Drama familiar

INCESTO (El soplo al corazón)

Relación sexual entre familiares directos. (Larousse Editorial)

«En la vida hay que probar de todo excepto dos cosas: el incesto y la danza folklórica»
Thomas Beecham (1879-1961) Director de orquesta británico

EL SOPLO AL CORAZÓN (Le souffle au coueur) – 1971

souffle

Director Louis Malle
Guion Louis Malle
Fotografía Ricardo Aronovich
Música Gaston Freche, Sidney Bechet y Henri Renaud
Producción Marianne Films/NEF/Seitz Filmproduktion/Vides Films
Nacionalidad Francia/ Italia/ Alemania
Duración 115m. Color
Reparto Lea Massari, Benoit Ferreux, Daniel Gelin, Michael Lonsdale, Marc Winicourt, Fabien Ferreux, Ave Ninchi, Gila von Weitershausen.

«No lo recuerdes como algo vergonzoso, sino como algo hermoso, que sólo sabremos tú y yo»

La inquietante perspectiva sobre la pasión amorosa cultivada por Malle a lo largo de su recalcitrante filmografía se detuvo en el sicalíptico y nada cómodo tema del incesto para dibujar con sorprendente sordidez, delicadeza y rigurosidad el estigmatizado y poco maternal vínculo que marca el aprendizaje sexual de un doliente joven en el seno de una pudiente familia asentada en Dijón a mediados de los cincuenta. El cineasta galo, que transitaba por una de las etapas más creativas de su carrera, empleó únicamente una semana para componer un guion nutrido de referencias cultas y evidentes rasgos autobiográficos que no sólo servía para cicatrizar viejas heridas personales sino para expresar su animadversión hacia los postulados eclesiásticos y reprobar con acritud la acentuada hipocresía sobre la que se sustentan las relaciones sociales de la burguesía. Un perfecto ejemplo de cómo un material audaz, hiriente y proclive al escándalo puede ser tratado con ponderación y ternura, enaltecido por la turbadora presencia de Lea Massari y una espléndida fotografía en Eastmancolor a cargo de Ricardo Aronovich.

Otras películas sobre INCESTO

Sandra – Luchino Visconti (1965)
Edipo rey – Pier Paolo Pasolini (1967)
Precious – Lee Daniels (2009)

DEFECACIÓN (Léolo)

Expulsión de las materias fecales del intestino por el ano. (salud.doctissimo.es)

«El desacuerdo con la mierda es metafísico. El momento de la defecación es una demostración cotidiana de lo inaceptable de la Creación» (novela La insoportable levedad del ser)
Milan Kundera (1929-) Escritor checo

LÉOLO (Léolo) – 1992

léolo

Director Jean-Claude Lauzon
Guion Jean-Claude Lauzon
Fotografía Guy Dufaux
Música Gilbert Bécaud, Tom Waits, Rolling Stones
Producción Alliance Films/Procirep/Les Prod.du Verseau/Flach Films/Super Écran/NFB/Téléfilm Canada
Nacionalidad Canadá/ Francia
Duración 107m. Color
Reparto Maxime Collin, Ginette Reno, Julien Guiomar, Pierre Bourgault, German Houde, Lorne Brass, Giuditta Del Vecchio, Andrée Lachapelle.

«Mi abuela había convencido a mi padre de que la salud florece al cagar. Así que todos los viernes teníamos que seguir un tratamiento de choque a base de laxantes para purificarnos de todas las enfermedades del mundo»

Un fatídico accidente de avión terminó en 1997 con la vida de Jean-Claude Lauzon, un promisorio cineasta canadiense que ya había conquistado trece premios de la Academia Cinematográfica de su país con su ópera prima, el thriller UN ZOO, LA NUIT (1987), y que asombró/maravilló/perturbó con ésta su segunda película, donde manifestaba un particularísimo universo onírico y un potencial dramático e inventivo fuera de lo común. Subrayada por la absorbente voz en off del actor Gilbert Sicotte, perfilaba a modo de viñetas de un estrafalario surrealismo el crudo despertar a la vida real de los adultos de un niño, cuya desaforada imaginación le permitía evadirse de un luctuoso ambiente familiar dominado por obsesiones alimenticias, lascivas e, incluso, excrementicias, estas últimas concentradas en un método purificador fundamentado en eliminar las impurezas a través del acto defecatorio. Una subversiva, meticulosa y compleja inmersión por los sumideros de la locura, teñida de una poesía fílmica virulentamente cáustica y matizada por una banda sonora tan atractiva como heterogénea.

