GÉNEROS

VIRGINIDAD (Las dos inglesas y el amor)

En términos generales, es el estado en el que un proceso u objeto cualquiera se mantiene sin haber sufrido ninguna alteración desde su origen. En el ámbito de lo sexual, es el término coloquial que se aplica a la persona que no ha tenido experiencias sexuales. (Wikipedia)

“La mujer pierde su virginidad cuando quiere, y el hombre cuando puede.”
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor y dramaturgo español

LAS DOS INGLESAS Y EL AMOR (Les deux anglaises et le continent) – 1971

Director François Truffaut
Guion François Truffaut y Jean Gruault
Fotografía Néstor Almendros
Música Georges Delerue
Producción Les Films du Carrosse/Cinétel
Nacionalidad Francia
Duración 130m. Color
Reparto Jean-Pierre Léaud, Kika Marksham, Stacey Tenderer, Sylvia Marriott, Irène Tunc, Philippe Leotard, Marie Mansart, David Markham.

«No es el amor lo que perturba la vida, sino la incertidumbre del amor. No tengo esperanza. Sólo sé que hay que tenerla. Es vital, hay que tenerla. La vida está hecha de fragmentos que no se unen.»

Una de las obras maestras más herméticas e ignoradas de Truffaut, en la que volvía a adaptar otro apasionado ejercicio literario de Henri-Pierre Roché, donde se invertía el trío amoroso presentado en JULES Y JIM de forma casi epistolar para describir con solapada y omnipresente sensualidad la compleja relación de aprecio, ternura y pasión que comparten a finales del siglo XIX un pipiolo parisino con vocación de escritor y dos virginales damiselas británicas de candoroso atractivo. La recurrente e intrínseca obsesión de su autor por desvelar las distintas trabas y adversidades que debemos superar hasta alcanzar ese sentimiento transitorio que idealistamente tasamos como amor absoluto adquirió una compostura de expresividad y romanticismo inusitada, especialmente si nos atenemos a la pregonada tendencia existencialista que siempre ha caracterizado la filmografía del maestro francés. El tremendo fracaso que supuso en su momento no hacía justicia a una película exquisita, narrada con firmeza, determinación y naturalidad bajo un cariz lírico tan pulido y detallista como metafórico, enriquecedor y culturizante.

Otras películas que tratan el tema de la pérdida de la VIRGINIDAD

Trenes rigurosamente vigilados – Jirí Menzel (1966)
La última película – Peter Bogdanovich (1971)
Un verano en La Goulette – Férid Boughedir (1995)

ESTIBADOR (La ley del silencio)

Persona que tiene por oficio cargar y descargar las mercancías de las embarcaciones y se ocupa de la adecuada distribución de los pesos. (google.es)

«Los estibadores, con sus reclamaciones, uso del derecho de huelga y unidad sindical, se han convertido en un incómodo recuerdo del pasado, un pésimo ejemplo, una mala influencia» (artículo «Los privilegios de Marlon, el estibador«)
Pilar Ruiz (1969-) Periodista y directora de cine española

LA LEY DEL SILENCIO (On the waterfront) – 1954

Director Elia Kazan
Guion Budd Schulberg
Fotografía Boris Kaufman
Música Leonard Bernstein
Producción Columbia/Horizon
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. B/N
Reparto Marlon Brando, Eva Marie Saint, Lee J. Cobb, Karl Malden, James Westerfield, Rod Steiger, Pat Henning, Leif Erikson, Tony Galento.

«Tú no lo entiendes. Podría haber tenido clase. Pude haber sido un campeón. Pude haber sido alguien, en lugar de un vago, que es lo que soy, seamos sinceros»

Impetuoso melodrama gangsteril, basado en investigaciones sobre el sindicato portuario neoyorquino que el propio guionista Budd Schulberg acometió a partir del reportaje periodístico Crime on the waterfront (premio Pulitzer) de Malcolm Johnson, principalmente evocado por representar una de las obras más polémicas de su realizador, tanto por su apelación reaccionaria como por el dudoso planteamiento que proponía de una problemática social y moral. Intentando justificar su postura en la «caza de brujas», donde luchó contra su propia conciencia antes de convertirse en confidente para el Comité de Actividades Antiamericanas, Kazan rubricó esta apología de la delación en torno a la historia de un exboxeador empleado en los muelles que se rebela contra la poderosa organización criminal que controla, explota y atemoriza al colectivo de estibadores. La película, uno de los títulos más rentables de la historia de la Columbia, destaca por su conmovedora intensidad dramática, intimista y psicológica, una excelente fotografía de Boris Kaufman y un impecable reparto encabezado por Marlon Brando, en una de sus composiciones más recordadas.

