Estados Unidos

IDILIO (Tú y yo)

La palabra idilio se emplea con recurrencia cuando se quiere dar cuenta de aquella relación amorosa romántica e intensa que viven dos individuos, por tanto, es que al idilio se lo concibe como una situación perfecta e ideal de la pareja que lo está experimentando. (definicionabc.com)

«Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida»
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo, escritor y poeta irlandés

TÚ Y YO (An affair to remember) – 1957

1957. Tu y yo

Director Leo McCarey
Guion Leo McCarey, Delmer Daves y Donald Odgen Stewart
Fotografía Milton Krasner
Música Hugo Friedhofer
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. Color
Reparto Cary Grant, Deborah Kerr, Cathleen Nesbitt, Richard Denning, Neva Patterson, Charles Watts, Fortunio Bonanova, Louis Mercier.

«Yo tuve la culpa de todo, estaba mirando arriba. En lo más cerca del cielo… estabas tú»

No pudo disponer McCarey de una pareja interpretativa más solvente y glamourosa para recomponer la romántica historia del azaroso idilio alumbrado bajo el fulgor de un crucero de lujo entre un frustrado pintor con aureola de playboy y una excantante de club nocturno, poco antes de sucumbir ambos a un proyecto conyugal confortable y acorde a la cultura del capitalismo. El eminente realizador no sólo superó la exitosa versión de 1939 sino que alcanzó una de las cimas del melodrama clásico al amoldar una puesta en escena minuciosa y refinada, que, por un lado, explotaba la elegante socarronería de Cary Grant en un primer segmento a modo de sofisticada comedia, y, por otro, realzaba las distinguidas cualidades dramáticas de Deborah Kerr en una prodigiosa exposición de sentimientos lacerados y anhelantes. Un delicado análisis de las relaciones de pareja, enaltecido con una exquisita fotografía en Cinemascope, que contenía momentos tan sublimes como el beso fuera de campo en la cubierta del barco, la idílica escala en Villefranche o el apoteósico climax de su lacrimógeno desenlace.

Otras películas que narran la historia de un IDILIO

Hiroshima, mi amor – Alain Resnais (1959)
Memorias de Africa – Sidney Pollack (1985)
Los puentes de Madison – Clint Eastwood (1995)

ADICCIÓN (Réquiem por un sueño)

Enfermedad física y psicoemocional, según la Organización Mundial de la Salud. En el sentido tradicional es una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada por la satisfacción que ésta causa a la persona. Está conformada por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos (síndrome de abstinencia) del adicto, y éstos actúan en aquellas actividades diseñadas para conseguir la sensación o efecto deseado y/o para comprometerse en la actividad deseada (comportamientos adictivos). (Wikipedia)

«La adicción nunca debería ser tratada como un delito. Debe ser abordada como un problema de salud.»
Ralph Nader (1934-) Activista y abogado estadounidense

REQUIEM POR UN SUEÑO (Requiem for a dream) – 2000

2000. Requiem por un sueño

Director Darren Aronofsky
Guion Darren Aronofsky y Hubert Selby Jr.
Fotografía Matthew Libatique
Música Clint Mansell
Producción Artisan Enterteinment/Thousand Words
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 102m. Color
Reparto Ellen Burstyn, Jared Leto, Jennifer Connelly, Marlon Wayans, Louise Lasser, Keith David, Christopher McDonald, Michael Kaycheck.

«Es un motivo para levantarme por la mañana, un motivo para perder peso, para ponerme el vestido rojo… y es un motivo para sonreír. Convierte el mañana en algo positivo.»

