GÉNEROS

CORISTA (La muchacha del trapecio rojo)

Mujer que forma parte del coro de revistas musicales y otros espectáculos similares. (Espasa-Calpe)

«Su nombre era Lola. Ella era una corista con plumas amarillas en su cabello y un vestido abierto atrás. Ella bailaba merengue y el cha-cha-chá, mientras intentaba convertirse en una estrella» (canción Copacabana [at the Copa])
Barry Manilow (1943-) Cantante, compositor y presentador estadounidense

LA MUCHACHA DEL TRAPECIO ROJO (The girl in red velvet swing) – 1955

Director Richard Fleischer
Guion Charles Brackett y Walter Reisch
Fotografía Milton Krasner
Música Leigh Harline
Productor 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. Color
Reparto Ray Milland, Joan Collins, Farley Granger, Luther Adler, Cornelia Otis Skinner, Glenda Farrell, Frances Fuller, Philip Reed, John Hoyt.

«He visto más lágrimas correr por las caras bonitas que por las feas»

Tórrido melodrama, inspirado en un suceso verídico extraído de la crónica negra estadounidense de principios del siglo XX (junio de 1906), que relataba las nefastas consecuencias que acarrea la formación de un triángulo amoroso integrado por un afamado y maduro arquitecto neoyorquino, la guapa e ingenua modelo/corista Evelyn Nesbit y un joven ricachón tan caprichoso como desequilibrado. En una deslumbrante reconstrucción ambiental, que plasmaba a la perfección toda la hipocresía, arrogancia e incuria que reinaba en la alta sociedad de la época, Fleischer explotó esta historia condenada a la frustración y a la tragedia para escarbar sin piedad en la tormentosa mezquindad de las pasiones humanas, haciendo especial hincapié en la envidia patológica, desarreglo emocional del que ofrece un severo, alegórico e intemperante discurso. Un adecuado tratamiento estético, una vigorosa realización y un ilustre terceto protagonista, con una Joan Collins que lucía su portentosa carnalidad veinteañera, realzan un largometraje contemplativo y de inusitada violencia intrínseca.

Otras películas protagonizadas por una CORISTA

Ardid femenino – George Stevens (1938)
El príncipe y la corista – Laurence Olivier (1975)
Pim, pam, pum… ¡Fuego! – Pedro Olea (1975)

INVESTIGACIÓN (Todos los hombres del presidente)

1. Indagar para aclarar la conducta de ciertas personas sospechosas de actuar ilegalmente.
2. Realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia.
(RAE)
El periodismo de investigación es aquel que se realiza a través de la iniciativa y el trabajo del periodista sobre asuntos de importancia que algunas personas u organizaciones desean mantener en secreto. Sus tres elementos básicos son: que la investigación sea trabajo del reportero, que el trabajo aporte algo novedoso y de interés para un grupo más o menos amplio, y que sea prolongado en el tiempo. (Wikipedia)

“El periodista de investigación es a menudo indispensable para el bienestar de la sociedad, pero sólo si sabe cuando dejar de investigar”
Theodore Roosevelt (1858-1919) Vigésimo sexto Presidente de los Estados Unidos

TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE (All the president’s men) – 1976

Director Alan J. Pakula
Guion William Goldman
Fotografía Gordon Willis
Música David Shire
Producción Warner Bros/Wildwood
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 138m. Color
Reparto Robert Redford, Dustin Hoffman, Jack Warden, Martin Balsam, Hal Holbrook, Jane Alexander, Jason Robards, Ned Beatty, Frank Wills.

«Lo que han hecho es una amenaza a la Constitución. Va en contra de los principios americanos»

Robert Redford rentabilizó con creces su decisión de comprar los derechos del homónimo best-seller escrito por los intrépidos redactores del «Washington Post» Bob Woodward y Carl Bernstein acerca del escandaloso e infamante caso Watergate, que ellos mismos acabaron destapando gracias a la colaboración de un anónimo apodado Garganta Profunda, a la postre, un agente y ex director adjunto del FBI llamado William Felt. En su película más lograda, Alan J. Pakula reconstruía con dinamismo, convicción y cierto distanciamiento los entresijos de aquella épica cruzada contra las corruptas y fraudulentas actividades de espionaje empleadas en 1972 por el entonces gobierno republicano de Richard Nixon para ganar las elecciones a los demócratas. Un auténtico avispero de datos, referencias y nombres propios, ensamblado con frialdad, precisión y escasas ostentaciones visuales, que acababa urdiendo una idealizada apología a la vocacional, respetable y arriesgada trascendencia del periodismo de investigación. Buena interpretación de la pareja protagonista, arropada por un plantel de secundarios de primer orden.