Otras películas cuyo protagonista trabaja como ESTIBADOR

Ciudad portuaria – Ingmar Bergman (1948)
Donde la ciudad termina – Martin Ritt (1957)
Panorama desde el puente – Sidney Lumet (1962)

SOLEDAD (Gertrud)

Carencia de compañía que experimenta un individuo. Este aislamiento y falta de contacto con otras personas puede deberse a diferentes cuestiones, por propia elección de la persona porque se siente triste y no tiene ganas de vincularse con otros, o bien por el contrario, porque le gusta y disfruta estando sin ningún tipo de compañía; otras causas pueden ser una enfermedad altamente contagiosa, hábitos sociales desviados, o la imposibilidad de encontrar alguien con quien compartir su vida, en el caso que la soledad sea en materia de pareja, entre las más comunes. (definicionabc.com)

«La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente.»
Carmen Martín Gaite (1925-2000) Escritora española

GERTRUD (Gertrud) – 1964

Director Carl Th. Dreyer
Guion Carl Th. Dreyer
Fotografía Henning Bendsten
Música Jörgen Jersild
Producción Palladium Film
Nacionalidad Dinamarca
Duración 119m. B/N
Reparto Nina Pens Rode, Bendt Rothe, Ebbe Rode, Baard Owe, Karl Gustav Ahlefeldt, Axel Ströbye, Vera Gebuhr, Anna Malberg.

«Amor. Una gran palabra. Hay tanto que amas… Amas el poder y el honor, te amas a ti mismo, tu vida intelectual, tus libros, tus habanos… Y estoy segura de que me amas a veces.»

Hermoso e insondable testamento de un virtuoso cineasta de 75 años, inspirado en la obra teatral homónima de Hjalmar Söderberg, que sigue desafiando el inexorable paso del tiempo para consolidarse como una de las obras de arte cinematográfico más insignes de la década de los sesenta. Aplicando un valioso e intransferible estilo ubicado entre la modernidad y el más puro clasicismo, la película explora las angustias existenciales de una acomodada fémina (imponente composición de Nina Pens Rode), cuya infructuosa búsqueda de la sublimidad amorosa acaba por transformarla en un ser esquivo, ambiguo e intransigentemente desesperanzado. Encauzada a través de una artificial y ceremoniosa puesta en escena, acompasada por un sosegado ritmo narrativo, alumbrada con una diáfana luminosidad, dialogada con una elocuencia más que convincente y decorada con seductora delicadeza por Kai Rasch, constituye una abismal, premonitoria y enriquecedora reflexión sobre la soledad del alma y la imposibilidad de alcanzar la complacencia total en materia amorosa.

Otras películas que abordan el tema de la SOLEDAD emocional

Taxi driver – Martin Scorsese (1976)
Tres colores: Azul – Krzysztof Kieslowski (1993)
Her – Spike Jonze (2013)

PELUQUERÍA (El marido de la peluquera)

Local donde se ofrecen varios servicios estéticos, principalmente el corte de pelo, pero también suelen realizarse otros como afeitado, depilado, manicura, pedicura, etc. Cuando se trata de muchos servicios diferentes suele llamarse salón de belleza. (Wikipedia)

«Ha vuelto Rasputín, se acabó la guerra fría, ¡que viva la peluquería! Y uno no sabe si reír o si llorar, por lo menos que le pongan hash a la pipa de la paz.» (canción El muro de Berlín)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL MARIDO DE LA PELUQUERA (Le mari de la coiffeuse) – 1990

Director Patrice Leconte
Guion Patrice Leconte
Fotografía Eduardo Serra
Música Michael Nyman
Producción Lambart Productions/TF1 Films/Centre National de la Cinématographie
Nacionalidad Francia
Duración 80m. Color
Reparto Jean Rochefort, Anna Galiena, Roland Bertin, Maurice Chevit, Jacques Mathou, Ticky Holgado.

