Drama psicológico

DELIRIO (Él)

Estado de alteración mental en el que se producen excitación, desorden de las ideas y alucinaciones. (Larousse Editorial)

«Cuando una persona sufre delirio, lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión»
Robert Maynard Pirsig (1928-) Escritor estadounidense

ÉL (Él) – 1953

EL1

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Luis Alcoriza
Fotografía Gabriel Figueroa
Música Luis Hernández Bretón
Producción Nacional Films
Nacionalidad México
Duración 91m. B/N
Reparto Arturo de Córdova, Delia Garcés, Luis Beristáin, Aurora Walker, Manuel Donde, Carlos Martínez Baena, Fernando Casanova.

«Nada parece guiado por la razón, sino por el sentimiento, la emoción, el instinto…»

Bajo la apariencia de un melodrama desaforado, Buñuel perfiló un cuadro clínico de patología psicótica partir del progresivo viaje al infierno de la pasión autodestructiva y los celos infundados que, desde su enlace matrimonial con una joven discreta y delicada, emprende un honorable caballero latifundista, beato y sexualmente impoluto a pesar de haber rebasado ya los cuarenta. Basada libremente en la novela homónima de Mercedes Pinto, constituye otra sátira feroz y subversiva acerca de las falsas apariencias y los frustrados anhelos que definen a la ociosa y reprimida burguesía mexicana, donde religión y fetichismo volvían a entroncarse al son de una narración cabal e impetuosa que retozaba con el flashback o la elipsis con insolente maestría, confiriendo instantes tan turbadores como la retorcida escena de la aguja, el hilo y las tijeras. La escenografía «art-nouveau» de Edward Fitzgerald y los contrastes lumínicos de Gabriel Figueroa contribuyeron a forjar la atmósfera malsana y onírica que dominaba esta irrecusable obra maestra, en su época vilmente postergada.

Otras películas sobre DELIRIOS

Repulsión – Roman Polanski (1965)
Ed Wood – Tim Burton (1994)
Una mente maravillosa – Ron Howard (2002)

RADIACTIVIDAD (Lluvia negra)

Propiedad que poseen ciertos núcleos atómicos de modificarse espontáneamente emitiendo radiación. Cuando la radiactividad se produce en los cuerpos sin intervención de agentes externos recibe el nombre de «natural». Si ha sido provocada se llama «artificial».  (Larousse Editorial)

«Como los impuestos, la radiactividad lleva mucho tiempo con nosotros y en cantidades cada vez mayores; no debe ser odiada ni temida, sino aceptada y controlada… Considere la radiación como algo que debe ser tratado con respeto, evitado cuando sea posible, y aceptado cuando sea inevitable»
Ralph Eugene Lapp (1917-2004) Físico nuclear estadounidense

LLUVIA NEGRA (Kuroi ame) – 1989

Lluvia

Director Shohei Imamura
Guion Shohei Imamura y Toshiro Ishido
Fotografía Takashi Kawamata
Música Tôru Takemitsu
Producción Imamura Productions/Hayashibara Group/Tokokashinsha Film. Co.
Nacionalidad Japón
Duración 123m. B/N
Reparto Yoshiko Tanaka, Kazuo Kitamura, Etsuko Ichihara, Hisako Hara, Shoichi Ozawa, Norihei Miki, Keisuke Ishida, Takashi Miike.