Otras películas que contienen alguna que otra DEFECACIÓN

Pink Flamingos – John Waters (1972)
Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
I’m still here – Cassey Affleck (2010)

PARRICIDIO (Edipo, el hijo de la fortuna)

Crimen que comete una persona contra su madre, su padre u otro pariente con quien mantenga un vínculo de sangre directo, ya sea descendente o ascendente. El uso más habitual de la noción refiere al hecho de asesinar a los progenitores. (definicion.de)

«Todos somos culpables de la muerte del padre, todos: Mitia, yo, Smerdiakov, todos vosotros, porque todos deseamos su muerte; todos somos parricidas» (novela Los hermanos Karamazov)
Fiódor Dostoyevski (1821-1881) Novelista ruso

EDIPO, EL HIJO DE LA FORTUNA (Edipo re) – 1967

Director Pier Paolo Pasolini
Guion Luis Scaccianoce
Fotografía Pier Paolo Pasolini y Giuseppe Ruzzolini
Producción Arco Film/Somafis
Nacionalidad Italia/ Marruecos
Duración 99m. Color
Reparto Franco Citti, Silvana Mangano, Ninetto Davoli, Carmelo Bene, Luciano Bartoli, Alida Valli, Julian Beck, Laura Betti, Francesco Leonetti

“Vienes aquí para ocupar mi puesto, para reducirme a la nada, para robarme cuanto tengo y lo primero que me vas a robar es a mi mujer, a quien amo. Lo peor es que ya me estás robando su amor”

Evocación actual y subjetiva de la tragedia original de Sófocles en torno al mito clásico de Edipo, contorneada por un prólogo y un epílogo situados en el mundo moderno (Lombardía y Bolonia, respectivamente) y revestida de alusiones de carácter freudiano, metafórico y, sobre todo, autobiográfico. El atormentado itinerario vital del futuro rey de Tebas desde que es abandonado en pleno desierto hasta que consuma su profetizado sino parricida e incestuoso, parábola rotunda sobre la imposibilidad de soslayar las férreas directrices del destino, fue adecuado por Pasolini a su inquieto temperamento creativo por medio de un armazón narrativo complejo, donde su particular aspereza poética, su atmósfera de impetuoso onirismo y un primerizo aunque virtuoso regodeo colorista nos avanzaban los compases de su inminente Trilogía de la Vida. Dos años después, y con la soprano María Callas como homenajeada protagonista, el controvertido y polifacético cineasta insistió en los grandes trágicos helenos para adaptar con menor fortuna la cima del drama euripídeo, MEDEA (1969).

Otras películas donde se comete el delito de PARRICIDIO

Alemania, año cero – Roberto Rossellini (1948)
Julio César – Joseph L. Mankiewicz (1953)
Yo, Pierre Riviére, habiendo matado a mi madre, mi hermana y mi hermano… – René Allio (1976)

ESTIRPE (Los cuatro jinetes del apocalipsis)

Conjunto de ascendientes de una persona, linaje. En una sucesión hereditaria, conjunto formado por la descendencia de un sujeto a quien ella representa y a cuyo lugar toma. (Espasa-Calpe)

«Las democracias suelen ser más tranquilas y están menos expuestas a la sedición que el régimen gobernado por una estirpe de nobles»
Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo, político, abogado y escritor inglés

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS (The four horsemen of the apocalypse) – 1921

jinetes

Director Rex Ingram
Guion June Mathis
Fotografía John F. Seitz
Producción Metro Pictures Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 150m. B/N
Reparto Rodolfo Valentino, Alice Terry, Alan Hale, Nigel De Brulier, Pomeroy Cannon, John Sainpolis, Josef Swickard, Wallace Beery.

