Francia

SOBREIMPRESIÓN (Corazón fiel)

Imagen, texto sobreimpreso sobre una imagen ya impresa. (google.es)
En el lenguaje del cine, sobreimpresión es cuando se impresiona dos veces el mismo fragmento de film, filmando cada vez imágenes diferentes que adquieren significado con la superposición. (ite.educacion.es)

«Las escenas siguientes introducen un tema que Méliès repetirá con frecuencia: la revista de los planetas y de las constelaciones, la Osa Mayor personificada por seis bellas jóvenes que llevan sendas estrellas (…) Los astros se suceden en sobreimpresión sobre el fondo negro de una escenografía, mientras que los exploradores, tumbados, duermen y sueñan.» (sobre Viaje a la Luna)
Georges Sadoul (1904-1967) Historiador cinematográfico

CORAZÓN FIEL (Coeur fidèle) – 1923

Director Jean Epstein
Guion Jean Epstein y Marie Epstein
Fotografía Paul Guichard
Producción Pathé
Nacionalidad Francia
Duración 97m. B/N
Reparto Léon Mathot, Gina Manès, Edmond Van Daële, Claude Benedict, Marie Epstein, Madame Maufroy, Madeleine Erickson.

«El amor todo lo puede olvidar.»

El intrépido y presuntuoso talento estético de Jean Epstein fue presentado en sociedad gracias a este manido relato melodramático de carácter naturalista acerca de la rivalidad que consignan dos hombres de distinto talante, condición e intenciones por el amor de una joven huérfana, adoptada y explotada por el despótico dueño de un mísero bar del puerto de Marsella. El realizador de origen polaco se apoyaría en una crónica cotidiana de admirable pulcritud para dar rienda suelta a su poderosa creatividad visual y a una inventiva empírica sin parangón, que flirteaba con las sobreimpresiones, el desenfoque o el ralentí en las escenas de mayor dramatismo, y, cuyo punto culminante, residía en la antológica secuencia de la feria, donde se aglutinaban con exaltación y lirismo numerosas técnicas como el montaje rítmico, la cámara subjetiva o el encuadre oblicuo. En su momento, la conmovedora osadía vanguardista de la cinta causó un enorme impacto y levantó enérgicas polémicas, y, en la actualidad, cabe considerarla como una de las creaciones más significativas de aquel movimiento de obvio trasfondo psicológico y honda formación intelectual llamado impresionismo.

Otras películas mudas en las que se utiliza la técnica de la SOBREIMPRESIÓN

La carreta fantasma – Victor Sjöström (1921)
Amanecer – F.W. Murnau (1927)
Cuatro hijos – John Ford (1928)

BOTA (Diario de una camarera)

Tipo de calzado que cubre el pie y parte del tobillo y que puede llegar hasta la rodilla o la ingle. En un principio fueron diseñadas como calzado de trabajo con la finalidad de mejorar la protección del pie y la articulación del tobillo. Existen infinidad de variedades según altura, color, material y estilo. La mayoría tiene un tacón, claramente diferenciado de la suela aunque estén ambos fabricados en el mismo material (…) Las botas femeninas de vestir logran abrigar el pie y al mismo tiempo dar mayor altura a la mujer y estilizar las piernas. Esta es una de las razones por las que las botas de mujer suelen ser más ajustadas que las masculinas; además de poderse lucir con faldas y por tanto mostrar más la caña. (Wikipedia)

«Pegas donde más duele, cada vez duele más. Y cómo voy a discutir, si las suelas de mis botas corren como dos idiotas siempre detrás de ti.»
Christina Rosenvinge (1964-) Cantautora española

DIARIO DE UNA CAMARERA (Le journal d’une femme de chambre) – 1964

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière
Fotografía Roger Fellous
Producción Ciné-Alliance/Filmsonor/Speva Films/Dear/Film Produzione
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 97m. B/N
Reparto Jeanne Moreau, Michel Piccoli, Françoise Lugagne, Georges Géret, Daniel Ivernel, Jean Ozenne, Joëlle Bernard, Gilbert Géniat.

«A mi edad puedo permitirme algún que otro capricho, ¿verdad? Por ejemplo, tus botines están sucios y no me parece adecuado que una señorita encere sus propios botines. Respeto mucho a las mujeres. Por eso, estos queridos botines serás lustrados por mí.»