«Hace tiempo que me hago una pregunta, ¿Por qué Estados Unidos arrojó las bombas atómicas? Japón hubiera perdido la guerra igualmente…»

Incorruptible cronista de la historia contemporánea de su país, Shohei Imamura recuperó a partir de la novela homónima de Masuji Ibuse uno de sus episodios más desgarradores, atroces y tremebundos, como fue la exterminadora descarga nuclear que Hiroshima recibió en agosto de 1945 y, sobre todo, los trágicos e irrebatibles efectos radiactivos que ésta traía consigo. Sin ánimo de incurrir en una denuncia directa sobre tal fatídico incidente, se limitó a ofrecer una mirada impávida, calculadora y harto respetuosa sobre la dramática desesperación de sus supervivientes, utilizando como fondo argumental el paulatino desmoronamiento físico y moral de una familia afectada, especialmente el de la hija en edad de merecer. Recurriendo a una ejemplar contextura acronológica y a la aspereza de una imponente fotografía en blanco y negro, el más relevante cineasta japonés desde Kurosawa aplicó su instrucción como documentalista para propagar en toda su magnitud la consternación del Holocausto atómico y fraguar uno de los testimonios apocalípticos más conmovedores que nos ha proporcionado el cine.

Otras películas sobre RADIACTIVDAD

El increíble hombre menguante – Jack Arnold (1957)
La amenaza de Andrómeda – Robert Wise (1971)
Al filo de la oscuridad – Martin Campbell (2010)

MATRIMONIO (Te querré siempre)

Institución social, que puede adoptar forma religiosa, y que crea un vínculo conyugal entre personas naturales. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres. El matrimonio establece entre los cónyuges —y en muchos casos también entre las familias de origen de estos— una serie de obligaciones y derechos que también son fijados por ley, que varían, dependiendo de cada sociedad. (Wikipedia)

“El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

TE QUERRÉ SIEMPRE (Viaggio in Italia) – 1954

viaggio

Director Roberto Rossellini
Guion Roberto Rossellini y Vitaliano Brancati
Fotografía Enzo Serafin
Música Renzo Rossellini
Producción Titanus/Italia/Junior/Sveva/SEC/SCG/Ariane
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 79m. B/N
Reparto Ingrid Bergman, George Sanders, Maria Mauban, Anna Proclemer, Natalia Rai, Leslie Daniels, Paul Müller, Françoise Arnoul.

«En ocho años de matrimonio no nos conocemos. En casa todo parecía perfecto, y ahora que estamos lejos de Inglaterra…»

Asistiendo como atónito testigo a las vicisitudes afectivas de un hastiado matrimonio inglés que viaja a Nápoles para resolver los trámites de una herencia, Rossellini rubricó una penetrante disección de los sentimientos afectivos que concomitaba de forma estremecedora con su propia crisis conyugal con Ingrid Bergman. El genial cineasta manejó con efectividad los tiempos muertos, captó con refulgente luminosidad la naturaleza meridional e hizo especial hincapié en un entorno social y cultural pletórico de manifestaciones antropológicas, como el rescate de los amantes petrificados en las ruinas de Pompeya, hasta formalizar un melodrama de profundo calado humano y moral que sorteaba toda concesión folletinesca para ahondar sin reticencias en los elementos alteradores del estado de ánimo de sus protagonistas. Severamente incomprendida en su momento, figura hoy como una de las obras que más han repercutido en el cine moderno, influyendo decisivamente a la Nouvelle Vague y anticipando el realismo anímico que Antonioni divulgaría con su célebre trilogía sobre la incomunicación.

Otras películas que diseccionan la institución del MATRIMONIO

Secretos de un matrimonio – Ingmar Bergman (1973)
Maridos y mujeres – Woody Allen (1992)
Eyes wide shut – Stanley Kubrick (1999)

EXCITACIÓN (Crash)

Primera parte de una respuesta sexual. Ambos sexos experimentan un aumento del ritmo cardíaco (…) Se inicia con la estimulación que puede ser física, psicológica o una combinación de ambas a través del olfato, la vista, el tacto, el pensamiento o las emociones. (Wikipedia)

«Me atrevo a afirmar que no hay erotismo auténtico sin el arte de la ambigüedad; cuando la ambigüedad es poderosa, más viva es la excitación»
Milan Kundera (1929-) escritor checo

CRASH (Crash) – 1996

crash

Director David Cronenberg
Guion David Cronenberg
Fotografía Peter Sanchitzky
Música Howard Shore
Producción Alliance Com./RPC/Movie Network/Téléfilm Canadá
Nacionalidad Canadá/ Gran Bretaña/ Francia
Duración 98m. Color
Reparto James Spader, Holly Hunter, Elias Koteas, Deborah Unger, Rosanna Arquette, Peter McNeill, Judah Katz, Nicky Guadagni.