«La paz ha llegado, pero los cuatro jinetes seguirán asolando a la humanidad, agitando el mundo, hasta que todo odio esté muerto y solo el amor reine en el corazón de la raza humana»

El tupido enfrentamiento de raíz política entre dos estirpes (francesa y alemana) de una misma familia argentina durante el transcurso de la Gran Guerra, según la célebre novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez, suscitó la realización de dos grandes melodramas MGM de distinta relevancia, enjundia y trascendencia. Si bien la segunda versión, dirigida por Vincente Minnelli (1961) trasladando la acción del relato al París invadido de la Segunda Guerra Mundial, representa hoy un paradigma de la agonía del glamouroso ‘star system’ hollywoodiense, esta primera adaptación de Rex Ingram conserva toda su esencia artística y prevalece como el incipiente efluvio del magnetismo sexual de su protagonista, por cierto, descubierto por la guionista y admiradora June Mathis. El mítico actor de origen italiano propagó un contagioso furor uterino bailando un tango vestido de gaucho o representando escenas tan sensuales como el célebre número de la cerilla, mientras Rex Ingram se hizo un nombre como realizador en la industria con su vena poética y su concepción plástica de influjo romanticista.

Otras películas sobre ESTIRPES

El gatopardo – Luchino Visconti (1963)
Orgullo de estirpe – John Frankenheimer (1971)
Fanny y Alexander – Ingmar Bergman (1982)

RODEO (Junior Bonner)

Deporte extremo estadounidense tradicional con influencias de la historia de los vaqueros mexicanos y de los vaqueros canadienses. Consiste en montar a pelo potros salvajes o reses vacunas bravas (como novillos y toros) y realizar diversos ejercicios, como arrojar el lazo, rejonear, etc. sin matar al animal. Hoy en día la exposición del rodeo más grande en el mundo es el «Houston Livestock Show and Rodeo» en los Estados Unidos. (Wikipedia)

«Yo soy toro en mi rodeo y ‘torazo’ en rodeo ajeno» (novela Martín Fierro)
José Hernández (1834-1886) Militar, poeta, periodista y político argentino

JUNIOR BONNER (Junior Bonner) – 1972

bonner

Director Sam Peckinpah
Guion Jeb Rosebrook
Fotografía Lucien Ballard
Música Jerry Fielding
Producción Joe Withan-Booth Gardner Productions/ABC/Solar Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. Color
Reparto Steve McQueen, Robert Preston, Ida Lupino, Ben Johnson, Joe Don Baker, Barbara Leigh, Mary Murphy, Bill McKinney, Dub Taylor.

«No hay caballo en el mundo que no se pueda domar, ni hay jinete en el mundo que no se pueda caer»

Al regreso de Inglaterra, donde dirigió la rabiosa PERROS DE PAJA (1971), Peckinpah aprovechó una propuesta del productor Joe Wizan para reanudar su cismática adecuación al western crepuscular y, en consecuencia, difundir su neurálgica identificación con aquellos antihéroes errantes y perdedores, aferrados a un estilo de vida que se resiste a una pregonada descomposición. Prescindiendo en esta ocasión de su visceral discurso sobre la violencia, explotó con un amargo y melancólico lirismo el emocionante reencuentro con su familia en su localidad natal de Arkansas de un hermético y coetáneo cowboy, versado en unas ya anacrónicas competiciones de rodeo, para establecer una reflexión sutil y cristalina acerca del implacable transcurrir del tiempo y, a su vez, moldear una punzante metáfora sobre la transitoria y, en muchas ocasiones, ridícula recompensa al esfuerzo humano. Uno de los largometrajes preferidos de su realizador, sincero y reposado, en el que Steve McQueen bordaba una de las caracterizaciones más precisas y conmovedoras de su carrera.

Otras películas sobre RODEO

El último rodeo – Henry Hathaway (1934)
Hombres errantes – Nicholas Ray (1952)
Bus Stop – Joshua Logan (1956)