Russell L. Metty

FRONTERA (Sed de mal)

La frontera es un tránsito social entre dos culturas. Restringido al ámbito político, este término se refiere a una región o franja, mientras que el término límite está ligado a una concepción imaginaria. Los Estados tienen una característica esencial: la soberanía, esto es, la facultad de implantar y ejercer su autoridad de la manera en la que lo crean conveniente. Para que el ejercicio de la soberanía por parte de los Estados no perjudique a otras naciones, se crean límites definidos en porciones de tierra, agua y aire. En el punto preciso y exacto en que estos límites llegan a su fin es cuando se habla de fronteras. Las fronteras al contrario de lo que muchas veces se cree, no se demarcan únicamente cuando hay tierra de por medio, pues existen diferentes tipos de fronteras: aéreas, territoriales, fluviales, marítimas y lacustres (…) se caracterizan por el alto grado de vigilancia, para evitar entradas en masa de inmigrantes, de drogas, de mercaderías, etc. (Wikipedia)

“La frontera es, a veces, una manera de ir con billete de vuelta a un país en el que por razones políticas no se tiene ningún deseo de vivir.”
Graham Greene (1904-1991) Escritor, guionista y crítico británico

SED DE MAL (Touch of evil) – 1958

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Director Orson Welles
Guion Orson Welles
Fotografía Russell L. Metty
Música Henry Mancini
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. B/N
Reparto Charlton Heston, Janet Leigh, Orson Welles, Joseph Calleia, Marlene Dietrich, Akim Tamiroff, Dennis Weaver, Zsa Zsa Gabor.

«Todas las ciudades fronterizas recogen lo peor de cada país.»

Gracias al apoyo e interés de Charlton Heston, Welles pudo retomar en Hollywood su oficio como realizador para transformar la discreta novela Badge of evil de Whit Masterson en una de las obras cumbre del cine negro americano. Ambientada en la ciudad fronteriza de Tijuana, tal y como muestra el antológico plano-secuencia inicial, narraba el brutal enfrentamiento entre un íntegro policía recién casado y el corrupto y repulsivo comisario local (interpretado de forma soberbia por el propio realizador) debido a un conflictivo caso de tráfico de estupefacientes. La película constituye una barroca reflexión sobre la perversidad y la violencia, plasmada a través de una extravagante atmósfera de pesadilla, un ritmo narrativo irrespirable y una nocturna e impactante fotografía, cuyo momento más álgido reside en su desasosegante y poético epílogo. Dotada de una vibrante música de Henry Mancini e interpretada por un reparto colosal, completado con nombres como Mercedes McCambridge o Joseph Cotten, sostuvo una problemática producción que impidió al cineasta de Wisconsin rodar determinadas escenas e intervenir en el montaje final, cuya versión completa no pudo verse hasta la década de los ochenta.

Otras películas ambientadas en alguna localidad FRONTERIZA

Si no amaneciera – Mitchell Leisen (1941)
La frontera – Tony Richardson (1982)
El baño del Papa – C.Charlone y E.Fernández (2007)

PESIMISMO (Tiempo de amar, tiempo de morir)

1. Tendencia que tienen algunas personas a ver y a juzgar las cosas en su aspecto más negativo o desfavorable.
2. Doctrina metafísica según la cual el mundo es necesariamente malo y, por consiguiente, todo en la naturaleza y en la vida del hombre tiende a la producción y conservación del mal.
(Larousse Editorial)

“El pesimismo es un juego seguro. Así no puedes perder nunca, solo puedes ganar. Es el único punto de vista desde el que nunca te sentirás decepcionado”
Thomas Hardy (1840-1928) Novelista y poeta inglés

TIEMPO DE AMAR, TIEMPO DE MORIR (A time to love and a time to die) – 1958

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Director Douglas Sirk
Guion Orin Jannings
Fotografía Russell L. Metty
Música Miklos Rozsa
Productora Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. Color
Reparto John Gavin, Liselotte Pulver, Jock Mahoney, Dieter Borsche, Charles Regnier, Keenan Wynn, Don Defore, Eric Maria Remarque.

