GÉNEROS

RECOLECCIÓN (Los espigadores y la espigadora)

Acción y efecto de recolectar (juntar cosas dispersas) (…) El término también puede utilizarse como sinónimo de cosecha, ya que ésta consiste en la recolección de frutos, semillas u hortalizas en el momento en que están maduros (…) La noción de recolección urbana se utiliza para nombrar a la tarea que realizan las personas que buscan bienes útiles en los contenedores de basura. (definicion.de)

«En la sociedad actual está todo demasiado controlado, desnaturalizado. Vivimos bajo el cielo del aire acondicionado, recolectamos en el supermercado y cazamos animales hormonados y envasados. Las personas no estamos diseñadas para eso…»
Endika Urtara (1972-) Cartógrafo y escritor español

LOS ESPIGADORES Y LA ESPIGADORA (Les glaneurs et la glaneuse) – 2000

espigadores

Director Agnés Varda
Guion Agnés Varda
Fotografía Agnés Varda, Didier Doussin, Stéphane Krausz, Didier Rouget y Pascal Sautelet
Música Joanna Bruzdowicz, Isabelle Olivier, Agnès Bredel, Richard Klugman
Producción Ciné Tamaris
Nacionalidad Francia
Duración 82m. Color
Reparto Agnés Varda, Bodan Litnanski, François Wertheimer.

«Si han tenido un pasado todavía pueden tener otra vida, están todavía muy vivos. Todo lo que tienes que hacer es darles una segunda oportunidad»

Angustiada por la inminencia de su vejez, pero imbuida por una jovial furia creadora, Agnés Varda recorrió la vasta geografía francesa acompañada de una pequeña cámara digital, que, a modo de pincel, utilizó para dibujar poéticos y hermosos trazos cotidianos de una sociedad del bienestar marcada por un consumismo tan caótico como materialista. La definición acuñada en su diccionario del término ‘espigador’, así como la reproducción del cuadro de Jean-François Millet que la ilustra, actuaban de coartada motriz para trazar una heterogénea semejanza entre aquella laboriosa y hoy desaparecida costumbre rural de recolectar frutas, trigo o verduras y la cada vez más abundante práctica urbana de rastrear en los despojos, bien por necesidades alimenticias o bien para fomentar el reciclaje agrícola, industrial o artístico. El autocomplaciente desahogo emocional de la cineasta como cosechadora de imágenes excepcionales e inusitadas se fundía con un contemplativo e indiscreto surtido de testimonios, a cual más curioso y marginal, hasta cuajar en una sutil e imaginativa reflexión sobre el transcurrir del tiempo.

Otras películas sobre RECOLECCIÓN

Aleluya – King Vidor (1929)
Arroz amargo – Giuseppe De Santis (1949)
Waste Land – Lucy Walker (2010)

ACELERACIÓN (Wonderland)

Magnitud vectorial que nos indica la variación de velocidad por unidad de tiempo. (Wikipedia)
La aceleración de la imagen, proceso inverso a la ralentización, es una forma de condensar la duración de lo real. Ésta se consigue mediante un registro de cámara por debajo de la duración de lo real. Ésta se consigue mediante un registro de cámara por debajo de la velocidad normal; por ejemplo, a ocho fotogramas por segundo. (Roberto Aparici «La imagen: Análisis y representación de la realidad)

“Toda fuerza ejercida sobre un cuerpo es directamente proporcional a la aceleración que experimentara.”
Isaac Newton (1643-1727) Físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés

WONDERLAND (Woderland) – 1999

wonderland2

Director Michael Winterbottom
Guion Laurence Coriat
Fotografía Sean Bobbitt
Música Michael Nyman
Producción Kismet Films/Revolution Films/Universal/BBC/Polygram
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 108m. Color
Reparto Shirley Henderson, Gina McKee, Molly Parker, Ian Hart, John Simm, Kika Markham, Stuart Townsend, Jack Shepherd, Enzo Cilenti.

«Me gusta pensar en mí misma como alguien independiente, honesta, consciente de mí misma, y me gustaría conocer a alguien que busque amistad y un posible romance.»

