NACIONALIDADES

VERSIÓN (Oliver)

1. Modo particular de entender o relatar un hecho.
2. Presentación diferente o adaptación de una obra artística o literaria.
3. Traducción de una obra escrita.
(Larousse Editorial)

«No te preocupes por ajustarte a la versión que tiene la sociedad sobre lo que es aceptable y lo que es bello. Sé auténtico. Vive»
Lenny Kravitz (1964-) Cantante, actor, compositor, multiinstrumentista y productor estadounidense

OLIVER (Oliver!) – 1968

Oliver

Director Carol Reed
Guion Vernon Harris
Fotografía Oswald Morris
Música Lionel Bart
Producción Romulus Films/Warwick Film Prod.
Nacionalidad Reino Unido
Duración 153m. Color
Reparto Mark Lester, Ron Moody, Oliver Reed, Shani Wallis, Hugh Griffith, Harry Secombe, Jack Wild, Clive Moss, Peggy Mount, Sheila White.

«Verás, Oliver… En esta vida, solo una cosa cuenta, ¡tener las arcas bien llenas!»

Carol Reed despertó del deplorable letargo creativo en el que se hallaba sumido para llevar a la gran pantalla una adaptación teatral en clave de musical de Lionel Bart sobre la célebre historia de un niño llamado Oliver Twist (delicioso y comedido Mark Lester), que, con el único propósito de encontrar una ápice de felicidad, huía de las humillaciones del orfanato para deambular por los bajos fondos londinenses del siglo XIX, donde se incorporaba a una banda de ladronzuelos liderada por el avieso bellaco Fagin (impagable Ron Moody). Transformar el denso y apesadumbrado clásico moralizante de Charles Dickens en una melodiosa comedia festiva parecía una operación sumamente arriesgada, pero la vivificadora perspicacia conceptual, estilística y argumental del director inglés acabó propiciando un espectáculo tan exquisito como optimista, donde el esplendor coreográfico de Onna White se integraba a la perfección en los estilizados decorados victorianos hasta alumbrar pasajes musicales tan maravillosos como el emblemático Consider yourself, It’s a fine life o el estelar Who will buy?.

Otros ejemplos de VERSIÓN musical de un clásico literario

My fair lady – George Cukor (1964)
El pequeño príncipe – Stanley Donen (1974)
El fantasma de la ópera – Joel Schumacher (2004)

OCUPACIÓN (Esta tierra es mía)

1. Toma de posesión de un lugar.
2. Trabajo que una persona realiza a cambio de dinero y de manera más o menos continuada.
3. Actividad a la que una persona se dedica en un determinado tiempo.
(Espasa-Calpe)
La ocupación militar es el control provisional efectivo por parte de una entidad de un cierto poder de decisión sobre un territorio que no está bajo su soberanía formal, sin la voluntad del soberano real. La ocupación militar se distingue de la anexión por su carácter temporal previsto —por ejemplo, no se hace reclamación de soberanía permanente—, por su naturaleza militar y porque los derechos de ciudadanía de la potencia ocupante no se confieren a la población subyugada. (Wikipedia)

“Mientras los palestinos vivan bajo la ocupación, expuestos a la frustración y a humillaciones cotidianas, mientras los israelíes sigan siendo despedazados por las bombas en los autobuses o en las discotecas, las pasiones seguirán estando inflamadas por doquier”
Kofi Annan (1938-) Séptimo Secretario General de las Naciones Unidas

ESTA TIERRA ES MÍA (This land is mine) – 1943

land

Director Jean Renoir
Guión Jean Renoir y Dudley Nichols
Fotografía Frank Redman
Música Lothar Perl
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 103m. B/N
Reparto Charles Laughton, Maureen O’Hara, George Sanders, Kent Smith, Una O’Connor, Walter Slezak, Nancy Gates, Philip Merivale, George Coulouris.