«Disfruten de la guerra, la paz será mucho peor»

Conmovedora transposición a la gran pantalla de la antimilitarista novela homónima de Erich Maria Remarque, considerada con todos los honores como una pieza magistral tanto del melodrama bélico de raigambre clásica como del romanticismo cinematográfico más poético y desesperado. Ambientada en el invierno de 1944, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, esgrimía la profundidad emotiva que subyace de la imposible historia de amor entre un desconcertado soldado alemán del frente soviético y una antigua amiga de la infancia para sumergir al espectador en una ciénaga de penumbra, atrocidad y desesperanza que prorrateaba su ruindad moral entre un lapidario realismo premonitorio y una esencia onírica rociada de un lirismo casi espectral, del que surtían instantes tan bellos y pictóricos como la aparición del cadáver del teniente que llora por los efectos del deshielo o su turbador epílogo. No sería justo omitir que a todo ello contribuyó sobremanera la espléndida dirección artística de Alexander Golitzen y Alfred Sweeny, así como la grisácea fotografía en Cinemascope y Technicolor a cargo de Russell Metty.

Otras películas caracterizadas por su PESIMISMO

Gritos y susurros – Ingmar Bergman (1972)
La tormenta de hielo – Ang Lee (1997)
Babel – Alejandro González Iñárritu (2006)

FOLLETÍN (Obsesión)

1. Obra literaria o cinematográfica que presenta una historia sentimental en la que abundan elementos para conmover al público, con una escasa elaboración psicológica de los personajes y que muestra una visión maniqueísta y estereotipada de la realidad.
2. Hecho o situación de la vida real que es tan increíble que parece propio de estas obras.
(Larousse Editorial)

«Una cosa lamento: no saber lo que va a pasar. Abandonar el mundo en pleno movimiento, como en medio de un folletín. Yo creo que esta curiosidad por lo que suceda después de la muerte no existía antaño, o existía menos, en un mundo que no cambiaba apenas.»
Luis Buñuel (1900-1983) Director de cine español

OBSESIÓN (Magnificent obsession) – 1954

obsesión

Director Douglas Sirk
Guion Robert Blees
Fotografía Russell L. Metty
Música Frank Skinner
Productora Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Jane Wyman, Rock Hudson, Agnes Moorehead, Barbara Rush, Otto Kruger, Gregg Palmer, Sara Shane, Paul Cavanagh, Judy Nugent.

«Dedicar nuestra vida a los demás, sujetarla al temperamento de cualquier otra persona, no crea que es empresa fácil.»

Espléndido remake de un más que cualificado melodrama de John M. Stahl (1935), basado a su vez en la homónima primera novela de Lloyd C. Douglas, que constituye la primera gran película surgida de la fructífera colaboración de Douglas Sirk con el productor Ross Hunter para la Universal; relación, que, durante los años cincuenta, aportaría al género diversas obras maestras, en su mayoría prácticamente ignoradas por la crítica de su tiempo. La folletinesca redención de un arrogante playboy, que retoma la carrera de medicina con el fin de convertirse en cirujano y devolverle la vista a su amada (a quien él mismo dejó ciega y viuda por culpa de un accidente náutico), se transformaba en manos del realizador de origen alemán en una prodigiosa disertación cinematográfica sobre estilización, fuerza poética e intensidad emocional, manifestada por medio de una serena e incisiva utilización de recursos de estilo. Mirada rígida y reprobable de la sociedad norteamericana y sus ‘buenas costumbres’, poseía además una deslumbrante fotografía en Technicolor y un extraordinario trabajo de la peculiar pareja protagonista.

Otros FOLLETINES cinematográficos

Lo que el viento se llevó – Victor Fleming (1939)
Duelo al sol – King Vidor (1946)
La fuerza del cariño – James L. Brooks (1983)

PALEONTOLOGÍA (La fiera de mi niña)

Ciencia que estudia e interpreta el pasado de la vida sobre la Tierra a través de los fósiles. Se encuadra dentro de las Ciencias Naturales, posee un cuerpo de doctrina propio y comparte fundamentos y métodos con la Geología y la Biología, con las que se integra estrechamente. (Wikipedia)

«En paleontología no hay una verdad definitiva. Cada nuevo observador aporta algo propio: una nueva técnica, una nueva inteligencia, incluso nuevos errores. El pasado se transforma»
Richard Fortey (1946-) Paleontólogo, escritor y presentador de televisión británico

LA FIERA DE MI NIÑA (Bringing up baby) – 1938

fiera

Director Howard Hawks
Guion Dudley Nichols y Hagar Wilde
Fotografía Russell L. Metty
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 102m. B/N
Reparto Katharine Hepburn, Cary Grant, Charles Ruggles, May Robson, Virgina Walker, Barry Fitzgerald, Walter Catlett, Leona Roberts.