El iconoclasta Michael Winterbottom permutó el preciosismo esteticista de su anterior filme, una áspera y obsesiva intriga romántica titulada I WANT YOU (1998), e inspirada en la canción homónima de Elvis Costello, por una orientación realista y hasta cierto punto coral que sirviera para exponer las contrariedades cotidianas que embargan a los integrantes de una familia londinense en su afán por capturar ese pedazo de estima transitoria apropiada para disfrazar su quebradiza situación anímica, moral y afectiva. El resultado fue una crónica urbana pseudo-documental de desgarradora poesía y un enérgico tono de invectiva social que intercalaba diversos rasgos ‘dogmáticos’ (escenarios reales, cámara al hombro, iluminación natural o interpretaciones de una desgarradora sinceridad) con algún artificio visual post-moderno de discutible acomodamiento, como la aceleración de la imagen para separar sus bloques narrativos. Estas heterogéneas características, unidas al minimalismo melódico de Michael Nyman, lograron captar el naufragio emocional de los personajes dentro de la soledad, el desasosiego y la incomunicación propios de una gran ciudad.

Otras películas que hacen uso de la ACELERACIÓN de la imagen

Zazie en el metro – Louis Malle (1959)
Tom Jones – Tony Richardson (1963)
Koyaanisqatsi – Godfrey Reggio (1982)

TARDE (Tarde de perros)

Segunda parte de las dos que se divide el día, es un período que comienza con el instante final del mediodía y finaliza con el atardecer (instante antes de que sobrevenga la noche). Sigue por lo tanto a la mañana y antecede a la noche. Una actividad que tiene lugar por la tarde es una actividad vespertina. (Wikipedia)

«A veces, una tarde cualquiera, la dulzura se instala en las palabras.»
Miquel Martí i Pol (1929-2003) Poeta y escritor español

TARDE DE PERROS (Dog day afternoon) – 1975

tarde

Director Sidney Lumet
Guion Frank Pierson
Fotografía Victor J. Kemper
Producción Warner Bros/Artists Entertainment Complex
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 131m. Color
Reparto Al Pacino, John Cazale, Charles Durning, James Broderick, Chris Sarandon, Gary Springer, Beulah Garrick, Carol Kane.
* Elton John – Amoreena

«El individuo que me mate me gustaría que lo hiciera por simple odio, no porque sea su trabajo.»

A mediados de los setenta, Sidney Lumet contribuyó a reconfigurar los patrones del thriller policíaco estadounidense con dos reconstrucciones de sendos hechos reales localizados en Nueva York e interpretados por Al Pacino, cuyos soportes temáticos ejercerían una gran influencia y serían recurrentemente explotados en el género a partir de entonces. Si bien la lucha de un honesto e individualista policía italoamericano por desenmascarar la corrupción existente en su propio departamento de SÉRPICO (1973) no acaba de cuajar por una estética indeterminada, una narración demasiado tupida y la sobreactuada actuación de su protagonista; la radiotelevisada crónica de un fallido atraco a una sucursal bancaria de Brooklyn a cargo de unos jóvenes homosexuales con el fin de costear el cambio de sexo del amante de uno de ellos, según el artículo de prensa The boys in the bank de P.F. Kluge y Thomas Moore, sí permanece como una atestación apasionada e irónica de una sociedad sumida en una profunda crisis moral gracias a su excepcional vaivén de registros, su gradual sentido de la tensión y una competente dirección actoral.

Otras películas ambientadas a lo largo de una TARDE

Una tarde en el circo – Edward Buzzell (1939)
El amor después del mediodía – Eric Rohmer (1972)
Antes del atardecer – Richard Linklater (2004)

JUSTICIERO (La marca del Zorro)

Todo individuo tiene una idea de la justicia a partir de la cual valora desde el punto de vista moral si se respeta la verdad y si cada uno recibe lo que realmente le corresponde (…) Si una persona tiene un sentido estricto de la justicia y pretende que los delitos sean castigados con rigor, se puede decir de esa persona que es un justiciero (…) En el mundo de la ficción, especialmente en la literatura y el cine, aparece con frecuencia el personaje del justiciero. Normalmente es alguien que está insatisfecho con los mecanismos convencionales de la justicia y por este motivo siente la obligación moral de erigirse como un juez para imponer justicia donde considera que es necesario. (definicionabc.com)

«Para escribir historia hace falta ser más que un hombre, pues quien agarra la pluma de esta gran justiciera, debe estar libre de intereses, vanidades y prejuicios»
Napoleón Bonaparte (1769-1821) Militar y gobernante francés

LA MARCA DEL ZORRO (The mark of Zorro) – 1920

zorro

Director Fred Niblo
Guión Elton Thomas y Eugene Miller
Fotografía William McGann, Harry Thorpe y Toni Gaudio
Música William Perry
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Douglas Fairbanks, Margueritte de la Motte, Noah Beery, Charles Hill Mailes, Robert McKim, Claire McDowell, Snitz Edwards.