Otras películas sobre PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

Yo creo en ti – Henry Hathaway (1948)
Veronica Guerin – Joel Schumacher (2003)
Spotlight – Tom McCarthy (2015)

CASCARRABIAS (Gran Torino)

Persona que fácilmente se enoja, riñe o demuestra enfado. (RAE)

«Puede que haya llegado el momento de descansar, no de tu labor como intelectual y escritor —no quiero que pienses que estamos intentando moverte la silla—, sino como cascarrabias. De verdad que en ese sentido ya has hecho mucho, te has convertido en una especie de orfebre del despotrique, en un Grinch erudito (…) Yo si quieres estoy dispuesto a personarme en tu casa y ofrecerte un abrazo, uno largo (¿podrías aguantar cinco segundos? Bueno, lo vemos sobre la marcha) y que descanses tu gran cabeza —en el sentido metafórico— en mi hombro.» (artículo Javier Marías: ¿Necesitas un abrazo?)
Joaquín Reyes (1974-) Dibujante, actor y cómico español

GRAN TORINO (Gran Torino) – 2008

Director Clint Eastwood
Guion Nick Schenk
Fotografía Tom Stern
Música Kyle Eastwood, Michael Stevens
Producción Warner Bros./Village Roadshow Pictures/Malpaso Productions/Double Nickel Entertainment
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. Color
Reparto Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, John Carroll Lynch, Cory Hardrict, Brian Haley, Geraldine Hughes, Dreama Walker.
* Jamie Cullum – Gran Torino (Arrested)

«¿Nunca os habéis cruzado con alguien a quien no deberíais haber puteado? Ese soy yo…»

Clint Eastwood reafirmaba sus asiduos ejes de reflexión con conciencia moral, abrumadora retórica y una enjundiosa hondura antropológica gracias a este drama intimista de inexpugnable clasicismo y marcado carácter social. En él narraba la historia de redención y sacrificio de un viudo cascarrabias septuagenario de origen polaco, jubilado tras más de cuatro décadas en la industria automovilística de Detroit y excombatiente en la guerra de Corea, que sobrelleva con reconcomida pesadumbre sus espinosas relaciones familiares sin digerir la indeclinable realidad multiétnica e intergeneracional de su vecindario. Dirigida con sosiego, transparencia, sencillez y laconismo, con múltiples referencias al catolicismo y a la decadente violencia que se apodera de la vida cotidiana, deviene otra perspicaz y melancólica reflexión eastwoodiana sobre la vejez y los achaques, miedos y remordimientos que ésta trae consigo. A destacar la flamante presencia del emblemático automóvil Ford de 1972 que da título a la película y que actúa como metáfora de una añorada e irrecuperable época donde reinaba el patriotismo, la prosperidad y la cultura del esfuerzo.

Otras películas protagonizadas por un CASCARRABIAS

El déspota – David Lean (1953)
El abuelo – José Luis Garci (1998)
Mejor… imposible – James L. Brooks (1997)

ESCAPARATE (Desayuno con diamantes)

Espacio situado en la fachada de los establecimientos comerciales destinado a exhibir tras una superficie transparente una muestra de los productos o servicios que se ofrecen en el interior. Junto con el cartel luminoso, la banderola o rótulo (donde suele aparecer el logotipo) y el diseño de fachada constituye el primer reclamo de venta del establecimiento. Su estudio y desarrollo ha generado el arte del escaparatismo desarrollado por los escaparatistas, como conjunto de técnicas aplicadas al diseño y montaje de vitrinas y escaparates. (Wikipedia)

“Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate”
Santiago Rusiñol (1861-1931) Pintor, escritor y dramaturgo español

DESAYUNO CON DIAMANTES (Breakfast at Tiffany’s) – 1961

Director Blake Edwards
Guion George Axelrod
Fotografía Franz F. Planer
Música Henry Mancini
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. Color
Reparto Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Mickey Rooney, Buddy Ebsen, Martin Balsam, José Luis de Villalonga, Alan Reed.