Excelente adaptación de la homónima novela picaresca de Octave Mirbeau, adecuada a la pantalla con anterioridad por Jean Renoir en MEMORIAS DE UNA DONCELLA (1946) y recientemente versionada a cargo de Benoît Jacquot, que supuso el inicio de la fructífera segunda etapa francesa de su realizador, marcada por su brillante colaboración con el guionista Jean-Claude Carrière. Trasladando la acción del relato a finales de los años veinte, poca en la que surgió la revolución surrealista y se prohibiría su mítica LA EDAD DE ORO (1930), Buñuel lanzó un implacable ataque contra la decadente sociedad conservadora a través de las andanzas de una joven criada parisina al servicio de una familia de aristócratas rurales normandos, carcomidos por la diferenciación clasista y distintos vicios de carácter lascivo y fetichista. Dotada de una refinada ambientación y un tono manifiestamente sosegado, constituye una de las obras con mayor carga política del realizador español y contiene una de las grandes interpretaciones de la sutil Jeanne Moreau, perfectamente acompañada del gallardo Michel Piccoli.

Otras películas donde despuntan las sensuales BOTAS de sus protagonistas femeninas

Barbarella – Roger Vadim (1967)
Pretty woman – Garry Marshall (1990)
El diablo viste de Prada – David Frankel (2006)

POLO (Los amantes)

Deporte de equipos, en el que dos conjuntos con cuatro jinetes cada uno, montados a caballo, intentan llevar una pequeña pelota de madera o plástico hacia la portería del rival, formada por dos postes de mimbre, por medio de un taco o mazo. El objetivo consiste en marcar la mayor cantidad de goles. El deporte tradicional del polo se juega en un campo de hierba de 270 por 150 metros (equivalentes a 300 por 260 yardas).​ Es un deporte antiguo, cuya práctica se remonta a hace más de dos mil años atrás, y cuyo origen probable se halla en Asia Central. (Wikipedia)

«El único deporte que sigo es el polo. Y la mayor parte del esfuerzo lo realiza un caballo…»
Felipe de Edimburgo (1921) Consorte de la reina Isabel II del Reino Unido

LOS AMANTES (Les amants) – 1958

Director Louis Malle
Guion Louis de Vilmorin
Fotografía Henri Decae
Música Johannes Brahms
Producción Nouvelles Editions de Filmes
Nacionalidad Francia
Duración 88m. B/N
Reparto Jeanne Moreau, Jean-Marc Bory, José Luis de Villalonga, Gaston Modot, Judith Magre, Alain Cuny, Michèle Girardon, Pierre Frag.
* Johannes Brahms – String sextet no. 1 in B major

“Se fueron en un largo viaje, en el que conocieron las incertidumbres. No sabían si encontrarían la felicidad de su primera noche. Ya, en la peligrosa hora de la madrugada, Jeanne había dudado de ella. Tenía miedo. Pero no se arrepentía de nada”

Louis Malle instauró su fama de cineasta polémico con la descomedida polvareda suscitada en el Festival de Venecia tras el laureado concurso de este penetrante drama romántico, inspirado en la novela corta Point de lendemain de Vivant Denon. Vista hoy en día, resulta ridículo tildar de obra provocadora a esta intuitiva crónica del tórrido y fortuito romance adúltero que una burguesa treintañera de Dijon, asfixiada por los falsos prejuicios y las falsas convenciones provincianas de su entorno, emprende con un joven y enigmático arqueólogo a su regreso de París, donde acude a menudo para alternar con un jugador de polo español. Estableciendo un arquetipo de mujer moderna, apasionada, sensual e inteligente, Jeanne Moreau maravillaba con el esplendor de su belleza y lenguaje corporal entre las elegantes imágenes de esta audaz exaltación del placer erótico, que, en lugar de institucionalizar la infidelidad conyugal (como en su día fue interpretada), pretendía detener el tiempo para captar la fragancia de una palpitación amorosa en su máximo estado transitorio de felicidad y plenitud hedonista.

Otras películas donde se practica el POLO

The smart set – Jack Conway (1928)
Olimpiada – Leni Riefenstahl (1938)
El caso Thomas Crown – Norman Jewison (1968)

MALDAD (Las diabólicas)

Condición negativa relativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por su entorno y quienes le rodean. Actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente usando la astucia, los códigos de conducta, moral o comportamiento oficialmente correctos en un grupo social. (Wikipedia)

“El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad”
Albert Einstein (1879-1955) físico alemán de origen judío

LAS DIABÓLICAS (Les diaboliques) – 1955

Director Henri-Georges Clouzot
Guion H.G. Clouzot, Jérôme Géronimi, Frédéric Grendel y René Masson
Fotografía Armand Thirard
Música Georges Van Parys
Producción Filmsonor/Vera Film
Nacionalidad Francia
Duración 110m. B/N
Reparto Simone Signoret, Véra Clouzot. Paul Meurisse, Charles Vanel, Georges Chamarat, Jean Brochard, Michel Serrault, Jean Lefebvre.