«La lucha es muy dura. No solo hay que luchar contra el hambre y contra la tiranía; hemos de luchar contra nosotros mismos. La ocupación, cualquier ocupación en cualquier país, es posible solo porque estamos corrompidos»

En su segundo largometraje americano, Jean Renoir recurrió a un registro más cáustico e irritado de lo habitual para describir el proceso de concienciación que experimenta un maestro de escuela solterón, timorato y maternalmente sobreprotegido (conmovedora caracterización del gran Charles Laughton) ante la abusiva actuación de las tropas nazis que ocupaban Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Popularmente considerada como una obra menor dentro de la filmografía del dechado realizador francés, constituye una pura e insondable disquisición psicológica sobre el imprevisible proceder de la mente humana, narrada con un clasicismo de una extrema sencillez y delicadeza. Gracias al perspicaz guion de Dudley Nichols, impregnado de un espíritu decididamente propagandístico, promulgaba un alegato a favor de la libertad de opinión y de expresión (inolvidable resulta el discurso final del actor británico) y aglutinaba un vasto surtido de sentimientos y cualidades terrenales (amor, desaliento, valentía, honestidad…) para tratarlas con auténtica pericia y desenvoltura, sirviéndose para ello de un maravilloso conjunto de intérpretes.

Otras películas con escenarios de OCUPACIÓN MILITAR

Los verdugos también mueren – Fritz Lang (1943)
El silencio del mar – Jean-Pierre Melville (1949)
Adiós, muchachos – Louis Malle (1987)

INTERRUPCIÓN (El discreto encanto de la burguesía)

1. Detenimiento de una cosa o acción que se está realizando.
2. Acción y efecto de interrumpir.
(Larousse Editorial)

«Hacer de la interrupción, un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda… un encuentro.»
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta y escritor portugués

EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA (Le charme discret de la bourgeoisie) – 1972

discreto

Director Luis Buñuel
Guion Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière
Fotografía Edmond Richard
Producción Greenwich/Dean/Jet Films
Nacionalidad Francia/ Italia/ España
Duración 105m. Color
Reparto Fernando Rey, Paul Frankeur, Delphine Seyrig, Jean-Pierre Cassel, Bulle Ogier, Stéphane Audran, Michel Piccoli, Julien Bertheau.

«Son cosas compatibles: puedes ser pobre y un ladrón, y ser rico y honrado, querida mía.»

El recurrente tema buñueliano de la imposibilidad de satisfacer un deseo alcanzó las más altas cotas de provocativa socarronería con este fulminante alegato contra la burguesía, el clero y el ejército, que, sin duda alguna, constituye la película más exitosa de la última etapa de su autor. Los arrebatos sexuales frustrados y, especialmente, las inconclusas cenas de compromiso social que son interrumpidas por las más estrafalarias circunstancias se sucedían en un embelesador e irreverente recital de onirismo metafísico para arremeter contra las apariencias, la pueril hipocresía y los rancios hábitos de la clase aristócratica en un conjunto delirante, irracional e imprevisible, declamado por un extraordinario equipo de intérpretes y apelmazado por multitud de homenajes y guiños a la cinefilia. El realizador aragonés, que además incluía con orgullo, y a modo de capricho, su receta personal para preparar su diario ‘dry martini’, consiguió por fin internacionalizar su intransferible surrealismo con el largometraje más rentable de su ajetreada carrera cinematográfica.

Otras películas determinadas por continuas INTERRUPCIONES

La chinoise – Jean-Luc Godard (1967)
Poderosa afrodita – Woody Allen (1995)
On connaît la chanson – Alain Resnais (1997)

QUINTETO (El quinteto de la muerte)

1. Grupo de cinco personas, empresas, entidades, etc.
2. Conjunto musical formado por cinco voces o instrumentos.
(oxforddictionaries.com)

«Les Luthiers ya no es un quinteto, ahora somos cuarteto y deberemos aprender a seguir jugando sin él»
Carlos Núñez Cortés (1942-) Humorista, pianista, compositor y químico

EL QUINTETO DE LA MUERTE (The ladykillers) – 1955

ladykillers

Director Alexander Mackendrick
Guion William Rose
Fotografía Otto Heller
Música Tristam Cary
Producción Ealing
Nacionalidad Reino Unido
Duración 97m. Color
Reparto Alec Guinness, Cecil Parker, Herbert Lom, Peter Sellers, Danny Green, Katie Johnson, Jack Warner, Philip Stainton, Frankie Howard.
* Luigi Boccherini – Minueto

«Hubiéramos necesitado a treinta, quizás a cuarenta. Nosotros nunca podremos matarla. Siempre estará con nosotros, por siempre jamás. Y no podremos impedirlo…»