«No entregues nunca tu corazón a un ser salvaje, porque si lo haces, más fuerte se vuelve. Hasta que tiene la suficiente fuerza para volver al bosque o volar hacia un árbol y luego a otro más alto, hasta que desaparece»

Inolvidable adaptación de la popular novela homónima de Truman Capote, que, sin ningún temor a caer en la adulación baladí, bien puede ser considerada como una de las comedias románticas más glamourosas y sofisticadas del cine norteamericano de principios de los sesenta. La relación de licencioso desamparo emocional entre un escritor metido a gigoló y una muchacha tan atractiva, dulce e ingenua como frívola, contradictoria y superficial, cuyo único sueño consiste en casarse a toda costa con un millonario, daba pie a una reflexiva e inclemente sátira de la burguesía neoyorquina, perfumada con un profundo tono de amargura por Blake Edwards, quien, pese a no colaborar directamente en el modélico guion, se las ingenió para introducir fragmentos distintivos de su alocada comicidad, como la multitudinaria fiesta en el apartamento de la protagonista. Inspiradísima caracterización de una frágil y exquisita Audrey Hepburn, vestida con suma delicadeza por Givenchy, y maravillosa banda sonora de Henry Mancini, esencialmente evocada por la archiconocida canción Moon river.

Otras películas donde el personaje protagonista se detiene delante de un ESCAPARATE

Luces de la ciudad – Charles Chaplin (1931)
La mujer del cuadro – Fritz Lang (1944)
La ley de la calle – Francis Ford Coppola (1983)

MUELLE (Los muelles de Nueva York)

Construcción de piedra y ladrillo fabricada en el agua, ya sea en el mar, en un lago o en un río, afianzada en el lecho acuático por medio de bases que lo sostienen firmemente, y que permite a barcos y embarcaciones atracar a efectos de realizar las tareas de carga y descarga de pasajeros o mercancías (…) En los puertos grandes, los muelles están generalmente especializados en un tipo de actividad, ya sea el transporte de pasajeros, la carga y descarga de vehículos, de contenedores y otras muchas. (Wikipedia)

«Sentándome aquí, descansando mis huesos. Esta soledad no me dejará solo. Son dos mil millas por las que he deambulado, solo para hacer de este muelle mi hogar» (canción [Sittin’ on] The dock of the bay)
Ottis Redding (1941-1967) Cantante, compositor, productor de discos estadounidense

LOS MUELLES DE NUEVA YORK (The docks of New York) – 1928

Director Josef Von Sternberg
Guion Jules Furthman
Fotografía Harold Rosson
Música Gaylord Carter
Producción Paramount/Famous Players-Lasky
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 76m. B/N
Reparto George Bancroft, Betty Compson, Olga Baclanova, Clyde Cook, Mitchell Lewis, Gustav von Steiffertitz, Guy Oliver, May Foster.

«El muelle de Nueva York: el final de muchos viajes, el inicio de muchas aventuras»

Una de las películas más avanzadas, florecientes y equilibradas de su realizador, y, por consiguiente, de los anales del cine mudo estadounidense, que reproducía íntegramente en estudio la sórdida marginalidad del entorno portuario neoyorquino y sus contiguos turbios arrabales para plasmar en imágenes de un poético y ofuscado preciosismo el fugaz pero conmovedor devaneo amoroso entre un zafio fogonero de barco mercante y una hermosa vagabunda suicida, según el argumento ideado por John Monk Saunders bajo el título The dock walloper. Sin la necesidad de escarbar en el pasado de sus protagonistas, ni siquiera en los razonamientos, sentimientos y designios que les arrastran a cometer sus impulsivos actos, el reputado creador de ambientes y atmósferas de origen vienés plasmó un conjunto naturalista de enfurecida sensualidad y romanticismo fatalista, potenciado por la sobriedad y contención de sus interpretaciones, una maravillosa aplicación de la técnica del claroscuro y un cautivador decorativismo interiorista a cargo del director artístico de origen alemán Hans Dreier.

Otras películas mayoritariamente ambientadas en un MUELLE

A la sombra de los muelles – James Cruze (1933)
Ambición rota – Lloyd Bacon (1938)
Puerto de Nueva York – Laslo Benedek (1949)