«Si, tienes razón, no valgo nada. Soy una mala persona, una pequeña ruin. Eso es lo que él dijo. Pero la pequeña ruin tendrá su venganza (…) Mi único temor es que él nunca sabrá que yo lo maté»

Habilidosa adaptación de la novela Celle qui n’était plus de Boileau y Narcejac, que acabó de explotar la figura de H.G. Clouzot como el adalid europeo de un cine fundamentado en la hosquedad, la hipocondría, la ofuscación y la ruindad. El diabólico plan para erradicar el aborrecible despotismo del director de un lúgubre internado que traman su esposa y su amante, considerado en su momento como un producto artificioso y excesivamente granguiñolesco, deviene en realidad un competente ejemplar de suspense psicológico, alzado por un verismo de umbría fogosidad e interpretado por un terceto de actores francamente inspirado, y, en el caso de Véra Clouzot (consorte del realizador), incluso premonitorio, pues perecería en las mismas circunstancias que su desamparado personaje. Esta enfatizada representación de la abyecta maldad de la condición terráquea ha padecido múltiples emulaciones, incluso un anémico e irrisorio remake dirigido por Jeremiah S. Chechik en 1996, donde únicamente podía destacarse la casi siempre sugestiva presencia de Sharon Stone.

Otras películas que reflexionan sobre la MALDAD 

Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
El silencio de los corderos – Jonathan Demme (1991)
La cinta blanca – Michael Haneke (2009)

AGOBIO (El proceso)

1. Sensación de ansiedad o inquietud intensa provocada por una situación o dificultad que cuesta mucho de superar.
2. Preocupación, problema o dificultad, especialmente el que provoca que una persona tenga esta sensación de ansiedad.
(google.es)

«Hijos del agobio y del dolor, cien fuerzas que inundan el corazón te separan de ti. Quiero sentir algo que me huela a vida, que mi sangre corra loca de pasión, descubrir la música que hay en la risa, la luz profunda y el amor» (canción Hijos del agobio de Triana)
Jesús de la Rosa Luque (1948-1983) Músico, cantante y compositor español

EL PROCESO (Le procès) – 1962

Director Orson Welles
Guión Orson Welles
Fotografía Edmond Richard
Música Jean Ledrut
Producción Paris-Europa Productions/Hisa Film/FICIT
Nacionalidad Francia/ Italia/ Alemania
Duración 118m. B/N
Reparto Anthony Perkins, Jeanne Moreau, Orson Welles, Max Haufler, Romy Schneider, Suzanne Flon, Akim Tamiroff, Elsa Martinelli.
* Tomaso Albinoni – Adagio

«Estar encadenado es a veces más seguro que estar libre»

Personal e indescriptible versión de la célebre novela homónima de Franz Kafka, que, pese al rechazo comercial y la controversia crítica que suscitó en el momento de su estreno, perdura hoy en día como uno de los más apasionantes legados fílmicos del genial cineasta. Desde el hipnotizador prólogo, elaborado por Alexandre Alexeieff en su célebre tapiz de alfileres, Orson Welles dejaba claro su intención de transmitir una fuerte sensación de agobio y desbordar la capacidad de asombro del espectador con la abstracción y exuberancia de su propósito estético (fundamentalmente singular en la utilización creativa de los decorados y en la estremecedora e ingente expresividad de sus planos-secuencia) sin deteriorar en absoluto el desalentador discurso sobre las propiedades represivas y manipuladoras del poder establecido que deparaba el inexplicable procesamiento del protagonista, alegórico representante del conjunto de la humanidad. Una dantesca pesadilla conceptual, hábil además en su ostentación erótica y en la desfachatez de sus interpretaciones, que sería considerada por el mismísimo Charles Chaplin como la cumbre del arte cinematográfico.

Otras películas que transmiten una fuerte sensación de AGOBIO

La semilla del diablo – Roman Polanski (1968)
Barton Fink – Joel Coen (1991)
Pi, fe en el caos – Darren Aronofsky (1998)