«No es que yo no la aprecie, Susan, ya que en los momentos de paz me he sentido, digamos, atraído por usted. Pero la verdad es que no ha habido paz, entre nosotros sólo han surgido una serie de infortunios desde el principio hasta el final»

Gracias a un guion realmente modélico nació esta frenética y disparatada película, que, a pesar de no conseguir el éxito esperado en su momento, se ha convertido con el paso del tiempo en el máximo exponente de la denominada «screwball comedy» norteamericana. Fusionando el típico planteamiento de la batalla de sexos con una punzante y burlesca diatriba hacia la sociedad científica e intelectual, Hawks dirigió un film, que, aún en la actualidad, continúa maravillando por la prodigiosa frescura, el pletórico optimismo o el inverosímil alcance romántico de su argumento. Cary Grant, en el papel de un tímido y despistado paleontólogo, y Katharine Hepburn, deslumbrante en la piel de la traviesa, impulsiva y arrolladora dama que pretende cazarlo a toda costa (por aquel entonces ya se la consideraba como «veneno para la taquilla»), irradiaron una química especial al protagonizar diálogos briosos, excéntricas situaciones y gags de lo más ocurrentes. En 1972, Peter Bogdanovich le rindió un homenaje con su divertida pero irregular ¿QUÉ ME PASA, DOCTOR?, con Barbra Streisand y Ryan O’Neal como protagonistas.

Otras películas sobre PALEONTOLOGÍA

El mundo perdido – Harry O. Hoyt (1925)
Cosa, La – John Carpenter (1982)
Parque Jurásico – Steven Spielberg (1993)

GLADIADOR (Espartaco)

Recibía el nombre de gladiador quien batallaba con otro, o con una bestia, en los juegos públicos de la Antigua Roma. La teoría más aceptada sobre el origen de este vocablo es que deriva de la palabra Gladius, la espada que utilizaban. Y se dice que provenían de los ritos ancestrales etruscos. Dependiendo por su manera y forma de combatir existían varias clases de gladiadores: mirmillón, tracio, etc. El nombre con el que eran conocidos dependía de si llevaban cascos, o de la forma del mismo, escudo, espada o red…, o incluso la habilidad que poseían para la lucha. (Wikipedia)

«Puesto que usted (George W. Bush) ha decidido que nuestra suerte está echada, tengo el placer de despedirme como los gladiadores romanos que iban a combatir en el circo, ‘Salve, César, los que van a morir te saludan'»
Fidel Castro (1926-) Militar, revolucionario, estadista y político cubano

ESPARTACO (Spartacus) – 1960

Spartacus

Director Stanley Kubrick
Guion Dalton Trumbo
Fotografía Russell L. Metty
Música Alex North
Producción Bryna/Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 196m. Color
Reparto Kirk Douglas, Jean Simmons, Laurence Olivier, Charles Laughton, Peter Ustinov, Tony Curtis, John Gavin, John Ireland, Herbert Lom.

“Todo hombre pierde cuando muere, pero un libre y un esclavo no pierden los mismo; el libre pierde el placer de vivir, el esclavo el sufrimiento”

Aunque siempre renegara de ella por disentir con el mensaje liberal y moralizante de su guión o por las serias desavenencias que mantuvo con el productor y protagonista Kirk Douglas, que no vaciló en despedir con anterioridad a Anthony Mann tras dos semanas de rodaje, Kubrick rubricó esta colosal adaptación de la novela homónima de Howard Fast, ambientada en Roma en el año 73 ante de Cristo, en torno a la rebelión de un grupo de esclavos gladiadores de Capua comandados por Espartaco y las reyertas internas en el Senado que ésta desencadena. Épica, lirismo y una ferviente disquisición sobre el poder se aliaron para conformar este impresionante ‘péplum’, en su día la producción más costosa que había surgido de Hollywood, provisto de un flamante reparto y repleto de secuencias imperecederas como la coreográfica batalla de Silaro o el célebre diálogo entre Tony Curtis y Laurence Olivier sobre la preferencia por los caracoles o las ostras como reseña a su vínculo homosexual, que fue suprimido por la censura de la época y recuperado con la versión íntegra restaurada en 1991.

Otras películas sobre GLADIADORES

Demetrius y los gladiadores – Delmer Daves (1954)
Ben-Hur – William Wyler (1959)
Gladiator – Ridley Scott (2000)