantismo desde una perspectiva tan abrumadora como desasosegante. En una tenaz representación entre la fantasía y la realidad, percibida desde la mirada mágica y subjetiva del niño Alexander, la película (a día de hoy la cinta extranjera más galardonada en la historia de los Oscar) compendiaba con exactitud los grandes temas bergmanianos, haciendo especial hincapié en la obsesión por la muerte, la angustia existencial y la incertidumbre teológica.

Otras películas donde emerge la dureza y crueldad del PADRASTRO

David Copperfield – George Cukor (1935)
La noche del cazador – Charles Laughton (1955)
La chica de la fábrica de cerillas – Aki Kaurismäki (1990)

POLO (Los amantes)

Deporte de equipos, en el que dos conjuntos con cuatro jinetes cada uno, montados a caballo, intentan llevar una pequeña pelota de madera o plástico hacia la portería del rival, formada por dos postes de mimbre, por medio de un taco o mazo. El objetivo consiste en marcar la mayor cantidad de goles. El deporte tradicional del polo se juega en un campo de hierba de 270 por 150 metros (equivalentes a 300 por 260 yardas).​ Es un deporte antiguo, cuya práctica se remonta a hace más de dos mil años atrás, y cuyo origen probable se halla en Asia Central. (Wikipedia)

«El único deporte que sigo es el polo. Y la mayor parte del esfuerzo lo realiza un caballo…»
Felipe de Edimburgo (1921) Consorte de la reina Isabel II del Reino Unido

LOS AMANTES (Les amants) – 1958

Director Louis Malle
Guion Louis de Vilmorin
Fotografía Henri Decae
Música Johannes Brahms
Producción Nouvelles Editions de Filmes
Nacionalidad Francia
Duración 88m. B/N
Reparto Jeanne Moreau, Jean-Marc Bory, José Luis de Villalonga, Gaston Modot, Judith Magre, Alain Cuny, Michèle Girardon, Pierre Frag.
* Johannes Brahms – String sextet no. 1 in B major

“Se fueron en un largo viaje, en el que conocieron las incertidumbres. No sabían si encontrarían la felicidad de su primera noche. Ya, en la peligrosa hora de la madrugada, Jeanne había dudado de ella. Tenía miedo. Pero no se arrepentía de nada”

Louis Malle instauró su fama de cineasta polémico con la descomedida polvareda suscitada en el Festival de Venecia tras el laureado concurso de este penetrante drama romántico, inspirado en la novela corta Point de lendemain de Vivant Denon. Vista hoy en día, resulta ridículo tildar de obra provocadora a esta intuitiva crónica del tórrido y fortuito romance adúltero que una burguesa treintañera de Dijon, asfixiada por los falsos prejuicios y las falsas convenciones provincianas de su entorno, emprende con un joven y enigmático arqueólogo a su regreso de París, donde acude a menudo para alternar con un jugador de polo español. Estableciendo un arquetipo de mujer moderna, apasionada, sensual e inteligente, Jeanne Moreau maravillaba con el esplendor de su belleza y lenguaje corporal entre las elegantes imágenes de esta audaz exaltación del placer erótico, que, en lugar de institucionalizar la infidelidad conyugal (como en su día fue interpretada), pretendía detener el tiempo para captar la fragancia de una palpitación amorosa en su máximo estado transitorio de felicidad y plenitud hedonista.

Otras películas donde se practica el POLO

The smart set – Jack Conway (1928)
Olimpiada – Leni Riefenstahl (1938)
El caso Thomas Crown – Norman Jewison (1968)

OLIVO (A través de los olivos)

Árbol de tronco corto, grueso y torcido, corteza lisa de color gris, copa ancha y ramosa, hojas perennes y opuestas, de color verde oscuro por el haz y gris plateado por el envés, flores pequeñas, blancas y agrupadas en racimos y fruto (oliva o aceituna) en forma de drupa carnosa y aceitosa de la que se extrae el aceite de oliva; puede alcanzar hasta 10 m de altura. (google.es)

“En cierta ocasión hubo que escoger rey entre los árboles. El olivo no quiso abandonar el cuidado de su aceite, ni la higuera el de sus higos, ni la viña el de su vino, ni los otros árboles el de sus respectivos frutos; el cardo, que no servía para nada, se convirtió en rey, porque tenía espinas y podía hacer daño”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

A TRAVÉS DE LOS OLIVOS (Zire darakhatan zeyton) – 1994

Director Abbas Kiarostami
Guion Abbas Kiarostami
Fotografía Hossein Djafarian y Farhad Saba
Música Domenico Cimarosa (Heinz Holliger)
Producción Kiarostami Co./Ciby 2000/Miramax Films/Farabi Cinema Foundation
Nacionalidad Irán/ Francia
Duración 103m. Color
Duración Hossein Rezai, Tahereh Ladanian, Zarifeh Shiva, Mohamed Ali Keshavarz, Farhad Kheradmand, Mahbanou Darabi, Hocine Redai.
*Domenico Cimarosa – Concierto para oboe, 4º Mov. Allegro Giusto

«Solo he hablado con tu madre y tu abuela, pero los mayores no comprenden lo que sienten los jóvenes. Han olvidado su juventud. Quiero saber… si tu corazón está conmigo o no»

La filmación de dos planos-secuencia pertenecientes a Y LA VIDA CONTINUA (1992) y la constante persuasión amorosa de un joven actor de la región hacia su compañera de reparto en dicha película, segunda de la denominada Trilogía de Koher tras ¿DÓNDE ESTÁ LA CASA DE AMIGO? (1987), componen el extraño intríngulis argumental de esta sugestiva tercera entrega, que aún hoy perdura como una compleja e innovadora dialéctica sobre la representación. Kiarostami plasmaba este ingenioso y delicado juego entre ficción y realidad con un depurado tratamiento formal y una sencillez dramática conmovedora, yuxtaponiendo el fiel documento sobre el devastado pueblo iraní y sus tradiciones a una tierna historia de amor sublimada por el sostenido plano final de un desenlace ambiguo, pero absolutamente hermoso y original. El largometraje supuso la confirmación internacional de su autor, cuyos personales métodos de trabajo (ausencia de maquillaje y decorados, utilización de actores no profesionales, etc.) lo erigieron en uno de los autores más coherentes, subversivos y, a su vez, prestigiosos del panorama internacional cinematográfico de los años noventa.

Otras películas en cuyo paisaje predomina el OLIVO

No hay paz bajo los olivos – Giuseppe De Santis (1950)
Con el viento solano – Mario Camus (1965)
El olivo – Icíar Bollaín (2016)