«¡Vosotros que os jactáis de llevar la sangre de Aragón y la herencia de Castilla os divertís, mientras a vuestro alrededor, reina la injusticia! Las altas colinas de vuestra California nativa son un hervidero de opresores. ¿Se os ha parado el pulso? Gracias a Dios, a mí no, y juro que mi sangre es tan noble como la del que más. Una vez que estemos unidos, ninguna tiranía podrá oponerse a nosotros»

Dedicado casi en exclusiva a afianzar la carrera interpretativa de su esposa Enid Bennett, que, en sólo cuatro años, había protagonizado dieciséis de sus dieciocho películas como director hasta la fecha, Fred Niblo inició con esta primera adaptación del serial novelado de Johnston McCulley The curse of Capistrano una gloriosa andadura como realizador de clásicos del cine silente, cuya irreprochable calidad sería injustamente ensombrecida por el posterior éxito de sus respectivas versiones sonoras. En esta ocasión, el propio Douglas Fairbanks fue el encargado de elaborar bajo seudónimo un guión que lo alejaba definitivamente de la vulgar comedia costumbrista para catapultarlo al estrellato como el galán atlético por antonomasia, entregado aquí a una miscelánea de aventuras de capa y espada, humor y romanticismo apasionado, perfecta para encadenar un alarde de sus facultades acrobáticas, y, además, asumir un sugerente reto interpretativo al tener que afrontar la doble personalidad de su personaje: el timorato y amanerado Don Diego, por un lado, y el viril justiciero enmascarado, propenso a marcar a sus víctimas con la «Z», por otro.

Otras películas protagonizadas por un JUSTICIERO

Judex – Louis Feuillade (1916)
Robin de los bosques – Michael Curtiz y William Keighley (1938)
Harry el Sucio – Don Siegel (1971)

ARGUCIA (El abrazo de la muerte)

1. Argumento falso presentado hábilmente como si fuera verdadero
2. Truco o acción astuta para lograr algo.
(servicios.elpais.com)

«Si un hombre recurre a las argucias, a pequeños trucos y trampas, es que no está enamorado en absoluto»
Orhan Pamuk (1952-) Escritor turco

EL ABRAZO DE LA MUERTE (Criss cross) – 1949

criss

Director Robert Siodmak
Guion Daniel Fuchs
Fotografía Franz Planer
Música Miklos Rozsa
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Burt Lancaster, Yvonne De Carlo, Dan Duryea, Stephen McNally, Esy Morales, Tom Pedy, Percy Helton, Alan Napie, Richard Long.

«Cuando una mujer se nos mete en el corazón, difícilmente se la puede desterrar de él»

Aun siendo consciente que en su primera colaboración con Robert Siodmak, la mítica FORAJIDOS (1946), resultó injuriosamente anulado por la devoradora concupiscencia de su ‘partenaire’ Ava Gardner, Burt Lancaster no tuvo reparos en volver a ponerse en manos del realizador alemán para dilapidar nuevamente su porvenir e integridad cayendo en las fatídicas redes de la sensual Yvonne De Carlo, que utilizaba aquí su condición de excónyuge para inducirlo con argucia a participar en un robo junto a Dan Duryea, como casi siempre encasillado en su papel de gangster de poca monta. Casi todos los recursos propios de la serie negra, tanto temáticos (perfidia, traición, fatalidad), narrativos (voz en off, flashback) o formales (luces y sombras) se dieron cita en esta memorable adaptación de la modesta novela homónima de Don Tracy, que recreaba los bajos fondos de Los Ángeles con precisión, sencillez e intensidad dramática bajo una tenebrosa atmósfera de pesadilla, robustecida por la augusta música de Miklos Rozsa. Abundantes escenas rodadas en exteriores, entre las que sobresale el intrigante asalto al furgón blindado entre una nube de gas lacrimógeno.

Otras películas sobre ARGUCIAS

Retorno al pasado – Jacques Tourneur (1947)
Nacida para el mal – Nicholas Ray (1950)
Entre pillos anda el juego – John Landis (1983)