Revelado a nivel internacional gracias a un ingenioso y revolucionario thriller pseudo-fantástico, PI, FE EN EL CAOS (1998) -su ópera prima- Darren Aronofsky porfió en la demostración de su talento como cineasta al incomodar nuestra conciencia con esta arriesgada y tremendista adaptación de la novela que Hubert Selby Jr. trazó sobre los diferentes tipos de adicciones que vulneran sin piedad el bienestar de la sociedad de consumo. Así pues, reemplazando las calles del Bronx del relato original por el Coney Island de su infancia, el joven realizador describía de forma paralela la paulatina rendición psíquica y fisiológica de tres jóvenes vinculados al tráfico de estupefacientes y la viuda ama de casa y madre de uno de ellos -pasmosa composición de Ellen Burstyn-, entregada sin mesura al consumo de bazofia televisiva y anfetaminas para adelgazar. Filmada con un estilo cínico y deliberadamente desaseado, perfeccionaba su sobrecogedora crudeza con modernas técnicas digitales -especialmente visibles en la dilatación de las pupilas tras el efecto de la heroína- y un convulsivo montaje musical.

Otras películas marcadas por algún tipo de ADICCIÓN

Días sin huella – Billy Wilder (1945)
Días de vino y rosas – Blake Edwards (1962)
Trainspotting – Danny Boyle (1996)

TIENDA (El bazar de las sorpresas)

Tipo de establecimiento comercial en el cual la gente compra bienes o servicios a cambio del desembolso de una determinada cantidad de dinero, es decir, del valor monetario con el cual el producto o servicio ha sido asignado. (definicionabc.com)

«Una tienda de libros es una de las pocas evidencias que tenemos de que la gente todavía piensa»
Jerry Seinfeld (1954-) Comediante, actor y escritor estadounidense

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS (The shop around the corner) – 1940

shop

Director Ernst Lubitsch
Guion Samson Raphaelson
Fotografía William Daniels
Música Werner R. Heymann
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto James Stewart, Margaret Sullavan, Frank Morgan, Felix Bressart, William Tracy, Joseph Schildkraut, Sara Haden, Inez Courtney.

«Olvidemos los problemas de nuestras vidas, hablemos de las cosas importantes y hermosas que hay en el mundo. No perdamos el tiempo explicándonos los vulgares detalles de cómo nos ganamos la vida. No lo hagamos»

Pocas veces el refinamiento moral y la elegancia descriptiva del llamado ‘toque’ Lubitsch aplicó los volubles resortes del corazón con tanta profundidad emotiva como en esta memorable comedia sentimental, basada en la obra teatral Parfumarie de Nikolaus Laszlo, que narraba cómo dos dependientes mal avenidos de una tienda de objetos de regalo de Budapest mantienen una romántica relación epistolar ignorando sus respectivas identidades. Esta característica situación de equívoco, objeto de una versión musical de Robert Z. Leonard, IN THE GOOD OLD SUMMERTIME (1949), y una insípida actualización de Nora Ephron, TIENES UN E-MAIL (1998), se apoyaba en un excelente guion de Samson Raphaelson, colmado de referencias culturales y deliciosos diálogos, para amoldar con sutil ironía cuestiones como el retraimiento afectivo, el temor a la sexualidad o, incluso, el desempleo. El portentoso alarde de exactitud en el encuadre y en el uso del fuera de campo, su mítica pareja protagonista y una privativa galería de actores secundarios redondeaban esta obra maestra.

Otras películas ambientadas en una TIENDA

La pequeña tienda de los horrores – Roger Corman (1960)
La tienda de la calle Mayor – J.Kadár y E.Klos (1965)
Clerks – Kevin Smith (1994)

VENTRILOQUIA (El trío fantástico)

Arte de modificar la voz para imitar otras voces u otros sonidos. Dado que la ventriloquia está orientada al mundo del espectáculo, forma parte de la brillantez de la actuación el que la emisión de voz se haga de la forma más discreta posible, esto es, que el ventrílocuo sea capaz de dar voz al muñeco sin mover, o casi sin mover, los labios, de modo que una vez proyectada la voz, parezca originarse efectivamente en el propio muñeco. (Wikipedia)

«Los hechos son marionetas de ventrílocuo. Sentados en las rodillas de un hombre sabio emitirán palabras sabias; en caso contrario no dirán nada o dirán tonterías»
Aldous Huxley (1894-1963) Escritor británico

EL TRÍO FANTÁSTICO (The unholy three) – 1925

trio

Director Tod Browning
Guion Waldemar Young
Fotografía David J. Kesson
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 69m. B/N
Reparto Lon Chaney, Mae Busch, Victor McLaglen, Harry Earles, Matthew Betz, Matt Moore, Edward Connelly, Charles Wellesley.