«El choque de un automóvil resulta al final un hecho más fecundo que destructivo. Es una liberación de energía sexual…»

La insólita propensión de Cronenberg a reavivar los más depravados instintos de la conciencia terrenal alcanzó su cénit en esta alucinógena e iconoclasta adaptación de la novela homónima de James Graham Ballard, donde se retaba al espectador a presenciar una experiencia de abstrusa y extrema fisicidad con la que poner a prueba su capacidad para tolerar sensaciones propensas a la excitación o al repudio. La malsana y escalofriante deformación psíquica, sexual y deontológica que une a un clandestino grupo de personas aficionadas al insólito morbo fetichista que surge de los accidentes automovilísticos apostó por una puesta en escena de metódica frialdad estética y luctuoso lirismo visionario para establecer una impactante y transgresora metáfora sobre la peligrosa concomitancia entre el temperamento humano y la tecnología moderna. Una subyugante banda sonora compuesta a base de irritantes punteos y una digna labor interpretativa acabaron de atusar el que, sin duda, permanece como el análisis nihilista más malévolo y controvertido de su extremado autor.

Otras películas sobre la EXCITACIÓN sexual

El imperio de los sentidos – Nagisa Oshima (1976)
Lunas de hiel – Roman Polanski (1992)
The pillow book – Peter Greenaway (1996)

ALIENACIÓN (Plan diabólico)

Pérdida de la personalidad, la identidad o las ideas propias de una persona o de un colectivo debido a la influencia o dominación de otra u otras. (Larousse Editorial)

«Sin alienación, no puede haber política»
Arthur Miller (1915-2005) Dramaturgo y guionista estadounidense

PLAN DIABÓLICO (Seconds) – 1966

seconds

Director John Frankenheimer
Guion Lewis John Carlino
Fotografía James Wong Howe
Música Jerry Goldsmith
Producción Paramount/John Frankenheimer/Gibraltar Prod./Joel Prod.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Rock Hudson, John Randolph, Salome Jens, Richard Anderson, Jeff Corey, Will Geer, Murray Hamilton, Frances Reed, Wesley Addy.

«Nunca ha habido una lucha en el alma de un hombre bueno que no fuera dura»

Fiel a su ideología progresista y a esa mirada alegórica, subversiva e incómoda que definió su cine, Frankenheimer adaptó esta oscura novela corta de David Ely para rematar una trilogía oficiosa y pesimista, tras las asimismo perturbadoras EL MENSAJERO DEL MIEDO (1962) y SIETE DÍAS DE MAYO (1964), en torno al uso indebido del avance científico y tecnológico dentro de una sociedad aturdida, alienadora y en clara decadencia moral. La aberrante y fáustica transmutación de físico e identidad a la que es sometido un desencantado banquero cincuentón por parte de una sibilina organización piramidal, presentida ya desde los asfixiantes títulos de crédito de Saul Bass, suscitaba una demoledora reflexión sobre la imposibilidad de recobrar el tiempo perdido y borrar el pasado, los temores y los complejos radicados en nuestra personalidad. Su inquietante música y su amenazadora fotografía distorsionada ampliaron el perfil transgresor de una desdeñada y kafkiana permutación de intimismo (la visita del protagonista a su depuesto hogar) y osadía (la orgiástica ceremonia de la vendimia).

Otras películas sobre ALIENACIÓN

Un rostro entre la multitud – Elia Kazan (1957)
El club de la lucha – David Fincher (1999)
La ola – Dennis Gansel (2008)