«Mi padre siempre decía que la vida era muy sencilla, que bastaba con desear con mucha fuerza algo o alguien para obtenerlo. El fracaso no era más que la prueba de que el deseo no había sido suficientemente intenso.»

Prolongando el análisis sobre la irracionalidad de una pasión obsesiva acuñado en su anterior MONSIEUR HIRE (1989), Patrice Leconte sedujo a crítica y público con este persuasivo melodrama de romanticismo fortuito, espontáneo a impetuoso acerca del proceso de fascinación que despiertan las peluqueras en el protagonista desde su ya remota niñez, culminado al contraer matrimonio con la acogedora, apasionada y voluptuosa Mathilde. El irregular director galo, afectado siempre por su dualidad, ambivalencia y propensión a alejarse de lo establecido, engrandeció la anécdota a través de un ritmo narrativo pausado y un tono esencialmente ligero, precintado con deliciosos pormenores líricos, adecuadas dosis de patética comicidad y escenas eróticas cargadas de un extraordinario poder de sugestión. A todo ello cabe añadir la perfecta química mostrada por Jean Rochefort y la sensual Anna Galiena, la resplandeciente iluminación a cargo de Eduardo Serra y el primoroso intimismo melódico de Michael Nyman, alternado con jubilosas y algo redundantes canciones de estilo árabe.

Otras películas parcialmente ambientadas en una PELUQUERÍA

La escalera – Stanley Donen (1969)
Magnolias de acero – Herbert Ross (1989)
El hombre que nunca estuvo allí – Joel Coen (2001)

MUERTE (El séptimo sello)

Efecto terminal que resulta de la extinción del proceso homeostático en un ser vivo; y con ello el fin de la vida.1​ Puede producirse por causas naturales (vejez, enfermedad, consecuencia de la cadena trófica, desastre natural) o inducidas (suicidio, homicidio, eutanasia, accidente, desastre medioambiental). (Wikipedia)

“El único amor consecuente, fiel, comprensivo, que todo lo perdona, que nunca nos defrauda, y que nos acompaña hasta la muerte es el amor propio.”
Oscar Wilde (1854-1900) Escritor, poeta y dramaturgo irlandés

EL SÉPTIMO SELLO (Det sjunde inseglet) – 1957

Director Ingmar Bergman
Guion Ingmar Bergman
Fotografía Gunnar Fischer
Música Erik Nordgren
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 95m. B/N
Reparto Max Von Sydow, Gunnar Björnstrand, Bengt Ekerot, Nils Poppe, Inga Landgré, Bibi Andersson, Maud Hansson, Gunnel Lindblom.

«Hoy ha venido a buscarme la Muerte y estamos jugando al ajedrez. Una prórroga que me da la oportunidad de hacer algo importante (…) He gastado mi vida en diversiones, viajes, charlas sin sentido. Mi vida ha sido un absurdo. Creo que me arrepiento.»

La etapa intermedia en la filmografía bergmaniana, período en el que se reemplazó la alternancia de dramas y comedias para hurgar en cuestiones trascendentes como la religión o la Vida y la Muerte, arrancó con este portentoso fresco medieval con tintes fantásticos en torno a los conflictos espirituales que atosigan a un desencantado caballero a su regreso de las Cruzadas y las pintorescas andanzas que éste experimenta en compañía de su lacayo y unos cómicos ambulantes en una Europa azotada por la peste negra. El creador sueco compuso una de sus obras más emblemáticas e irreemplazables al profundizar en el origen del conocimiento humano con esta alegórica investigación sobre la existencia de Dios, engrandecida por un tratamiento plástico de una fuerza emotiva capaz de extraer secuencias de una tesitura simbólica y poética tan sublimes como la antológica partida de ajedrez que la mismísima Muerte (Bengt Ekerot) concede al caballero medieval (al parecer, inspirada en un mural del pintor Albertus Pictor) para que éste pueda obtener una prórroga que le permita seguir buscando un sentido a la vida.

Otras películas donde la MUERTE adopta forma humana y aparece como un personaje más

La muerte de vacaciones – Mitchell Leisen (1934) / Fredrich March
Macario – Roberto Gavaldón (1960) / Enrique Lucero
Empieza el espectáculo – Bob Fosse (1979) / Jessica Lange