El colofón a la insigne trayectoria de la Ealing en el campo de la comedia costumbrista lo puso Alexander Mackendrick con esta caricaturesca virada al manido asunto del golpe frustrado, en la que una banda de malhechores camuflados de quinteto musical recalaban como huéspedes en el hogar de una acogedora anciana de presunta candidez con el objetivo de gestar el robo a un furgón blindado. La arrítmica y pueril autocomplacencia denotada por los hermanos Coen en THE LADYKILLERS (2004), un remake de sustrato acomodaticio adherido a la vertiente más sacrílega del ‘mainstream’ hollywoodiense, no hizo sino acrecentar los numerosos valores de esta proclama de elíptica y despiadada pulcritud acerca de la sinuosa duplicidad de las apariencias; entre ellos, una progresión narrativa impecable, un sobresaliente diseño de producción de corte eduardiano a cargo de Jim Morahan y unas consumadas caracterizaciones de todo el reparto, especialmente de Katie Johnson (en el papel de su vida) y de un Alec Guinness genial como cerebro de la heterogénea camarilla gangsteril.

Otras películas con protagonismo de un QUINTETO

El último vals – Martin Scorsese (1978)
Por si no te vuelvo a ver – Juan Pablo Villaseñor (1997)
Regreso a Ítaca – Laurent Cantet (2014)

EXABRUPTO (¿Quién teme a Virginia Woolf?)

Término que se utiliza para designar a todas aquellas expresiones o formas del lenguaje que se consideran exageradas, insolentes y maleducadas no sólo en cuanto al contenido (por ejemplo, a través del uso de malas palabras) si no también en el modo en que se comunica el contenido (por ejemplo, a través de gritos, exclamaciones, violencia verbal, etc.). Usualmente el exabrupto es considerado una agresión, aunque puede ser más común e incluso tolerado en ciertos ámbitos mientras que en otros será vistos como un desaire muy importante y serio. (definicionabc.com)

«Necesitamos exabruptos que expresen los ojos reventados de hambre, los dolores infinitos, los aullidos. Que exploten toda la impostura y de esos escombros el lenguaje nuevo. La belleza de los restos, poesía de los escombros. A la hoguera con los lenguajes viejos, olor a trampa, a impudicia, a corrupción por todos los rincones.»
Eduardo Pavlovsky (1933-) Psicoanalista, actor y dramaturgo argentino

¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOOLF? – Who’s afraid of Virginia Woolf? – 1966

woolf

Director Mike Nichols
Guión Ernest Lehman
Fotografía Haskell Wexler
Música Alex North
Producción Chenault Productions/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 131m. B/N
Reparto Elizabeth Taylor, Richard Burton, George Segal, Sandy Dennis, Frank Flanagan.

«Así que aquí estoy, pegada a este desastre. A este pantano del Departamento de Historia, que se casó con la hija del decano… De quién se esperaba que fuera alguien, ¡no un don nadie! Una condenada y complaciente polilla que no es capaz de hacerse alguien. ¡Que le faltan agallas para ser el orgullo de alguien!»

Hasta entonces juzgada como cinematograficamente inaccesible por la escabrosidad de su temática y la áspera franqueza de sus diálogos, la homónima obra teatral de Edward Albee sirvió para oficializar el efervescente debut como realizador del paulatinamente disipado Mike Nichols. En lugar de encubrir el origen escénico del argumento, el director de origen berlinés acrecentó la aparatosidad dramática del mismo subordinando su labor al exuberante vedetismo de la pareja protagonista, que dejaba entrever la turbulenta situación marital por la que atravesaban en la vida real dando vida a unos amargados consortes burgueses (un alcoholizado profesor de Historia y la dominante hija del director de la Universidad de Nueva Inglaterra donde ejerce) que aprovechan la visita de otro joven matrimonio para evacuar sus frustrantes y rencorosas miserias a través de una oleada de insultos, desaires, amenazas, humillaciones y furibundos exabruptos etílicos. Un largometraje colérico, asfixiante y claustrofóbico, estupendamente fotografiado en blanco y negro, que formulaba un desabrido y penetrante análisis sobre las difíciles relaciones conyugales.

Otras películas con predisposición al EXABRUPTO

El desencanto – Jaime Chávarri (1976)
Éxito a cualquier precio – James Foley (1992)
Malditos bastardos – Quentin Tarantino (2009)