«Eso es todo lo que hay en la vida, amigos: una pequeña risa, una pequeña lágrima…»

La cuarta colaboración entre Lon Chaney y Tod Browning, acaso el realizador que mejor supo indagar en la vertiente turbadora y enigmática del actor, dio como resultado este espinoso thriller en torno a la inverosímil asociación criminal entre un ventrílocuo travestido de anciana, un forzudo circense y un enano de lo más infame. Las fechorías de este triunvirato tan demencial como taxativo del universo feriante, tétrico y deforme que siempre gustó en cultivar su autor requirieron una consumada mixtura de componentes dramáticos, humorísticos e incluso románticos, una inusual destreza narrativa a la hora de gestionar las escenas de suspense, y, cómo no, unas sugerentes caracterizaciones de sus intérpretes. El propio Chaney protagonizó en 1930 a las órdenes de Jack Conway, y acompañado nuevamente del diminuto Harry Earles, una curiosa variación de la historia que supuso la primera y última película sonora del mítico «hombre de las mil caras», ya que solo un mes después de su estreno fallecería a causa de un cáncer de garganta con sólo 44 años de edad.

Otras películas sobre VENTRILOQUIA

Al morir la noche – A.Cavalcanti, C.Crichton, B.Dearden y R.Hamer (1945)
Agárrame si puedes – M.Frank y N.Panama (1954)
Magia – Richard Attenborough (1978)

VITALIDAD (Un americano en París)

Energía y actividad para vivir o desarrollarse. (Larousse Editorial)

«La vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar».
Francis Scott Fitzgerald (1896-1940) Novelista estadounidense

UN AMERICANO EN PARÍS (An american in Paris) – 1951

american

Director Vincente Minnelli
Guion Alan Jay Lerner
Fotografía Alfred Gilks y John Alton
Música George Gershwin, Saul Chaplin y Johnny Green
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. Color
Reparto Gene Kelly, Leslie Caron, Oscar Levant, Georges Guétary, Nina Folch, Eugene Borden, Martha Bamattre, Ann Codee y George Davis.

«También hay quien dice, señorita, que yo no pinto como un pintor, pero eso a mí no me importa. El desaliento todavía me estimula más»

Adaptación del superlativo musical de George Gershwin, instalada con todos los honores entre las cimas del género en su vertiente clásica, que describe con rebosante vitalidad y exquisito gusto artístico la relación amorosa entre un vigoroso pintor norteamericano asentado en Montmartre y la novia de un cantante de music-hall. Las constantes referencias culturales de esta celebración del dinamismo corporal, íntegramente rodada en estudio, culminan en un ballet final de casi veinte minutos de duración, donde el talento decorativista de Cedric Gibbons y el vestuario de Irene Sharaff rinden homenaje al expresionismo pictórico de Renoir, Toulouse-Latrec o Rousseau bajo una atmósfera onírica y un desvarío cromático extraordinarios. Pero en ella concurren muchos otros números de antología: I got rythm (donde Kelly hace claqué junto a un grupo de niños), el romántico Our love is here to stay (en el que el actor-coreógrafo baila junto a Leslie Caron a orillas del Sena), el pintoresco Oscar Levant y su Tra-la-la, el fastuoso I’ll build a starway to paradise, de la mano de Georges Guétary, o la bellísma canción ‘S wonderful.

Otras películas cuyos protagonistas derrochan VITALIDAD a raudales

Sucedió una noche – Frank Capra (1934)
El hombre que pudo reinar – John Huston (1975)
La vida es bella – Roberto Benigni (1998)